Safe from harm 18

Safe from harm 18

Fic original de elvisfan. Traducido por Devi

Capítulo 18

Bill nunca antes había sentido que el mundo entero estaba conspirando en su contra, pero lo estaba sintiendo justo ahora.
El masaje de espalda que le había dado Tom la noche anterior había sido bueno para liberar algo de tensión que sentía, pero ahora estaba de vuelta con toda su venganza.
El espectáculo había comenzado casi una hora tarde debido a problemas técnicos, y ahora, cuando debería de estar muy feliz, parado en el escenario en frente de miles de fans, estaba enojado. Su micrófono se había apagado por tercera vez en la noche, y le tomó cada libra de su fuerza el no salir corriendo y esconderse en su bus.
Tomando el micro de respaldo, y el único que les quedaba, de un ayudante, Bill hizo su camino de vuelta al centro del escenario.
—¿Intentemos esto de nuevo? —Preguntó, una sonrisa falsa pegada en su cara.
La multitud gritó de acuerdo y Emmie comenzó la canción de nuevo.
Afortunadamente sólo quedaban treinta minutos del show y de alguna manera logró ir perfectamente. Agradecido de tener su propio vestidor, Bill entró e inmediatamente cerró la puerta detrás de él, lamentando por un segundo el haberle cerrado la puerta prácticamente en la cara a Tom antes de tomar un profundo respiro y dejar salir el más largo, ruidoso y más frustrado grito que pudiera lograr.

