Letters From Home 6

Notas: Hola a todos. Un nuevo capítulo, quiero que pongan mucha atención a la actitud del novio de Bill, y también al final del capi, pues pasa algo muy interesante. Beshoshs

Letters from Home (By Elvisfan)

Capítulo 6

20 de enero, 2011

Bill,

También fue agradable escuchar tu voz. Qué bueno que no te molestó que te llamara. Creo que fue el impulso que me dio la decisión del momento. El espíritu navideño y todo eso.

Mi año nuevo estuvo bien. Unos pocos fuegos artificiales y sería todo. Me hizo darme cuenta, cuánto quiero estar en casa. Claro que también la extraño el resto del año, pero el paso de noviembre a diciembre, es el peor. Re-enlistarme ya no es una opción. Gustav piensa igual que yo. Planea proponerle matrimonio a su novia cuando regrese a casa. Los dos han estado juntos desde… ¿el nacimiento? Tal vez desde que estaban en la escuela. Sé que ya estaban juntos, cuando él y yo estuvimos en el entrenamiento.

¿Tiempo de exámenes, eh? ¡Qué suertudo! Ok, eso fue injusto. ¿Estás listo? ¿Te preparaste con tiempo, o eres más como yo; despierto hasta el amanecer del día del examen, embutiendo toda la materia del semestre en tu cabeza, en un par de horas, manteniéndote despierto a base de Red Bull, cigarrillos y puro pánico? Eso básicamente describe toda mi carrera en la escuela. En serio, lo hice lo suficientemente bien como para salir de ella a tiempo, pero tampoco estuve en la escuela para impresionar a nadie.

¡Alguien robó mi último Slim Jim, Bill! ¡De verdad! ¡Estoy furioso! ¡Estaba ansioso de probar esa cosa!

Mi cumpleaños es el 19 de febrero. Según mi mamá, estaba programado para el día de San Valentín, pero supongo que aún no estaba listo. Y realmente no tienes que enviarme nada. Tu regalo de Navidad fue más que suficiente. Especialmente la revista “Glamour”. Pero las calcetas si fueron muy útiles.

Hoy es el cumpleaños de uno de los chicos. Te juro que no tengo idea de cómo quedó cubierto por serpentina mientras dormía.

Me temo que esta va a ser una carta cortita. No puedo pensar en muchas cosas que contar en estos momentos. Hazme algunas preguntas al azar o algo. Cuídate.

Tom

&

Bill estaba poniendo los toques finales a la carta que había comenzado la noche anterior, que luego continuó en el salón de estudio y en la que aún trabajaba.

Tom quería preguntas al azar, así que tendría sus preguntas al azar.

—¿En qué estás, bebé?  —Michael lo saludó, mientras dejaba caer su bolso al piso y se sentaba junto a él.

—¡Hola!  —Bill quedó gratamente sorprendido de ver a su novio al comienzo de su descanso del almuerzo y no al final de este, para variar. Se inclinó para besarlo y terminó decepcionado por lo breve del beso.

—¿Qué estás escribiendo?

—Oh, sólo estoy terminando una carta que comencé anoche  —Bill dobló la carta y la guardó en su cuaderno.

—¿Para tu amigo, el soldadito?  —Michael lo molestó, estirando la mano, para robar una de las papitas fritas del almuerzo de Bill.

—¿Por qué debes llamarlo de esa manera?

Su novio simplemente alzó los hombros, mientras masticaba, completamente desinteresado de la conversación.

—¿Michael? —Bill dudó un momento. Tomó una bocanada de aire y continuó—. ¿Estamos… bien?

—Claro. ¿Por qué no lo estaríamos?

—Tú… has estado bastante distante últimamente. Siento que apenas te veo y ya me has cancelado dos fines de semana seguidos.

—Lo siento, bebé. He estado realmente preocupado recientemente. La escuela y los exámenes finales, además de prepararme para partir y todo eso.

—Pero no te vas hasta agosto —Le recordó el pelinegro—. Igual que yo. Igual que todos los que conocemos que se irán a la universidad.

—Aw. ¿Bill extraña a su hombre?

Bill se alejó cuando Michael trató de darle otro beso.

—Michael, en verdad pienso que necesitamos hablar…

Fue interrumpido cuando el celular de su novio comenzó a vibrar sobre la mesa. Michael lo tomó, vio quien era y se puso de pie.

—Me tengo que ir, bebé.

—¿Dónde?

—Los chicos me necesitan.

—¿Quieres venir un rato a mi casa, después de la escuela?

—Demasiada tarea  —Michael tomó su bolso y se lo colgó al hombro—.  Adiós, bebé.

De pronto, con su novio lejos, Bill decidió que comenzaba a odiar el apodo de “bebé”. En eso estaba, cuando Georg y Natalie se unieron a él en su mesa.

—Uh, oh   —Georg sonrió y se sujetó del brazo de Natalie—.  Bill se ve enojado.

—Bill está enojado   —respondió el pelinegro.

—¿Michael te hizo enfadar otra vez?

—Es simplemente… todo —Bill se hundió en su lugar, su barbilla descansaba en sus brazos sobre la mesa—. Michael está actuando extraño y si pasara una noche sin tener que escuchar a mis padres pelear, sería un milagro.

