
Fic original de elvisfan. Traducido por Devi
Capítulo 5
Los ojos de Tom se abrieron de repente y supo que no volvería a dormirse, así que se levantó y se ordenó un desayuno a la habitación. Después de disfrutar algo de jamón, huevos y queso en una tostada y algo de café y jugo de naranja, asomó su cabeza en al habitación de Bill para confirmar que aún estaba bien dormido. Imaginando que no lo necesitarían en otras dos horas, se cambió en un ligera camiseta y un par de viejos pantaloncillos deportivos y bajo para usar el gimnasio del hotel. No tenían mucho que ofrecer en lo que se refería a equipo de ejercicio, pero logró hacer un par de millas en la caminadora y usar algo de los pesos libres.
Pegajoso y brillando de sudor, regresó a su habitación para bañarse y vestirse. Apenas había cerrado la puerta detrás de él y estaba quitándose la playera cuando la puerta que conectaba se abrió y Bill entró.
Y miró.
—Um.. uh, hola — tartamudeó el cantante, parpadeando rápidamente—. Estas despierto.
—Sí —Tom sonrió en respuesta—. Ya tengo rato. Baje a usar el lugar que llaman cuarto de ejercicios.
—¿No hay mucho?
—No realmente, pero logré hacer algo de ejercicio de todos modos.
—¿Ya desayunaste? —Bill preguntó, aparentemente hablándole a los abdominales de Tom.
—Sí.
—Oh. Pensé que podríamos pedir algo de servicio al cuarto.
—Pídeme algo de café y estaré ahí tan pronto como me terminé de bañar.
—Genial —Bill se alegró considerablemente y logró mirar a Tom a los ojos—. Te veo en un rato pues.
&
Llegando a la arena esa tarde, Tom miró por la ventana del autobús y vio a una mujer recargada contra la pared de concreto cerca de la puerta por la que entrarían. Instantáneamente alerta, gritó por Bill.
—¿Qué, Tom? —Bufó mientras llegaba al frente—. Estoy aquí, estoy listo.
Bill parecía molesto por alguna razón y Tom se preguntó brevemente sobre eso antes de girar su atención a la ventana.
—Esa mujer junto a la puesta —asintió en la dirección— ¿Es alguien que reconozcas?
Bill enfocó y sacudió la cabeza. —No, ¿por qué?
—Sólo me preguntaba.
—Oh ¿Estás en modo guardaespaldas ahora?
—Bill…
—Eres demasiado serio, Tom. Probablemente trabaja aquí y sólo salió para fumar un cigarro. No hay mucho problema. — Bill puso su bolso sobre su hombro y palmeó la mejilla de Tom—. Aunque eres muy lindo cuando estás muy preocupado.
Bill bajo del autobús primero y cuando Tom bajó después, inmediatamente se puso entre Bill y la mujer. Se quedaron así durante todo el trayecto al edificio.
—Wow te ganaste tu cheque de hoy, ¿no crees Tom?
—Bill, estoy aquí por una razón. No voy a arriesgarme a nada.
—Así que tengo un fan que esta un poquito más loco que el resto. No es para tanto.
Tom se mordió la lengua mientras él y Bill caminaban a los vestidores de la banda.
&
Después del concierto esa tarde, Tom iba dirigiendo la comitiva por el pasillo cuando David llegó desde el área de estacionamiento.
—Hay muchas fans ahí afuera esta noche, chicos. —Le informó a todos—. Parece ser que el secreto de la fiesta de Billy esta al aire.
—¿Nos vamos a detener? —Tom preguntó a Bill.
—Espera. — Buscó en su bolsa y sostuvo un Sharpie triunfante— Tom, llévame a mi adorado público.
La banda era toda sonrisas tan pronto como salieron del edificio, y los gritos comenzaron inmediatamente. Tom se mantuvo muy cerca de Bill y mantuvo un ojo en la gente, y todo parecía ir bien. Ya casi estaban en las limos cuando un brazo salió de la nada y agarró la manga de la playera de Bill, realmente jalándolo hacia la multitud un poco.
Tom tomó la mano y la apretó hasta que su dueño soltó, y tan pronto escuchó una voz femenina gritar. — ¡Lo toqué!
La sonrisa en la cara de Bill era imperdible mientras firmaba el último poster y se deslizaba en el carro.
—¡Gracias a Dios que estabas ahí, Tom! ¡Me salvaste de una chica que quería tocarme!
—Bill no empieces. —Tom se sentó frente a él y miró al cantante.
—Lo sé, sólo estas haciendo tu trabajo. Pero esa no era la primera vez que alguien me agarra la manga. ¡Una vez una chica trató de agarrar mi bolso!
