Dos Condiciones 24

& Capítulo 24 &

Luke saltó, había tenido un sueño tan vivido sobre follar a Andreas, de seguro no podía ser real… hasta que se dio cuenta que estaba desnudo… y junto a Andreas.

¿Luke? —Le llamó Andreas, su voz era ronca. Estaba medio desnudo y se acababa de despertar.

Luke lo miró a la cara. Sí, este definitivamente no había sido un sueño.

¿Qué hora es?

8: 30am — Luke susurró suavemente.

¿Cuándo llegan papá y mamá?

Creo que está tarde.

Andreas sonrió, acariciando el cuello de Luke—. Bien —murmuró satisfecho.

Luke inclinó la cabeza para darle más espacio a Andreas.

Andraes sonrió acercando más a Luke—. Quiero estar así siempre —Era verdad. La cálida luz del sol le hacía sentir cómodo y el peso de Luke entre sus brazos le hacía sentir mariposas en su interior.

Luke se sonrojó—. Yo también… para siempre.

Andreas respondió tarareando suavemente, su mano dibujó perezosamente los patrones sobre la piel desnuda de Luke.

Luke se arqueó, ¡se sentía tan bien!

Mhm… Babé, ¿te estás excitando con esto? —Andreas se rió entre dientes, notando como la polla de Luke se endurecía poco a poco.

Lucas asintió con la cabeza—. S-sí.

¿Quieres que haga algo al respecto? —Andreas bromeó, sonriendo.

Luke se ruborizó intensamente—. Haz algo.

¿Qué quieres que haga?


—Tócame.


Andreas bajó la mano, rozando ligeramente con sus dedos la polla erecta de Luke.


Luke se mordió sus labios, se sentía tan bien.


—¿Quieres más? Creo que tenemos tiempo. —Andreas envolvió con su mano alrededor de la dureza de Luke, acariciándolo.


—¡S-sí… más!


Andi levantó una mano y empujó sus dedos en la boca de Lucas, mirándolo con avidez.


Luke abrió su boca, dando la bienvenida a los dedos, succionándolos.


Cuando los dedos estuvieron suficientemente húmedos, Andreas los sacó y presionó uno de ellos en la entrada de Luke. Él levantó sus piernas, realmente estaba fascinado por la forma sexy en que Andreas lo miraba, incluso cuando él estaba metiendo cosas por su trasero.


—¿Te duele? —La voz de Andreas era gruesa y baja al mismo tiempo, tanto por el deseo como por haber despertado recién.


—N-no. —Se sonrojó, estaba acostumbrado a meter cosas mucho más grandes que los dedos de Andreas, en su trasero.

¿Otro…? —Andreas se sonrojó.


—Sólo métela Andreas. —Luke estaba excitado, y lo quería.


—No estás preparado. No quiero lastimarte. —Andreas sabía perfectamente que era posible hacerlo, pero Luke no era Bill… y estaba seguro de que no debería haber hecho eso con Bill de todas maneras.


—Entonces, añade otro dedo… No me dejes así, hermano. —Rió un poco.


—No lo haré. —Él se sintió raro cuando lo llamó así, mientras que le estaba tocando tan íntimamente, pero había aprendido a aceptarlo.


Luke esperó a que él empezara a moverse nuevamente, presionando una mano en la cabeza de Andreas—. Te amo.

Andreas sintió un nudo en su pecho—. Sí, yo también. ¿Puedo? —preguntó, haciendo movimientos de tijeras para dilatar más a Luke.


Luke gimió—. Sí, sí… ¡Sin preservativo! —Pidió.

¿Estás seguro de eso? Quiero decir, sé que el doctor lo dijo, pero… —Pronto se dio cuenta de que tenía una enfermedad, y tuvo que ir al hospital. Le habían dado medicinas y después le dijeron que estaba limpio, pero aún tenía dudas


—Estás limpio, bebé. —Luke sonrió—. Quiero sentirte.

Bien… ¿Ahora? —Le dió a su hermano una leve sonrisa.

Ahora.

¿Me quieres montar? —Sonrió.

Luke sonrió—. Lo haré.

O espera… quiero… en tus manos y rodillas. —Andreas mandó, sintiéndose pervertido.

Luke asintió, poniéndose en sus manos y rodillas.

Andreas gimió ante la vista, dándole a Luke una suave nalgada—. Te ves tan sexy.

Luke gimió, le encantaba lo pervertido que era Andreas, lo calentaba aún más.

¿Qué? ¿Te gusta así? —Le dio otra suave nalgada, está vez un poco más fuerte.

Luke gimió, poniéndose más duro, si era incluso físicamente posible.