&

El resto de la banda estaba lista desde hace diez minutos. Todo lo que les faltaba era el vocalista líder para poder salir. Todos estaban en el pasillo hablando entre ellos, y Tom estaba parado mirando la puerta como si pudiera obligarla a abrirse.
Y finalmente se abrió.
Bill emergió en ropa de calle y sin maquillaje, y apenas reconociendo a los demás. Con una mirada a su cara, Tom supo que algo había pasado. Y sabía que ahora no era el momento para preguntarle sobre eso.
—Sin autógrafos, Tomi, —Bill dijo, su voz pequeña y apenas más que un susurro.
—Muy bien.
Tom en realidad tuvo que apurarse para mantenerse a la par con el otro hombre mientras caminaba por el pasillo, pasaba la puerta y toda la gente que los esperaba. El resto del grupo se detuvo para firmar autógrafos, pero Bill hizo una línea zigzagueante hacia el autobús. Tom entró justo detrás de él, y se detuvo cuando vio a Bill parado a mitad del piso, su cabeza agachada y dándole la espalda a su novio.
—¿Bill?
Y eso fue todo lo que se necesito. Bill se giró rápidamente y se aventó contra el tibio cuerpo frente a él y se aferró a él por su vida. Los brazos de Tom lo rodearon y lo sostuvieron fuertemente.
—Bill ¿Qué pasa?
Bill respondió con un sollozo ahogado y sus manos se enredaron con la playera de Tom mientras su hombros temblaban.
—Okey, venga.
Cerrando sus manos por debajo del trasero de Bill, lo levantó y Bill enredó sus piernas alrededor de la cintura de su novio mientras lo cargaba hacia la habitación. Tan pronto como hizo contacto con la cama, Bill se hizo bolita y enterró su cabeza en la almohada. Tom caminó rodeando la cama y se recostó detrás de él y espero, sosteniéndolo mientras lloraba.
Después de un rato, escuchó un sollozo final de Bill seguido por un respiro profundo. Movió su manos hacia su costado y le acarició suavemente con el pulgar.
—¿Supongo que… esto no es por que el show no salió del todo bien?
Bill sacudió la cabeza. —Alguna estufa de migaja, —dijo contra la almohada.
—Alguna… ¿qué?
—¡Alguien estuvo en mi casa! —Bill se giró sobre su espalda y miró al cielo, su mano aferrando la de Tom en su estomago—. Tenía un mensaje de voz de mi amigo, Andi. Fue a mi casa para recoger el correo y cortar el pasto y eso, y dijo que la puerta no estaba del todo cerrada.
—¿Algo faltaba?
—Dijo que revisó toda la casa, y que lo único que no lucía como debía… parecía que alguien se había acostado en mi cama. ¿Quién hace eso, Tomi? —Posó sus ojos vidriosos en el hombre a su lado—. Preferiría que se hubieran robado todo lo que tengo. Puedo reemplazar todo eso. ¡Pero alguien estaba en mi cama! Eso es… ¡es más que espeluznante! —Se giró de nuevo y puso su frente contra el pecho de Tom—. Ya tenía miedo de regresar a esa casa, después de ver esas fotos. Amo esa casa, Tomi. Demonios, amo esa cama. King size, con cabecera de hierro grabado y la más confortable almohada… y ahora un psicópata obtuvo sus placeres yaciendo en ella. ¡En mi cama! Dios, tendré que quemarla ahora. Quemaré la casa completa, al menos así obtendré el dinero del seguro, —agregó con un tinte de sarcasmo.
—Esa es una idea, —Tom aceptó, masajeando la espalda de Bill con una mano—. O… simplemente podrías… no regresar ahí.
—¿Y qué? ¿Vivir en el autobús del tour por siempre?
—Podrías buscar un nuevo hogar… conmigo.
—¿Podría?
—Sí tú quieres, sí.
Bill no respondió. No se movió, apenas y respiraba. Entonces se sentó y miró con escepticismo a Tom.
—¿Quién eres justo ahora? —Preguntó—. ¿Eres mi guardaespaldas preocupado por la persona para la que trabaja de que regrese a su casa a la que alguien logró entrar o…?
Tom se sentó junto a él y tomo su mano. —Soy un hombre que le está preguntando a su novio si quiere vivir él.
Bill sólo le miró, su frente arrugada en confusión, y luego se levantó de la cama.
—¿Debería de tomar eso como tu respuesta? —Tom le preguntó, luciendo un poco molesto por la reacción del otro hombre.
—No estoy seguro de cómo responder esa pregunta, Tomi.
—Podrías al menos pretender que lo piensas antes de decirme que no.
—No estoy diciendo sí o no en este momento… bueno ¿no es demasiado pronto?
—No lo creo, no. Prácticamente lo estamos haciendo ahora. Nos despertamos juntos, pasamos juntos cada minuto que no estas trabajando, y al final del día nos vamos a la cama juntos. No me importaría… hacerlo oficial, realmente.
Con un suspiro, Bill se sentó en la cama junto a Bill.
—Es una gran decisión, —dijo.
—Lo es.
—Quizás… deberíamos hablar de esto de nuevo cuando el tour se acabe, —Bill dudó—. Asegurarnos de que estamos tomando la decisión correcta para ambos. Digo, realmente quiero algún lugar al que vayamos juntos, incluso si es de regreso a tu casa. No tendremos tantas distracciones, y podremos hablar de todo entonces, ¿eso está bien?
—Seguro, —Tom sonrió y le besó suavemente—. Toma todo el tiempo que necesites. Sé que te aventé esto de repente, y definitivamente quiero que estés seguro.
—Oh dios, no, ¡eso no está bien! —Bill se quitó de un brinco de la cama y comenzó a caminar por la pequeña habitación.
—Tú estas pensando en nosotros, y yo sólo estoy… perdiendo el tiempo. Y ahora estamos atrapados aquí juntos las próximas treinta y seis horas o lo que sea, y lo volví incomodo. —Sintiéndose terrible y tenso y simplemente cansado, gimoteó en el hombro de Tom cuando éste se acercó y puso sus brazos a su alrededor.
—Primero, no considero un día y medio en este espacio confinado contigo estar atrapado, —Tom sonrió, acariciando la espalda de su novio—. Y no estás perdiendo el tiempo. Sólo no estás seguro, y está bien. Al menos estás dispuesto a platicar sobre eso, así que estoy feliz.
—¿Estás seguro?
—Mucho. Ahora siéntate, —Tom maniobró con Bill en la cama—. Estás demasiado tenso.
—¿Te he dicho cuanto amo tus masajes en la espalda? —Su barbilla se topó con su pecho mientras Tom trabajaba en sus hombros—. Son prácticamente razón suficiente para que David te aumente el sueldo. Trataré de no quedarme dormido esta vez.
Tom se rió. —Está bien. Los masajes son la única situación en la que estamos en la cama juntos y esté bien que te quedes dormido antes de que terminemos.
 

Continúa…

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