Escort 13

Escort 13

“Escort” Fic de Gaja. Traducido por Elle-R

Capítulo 13

—Espera, para. —dijo Bill, separándose y empujó a Tom tan lejos como los brazos le permitieron.

— ¿Qué? ¿Por qué? —Tom preguntó, mirando a Bill sorprendido tanto por detenerlo como por haberle permitido besarlo, para comenzar.

—Bueno, para empezar, la gente nos está mirando. —dijo, mirando a su alrededor al puñado de gente que les rodeaba.

— ¿Y?

—Y….y… —Bill respondió débilmente, alejándose y miró a Tom. —Y en segundo lugar, ¿qué pasa con esa chica, eh? —preguntó, cruzando los brazos sobre su pecho y haciendo todo lo posible para parecer enojado, que resultó siendo más fácil de lo que pensaba.

Tom frunció el ceño, mirando a Bill confuso. — ¿Chica? ¿Qué chica?

—La pequeña golfa rubia con la que estaba siendo muy amigable en el restaurante. Esto no es exactamente justo para ella, ¿no crees? —Bill preguntó, frunciendo el ceño malhumorado.

— ¿Rubia? — Tom volvió a preguntar, su memoria regresó a la última vez que había visto a Bill. —Espera, ¿quieres decir Gina? Es la prometida de mi primo Simon. Se acaban de comprometer y querían llevarme a celebrar antes de irse a los Estados Unidos para visitar a su familia.

—Oh, entonces… ¿dónde estaba? —Bill preguntó frunciendo los labios.

Tom se mordió el labio con una pequeña sonrisa. — Había ido al baño cuando llegaste.

—Oh…

—Oh. —Tom repitió, alcanzando los brazos de Bill y pasó suavemente las manos por ellos, trayéndolo cerca nuevamente. —Estabas celoso. —dijo, sonriendo un poco.

Bill se mofó. —Eso es estúpido. No hay motivo por el qué estar celoso. —dijo a la defensiva, cerrándose más en sí mismo.

—Ajá. —Tom respondió simplemente, frotando su pulgar por el brazo de Bill. —Hey, ¿tal vez quieres hacer esto en otro lugar?

— ¿Qué? ¿Hacer qué? No estamos haciendo nada.

—Me refiero a hablar. —dijo Tom. —En algún lugar que no sea la calle. En algún lugar más privado.

—Yo… —Bill comenzó, no del todo en contra de la idea de la privacidad. Ahora el momento de ir detrás de su determinación y hacer lo que tenía que hacer, lo que era correcto. —Me parece bien.

&

—Por lo tanto, éste es el lugar donde vives. —dijo Bill, mientras miraba alrededor del espacioso estudio.

—Por el momento, de todos modos. —dijo Tom encogiéndose de hombros. —Estoy buscando otras opciones ahora mismo. Algo con, bueno, habitaciones, supongo. Paredes en las que colgar cosas, ese tipo de cosas.

—Yo creo que es bonito, —respondió Bill, enredando los dedos en la parte delante de la camiseta de Tom y apretándose contra él. —como tú. — Presionando sus labios contra los de Tom, lo llevó hacia el sofá, poniéndose encima y enredando sus piernas alrededor de él.

—Hey, —dijo Tom suavemente, apartándose de la boca de Bill. —esto no es hablar.

—…Um, ¿y?

Tom apartó los brazos de Bill hacia abajo cuando intento alcanzarlo de nuevo. —Pues que vinimos aquí para hablar.

Bill parpadeó hacia él. — ¿Eh?

—Vinimos aquí a hablar. —dijo Tom, acariciando con la yema de sus dedos el rostro de Bill. —Me gustaría conocerte más que sólo de ésta manera.

— ¿En serio? —Bill preguntó, tratando de no parecer rebosante de alegría o ruborizarse locamente.

—En serio. Pensé que tal vez podríamos pasar el rato, ver una película. ¿Podríamos pedir comida china?

