Demon 24 (P.2)

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Fic de blame_my_dirty_mind. Traducido por MizukyChan

«Demon» 24

Chicos, de verdad, de verdad creo que deberíamos llamar a los otros.

No te preocupes —respondió Gustav—, la alarma de alerta de demonio ya debe haber sonado.

¿Y qué pasa si no llegan aquí a tiempo?

Bueno, si aún tenemos al demonio inmortal de nuestro lado, tal vez…

¡Schaffer! —Lo amonestó Tom un segundo más tarde.

Bill sollozó en el hombro de Tom. Tom sabía que no era la parte de su inmortalidad lo que le afligía ahora.

Gustav bajó el labio, haciendo un gesto de “ups”.

Las sanguijuelas gruñeron, se reunieron y finalmente atacaron. Tom puso a Bill detrás de él y comenzó a disparar su arma, junto a Georg y Gustav.

Se las arreglaron para eliminar a la primera fila de demonios, pero más y más sanguijuelas aparecían detrás. Los tres cazadores comenzaron a retroceder hacia la escuela, mientras las flotas de demonios se aproximaban a las escaleras.

Son demasiados —dijo Gustav.

Corre, Bill —dijo Tom—. Ve y escóndete.

¿Qué? —Chilló Georg, nervioso—. ¡No le digas que se vaya!

Tom rodó los ojos y miró a Bill—. ¡Hazlo, Bill! —El pelinegro se aferró a la camiseta de Tom, como si estuviera demasiado asustado como para soltarla—. Por favor, te encontraré más tarde.

Finalmente, Bill se soltó y empezó a correr. Georg gruñó decepcionado, mientras veía como el demonio inmortal corría, dejándolos indefensos.

Se sorprendieron cuando varias de las sanguijuelas entraron a la escuela por las ventanas de atrás—. ¡Oh, maldición! —Maldijo Gustav. Tom hizo una mueca, temiendo verse rodeados.

Bill se detuvo. Vio que ahora no podía salir de la escuela e inmediatamente se fue por las escaleras. Uno de los demonios saltó hacia adelante y pudo agarrar su tobillo. Bill gritó, cayendo contra las escaleras. Se dio cuenta y trató de quitarse a la sanguijuela a patadas.

Tom lo vio luchando y apuntó, pero no tenía un tiro limpio. Bill gritó cuando la sanguijuela lo tiró más abajo.

¡Oh, mierda! —Gimoteó Georg cuando una sanguijuela saltó sobre él. Tom giró y apunto al demonio sobre Georg y disparó. Georg fue bañado por las sangrientas entrañas de la sanguijuela—. Ugh, asco.

¡Suéltame! —Gritó Bill y le dio una gran patada a la sanguijuela en la cara, finalmente, alejándola de él. Se tambaleó hasta ponerse de pie y volvió a correr por las escaleras.

Más sanguijuelas intentaron ir tras él, pero Tom se interpuso en su camino, bloqueando las escaleras. Georg y Gustav continuaron retirándose, mientras más sanguijuelas les daban alcance, hasta que todos estuvieron de pie contra las escaleras. Gustav fue el primero en quedarse sin municiones.

¡Mierda! —Maldijo.

¡No! —Tom jadeó, alzando la vista en reflejo. Hizo una mueca, sintiéndose totalmente impotente al ver a las sanguijuelas, que seguían apareciendo, ahora de cada puerta y ventana. Georg se quedó sin munición.

¡Maldita sea! —Maldijo—. ¡Esto se está volviendo demasiado ridículo!

Una bola de filamentos brillantes cayó de pronto del aire y aterrizó en medio de la masa de sanguijuelas. Los filamentos se esparcieron como una red, atrapando a un gran número de demonios dentro.

Ya están aquí —Gustav avisó de la llegada de los otros cazadores.

¡Gracias a Dios! —Exhaló Georg.

La bomba explotó, destruyendo a las sanguijuelas hasta ser nada. Las otras sanguijuelas se congelaron de pánico, mientras docenas de nuevas bombas caían a sus pies. Tom y sus amigos se alejaron de la lluvia de restos de entrañas.

Un pequeño grupo de cazadores se las arregló para irrumpir en la escuela, mientras que el resto de los cazadores se mantuvo en los terrenos de la escuela, haciendo un esfuerzo por mantener a raya al creciente número de demonios. Sus Asesinas comenzaron a disparar sin parar.

Hey, podríamos usar algo de munición aquí —gritó Georg. Uno de los soldados del equipo de Tom reconoció a sus compañeros y les arrojó varios cartuchos. Los tres recargaron sus armas. Georg y Gustav pusieron en acción sus Asesinas una vez más, lentamente uniéndose a sus compañeros, guardándose las espaldas.