—¿Está empeorando?   —preguntó la chica.

—Sí. Y casi deseo… sí. Creo que todos serían felices si simplemente se separaran. Lo digo en serio. Ya no pelearían más y yo no tendría que lidiar con la mala actitud de mi padre todo el tiempo. Últimamente, se ha portado como un completo idiota. Espero que no se esté quedando por mi bien, “porque no necesito esa mierda”  —Se percató de la expresión preocupada en los rostros de sus amigos y gruñó—. Les dije que estaba enojado —Hizo un puchero—. ¿Chicos, quieren venir a mi casa después de la escuela? Podemos ordenar pizza…

—¿Y hacer la tarea de Cálculo por mí?   —agregó Georg con esperanza.

—Y ayudar a Geo con su tarea de Cálculo    —Terminó Bill.

—Está bien por mí  —Natalie se alzó de hombros—. Sólo recuérdenme llamar a mi mamá para decirle.

—Oye Natalie —Georg sonrió—. Recuerda que tienes que llamar a tu mamá para decirle  —Se cubrió cuando una papa frita fue arrojada a su cabeza—. Hey. ¡Cuidado con mi pelo!

&

Bill miraba a sus padres sin podérselo creer. Lo había estado esperando, incluso lo había deseado en algún momento. Pero ahora, que estaba ocurriendo de verdad, estaba anonadado.

—¿Te vas de la casa?   —Le gritó a su padre.

—Bill, lo siento  —respondió Gordon—. Sabes que tu madre y yo hemos estado peleando mucho últimamente y bueno… No he sido feliz por algún tiempo. Creo que será mejor si me voy.

—Vaya, yo tampoco he sido feliz por un tiempo —contestó sarcásticamente el menor—.   Pero creo que me quedaré aquí, con mamá.

—Bueno, sí. Creo que…

—Cuéntale todo, Gordon  —dijo Simone en forma cortante, desde el otro extremo del sillón—.   Esto fue tu decisión, así que por lo menos, se honesto con él.

Gordon le dio una mirada de lado a la mujer, antes de volver a mirar a su hijo.

—Bill, conocí a otra persona. La he estado viendo por un tiempo y… nos mudaremos juntos.

El pelinegro se quedó mirando a su madre con incredulidad, ella había girado el rostro y le temblaba la barbilla. Bill miró con furia a su padre y saltó del sillón.

—¡Vete a la mierda entonces! ¡Idiota!

Se fue dando grandes zancadas a su habitación y cerró la puerta tan fuerte, que botó un cuadro de la pared. Miró a sus dos amigos, que ahora estaban sentados en la cama, luciendo asustados. Bill cogió los cigarrillos de Georg de su bolso y encendió uno.

—El estúpido que tengo por padre, ha estado engañando a mi mamá y ahora, se va de la casa   —anunció—.   ¿Quién quiere pizza?

&   Dos horas después   &

—Punto crítico.

Bill sonrió maquiavélicamente, mientras el castaño le devolvía la mirada.

—Sabía que me atacarías con esa.

—Punto crítico   —reiteró el pelinegro.

—Umm… ¿los puntos relativos, máximo y mínimo de una función madre?

Bill miró como Natalie bajaba la mirada a sus notas y aplaudía.

—¡Es correcto!

—¡Estás bromeando!

—¡Lo hiciste, Geo!  —chilló Bill, abalanzándose sobre su mejor amigo, quedando sobre él—. ¡Aprendiste algo! Algo verdaderamente penetró el escudo de acondicionador y suero para el brillo que usas.

—Yo no uso…  —Georg se detuvo y miró a los otros dos—.  Ok, sí.

&

—¡Bill, enciende la TV!    —Gritó de pronto la chica.

El pelinegro cogió el control remoto y subió el volumen de las noticias.

—…Marines fueron asesinados hoy en Garmsir, distrito de Afganistán. Un convoy de suministros iba en camino a entregar un embarque de armas y suplementos médicos, cuando detonaron una mina. Siete soldados fueron reportados muertos y otros cuatro…

Rápidamente Natalie tomó el control remoto y presionó el botón “mute”. Miró a Bill, quién estaba pegado en la pantalla de la televisión.

—Tú sabrías si fue Tom, ¿cierto?  —La chica preguntó preocupada—.  Ellos notifican.

—Notifican a la familia, Natalie  —Bill se sorprendió del débil y tembloroso sonido de su propia voz—.  Cosa que no soy.

Desvió la mirada cuando sintió que comenzaban a formarse lágrimas en sus ojos. Estaba extrañado por cómo estaba tomando esto. Rápidamente se limpió los ojos y volvió la atención a sus amigos.

—Umm, ¿chicos?

—Nos vemos mañana   —contestó Georg. Él y Natalie cogieron sus cosas.

—Te llamaré más tarde  —afirmó la chica, dándole un abrazo antes de cruzar por la puerta. 

&   Continuará   &

Notas finales de la autora: Los comentarios son como los huevos revueltos que estoy a punto de comer en el desayuno.

Notas finales:  OMG, hubo un ataque. ¿Creen que Tom haya estado allí? ¿Creen que fue herido? Waaa, no se pierdan la continuación.

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