
Fic original de elvisfan. Traducido por Devi
Capítulo 7
Otros treinta minutos pasaron, y Tom no podía creer que un Bill aburrido no hubiera tocado a su puerta ya.
—Disfruta el silencio, hombre —Georg le animó—. Te va a estar fastidiando muy pronto.
—Supongo que estoy acostumbrado a que me moleste. —Tom se encogió de hombros riéndose—. Aunque le dije que vendrías , así que debe de estar tratando de ser amable y dejarme en paz.
—Que bondadoso él. ¿A qué hora vas a cenar con la familia?
—Siete. Bill dijo que sus padres estarían aquí también, así que espero poder comer en paz y tener la tarde a mí… —Fue interrumpido por unos golpes en la puerta—. Aparentemente no.
Fue a abrir la puerta pero en lugar de Bill vio a un David que parecía muy molesto.
—¿Dónde esta Billy?
—En su cuarto.
—Acabo de estar en su cuarto, Tom. Billy no está ahí. Le envié un mensaje sobre un cambio en el horario de mañana y pensé que era extraño cuando no recibí un okey en respuesta, así que toque a su puerta y no tengo respuesta.
Tom abrió a puerta que conectaba las habitaciones y confirmó que el cuarto estaba de hecho vacio. Sacó su teléfono mientras miraba a David.
—Me dijo que se iba a relajar en su cuarto hasta que sus padres llegaran, luego iba a pasar un tiempo con ellos. —Le envió a Bill un mensaje de texto, preguntándole que donde andaba, y cuando no tuvo respuesta dos minutos después, le llamó con resultados similares. Dejo un mensaje de voz y cerró su celular—. ¿Dónde jodidos está? —Le preguntó a nadie en particular.
David estaba tecleando furiosamente en su celular. —El resto de la banda esta en sus cuartos, y Steve y los chicos van a comenzar a revisar el hotel lo más callado posible.
—Quizás su familia llegó antes —Georg teorizó, preguntándose ligeramente sobre la mirada de pánico en el rostro de su amigo—. Puede estar en algún lado con ellos.
—Se supone que no debe de ir a ningún lado sin mi —Tom replicó, de nuevo marcando el número.
—Y aún así lo hizo.
Tom miró malamente a su amigo y remarcó en número de Bill de nuevo y dejo otro mensaje.
—Cristo, Bill. ¿A dónde jodidos te has metido?
&
—Tu teléfono esta sonando de nuevo —Gustav observó, soltando anillos de humo al aire.
—Gracias, Capitán Obvio —Bill escuchó otro mensaje de voz de Tom— Suena preocupado.
—Preocupado por su trabajo.
—No, suena… extraño —Bill giró su teléfono en sus manos varias veces pensando— Debería al menos decirle que estoy bien.
—Haz lo que quieras.
Bill se paró y caminó un poco más en el jardín de la casa de sus padres para más privacidad. Marcó el número de Tom y apenas escuchó el primer timbre antes de que Tom contestara.
—Bill ¿dónde demonios estás? ¿Estás bien?
—Tom, cálmate. Estoy bien. Estoy con Gustav.
—¿Qué me calme? Tienes a una docena de personas limpiando el hotel en busca de tu trasero. ¿Dónde estás?
—No estoy en el hotel.
—Sí, lo supuse.
—Sólo quería alejarme un poco y ver a todos. No estoy en peligro, ¿está bien? Estoy bien. Voy a pasar la noche aquí y…
—¡Claro que no! ¡Trae tu trasero de regreso, Bill! ¡Ahora!
—¡Deja de gritarme, Tom! ¡No soy un niño! Mira, tienes la noche libre. Puedes estar con tu familia y no te tienes que preocupar de nada. Yo pensé que estarías feliz por eso.
—Me voy a preocupar, Bill, hasta que estés de vuelta en tu… —Tom escuchó un clic y el tono de corte, miró su teléfono en shock—. ¡El imbécil me colgó!
—uh, ¿Tom? —Georg puso una mano en su hombro indeciso—. Necesitas calmarte.
Tom se giró rápidamente y se quitó la mano de su amigo de un golpe. —¡No me digas que eme calme, Georg! ¡Tengo que encontrarlo! Si algo le pasa…
—Viejo, va a estar bien. Nadie te va a culpar. ¿Piensas que es la primera celebridad que se le escapa a su seguridad?
