Safe from harm 9

Safe from harm 9

Fic original de elvisfan. Traducido por Devi

Capítulo 9

Bill se despertó en su cama sin memoria de cómo llegó ahí. Estaba desnudo, y cuando vio sus pantalones aventados en el suelo todo lo que sucedió la noche anterior le regresó de golpe a la memoria.

Trató de poner a Tom celoso, y tuvo éxito. Pero entonces Tom había sacado al tipo y él se había enojado, provocándolo hasta que Tom explotó.

Bill se acurrucó sobre su costado mientras pensaba como ere obvio que Tom recordaba cuan fácil era hacer que se corriera, y estaba más que feliz en dejarlo que lo hiciera. Simplemente hubiera preferido que fuera en la cama, con Tom dentro de él, moviéndose lentamente, que correrse sobre la pared después de que lo jodiera con los dedos hasta que no pudiera mantenerse de pie.

Sentándose, su cabeza punzaba, su boca se sentía pastosa, estaba hambriento y olía como a bar. Ducha primero, luego comida, decidió. Mirándose en el espejo hizo una mueca. Su cabello era un desastre, su maquillaje estaba corrido. Poniéndose bajo el chorro del agua caliente, pensando en Tom y en el caos que había hecho de las cosas. Y Sobre las palabras que Gustav le dijera un par de noches atrás.

Tom está en tu vida de nuevo, y quieras admitirlo o no, hay una pequeña parte de ti que aún lo ama. Sólo tú puedes decidir que hacer con eso.

Después de cepillar su cabello aún mojado en algún orden y ponerse una playera y pantalones, decidió que trataría de tentar a Tom con la promesa de servicio al cuarto y luego, esperanzadoramente, hablarían.

No recibió respuesta a su toque, así que trato de abrir la puerta y notó que no tenía seguro. Entró a la habitación y escuchó inmediatamente que estaba en la regadera. Se sentó en la cama a esperar, y tomó una carpeta que asumió contenía el resto del itinerario del tour, pensó que debería de echarle un vistazo para perder el tiempo.

&

Tom puso sus manos contra los fríos mosaicos de la pared de la regadera, dejando que el agua corriera por sus hombros y espalda, y se odio a si mismo.

Se había descontrolado la noche anterior. Había tomado ventaja de la situación en la que básicamente puso a Bill. Debió de haberse ido a su habitación y dejar que Bill hiciera lo que quisiera con quien fuera que quisiese. En lugar de eso actuó como novio celoso que no quería que nadie tocara a “su” Bill.

Esperando que Bill aceptara su disculpa, se secó con la toalla y se puso unos bóxers. Caminó a su habitación y vio a Bill sentado en la cama, las cartas del stalker y las fotografías regadas a su alrededor.

— ¿Qué jodidos es toda esta mierda, Tom? —El cantante demando sin preámbulos— ¿Esta es la razón por la que estás aquí?

Tom comenzó a responder, luego asintió con la cabeza mientras se daba cuenta que no había giro positivo que pudiera darle a esta situación.

—Lo es —Admitió.

—Ya veo. ¿Así que tú y David no pensaron que hubiera necesidad de decirme que alguien me está enviando amenazas de muerte y fotografías mías en mi propia casa?

—No queríamos que entraras en pánico. Por lo que sabemos, podría ser sólo una fan demasiado obsesionada o…

— ¡O podría ser realmente un psicópata que me quiere muerto! —Bill gritó— No tienen ni idea de quién está haciendo esto, ¿verdad? —Miró en shock a Tom mientras le confirmaba con un sacudir de su cabeza—. ¡Saben nada! ¡La gente a la que se le paga muy bien para protegerme, proteger mi privacidad, no saben una maldita cosa!

—Bill, mantén la voz baja.

— ¡Jódete, Tom! —Bill se dirigió a la puerta—. ¿En cuál habitación esta David?

—No vayas gritando por el pasillo al cuarto de David. ¿Realmente quieres que todos sepan de esto?

Tom tomó su celular y le mando un mensaje a David para que fuera a la habitación.

— ¿Quién sabe? —Bill preguntó, cruzando los brazos.

—David, yo, y el resto del equipo de seguridad.