Pero Tom no planeaba unirse al resto de los cazadores, en lugar de eso, partió directamente a buscar a Bill.

Siguió el sonido de los gritos de Bill que venían del último piso. Las sanguijuelas comenzaron a saltar de todos lados para detenerlo. Tom agitó su Asesina de un lado a otro, sin parar, haciendo que las sanguijuelas estallaran como fuegos artificiales sincronizados, mientras despejaba su camino.

Los gritos de Bill se callaron de pronto, intensificando el temor de Tom. Aumentó la velocidad, al punto que empujaba a las sanguijuelas que todavía quedaban en su camino antes que tuvieran la oportunidad de estallar.

De un tirón, Tom arrancó a la sanguijuela que estaba pegada a la boca de Bill. La mandó a volar y le disparó en el aire. Otras dos sanguijuelas saltaron sobre él. Tiró el brazo de una de ellas y la arrojó sobre su hombro, luego le dio un puñetazo a la otra en la mandíbula y la alejó con un golpe de gancho. Las terminó con su Asesina. Bill ya estaba corriendo de vuelta hacia a Tom. Tom movió negativamente la cabeza y Bill se detuvo.

Bill, tienes que dejar la escuela, no te puedes quedar aquí —dijo Tom.

Pero…

Tom se arrepintió de sus palabras antes de decirlas—. Los cazadores… están aquí…

Las facciones de Bill mostraron su espanto, como Tom esperaba. Sabía que el pelinegro recordaría la vez que fue atacado sin piedad por los cazadores, solo ahora comprendía que no lo hacían porque estaban equivocados, pensando que él era un demonio. Ellos lo atacaron porque sí era un demonio.

Bill hizo una mueca y giró, alejándose de la presencia de Tom. Tom suspiró. Vio a un grupo de sanguijuelas cruzando el umbral del salón, persiguiendo a Bill. Gruñó, exasperado. Recargó su Asesina y se apresuró tras los demonios.

Llegaron al techo. Tom encontró a Bill tratando desesperadamente de esquivar a las sanguijuelas con una tubería de metal que sacó por la fuerza de una pila que había alrededor. Finalmente, una de las sanguijuelas agarró la tubería y se la quitó de las manos. Instantáneamente, todas estuvieron sobre Bill, como una jauría de lobos hambrientos.

La Asesina de Tom solo alcanzó a una de ellas antes de que fuera atacado por otra sanguijuela. Luchó hasta quitarse de encima a la criatura, recurriendo una vez más a sus habilidades de combate. Pateó y peleó hasta recuperar su Asesina y se quedó disparando hasta que todas las sanguijuelas del techo estuvieron muertas, incluyendo la que sostenía a Bill. Los ojos de Bill estaban muy abiertos, con la respiración agitada y una mueca de asco en la cara al ver que estaba de pie en una poza de sangre de demonio.

Tom estaba jadeando, le dolía todo. Sus ropas estaban manchadas y rotas y su cara y brazos estaban sangrando por los incontables arañazos. Escuchó los gritos y lamentos de los cazadores y se apresuró hasta la cornisa para dar un vistazo. Los cazadores estaban luchando por mantenerse en pie y los números de las sanguijuelas continuaban creciendo. Era como si se estuvieran reuniendo desde todas partes del mundo, asumió Tom, simplemente parecían infinitas. Se dio cuenta que no había forma en que lograran salir con vida a no ser que…

Ayúdanos —murmuró Tom, pese a sí mismo. Se volvió al pelinegro. Bill no se movió, solo observó a Tom con desconcierto. Tom giró y miró a otra parte, a cualquier lado menos al rostro de Bill—. Por favor, solo sal —suplicó, derrotado, sabiendo que estaba destruyendo todavía más a Bill. Bill jadeó, comprendiendo que Tom le hablaba al demonio. Tom rápidamente se limpió una lágrima de la mejilla. Escuchó pasos acercándose.

Lo sabía. No puedes vivir sin mí. —William respiró al oído de Tom.

Sí, literalmente —gruñó Tom—. ¿Qué estás esperando? Mata a todas las jodidas sanguijuelas.

Como desees —respondió William. Se montó en la cornisa del techo y observó la horrible batalla que se desarrollaba. Se dio golpecitos en la barbilla—. Hmm… veamos. ¿Cómo quiero hacer esto? —Un extraño aro de color rojo apareció, rodeándolo, algo como una aurora boreal que comenzó a girar en torno a él—. Oh, parece que no habrá límites —dijo William, sorprendido de sus propios poderes. Levantó los brazos y la aurora se volvió mucho más amplia. Tom tragó nerviosamente. No sabía qué rayos era, pero lucía absolutamente peligroso.

