
Fic original de elvisfan. Traducido por Devi
Capítulo 6
La prueba de sonido había terminado y Tom miró atento mientras tres cuartas partes de la banda salían del escenario. No viendo a Bill, y escuchando una suave música, subió los escalones que lo llevaban ahí.
Bill estaba sentado en el piano en el que Emmie se sentada todas las noches durante la primera parte del show, sus dedos bailando sobre las teclas pero con una mirada perdida en su rostro.
Tom estaba casi a su lado antes de que Bill lo notara, una pequeña sonrisa apareció en su rostro mientras Tom se sentaba en la banca.
—Eres bastante bueno en eso.
—Bueno he practicado desde que tengo trece, Tom.
—Pero ahora parece que realmente lo disfrutas.
Tom sonrió, recordando como Bill odiaba llegar a casa de la escuela e inmediatamente sentarse en el piano de su madre a practicar por una hora, su mamá escuchando desde la cocina para asegurarse que lo hiciera. Observó las manos de Bill, tratando de reconocer la melodía que estaba tocando pero no supo.
—¿Qué canción es esa? —le preguntó.
—nada aún. —Se encogió de hombros—. Sólo algo en mi cabeza.
Bill tocó por un par de minutos más y entonces dejó sus manos sobre las teclas. Miró su bolso que yacía arriba de una de las bocinas en el lugar más alejado del escenario y entonces agitó sus pestañas en dirección a su guardaespaldas.
—¿Tom?
—¿Qué te gustaría que hiciera por ti, Bill?
—¿Puedes traerme mi bolsa? Quiero un cigarro.
Tom rodó los ojos ante la petición, pero aún así se levantó.
—¿Y de que manera el que te traiga tu bolsa se relaciona con tu seguridad?
—Ya deja los reniegos. Te daré uno también.
—Oh, bueno si vas a suavizar el acuerdo así —Tom tomó la bolsa y sus ojos se agrandaron ante el peso en su mano—. Mierda Bill, ¿cuántas cosas cargas aquí?
—No lo sé. No las reviso muy seguido.
—Apuesto que la mitad de estas cosas ni las necesitas —Tom puso la bolsa sobre el piano y comenzó a revisarla, alejando las manos de Bill cuando intentó agarrarla—. Celular, okey es importante. Lip Gloss, como si no tuvieras cientos por ahí. Pañuelos arrugados, el vitalmente importante Sharpie, billetera, llaves. Y aparentemente tienes más llaveros que…
Bill miró de Tom al llavero en su mano, y sus ojos se abrieron enormemente cuando vio el familiar destello plateado. Era un micrófono plateado con el nombre de Bill gravado a un lado. Tom se lo había dado para su primer Día de San Valentín.
—¿Aún tienes esto? —Tom preguntó, sacando su mano.
—¿Sí? Me gusta —Se encogió de hombros y miró fijamente las teclas del piano. Podía sentir los ojos de Tom haciendo hoyos en su costado—. ¿Tú… guardase algo de lo que te di? —Levantó la mirada al hombre frente a él y su corazón se hundió cuando la cabeza de Tom se sacudió en negativa. Brincó de su asiento y comenzó a meter todo rápidamente en su bolsa—. Supongo que sólo soy un idiota sentimental entonces, ¿huh?
Trató de rodear al hombre, pero Tom tomó su mano para detenerlo.
—Bill…
—Tom, por favor déjame ir.
Tom lo hizo, y Bill se dirigió derecho al primer baño que encontrara, más que aliviado de que Tom no lo siguiera. Se recargó contra la pares, sus ojos cerrados, tratando de entender porque estaba tan molesto.
&
Habían pasado poco más de dos meses como guardaespaldas de Billy Future, y Tom estaba bastante seguro de que lo estaba seduciendo.
O al menos bastante consiente de que Bill estaba tratando.
La primera pista fue la noche en que Bill entró a su cuarto para pasar un rato vistiendo el par de bóxers más chiquitos que hubiera visto, seguido por la noche en que entró con nada más que una toalla pidiéndole prestado su shampoo. Tom sabía demasiado bien que Bill nunca se quedaría sin algo tan vital como el shampoo, pero solamente le sonrió educadamente y le extendió su botella de Redken para Hombres.
Estaban en Indianápolis cuando Bill trató de nuevo. Llegando al hotel, Bill dejó su bolsa sobre la cama y se dirigió al mini bar.
—Toma un trago conmigo, Tom.
—¿Es eso una invitación o una orden?
Bill ladeó su cabeza y sonrió dulcemente. —Una invitación.
—Seguro —Se sentó al pie de la cama y se puso cómodo—. ¿Cuáles son nuestras… opciones? Um ¿Bill?
—¿Hm?
Bill había vaciado el mini bar de todo lo que contuviera alcohol, junto con los refrescos, y los había dejado sobre la cama, entre ellos.
—¿Te das cuenta de que pudimos haber ido a las maquinas que están abajo y solo haber gastado la mitad?
—Estoy bastante seguro de que puedo pagar esto, Tom. Pon una película.
—¿Cuál? —Tom tomó el control remoto y comenzó a cambiar canales.
—No me importa. Sólo elige… ¡oh! ¡The Hangover! (Qué pasó Ayer) Déjale ahí.
—Dejándole.
Para el final de la película Bill era un desastre risueño y Tom parecía no poder quitarse la tonta sonrisa del rostro.
—¿ves, Tom? —Se inclinó y palmeó la rodilla de Tom— ¡Sabes como divertirte!
Tom simplemente se rió en respuesta y resoplo de risa sin razón. —Necesito un cigarro.
Se levantó pero Bill le jaló de nuevo a la cama.