Bien, bien, baby —dijo Andreas, tocando la polla de Luke, mientras lubricaba su entrada. Estaba duro… Sin siquiera pensarlo, se empujó dentro, gemiendo en voz alta mientras lo hacía.

Luke se arqueó— ¡SÍ! —siseó.

Andreas no respondió. Estaba tan ocupado mordiendo sus labios mientras se movía dentro de Luke.

Las piernas de Luke colapsaron—. ¿Podemos cambiar de posición?

Seguro baby. —Andreas salió, esperando por la nueva posición de su hermano.

Átame…

Andreas gimió ante la idea, tomó dos correas que servirían como cuerdas improvisadas

¿En tu espalda? O… ¿Acostado sobre tu estómago? —Preguntó, acariciando el muslo de su hermano, con su mano libre.

¿Qué piensas? —Preguntó Luke.

Lo que quieras, babé.

Oh, en mi pecho, de esa forma puedo sentirte mejor.

Bien. —Andreas miraba hipnotizado como su hermano yacía en su pecho, con sus manos cerca a la pata de la cama. Lo ató lo suficientemente apretado que Luke no pudo mover sus manos, pero lo suficientemente flojo para que no lastimara.

¿Está demasiado apretado?

No. —Luke volteó su cabeza hacia un lado para ver a su hermano.

Andreas estaba sonriendo. Le dio una suave nalgada a Luke, poniéndolo más caliente, luego se introdujo en su hermano.

Lucas se arqueó y gimió muy fuerte. Andreas gimió también, sintiendo la caliente estrechez sobre su polla.

De repente, la puerta de la habitación se abrió de golpe, y de pie en la puerta estaba la misma persona o personas a las que no les gustaría verte mientras te follas a tu hermanito.

¡Andreas, suéltalo en este instante!

Andreas levantó la vista, con el rostro pálido como una hoja y la boca abierta en una mezcla entre placer y shock.

Lo digo en serio, Andreas, ¡bájate de mi pobre bebé! —Su madre repitió una vez más. Decir que estaba sorprendida, era decir lo menos.

Andreas suavemente salió, cubriéndose con una sábana. Se movió para desatar a su hermano, sabiendo que estaría tan mortificado como se veía.

Su padre entró y tomó a Andreas por el cabello—. Míralo, ¿qué crees que estás haciendo? ¡Él es tu hermano, deberías de dejar de herirlo! —Le gritó su padre.

Andreas gritó, sus manos sobre su padre, tratando de liberarse—. Pero… pero… nunca lo he lastimado, ¡lo amo! —Andreas lloró. Él podía ver a donde llevaba todo esto, y no le gustó.

Qué… ¿qué estúpidos hemos sido? Todos esos morados, todos esos cortes y cicatrices… ¡Heriste a mi bebé! —Su madre corrió hacía Luke, envolviendo el cuerpo de su hijo menor. —Jeff, llévatelo. No quiero verlo más.

¡NO! ¡No, por favor! ¡NO! —Andreas gritó, con lágrimas rodando rápidamente por sus mejillas.

¡Heriste a mi bebé! Tú le hiciste esto, apuesto que también quebraste sus brazos… eres… ¡Eres un monstruo!

Babé, ¡No los dejes! ¡Te necesito! —Él lloraba desesperadamente por Luke, agarrándose de cualquier cosa y de nada mientas su padre se lo llevaba.

Luke estaba temblando, tenía demasiado miedo de abrir la boca, y la forma en que su madre le sostenía no le permitió hablar de todos modos.

Finalmente Andreas dejó de luchar cuando se dio cuenta de que Lucas no estaba diciendo nada. ¿De verdad lo había obligado? ¿Era tan perverso?

Luke… —Comenzó a sollozar, su cuerpo no teniendo suficiente energía para mantenerse en pie por lo que cayó al suelo.

Andy. — Luke susurró, él realmente quería a su Andreas, pero su madre lo estaba sosteniendo demasiado fuerte, pero fue suficiente para que el rubio lo escuchara.

Me iré, deja de halar mi cabello —dijo Andreas con voz pequeña.

Luke mordió a su mamá—¡¡Andy!! —Le gritó— ¡Te amo! —Sabía que ninguno de sus padres hablaba español, ellos lo habían aprendido en la escuela, pero Luke le había dicho a Andreas que lo amaba.

Andreas sonrió débilmente. Eso era todo lo que necesitaba saber. Le dio un asentimiento a Luke, y salió de la habitación, con lágrimas todavía cayendo de sus ojos.

Jeff bajó con su hijo— ¿Por qué hiciste esto?

Lo amo. Él me ama. ¿Necesitas más razones? —Respondió Andreas, mirando a su padre.

Jeff miró, era una de esas personas muy homofóbicas—. Tú no eres gay… tampoco lo es él. ¡Deja de violar a tu hermano!