—Así que no quieres, um… —Bill dijo, retorciéndose contra Tom y consiguió un pequeño gemido por ello.

—Oh, Dios, no, quiero. Quiero decir, realmente, realmente quiero, pero no…. aún, ¿supongo? Yo no quiero que esto sea sólo por eso.

Bill se mordió el labio, mirando a Tom. — ¿Qué quieres que “esto” sea?

Tom sonrió, poniendo el pelo de Bill detrás de su oreja. —No lo sé, pero espero que me des la oportunidad de averiguarlo.

—Tom… —Bill comenzó tristemente, trabajando con toda su perorata en la cabeza sólo para finalmente dejarse llevar por los dulces besos mentolados de Tom.

— ¿Por favor?

Bill suspiró suavemente. — ¿Cena y una película?

—Mm hmm.

—Está bien. —dijo Bill, agarrando juguetonamente la camiseta de Tom. —Pero eso es todo.

—Claro que sí. —respondió Tom, regalándole a Bill una sonrisa que hizo que sus entrañas se derritieran.

&

Bill se acurrucó estrechamente contra el costado de Tom, el último de sulo mein*se lo había comido hace rato, mientras que ya iban por su tercera película. Todavía sabía que, siendo justo, debería haberse marchado al final de la primera película, darle a Tom una agradable despedida y hacer su mejor esfuerzo para sacarlo de su vida, pero Tom había sido tan tierno apoyándose contra él, diciéndole que habría ido tras él y luego falló en irse nuevamente. Era demasiado duro presionarse para marcharse y dejar de disfrutar del persistente olor a colonia de Tom y de los suaves comentarios que murmuraba contra su oído no importaba cuán sin sentido eran. Quería estar aquí, acurrucado contra Tom y no hacer nada más que quedarse.

Que era precisamente por lo qué tenía que irse.

—Debería irme. —Bill dijo suavemente, acariciando el brazo de Tom que estaba enredado en torno a él. —Se está haciendo tarde.

—No es tan tarde. —respondió Tom, abrazando a Bill más cerca. —Podríamos por lo menos primero terminar la película, ¿no?

—No sé, quiero decir tengo una, um… tengo que irme.

Agarrando la barbilla de Bill hasta que lo miró, Tom capturo sus ojos con los suyos. —Me gustaría que te quedes.

—No puedo. —Bill susurró.

— ¿Por qué no?

—Porque no es justo. —dijo Bill, sacudiendo la cabeza para soltarse del agarre de Tom. —No puedo hacer esto a ti o a mí. No quiero engañarte.

Tom negó con la cabeza. —Pero tú no eres así.

— ¡Sí, lo soy! —dijo Bill, apartándose y se levantó del sofá. —Estoy aquí, actuando como debería ser y que todo está bien y no es así, Tom. No puedo dejar que esto se convierta en algo. Tengo que parar… dejar de intentarlo.

—Sin embargo, quiero que lo intentes. —Tom dijo, poniéndose de pie y apoyó una mano en el brazo de Bill sólo para ser empujado lejos. — ¿Por qué no?

—Porque soy un puto, Tom. —Bill siseó. —Ellos pueden vestirme con palabras bonitas para que suene respetable pero eso no es lo que es, y tú lo sabes mejor que nadie. Así que no puedo porque no es justo que tú pienses que podríamos tener algo sólo para después darme la vuelta y venderme al mejor postor al día siguiente. No puedes tenerme porque nadie puede.

Tom dio un paso atrás, un pequeño atisbo de decepción paso por sus ojos haciendo que Bill quisiera retractarse de lo que dijo. — ¿Así que no quieres ni siquiera intentarlo?

—Eso es solo una parte del problema. —dijo Bill con un suspiro, pasando su mano por el pelo. —Quiero, yo realmente, realmente quiero. Yo… he estado luchando durante meses para tratar de sacarte de mi cabeza y tan pronto como creí que lo había conseguido, aquí estás de nuevo, y lo odio. Se suponía que no ibas a ser un problema, y cuando me di cuenta de que ya lo eras, traté de hacer que te fueras.