¡Asegúrate de no matar a los humanos! —Anunció rápidamente.

Incluso ahora no confías en mí —William murmuró serio.

La aurora continuó creciendo y creciendo, hasta que envolvió completamente a William. La luz se había vuelto tan brillante, que era difícil mirar directamente a ella. Y luego, la luz explotó, enviando una enorme onda de choque que cubrió todo en un amplio radio. Tom se sintió golpeado a sí mismo por una fuerte corriente de viento y se tambaleó por el techo, como una hoja seca. El viento cedió así como la luz. Tom gimió, poniéndose de nuevo de pie. Se aproximó hacia el borde del techo. Incontables cuerpos yacían inmóviles en el suelo. Se sintió muy aprensivo, pero respiró de alivio cuando vio que los cazadores comenzaban a moverse. Los perplejos cazadores, gruñeron y se quejaron en su estado aturdido.

La boca de Tom se tensó cuando vio que su escuela estaba prácticamente destruida. Pensó que ahora no tendría que preocuparse por los exámenes, ni por ser expulsado. Siempre podría alegar que fue el director quien incitó a todos los alumnos a entrar en pánico, pero Tom estaba seguro que el director preferiría no hablar sobre eso. Tom resopló con amargura. De todas formas, ¿podría alguna vez regresar a la escuela?

Mira, ahora tienes tu final feliz —dijo William. Abrazó a Tom por detrás—. ¿Quieres celebrar? —ronroneó, lamiendo el lóbulo de su oreja.

Tom se puso serio. Estaba lejos de ser un final feliz. Los cazadores igual vendrían por William. Y también estaba el asunto de la maldita profecía. Giró para mirar al demonio.

Escúchame de una buena vez —le dijo estrictamente—. Tienes que volver a tu dimensión. Solo se pondrá peor, ¿no lo ves? Ellos seguirán viniendo por ti.

William se cruzó de brazos—. ¿Y qué si lo hacen? Soy invencible. Todo lo que tengo que hacer es tronar los dedos y desaparecen.

¿Qué pasa si un día no puedes controlarte? ¿Qué pasa si empiezas a matar cazadores y cualquier otro humano que está en medio? ¡¿Qué pasa si un día decides destruirnos a todos?! —Espetó Tom, más enfurecido por la terquedad de William. El rostro del pelinegro cambió.

¿Y ahora por qué estás tan enojado? ¿Estas son las gracias que recibo por salvarlos a todos? ¡Yo soy el que debería estar enojado! ¡Tú has arruinado por completo mi pacífico sueño!

No, tú mismo lo arruinaste —contestó Tom—, y para ser honesto, estoy sorprendido que no sucediera antes, pienso que es un verdadero milagro, después de todo lo que le has hecho a Bill. Además, sabes que siempre puedes contar con el azúcar.

Oh, claro, excepto ahora, que tendré que obligarlo cada vez que sangre o que vaya al baño.

Oh, por el amor de… Ahora, solo estás siendo un snob flojo. Podría ser mucho peor.

Créeme, es peor.

¡Si no te gusta, entonces, perfectamente te puedes devolver a tu dimensión!

Aun si lo decidiera, ¿qué tal si no puedo volver? —Respondió William—. Solo estás gastando saliva. Nunca voy a volver.

Tom empuñó las manos. Si él era la única razón por la que William se quedaba, entonces tendría que cambiar eso. Tal vez, si pudiera hacer que William pensara que no lo quería, entonces ya no querría estar en el mundo humano.

Estás siendo estúpido, William. ¿Qué crees que ganarás en esta dimensión? ¿A mí? ¡Yo no te amo! ¡Tú nunca serás Bill!

La orgullosa cara de William cambió a un ceño apretado. Tom se sintió victorioso. Sabía que tenía que presionarlo, incluso mentir, pero si era la única forma en que pudiera persuadir a William a volver, entonces lo haría.

Eventualmente, tu belleza dejará de tener un impacto en mí, ¿y luego qué? ¿Qué queda después? ¿El sexo? ¡El sexo contigo no tiene significado! Sin mencionar que es inútil. ¡Obtendría lo mismo de una jodida muñeca inflable!

William bajó la mirada. Tom sintió una punzada de culpa, pensando que había ido demasiado lejos.

Idiota —William soltó una risita. Tom arrugó el ceño. Risa no era la reacción que estaba esperando. William levantó la cabeza para mirarlo y estaba portando esa insufrible sonrisita de suficiencia—. ¿Crees que no sé lo que estás haciendo? —William pretendió que lloraba y se tallaba los ojos, burlándose de Tom—. Buaa, él me odia, mundo estúpido. ¡Voy a regresar!