— ¡Pero nadie me dijo! ¡Esta es mi vida, y no me dijeron nada! —Estampó una fotografía contra el pecho de Tom—. ¡Ese es mi padre, Tom! ¿Sale a pasear a su perro y alguien le toma una foto?

—Las fans saben de donde eres, Bill. Pudieron haber averiguado donde creciste y…

— ¡Y se irían contra mi familia! —Bill enfocó su enfado contra su manager mientras Tom lo dejaba entrar— Oh vaya, es mi manager, la persona que se supone debería de estarse encargando de toda esta mierda. Dime David, ¿qué sabes de esta persona que…? —Bill miro la carta en su mano— ¿Me ama más que a la vida misma y no dejará que alguien más me tenga?

David miró malamente a Tom, quien levantó sus manos en defensa.

—Yo no le dije. El entró mientras me estaba bañando y lo encontró.

— ¿Encontré? —Bill bufó— Difícilmente encontré algo, Tom. Lo tenías ahí en la mesa. Pensé que serías mejor escondiendo cosas.

Antes de que Tom pudiera preguntar que quería decir con eso, tocaron a la puerta suavemente. Tom abrió para revelar a Ethan parado en el pasillo, parecía un poco avergonzado.

—Un, hola, chicos —tartamudeó mientras entraba— Sólo… pensé que les gustaría saber que todos pueden escucharlos justo ahora.

—Buen punto, —David dijo rápidamente— No hay razón para preocupar a alguien más con una situación que probablemente no s…

—Probablemente no —Bill se rió— Ni siquiera sabes lo que es.

—Okey, Billy. Quizás debimos de haberte dicho. Pero como tu manager, tomé la decisión que sentí era la mejor y Tom sólo estaba haciendo lo que se le ordenó. Lamento si no estás de acuerdo con eso. Ahora, tenemos que irnos en dos horas, así que sugiero…

Bill estaba de regreso en su habitación antes de que David terminara de hablar. Ya no teniendo el apetito, comenzó a empacar sus cosas para el viaje a Filadelfia.

— ¿Bill?

El aludido ni siquiera levantó la mirada y no paró de hacer lo que estaba haciendo—. ¿Qué quieres, Tom?

— ¿Por qué estabas en mi cuarto?

—Quería hablar contigo.

— ¿Sobre anoche?

— ¿Sabes qué, Tom? No te preocupes.

— Creo que deberíamos…

— ¡Debiste de haberme dicho, Tom! —Bill se giró de repente, sus ojos cristalinos, y profundamente herido, y encaró al hombre recargado casualmente sobre el marco de la puerta.

—Lo sé —Tom se separó de la pared y se adentró en la habitación. Dudó antes de poner sus brazos alrededor de Bill, y se sorprendió cuando Bill no sólo no lo alejó, sino que hizo lo mismo. —Solamente no queríamos que te preocuparas, eso es todo. David hizo lo que sintió fue la mejor decisión y yo estuve de acuerdo con él.

—Tú, de toda la gente, deberías de ser honesto conmigo.

—Lo sé, Bill, perdóname.

Bill respiró profundamente mientras se alejaba y se giraba de nuevo a su maleta que yacía sobre la cama.

—Yo no debería de ser sólo otro trabajo para ti, —agregó.

—Sabes que tú…

—Tengo que empacar, Tom. ¿Puedes irte para que pueda hacerlo, por favor?

—Bien, pero necesitamos hablar. Tenemos un viaje de diez horas en el futuro después de todo.

&

Bill estaba aburrido. Se la había pasado enojado todo el día, ignorando a Tom todo el camino a Filadelfia, y pensó que salir esa noche con Etahn y Scott lo pondría de buen humor. Pero sus bebidas estaban rebajadas con agua, Ethan y Scott estaba ocupados con un par de chicas, y cualquier tipo con el que hacia contacto visual sólo de daba escalofríos.

Y aún así, cuando fuera que Tom mirara en su dirección, sonreía y bailaba en su asiento un poco, pretendiendo estarse divirtiendo.

Media hora después, con apenas un poco de alcohol, estaba listo para irse. Se levantó y Tom estuvo de inmediato a su lado.

— ¿Listo para irte?

Bill asintió—. Necesito ir al baño primero.