—Es por eso que me decían que había exceso de reservas. —dijo Tom, en parte para sí mismo.

—Pensé que si no tenía que preocuparme de verte, todo volvería a la normalidad. —Bill dijo, sentándose nuevamente en sofá, con los brazos descansando sobre sus muslos. —Obviamente, eso no funcionó.

Tom se sentó también, manteniendo una respetuosa distancia de Bill. — ¿De manera que, en el club…?

Bill negó con la cabeza, mirando a Tom franqueza, con los ojos abiertos. —No tienes ni idea de lo mucho que me gustas. —dijo con sinceridad. —Ni siquiera sé por qué, la verdad. No es como si te conociera en absoluto lejos de todo eso. Ni siquiera sé tú apellido, ¡por el amor de Cristo!

—Kaulitz.

— ¿Qué?

—Mi apellido. Es Kaulitz. —dijo Tom, dándole a Bill una pequeña sonrisa.

—Kaulitz. —dijo Bill, saboreando la forma en que ese nombre le hacía sentirse. —Espera, ¿Tom Kaulitz? ¿Cómo el tipo del club?… Oh, mierda, es tu club, ¿no?

Tom sonrió. — ¿Por qué si no iba a tener una habitación arriba? Tu amigo Jarret encontró el lugar para mí.

—Joder. —Bill maldijo, negando con la cabeza. —Sin embargo, eso no cambia nada. Conocerte tu apellido no es gran cosa, todavía no te conozco.

— ¿Pero todavía te gusto? —preguntó Tom, obteniendo una mirada asesina. —Si ayuda, tú también me gustas.

—Bueno, duh. —Bill dijo, arrastrando sus pies por la alfombra.

—No, me refiero a realmente. Acurrucarse en el sofá, ver malas películas y desayunar y todo lo que quieras, no sólo una pequeña aventura en una oficina de mala muerta con una cama en ella. Has estado en mi cabeza desde la primera vez que me dejaste tenerte. —dijo Tom, acercándose un poco más a Bill. —Tú eres algo especial.

—Eso es lo que todo el mundo me dice.

—Pero lo digo en serio. Fue… sé que te gustó. No estoy haciendo ningún tipo de asalto y tratar de conseguir algo para luego irme lo más rápido que sea posible. Hubo una conexión allí. —dijo Tom. —Y, Dios, decir esto en voz alta hace que parezca muy trillado, pero tengo la sensación de que sabes lo que quiero decir, ¿verdad?

Bill vaciló antes de asentir suavemente. —Sí. Pero conexión o no, todavía no puedo hacer esto. No podría darte un beso de despedida para después irme a acostar con alguien más o rechazarte a causa de que sigo estando adolorido por el trabajo. No sería justo.

—Hey —dijo Tom gentilmente, inclinando el rostro de Bill hacia él. —Yo no te estoy pidiendo un para siempre. No te pido que cambies. Todo lo que quiero es una oportunidad.

—Una oportunidad. —Bill hizo eco, todo en él gritaba que se callara y estuviera de acuerdo.

—Una oportunidad. Por ahora, sólo dame ésta noche. Quédate conmigo, de verdad – y no te vayas mientras duermo – y podremos ver lo que suceda después de eso. —dijo Tom, ahuecando la parte posterior del cuello de Bill y acarició el suave cabello de su nuca.

El corazón de Bill latía más rápido mientras miraba a los ojos de Tom posados sobre él. —Con una condición.

—La que sea.

—Tienes que besarme de nuevo ahora. —dijo Bill en voz baja y Tom obedeció sin rechistar.

Continuará…

lo mein: es un plato chino con fideos de harina de trigo. A menudo contiene verduras y algún tipo de carne o marisco, generalmente carne de vaca, de pollo o de cerdo y camarones.

1 comentario en “Escort 13”

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

error: Contenido protegido
Scroll al inicio