—¡Oh Dios, no eso!
—¡Sí, eso! Pero Mike se atravesó y él la quitó de encima. Para que veas, hay mucha gente cuidándome.
—Aunque ya no eres la responsabilidad de Mike —Tom se inclinó, sus codos descansando en sus rodillas mientras el resto del grupo entraba al carro—, o el de Jeff o Steve. Eres mío. ¿Preferirías que no hiciera mi trabajo y dejara a las locas tenerte?
—Dios, ¿eras así de serio en la preparatoria?
—Bill…
—Está bien, lo entiendo. Tienes un trabajo que hacer y te lo tomas en serio. Y sí, eso es algo bueno. Pero esta noche especialmente, tienes permiso para divertirte.
—¡Feliz cumpleaños, B! —Ethan gritó, deslizándose en el carro con una botella de bourbon. — ¡Nos vamos a divertir esta noche!
—Es mi cumpleaños, después de todo —Bill le sonrió de regresó. Trató de atrapar la mirada de Tom, pero la atención de su guardia ya estaba perdida por la ventana.
&
—¿Por qué tan triste, cachorro?
Bill tenía que sonreír ante la mirada somnolienta de Emmie, mientras pasaba un brazo por su cuello y se inclinaba más cerca para ser escuchada por encima de la música de la fiesta privada de Bill.
—No triste —Bill trató de calmarla—. Es mi cumpleaños. ¿Por qué estaría triste?
—No lo sé —Emmie se dejó caer en la silla ajunto a la de su amigo no muy grácilmente—. Pero creo que tiene algo que ver con el hecho de que sigues mirando acusadoramente en la dirección de Tom.
—¡Él ni siquiera a reconocido que hoy es mi cumpleaños, Em! —Bill movió sus ojos de lado a lado, temeroso de que su bebida hubiera puesto en duda su habilidad de controlar su propio volumen—. Entiendo si no lo recordara después de cinco años, pero todos han hablado de eso hoy, y no me ha dicho feliz cumpleaños. Ni una vez. El grandísimo tonto idiota.
—No quisiste decir eso.
—Te aseguro que sí —Bill sonrió y giró la pajilla en el vaso.
—¡B! ¡Muchacho del cumpleaños!
Ethan y Scott tropezaron, golpeando la mesa en su entusiasmo.
—¡Tienes que bailar, B! —Ethan gritó, su voz innecesariamente fuerte—. ¡El cumpleañero tiene que bailar!
—Debo de coincidir —Natalie llegó y tomó la mano de Bill—. Veamos si ese nuevo delineador es aprueba de sudor.
Emmie se rió mientras todos jalaban a Bill, luego cuidadosamente hizo su caminó hacia donde los chicos de seguridad estaban acomodados, se dejó caer junto a Tom.
—Billy está haciendo pucheros —le informó— Y es todo por tu culpa.
—¿Cómo va a ser eso mi culpa?
Tom observó sus intentos de encender un cigarrillo y tomó piedad de ella y se lo encendió.
—Está así porque olvidaste su cumpleaños.
—¿Cómo podría olvidarme? —La vista de Tom se dirigió al pequeño círculo de cuerpos comprimidos juntos en la pista—. Es de todo lo que han hablado en el día.
—Y tú no lo has mencionado ni una sola vez.
—¿Puedes guardar un secreto, Emmie?
—Claro.
Tom eligió sus palabras cuidadosamente. —El cumpleaños de Bill será reconocido por mí en algún punto esta noche.
—Oh, qué críptico. ¿Puedes darme una pista?
—Ya he dicho demasiado. Ve a bailar, disfruta la fiesta.
—¡No me tienes que decir dos veces!
Emmie se inclinó y dejo un beso brilloso de gloss en la frente de Tom antes de dirigirse a la pista de baile.
&
Bill estaba tratando muy duro de mantener su fachada de cumpleañero feliz, pero su cerebro moderadamente borracho seguía recordándole que Tom a penas y lo había mirado, mucho menos decirle feliz cumpleaños. Miró intensamente el suelo del elevador y mentalmente se ordenó no hacer caras.
Las puertas se abrieron y Bill fue el primero en salir, apresurándose por el pasillo antes que todos, listo para olvidar ese día por completo, cuando se dio cuenta en su puerta que aún tenía que esperar por Tom para que le dejara entrar. Hizo una nota mental de comenzar a cargar su propia llave.
—¿Disfrutaste tu cumpleaños, Bill? —Tom le preguntó educado mientras deslizaba la tarjeta en la puerta.
—¿Por qué te importa? —Murmuró en dirección al piso.
—Sólo sacándote platica.