—¡No estoy preocupado por mi trabajo, Georg! — Los ojos de Tom estaban abiertos y lucía realmente asustado— ¡Estoy preocupado por él!
Tom miró a su mejor amigo, soltó una bocanada de aire y se giró a la ventana, sus manos en su cadera.
—Bueno, mierda —Georg sonrió y sacudió su cabeza— creo que la historia se repite otra vez.
—¿De qué estás hablando?
—Estás tan preocupado por él porque lo amas.
—No seas estúpido
—Oh, soy bastante inteligente justo ahora, Tom. Tú eres el que es un idiota. Aún lo amas, ¿verdad?
—Me preocupo por él.
—¿Cómo te preocupas por todos con los que has trabajado?
—Mira, Geo. Sólo quiero tenerlo de vuelta aquí para saber que esta a salvo. —Tom se giró para enfrentar a su amigo—. ¿Eso está bien contigo?
—Okey, está bien. —Georg suspiró—. ¿A dónde piensas que pudo haber ido? Cálmate por un segundo y piensa en lo que te dijo cuando hablaste con él.
—Dijo que se iba a quedar allí esta noche, que sólo quería alejarse y ver a to… Dios ¡Soy un idiota!
—¿Por qué? ¿To, qué?
—Su familia, Georg. Iba a ir a ver a su familia esta noche de todos modos, así que él sólo… decidió ir a por ellos, aparentemente.
—¿Ves que tan fácil era eso?
—¿Sus padres aún viven en la misma casa?
—Sí… por lo que… Tom ¿qué estás haciendo?
—Le estoy diciendo a David que es lo que sucede —Tom respondió, tecleando un mensaje a su jefe—. Y luego me vas a dar un aventón a Springfield.
&
Bill yacía recostado en su cama, una mano en su estomago, quejándose en agonía.
—¡Demasiada comida, Gustav!
—Juró que tu mamá hace el mejor macarrón con queso que he comido —su amigo contestó desde donde estaba en el piso.
—No voy a comer en una semana.
—Sí, claro —Gustav consultó su reloj—. Ya han pasado tres horas.
—No me lo recuerdes —Bill se sentó en su lado de la cama— ¿Realmente piensas que va a venir?
—Lo conoces mejor que yo.
—Estoy jodido.
—vamos a mi casa, o…
—¿Y hacer que se enoje más conmigo? No, gracias. —Bill suspiró y se recostó de nuevo—. Al menos pude ver a mi madre y a mi padre y a Sam…
—y a mi.
—y a ti, y pude probar la cocina de mi madre por primera vez en años…
—En serio. El mejor macarrón con queso que he probado.
—Supongo que mi regreso a la normalidad ha sido más corto de lo esperado —Bill sonrió a pesar de todo—. Fue divertido, ¿no? Escaparme del hotel, con un carro cómplice esperándome y…
Interrumpido por el sonido de la puerta de un carro cerrándose afuera, Bill esperó. Escuchó el sonido del timbre, luego voces, y luego, finalmente, pasos subiendo las escaleras rápido. Su puerta se abrió muy rápido y ahí estaba Tom, luciendo más enfadado de lo que lo había visto.
Tom miró a Gustav, aún en el suelo aunque ahora sentado, y luego posó su mirada en el fugitivo.
—¿Listo para irte, Bill?
—Sí, Tom. Pasé un rato fantástico con mi familia. Gracias por preguntar. —Bill se removió y cruzó sus brazos cuando Tom no respondió — No tenemos que irnos ahora, sabes. No tengo que esta…
—Bill, te voy a llevar de regreso al Península esta noche. Así que puedes pararte y venir conmigo o te voy a arrastrar fuera de aquí.
—¡Está bien, joder! —Bill le cortó cuando vio a sus padres y a su hermano parados en el pasillo. — ¿Puede despedirme de mi familia o no hay tiempo para eso?
—Cinco minutos.
Tom espero afuera en la entrada, con un cigarro en mano, hasta que Bill apareció pocos minutos después. Abrió su boca para hablar pero Bill le cortó con un dedo apuntándole.
—¡No me hables!
Bill bajó los escalones y se metió en la parte trasera del auto de Georg. Cerró la puerta fuertemente y buscó sus cigarros. Abrió su ventana y encendió uno antes de notar la presencia de Georg en el asiento del conductor.
