Notas: En este fic habrá muchos modismos americanos, y para poder explicarlos mejor, estarán subrayados y en las notas finales habrá una definición más detallada o alguna imagen para que les quede más claro.

Letters from Home (By Elvisfan)
Capítulo 1
Bill Trumper y toda su clase de Educación Cívica gimieron al ver las palabras impresas en la parte superior de la hoja que su profesor acababa de entregarles.
—¿Señor Nyland? —Natalie, la amiga de Bill agitó su mano—. ¿Si ya realizamos este proyecto cuando éramos estudiantes de primer año…?
—Entonces pueden revivir la experiencia ahora que son mayores —El señor Nyland esperó pacientemente mientras todos gruñían y murmuraban en voz baja—. Chicos, esto es simple. Todo lo que tienen que hacer es escribir una carta dirigida a cualquier miembro del servicio y enviarla a la dirección en su hoja. En dos meses entregan una copia de su carta junto con la hoja, comentándome cuál fue el resultado. Si nunca reciben respuesta, está bien. Si reciben una carta de un primo perdido, que ni siquiera sabían que estaba en el ejército, también está bien. En cualquier caso, sólo denle una oportunidad y háganme saber que resulta. Y si a alguien le interesa compartir su experiencia con la clase en dos meses, estoy totalmente de acuerdo.
—¿Habrá calificación por esto? —preguntó Justin, el nerd de la escuela, ajeno a las risitas disimuladas detrás de él.
—Todo el que envié una carta obtendrá cinco puntos extras al final del semestre — Finalmente el señor Nyland pareció hacer felices a todos—. Bien chicos, repasemos la tarea de anoche.
&
Al final del día, Bill cambió sus libros de Química y Español, por los de Inglés y Cálculo y cerró su casillero con un golpe. Se colgó la mochila al hombro, dio la vuelta y casi gritó, al ver a su mejor amigo de pie, a unas tres pulgadas de distancia de él.
—¡Mierda, Georg! —exclamó, golpeando a su amigo en el brazo—. ¡Deja de hacer eso!
—Es lo mejor de mi día, Billy Boy —Georg devolvió el golpe en el brazo mientras ambos se dirigían a las puertas que conducían a su libertad.
—Y deja de llamarme Billy Boy —Bill se quejó, sabiendo que era inútil.
—¿Vas a hacer tu tarea de Cálculo esta noche?
—Si
—¿Puedo…?
—¿Pedirla prestada mañana en el salón de estudio?
—Me conoces tan bien.
Bill vio una chica rubia, muy bonita que caminaba en su dirección, tratando desesperadamente de actuar casual, e instantáneamente supo lo que vendría.
—Hola Georg —La chica sonrió al pelilargo mayor, mientras pasaba.
—Hola —Georg devolvió la sonrisa y giró la cabeza para admirar la vista, mientras la chica continuaba su camino por el corredor.
—¡Oh Dios mío! —Casi gritó Bill—. Esa chica va recién en segundo grado, llevamos una semana del año escolar y YA sabe tu nombre.
—Soy popular.
Continuaron su camino hacia el aparcamiento, saludando con gritos a sus amigos y esquivando a los novatos de primer año a su paso. Los ojos de Bill pasearon por la sección de estudiantes de último grado y sonrió cuando vio el familiar Civic negro, así como a la persona inclinada sobre él.
—¿Conducirás mañana? —preguntó Georg, divisando a la persona que Bill estaba mirando.
—Conduciré mañana.
—Te veo luego, hombre.
—Adiós, Geo —Bill volvió a golpear el brazo de su amigo al separarse.
Bill se apresuró hacia el Civic y su novio, Michael.
—Hola —Sonrió, poniéndose de puntitas para un beso rápido.
—Hola a ti. ¿Tuviste un buen día?
—Tolerable —Bill se ubicó en el asiento del copiloto y abrochó el cinturón de seguridad—. ¿Cómo estuvo el tuyo? —cuestionó al chico de pelo rubio sentado a su lado.
—Prácticamente igual —respondió Michael, emprendiendo su camino por la calle—. Preguntándome por qué estoy tomando tantas clases avanzadas.
—Porque nunca me escuchas —Bill le sonrío dulcemente, antes de desviar su atención para ajustar la radio—. Tú prácticamente ya entraste en Brown, así que podrías sencillamente disfrutar tu último año, en lugar de torturarte en las clases de los chicos listos.
—¿Y cómo van las clases normales?
—Escribiendo un ensayo sobre Dorothy Parker para Inglés —Bill bostezó, mientras reposaba su cabeza en el asiento—. Y tengo que escribir una carta a un soldado en la clase de Cívica.
—Que emocionante. ¿Quieres pasar el rato en mi casa?
Bill pensó en la posibilidad por un momento, antes de arrugar la nariz y sacudir la cabeza.
—No —Suspiró—. Muy cansado.
—Oh, hay una fiesta el sábado a la noche en la casa de Eric Parker. ¿Quieres ir?
—Seguro.
Minutos después, Michael se detuvo en frente a la casa de Bill y estacionó el auto en el aparcamiento.
—Hogar dulce hogar —Murmuró Bill sarcásticamente, antes de agacharse para un beso de despedida—. ¿Me llamas más tarde?
—Lo haré. Adiós bebe.
Una hora más tarde, Bill soportó otra cena prácticamente en silencio con sus padres, antes de retirarse a su habitación para comenzar a hacer su tarea. Ya había terminado la de Cálculo y hecho algunas notas para el ensayo de Inglés, cuando empezaron los gritos en la planta baja. Gruñendo de frustración tomo su Ipod para ahogar el ruido. Dándole una mirada a su cuaderno que yacía abierto en una página en blando, lo tomó, pensando en cómo escribir una carta a alguien que no conocía.
&
—¡Kaulitz! ¡Hey, Kaulitz!
Tom Kaulitz alzó la vista de la revista que leía, al escuchar como gritaban su nombre desde el otro lado de las barracas.
—¿Que pasa Schafer? —Le preguntó a su amigo Gustav.
—¿Oh, paquete de tu Mama? —respondió el rubio, distraído por las galletas y una lata de papitas Pringles que saltaba a la vista.
—Sírvete.
—Gracias —Gustav se acomodó al final de la litera de Tom, sirviéndose un trozo de brownie, mientras miraba el resto de la caja—. Oh, mi razón para haber venido —Le entregó a su amigo una carta, que había llegado ese mismo día—. Tú eres de Washington, ¿cierto?
—Sí, Tacoma —Tom cogió la carta y la miró curiosamente—. ¿Qué es esto?
—Una carta “adopta-un-soldado”, de Seattle.
—Oh, que cool.
Tom desdobló la hoja de cuaderno y llevó el resto del brownie a su boca mientras leía.
11 de septiembre, 2010
A quien corresponda:
No estoy seguro de cómo escribir a alguien a quien no conozco, pero no hay nada que perder.
Hola. Mi nombre es Bill…
& Continuará &
Notas finales de la autora: Los comentarios son como cuando el dolor de cabeza por fin se va.
Y sí. Geo es un poco “puto” en esta historia.
Notas finales: Sí, el primer capítulo. ¡Viva! Qué emoción.
Bueno, ya vieron de qué se trata el proyecto de clases. Bill acaba de enviar la carta. ¿Le responderá Tom? Y si lo hace ¿Qué le contará? No se lo pierda.
Definiciones: Los productos Pringles vienen en latas y la mayoría son papitas fritas. Seguro los conocen.