Fue el turnó de Tom de asentir mientras seguía a Bill por las escaleras que marcaban el área VIP. Justo cuando Bill bajo el último escalón las luces se apagaron y el club fue hundido en la total oscuridad. Atrapado de sorpresa, le tomó a Tom un par de segundos reaccionar. Y entre un coro de abucheó de la gente, puso su mano en el hombro de la persona frente a él, asumiendo y esperando que fuera Bill. Las luces volvieron de nuevo un momento después, la gente vitoreó y continuó bailando y Tom notó su mano en el hombro de una chica que no lucía del todo molesta de tener la mano de un muchacho muy guapo sobre ella.

—Um, lamento eso —medio sonrió en su dirección y se dirigió al baño.

El área de los baños estaba bastante vacía, y sucia. Saliendo, Tom vio a otro de los guardaespaldas correr hacia él.

— ¿Dónde está…?

—No tengo idea —Tom odió admitir— dijo que ya quería irse y que tenía que ir al baño primero.

Steve metió su cabeza en el baño de chicas pero tampoco lo encontró.

—Quizás decidió quedarse —Sugirió—. Iré a ver si esta bailando con alguien.

Tom asintió mientras el otro hombro rápidamente desaparecía en el mar de cuerpos. Otro de los guardias fue al bar a ver si alguien había visto a Bill, y Tom sacó su celular para mandarle un mensaje a Bill.

Muy gracioso Bill dnd estas?

—Tom ¿qué pasa? —Ethan preguntó, acercándose por detrás. —Pensé que ustedes…

— ¿Bill regresó al VIP?

—Nah, hombre. ¿Qué pasa?

—Está perdido.

— ¿Lo perdiste de nuevo? —Un Scott borracho se burló, terminando su bebida. —Wow, seguro que esto agradecido de que te hayan agregado.

Tom apretó su mandíbula y obligó a su puño a no volar directo a la cara del bajista.

—No me preocuparía, hombre —Etahn respondió, tratando de calmar la situación—. Probablemente esta montando otro Chicago para fastidiarte.

Los otros guardias regresaron, sosteniendo a un muchacho que lucía bastante asustado por el cuello de su playera.

—Este es Ronnie el barman, —Steve le informó a Tom

— ¿Y?

—Dile lo que sabes, Ronnie.

—Um, no lo sé, oye —Ronnie esta temblando visiblemente—. Una chica me dio cien dólares para que apagara las luces un ratito.

— ¿Disculpa? —Tom se paró justo enfrente de la cara de Ronnie—. ¿Qué chica?

—Yo… no sé. Nunca la había visto antes. Dijo que le estaba haciendo una broma a su amigo por su cumpleaños.

— ¿Cómo luce? ¿Aún está aquí?

—Cabello café, vestido rojo. Aunque se fue después de que me pagó.

—Así que tiene a alguien que le ayuda, genial.

— ¿Ayudándola con qué? —Ronnie cometió un error al preguntar. Un segundo después estaba contra la pared con la cara de Tom una pulgada separa de la suya—. ¿Qué demonios?

—Alguien está perdido por culpa de tu pequeña broma, hijo de perra —Tom prácticamente gruñó, su antebrazo apretado contra la garganta del muchacho—. Y si no lo encuentro…

—Tom, cálmate… — Steve lo quitó del ahora horrorizado barman. —Él no sabe algo. Mira, no pueden estar lejos. Las luces estuvieron apagadas muy poco y nadie vio a Billy salir.

El teléfono de Tom vibró en su mano y nunca estuvo más feliz de ver el nombre de Bill en toda su vida. Se fue al baño donde no estaba tan ruidoso y todos le siguieron.

— ¡Bill! —Prácticamente gritó al teléfono.

— ¿Tomi? —Bill sonaba asustado.

—Sí, soy yo. ¿Dónde estás?

—No… no lo sé. Tomi, ven por mí.

—Voy a buscarte, Bill, pero no sé donde estás.

—La puerta está cerrada. Creo que estoy en un closet o algo. No hay luces.

—Mierda, —Tom murmuró, cubriendo su teléfono y girando su atención a Ronnie—. ¿Hay un closet en algún lado en este lugar? ¿Una bodega o algo?

—En… en el sótano. Junto a la oficina del administrador.