—Quédate —Le ordenó, dirigiéndose al baño. Regreso un momento después con un vaso de agua—. Cenicero instantáneo.
—Habitaciones de no fumadores, Bill.
—Como si me importara, Tom.
Bill encendió dos cigarros y le dio uno al objeto de su atracción. Fumaron, y continuaron bebiendo, en silencio. Tom notó la manera en que Bill continuaba mirándole y fumando su Malboro Light tan rápido como podía.
—Hora de ir a la cama para mí —Anunció.
Se levantó de la cama, sólo un poco inseguro sobre sus pies, y sintió la mano de Bill en la suya.
—¿Tomi?
—¿Sí?
Miro al hombre en la cama e instantáneamente se arrepintió.
—Bésame.
—Buenas noches, Bill.
Quitó su mano pero Bill estaba determinado. Se levantó y deslizó sus manos alrededor de Tom, mirándolo ansioso.
—Bésame —repitió.
—No es una buena idea.
—¿Por qué no?
Tom apretó la mandíbula con determinación que no sabía que poseía y removió las manos de Bill de su cintura. Levantando su mano, acarició la mejilla de Bill.
—Porque no se detendría en un beso.
&
—¿Te das cuenta de que la lujuria es uno de los siete pecados capitales, verdad?
—Gustav ¿de qué estás hablando?
Bill hojeó la última edición de GQ y se preocupó brevemente por la sanidad de su mejor amigo.
—Un par de semanas atrás apenas y podías soportarlo, y ahora estas babeando por él. Lo cual, déjame recordarte mi buena memoria amigo, es como todo comenzó entre ustedes dos en primer lugar. Tú tenías ese enorme enamoramiento por Tom, él apenas y sabía que existías, hasta que un día perdiste completamente la cabeza y caminaste y comenzaste a hablar con él.
—Sí, y salimos ese fin de semana y tuvimos un rato genial y nos enamoramos y estuvimos dos años juntos…
—¿hasta?
Bill suspiró y se recostó en la cama, mirando la pared que separaba su cuarto del de Tom. Se pregunto brevemente que estaría haciendo el otro hombre.
—Hasta que lo vi con alguien mas —Dijo finalmente.
—Ya te rompió el corazón una vez, Bill.
—Mi corazón ya no está involucrado, Gussie.
—Dices tú.
—Y yo… tengo necesidades-
—¡Entonces ve y mastúrbate! Ve y encuentra un fanático que este dispuesto. Bill, dormir con Tom, asumiendo que el quisiera, ¡No es buena idea!
—¿Por qué no querría? Solo estoy hablando de sexo. Una vez. Todos disfrutan el sexo, y Tom siempre lo disfrutó conmigo.
—Bill, sólo… sólo no, ¿de acuerdo? Piensa en lo que pasará si pasa. ¿Podrás regresar a que Tom es sólo tu guardaespaldas y nada más? —Gustav espero una respuesta de su amigo pero nada llegó. Esperó que eso significara que estaba pensándolo—. Mira, ustedes estarán en Chicago más tarde. ¿Dónde demonios estas ahora, por cierto?
—En algún hotel en Indianápolis, es todo lo que sé.
—Okey, cuando sea que llegues podemos juntarnos, saldremos y haremos algo y no estarás junto a Tom un rato. Quizás algo de distancia hará….
—No puedo ir a ningún lado sin Tom, Gustav. —Bill le recordó a su amigo.
—No, si sabe que vas a ir, no puedes.
&
—¿Ya están aquí?
—Creo que aún falta una hora o algo así. ¿Me extrañas, Georg? —Tom sonrió.
—Oh, jódete. No he visto a mi mejor amigo por más de un año. Perdona si estoy esperando a verte idiota. ¿Entonces adónde quieres ir primero?
—Eso depende.
—¿De qué?
—Bill.
—Dijiste que eran libres hasta la prueba de sonido mañana.
—Y si Bill está dispuesto a quedarse en su cuarto hasta entonces…
—Oh, vamos, probablemente solo quiere ir a ver a su familia.
—Y tengo que ir con él.
—Tom, nada le va a pasar en Springfiel jodido Illinois.
—No me voy a arriesgar, Georg. Los fans saben de donde es, saber que estará ahí este fin de semana. No lo voy a dejar fuera de mi vista.
&
Llegando al Hotel Península esa tarde, Bill le aseguró a Tom que sólo quería relajarse en su cuarto un rato, quizás dormir más, y suspiro aliviado cuando Tom finalmente se fue a su cuarto.
Bill espero exactamente treinta minutos, dándoles a todos oportunidad de que se metieran en sus cuartos y que no anduvieran por el pasillo. Cepilló su cabello y lo cubrió con un sombrero, se puso su pantalón y playera más aburridos que tenía. Después de guardar su llave, su tarjeta de crédito y algo de efectivo en sus bolsillos, se sentó en su cama a esperar a Gustav. Después de siete minutos de uñas mordidas, su teléfono vibró en su mano.
Estoy aquí
Ya voy
Asomando su cabeza en el pasillo para asegurarse que la costa estuviera desierta, corrió a las escaleras que lo llevaron seis pisos abajo y lo dejaron en el pasillo de las habitaciones de conferencias. Se dirigió por el pasillo a la puerta trasera por la que había entrado hace menos de una hora. Dio un respiro profundo y espero que David u otro que le importara donde estaba, no hubiera decidido regresar a afuera por alguna razón, empujó la puerta e inmediatamente vio el carro de Gustav. Corrió y se metió de un brinco.
—¿Qué hay, rock star? —El rubio sonrió y arrancó el carro.
—¡Sólo vámonos, Gustav!
Poniéndose de nuevo en la Calle Superior del Este, Gustav rápidamente se metió en la interestatal y se dirigió a casa.
Continúa…
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