—¿Te importa si fumo?
—Uh, no. Adelante.
Tom regresó al carro y su conductor podía prácticamente sentir el aire entre sus pasajeros resonar con la tensión. Escuchó un suspiró profundo venir de Tom mientras regresaban a la interestatal, pero las primeras palabras llegaron del asiento trasero.
—Hijo de perra. —Bill siseó.
—Mira, Bill…
—¡No, tú mira! ¡Ningún título de trabajo te da le derecho de humillarme así en frente de mi familia! ¡Okey, quizás no debí de haberme escapado del hotel pero no tenías por que hablarme así! Soy un adulto, Tom. Apreciaría si lo recordaras en el futuro.
Tom miró por la ventana los carros a su alrededor antes de responder.
—Okey, lamento haberte humillado. Pero rayos, Bill, tenías a todos preocupados.
—Se preocuparon por nada. Estaba con Gustav y mi familia, en la casa donde crecí. Nada me iba a pasar.
—¿Y qué si alguien te seguía, Bill? ¿Tan siquiera pensaste en eso? Alguien pudo…
—Mi Dios, Tom, en serio espero que David te este pagando lo suficiente por todo lo que te preocupas.
—Quizás tú no estás preocupado lo suficiente.
—¿Qué fregados significa eso?
—¿En serio se van a pelear durante todo el camino a Chicago? —Georg les interrumpió, sus ojos concentrados en el tráfico—. Porque es un viaje de tres horas y podría pasarlo mejor sin todos los gritos.
Tom observó al petulante de Bill mirando por la ventana, brazos cruzados en lo que se estaba volviendo su pose favorita muy rápido.
—Bill, realmente lo siento. Por humillarte y preocuparme demasiado. Yo sólo… no quiero ver que te pase algo ¿está bien? Así que por favor, no más aventuritas, ¿de acuerdo?
—Y no más tratarme como niño, ¿de acuerdo?
—Es un trato.
&
Eran cerca de las dos de la mañana cuando regresaron al hotel. Tom había alertado a David de su regreso, y estaba esperándolos en el pasillo cuando el trió salió del elevado.
—Que bueno que estés de vuelta, Bill —David sonrió— Estaba a punto de volver a Ethan el vocalista.
—Dios nos guarde —Bill se rió mientras seguí a Tom a su propia habitación—. Okey, Tom. Estoy seguro y andante. ¿Puedo irme a dormir ya? —Bill trató de sonreír pero la mueca en la cara de Tom mató esa idea rápidamente. Bill se sentó en su cama y jugó con los botones de su chaqueta—. Lo siento, Tom, si te preocupé.
Tom pasó una mano por su cabello con un suspiro. — Ya estas de regreso ahora. Esa es la parte importante. Salimos a la una mañana. ¿Estará…
—Estaré listo.
Asombrado por las miradas que los otros dos se daban entre ellos, Georg se sonrió a si mismo y se fue a la habitación de Tom. —Noches, Bill —dijo al irse.
—Descansa, Georg —Replicó Bill aún mirando a Tom. Estaba a punto de decirle buenas noches cuando recordó la segunda razón por la que Tom estaba tan enojado con su acto de desaparición—. No lograste ver a tus padres hoy, ¿verdad?
—No, no lo hice.
—Por mí. Soy un imbécil, Tom. Realmente lo siento.
—Está bien. Los voy a ver en un desayuno a las nueve, así su viaje no será un desperdicio. —Parte de él quería disfrutar el hecho de que Bill se sentía mal, pero no podía—. Bill, está bien, en serio. No estoy enojado. Nadie lo esta. Sólo te queríamos de vuelta sano y salvo, y ahora lo estas. Duerme algo, ¿okey?
—Tú también.
Bill hizo un intento de sonreír una vez más antes de que Tom se fuera a su cuarto y cerrara la puerta detrás de él.
&
Georg y Gustav disfrutaron del espectáculo desde la primera fila y luego acompañaron a Tom y a la banda al bar del hotel por una ronda de tragos. Bill pagó por cada ronda.
Todos la pasaron bien, y Bill, probablemente aún un poco culpable, se comportó de lo mejor.
Pero Tom debía de haber sabido que no duraría.
Continúa…
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