Steve prácticamente aventó a Ronnie fuera del baño y los guió hacia los escalones del sótano. Tom se mantuvo hablando con Bill todo el camino.

—Bill, vamos en camino, ¿de acuerdo? Trata de mantener la calma.

—Tomi, tienes que sacarme de aquí —Bill respondió con la voz aguda y temblorosa.

—Lo haré tan rápido como pueda. Estoy en camino.

—No cuelgues ¿si?

—No lo haré, lo juro.

— ¿Qué pasa, hombre? —Ethan preguntó preocupado mientras bajaban las escaleras.

—Bill es claustrofóbico.

—Pero ha estado en elevadores y cosas así montones de veces.

—Puede salirse de un elevador, Ethan. Justo ahora esta en la oscuridad, detrás de una puerta cerrada con seguro y está mortalmente asustado.

Ronnie se detuvo frente a una puerta marcada como Cuarto de Servicio.

—Bill, estamos aquí, —Tom dijo con voz alta. Se giró al barman—. Ábrela, —demandó.

—Yo… no sé por qué está cerrada. La llave debería de estar en la oficina del jefe, pero esa también está cerrada con llave. Creo que uno de los guardias debe de….

Steve, el más grande los guardaespaldas, se fue a tratar de romper la puerta de la oficina mientras Tom se sentaba sobre sus talones frente a la puerta que lo separaba de Bill.

—Bill, ¿estás aquí?

Escuchó a alguien arrastrarse y luego escuchó la voz de Bill justo del otro lado de la puerta.

— ¿Tomi?

—Estoy aquí, Bill—. Los ojos de Tom se cerraron y se inclinó más hasta que su frente estuvo recargada contra la puerta—. Estamos tratando de encontrar la llave para sacarte, ¿okey?

— ¡Sácame de aquí, Tomi ¡No soporto estar aquí!

—Lo sé, bebé. Vas a estar fuera en un segundo, lo prometo.

Escuchando el sonido de la madera al romperse, Tom miró sobre su hombro y vio a Steve y a Ronnie entrar en la oficina. Se escuchó el ruido de los cajones al abrirse y cerrarse y luego Steve salió sosteniendo una llave de latón, extendiéndosela a Tom.

—Bill, voy a entrar, —Dijo.

No hubo respuesta, y Tom batalló con la llave un par de veces antes de deslizar el seguro. La puerta se abrió y movió el interrumpir de la luz para encenderla en la pared de fuera para iluminar la habitación.

Bill estaba sentado estilo indio en el suelo junto a la puerta, su teléfono aún conectado con el de Tom, y estaba meciéndose adelante y atrás con sus brazos a su alrededor.

—Oh Dios —Tom se arrodilló frente al cantante, elevando su mentón con la punta de sus dedos. Los ojos de Bill estaban muy abiertos y estaba llorando—. ¿Bill? —Tomó el teléfono del otro hombre y terminó la llamada—. Bill, soy yo. Soy Tomi.

Bill le miró como si no lo reconociera por unos segundos, entonces parpadeó y aventó sus brazos alrededor de su rescatador, aferrándose a él.

—Tomi ¡Oh Dios mío! ¡Estaba tan asustado! Alguien me agarró…

—Lo sé, pero ahora estás a salvo. —Se alejó un poquito y palmeó el rostro de Bill, limpiando las lágrimas debajo de sus ojos—. Estoy aquí, y te voy a llevar de regreso al hotel, ¿de acuerdo?

—Quiero irme a mi cuarto, —Bill sorbió en el cuello de Tom.

—Okey, nos vamos ahorita, —Tom besó su frente, mirando sobre su hombro a todos los que estaban parados mirándolos—. ¿Hay una puerta trasera en este lugar, Ronnie? —Preguntó, sonando mucho más calmado de lo que se sentía.

—Sí, al final del pasillo.

Aún sosteniendo a un Bill asustado, Tom miro a Steve.

—Ve por el carro y tráelo a la puerta trasera. Nadie lo va a ver así.

—Entendido.

Todos los demás caminaron por el pasillo y Tom se quedó justo donde estaba, moviendo una mano tranquilizadora arriba y abajo en la espalda de Bill mientras sus lágrimas disminuían.

Continúa…

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