¡Nunca lo violé! —Andreas no podía soportar oír eso. Él nunca haría daño a su hermano así.

¡Él es tu hermano, Andreas. —Abrió la puerta, lanzando al chico desnudo fuera—. Espera tranquilamente bajo la ventana que tu madre te lanzará algo de ropa.

Andreas fue debajo de su ventana y esperó ahí, temblando y completamente roto. ¿Qué había pasado? Sus padres habían salido en la noche con unos amigos… Él no entendía.

Su madre le tiró algo de ropa por la ventana, incluyendo unos bóxers, medias, zapatos, jeans y chaquetas.

¿Por qué voy a necesitar toda esa ropa? —Preguntó Andreas, haciendo una mueca cuando una maleta lo golpeó en el brazo al caer desde su ventana. Grandioso, era por eso.

No me importa a dónde vayas Andreas. ¡Pero aléjate de mi bebe! —Ella cerró la ventana, y su padre cerró la puerta.

¡MAMÁ! —Gritó Andreas.

Ella abrió la ventana de nuevo. —Puedes volver cuando busques ayuda. ¡Está mal follar a tu hermano!

Andreas cayó en el piso, incapaz de detener sus sollozos aunque lo intentara.

Luke alzó la Mirada—. Mami, no es culpa de Andy —susurró.

No lo defiendas. Lo que hizo está mal y lo sabes. No volverá hasta que esté sano, no te lastimará nuevamente, te lo prometo —dijo la mujer acariciando el cabello de Luke.

Luke suspiró, no había realmente ningún sentido discutir con su madre, sólo esperaba que Andreas estuviera a salvo. Las lágrimas cayeron rápidamente por sus ojos.

Finalmente decidiendo que quizá podría encontrar un lugar para pasar la noche, Andreas se levantó y puso su ropa en la maleta, mirando por última vez a su ventana antes de salir, con la esperanza de que pudiera ver a su hermano una vez más.

Luke estaba sentado en la ventana, con el teléfono en la mano, mirando a su hermano, lanzándole un beso antes de llamar a Bill.

&

Tom parpadeó un poco, por haber sido despertado bruscamente por teléfono de Bill. Él lo tomó y sin mirar quién era, se lo dio a su marido, que dormía a su lado.

Babé, tu teléfono —dijo suavemente, empujando el hombro de Bill.

¿Hola? —Contestó Bill.

¿Bill? —Preguntó Luke, con la voz quebrada.

¿Qué quieres, niño? —Bill espetó con voz aturdida.

Bill, sé que soy la última persona a la que quieres oír, pero… necesito tu ayuda. —Luke sollozó. Él no estaba seguro de poder vivir sin su hermano.

Ya no soy más tu maestro, ¡ve a buscar a alguien más para acosar!

Lucas rompió en sollozos—. Bill… Su voz temblaba. —Tú eres el único que sabe… vinieron, y alejaron a Andi de mí. Por favor…

¡Bien! El Karma es una puta, Luke, ahora vete a la mierda.

Por favor, lo necesito, tú sabes lo que se siente… —Se limpió las lágrimas, pero fue en vano, porque más vinieron corriendo por sus mejillas.

Al igual que necesité a Tom… ja, ja, buen intento, chico.

Pero lo tienes a él… yo le dije todo… Por favor, Bill… debes entender. Nadie más lo hará.

No me ayudaste cuando fui violado… ¿Crees que voy a ayudarte? Lo único que me ayudó fue la ruptura de ustedes dos. Ahora, adiós Luke, ten una vida dulce. —Se volvió hacia Tom, dándole un beso en los labios, lo suficientemente alto para que Luke pudiera escucharlo.

Tú… ¿tú hiciste esto? —La voz de Luke sonaba muerta, ni siquiera era un tono acusador.

Por supuesto, como dije, el karma es una perra. —Mordió los labios de Tom, él realmente estaba disfrutando eso.

Está bien, gracias de todos modos. Lo siento por lo que hice. —Luke colgó, mirando las pastillas para dormir que su madre había dejado en la mesita de noche en caso de que él no pudiera dormir a causa de estar demasiado ‘traumatizado’.

Bill miró a Tom, dejando su teléfono boca abajo, una punzada de culpa se instaló en su estómago.

& FIN &

Notas finales de las traductoras:

No parece un final, ¿verdad? Lo cierto es que existe una tercera temporada, pero nunca fue terminada. Intentamos contactar con las autoras originales, para pedirles que acabaran la historia, pero ninguna de las dos está disponible ahora. Así que por lo menos disfruten del happy ending de esta parte. Besotes y muchas gracias por las lecturas y comentarios.

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