Tom abrió la puerta y dejó entrar a Bill primero, cerrando la puerta detrás de ellos se recargó contra ella y esperó la reacción de Bill.
Bill dio dos pasos en su cuarto y se detuvo, dejando caer su bolsa al piso observó la mesa junto a la ventana. Detrás de la mesa había una docena de globos negros y rojos, y sobre ella un tubo de cartón. Tomó el tubo y vio que tenía una etiqueta pegada al final.
Feliz Cumpleaños, Bill.
~T
Bill se giró en redondo, quedando frente a frente con Tom.
—¡Me dejaste pensar que lo olvidaste!
—Todo es parte de mi plan maestro —Tom le sonrió de vuelta— ¿Vas a abrirlo?
Bill desdobló el cartón y sacó un poster.
—Llamé a Gustav mientras estabas en el escenario una noche —Tom explicó— Quería asegurarme que aún coleccionabas esos poster de viejas películas, y me aseguró que no tenías ni uno con… esta persona en particular.
Lentamente Bill desenrolló el poster, sus ojos abriéndose inmensamente y dejando de respirar.
—¡Jailhouse Rock! —Chilló, brincando donde estaba. El poster se enrollo de nuevo en su mano mientras miraba fijamente a Tom—. ¿Cómo obtuviste eso sin que yo supiera? Hemos estado prácticamente pegados de la cadera veinticuatro por siete.
—Veintidós por siete —Tom se encogió de hombros— Usualmente me levanto un par de horas antes que tú. Salí un poco más temprano cuando estábamos en Phoenix.
—¿Me dejaste todo solo? —Bill pretendió hacer un puchero.
—Te deje dormido. Y Steve se quedó en mi habitación junto a la tuya en caso de que realmente recuperaras la conciencia y fueras a buscarme. Estuviste bien.
Bill dejó el poster sobre la mesa y abrazó a Tom, suspirando en su cuello.
—Gracias Tom —susurró.
—De nada. Lamento haberte hecho esperar todo el día.
—Está bien. Ya no me importante tanto ahora.
&
Dos noches después, Tom se encontró a si mismo mirando fijamente por la ventana una vez más, ligeramente perturbado, de nuevo, por la imagen que veía.
—¿Wal-mart, Bill? ¿En serio?
—Tom ¡será muy divertido! —Bill prácticamente estaba brincando— ¡Amamos Wal-mart por la noche! Scott hizo una búsqueda en Google durante el último tour y encontró todos los Wal-marts con servicio las 24 horas en el país. Nos detenemos en uno cada vez que podemos. Nada es más emocionante a las 2 de la mañana.
—Si tú lo dices.
Tom y el resto de los guardias, todos con expresiones incrédulas similares, siguieron a la banda en la mega tienda, donde raídamente se dividieron. Bill, y por Default Tom, primero se dirigió al departamento de electrónicos y se hizo de varios DVD en oferta, luego fueron a los abarrotes y compraron comida chatarra y bebidas para el autobús. Deteniéndose en la sección de juguetes, Bill agarro un par de juegos de walkie talkies de G.I. Joe.
Eventualmente todos regresaron a la línea de pago para comparar sus compras nocturnas, y Bill aplaudió cuando vio las pistolas de agua que Ethan había agarrado. Una cajera completamente desinteresada estaba escaneando sus compras cuando se le ocurrió levantar la mirada y notar quien estaba en su línea.
—¡Oh mi Dios! ¡Oh mi Dios! —Se detuvo y cubrió su boca impresionada—. Eres… ¡Tú eres Billy Future! ¡Oh por Dios!
—Hola —Bill sonrió, moviendo sus dedos en saludo.
—Oh mi Dios, ¡Están todos aquí! —La chica parecía que iba a explotar en cualquier momento mientras agarraba una revista al azar del revistero—. Puedo… ¿pueden darme sus autógrafos? ¿Por favor?
—Seguro.
Bill continuó sonriendo mientras firmaba la copia de “El Buen Cuidado del Hogar” y se la pasaba al resto de la banda. Miró de nuevo a la cajera, su tarjeta de nombre decía Jamie, y vio que ella estaba mirando a Tom con curiosidad.
—¿Eres el novio de Billy? —Le preguntó.
—Oh no, yo sólo soy…
—Es mi amigo, Tom —Bill le cortó, mirando nerviosamente a Tom antes de regresar su atención a Jamie, quien le sonrió de nuevo y continuó checando sus compras.
Una vez que pagaron todas sus cosas nuevas, Jamie sacó su teléfono y les pidió un par de fotos, a lo cual todos felizmente posaron y sonrieron antes de continuar su camino a Memphis.
Continúa…
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