Tom bufó molesto y se cruzó de brazos.

Pero tendré que castigarte por eso —continuó William—. Tendrás que pensarlo dos veces antes de darme otro discurso hiriente.

Tom rodó los ojos—. ¿Y cómo? ¿Te vas a forzar sobre mí?

Oh, no, te tiene que doler para que me pueda desquitar.

¿Entonces qué? ¿Me vas a golpear hasta sacarme la mierda?

No es lo suficientemente doloroso —respondió William. Fue hasta el borde de la cornisa y giró para ver a Tom—. Quiero que duela aquí —dijo, tocando el lado izquierdo de su pecho. La mandíbula de Tom cayó cuando entendió lo que William intentaba.

¡William, no!

¿Cuál era la señal? ¡Oh, sí! —William le mostró el dedo a Tom y se inclinó hacia atrás antes de volver a ser Bill. El rostro del pelinegro estaba en pánico, no porque vio el gesto de su mano, sino por la sensación de ir cayendo. Gimoteó de horror y finalmente gritó al caer.

¡Bill! —Gritó Tom, corrió con todas sus fuerzas para coger su mano—. ¡Noo! —Bill desapareció de su vista. Tom tuvo que cerrar los ojos en el minuto en que Bill impactó en tierra—. Oh, Dios. —Hizo una mueca. El aullido de dolor de Bill se sintió como una daga que atravesaba lentamente su corazón. Tom corrió hasta el borde del techo y rápidamente descendió por la canaleta.

¡Oh, Dios mío! ¡Bill! —Vio la extraña posición en que estaba Bill, temeroso de tocarlo. Bill estaba llorando como un niño, chillando cada vez que algo tronaba cuando se movía—. ¡Espera, no! Déjame ayudarte —dijo Tom. Hacía una mueca y se tensaba cada vez que los huesos volvían a unirse y luego reajustó el brazo de Bill debajo del hombro. Bill gritó en cada ocasión, pero finalmente se calmó. El dolor se había ido, pero las lágrimas seguían saliendo—. Lo siento, Bill. Lo siento tanto. —Tom acunó su cabeza, abrazándolo fieramente mientras trataba de confortarlo. Bill rápidamente correspondió el abrazo.

Haz que se detenga —sollozó. Tom cerró los ojos, entendiendo que Bill estaba plenamente consciente. Una vez creyó que las veces en que resultó herido eran su propia culpa por vagar de forma inconsciente, pero ahora no tenía duda que eran el resultado de las acciones deliberadas del demonio—. Por favor, haz que se detenga.

El corazón de Tom dolió terriblemente—. No llores, Bill, por favor.

Bill se inclinó hacia atrás para verlo—. Tú siempre supiste, ¿verdad? —Preguntó. Tom bajó la mirada, asintiendo.

A diferencia de ti, él sabe todo lo que tú haces —admitió.

Todo este tiempo, me has estado mintiendo —dijo Bill.

¡No, Bill, no es así! Yo…

El siempre estar ahí para mí, como un hermano… ¡Eso también fue una mentira!

No, Bill, lo juro, eso no fue una mentira.

¿En serio? —Bill sollozó, limpiándose las lágrimas. Tom estuvo a punto de responder, pero se detuvo cuando oyó a sus soldados gritando su nombre, mientras lo buscaban. Ambos se pusieron de pie instantáneamente. Bill miró a Tom como si buscara una confirmación. Tom se quedó mudo, obviamente dudando. Suspiró, cerrando los ojos por el arrepentimiento.

Tienes que irte —dijo con dolor. Bill hizo una mueca y arrancó los brazos de Tom de él, rompiendo a llorar una vez más, mientras escapaba de los cazadores.

Continúa…

Lloren conmigo. Que capítulo tan impactante. Bill se enteró de toda la verdad y el mismo día fueron atacados brutalmente por esa horda de sanguijuelas. ¿Qué pasará ahora con Bill? ¿Odiará a Tom por no haberle confesado antes sobre su condición? Los invito a averiguarlo en el siguiente capítulo.

3 comentarios en “Demon 24 (P.2)”

  1. Yo lloró por William porque es por su dolor que le hace eso a Bill. Es injusto que no puedan ser los dos uno solo y el sacrificio de William es enorme. .si tan solo Tom siéntese lo mismo que por Bill TT_TT
    #teamWilliam

  2. Noo estoy mal por un lado amo a William el sufre porque Tom lo ama Pero no más que a Bill😭veo como Tom toma con tanto amor a Bill y me duele porque Bill nunca lo amara como lo hace William 😭😭

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