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Fic de blame_my_dirty_mind. Traducido por MizukyChan
«Demon» 23
Estaban de vuelta en la habitación del motel. William había viajado tan rápido, que casi se sentía como si se hubieran tele-transportado.
Tom estaba sudando, su boca muy abierta y su respiración salía en vahos. Rastros de baba corrían por su barbilla. Apretó los muslos de William mientras se arqueaba contra la cama. William jugaba con los pezones de Tom mientras friccionaba sus caderas satisfactoriamente contra las del otro, con Tom completamente dentro de él.
—Te amo —dijo de pronto William. Tom lo quedó mirando.
—¿Por qué yo? —Le preguntó y el pelinegro sonrió.
—¿Todavía te lo preguntas? —dijo—. Estaba destinado a ser. —El rostro de Tom se tornó serio. Cerró los ojos y se recostó—. ¿No sientes lo mismo? —Preguntó William. Tom no respondió—. ¿No sientes que deberíamos estar juntos? —Insistió. Tom gruñó. Le dolía la forma en que lo sentía. Pero no quería decirlo. No quería admitir que era parte de la profecía. Tenía miedo que cualquier cosa que pudiera decir en este punto, pudiera despertar a William.
William detuvo sus movimientos—. ¿Lo sientes con él? Él te hace feliz, ¿no es así? —Al no recibir respuesta, William suspiró, sintiéndose rechazado—. Si él te hace feliz, puedo dejar que él tenga el control todo el tiempo. —Los ojos de Tom se abrieron de golpe después de escuchar eso. William ya lo había sorprendido antes por su radical cambio de actitud con respecto a Bill, pero ahora estaba completamente perplejo. Había evolucionado de ser uno mismo con Bill, a estar celoso de Bill, a prácticamente sacrificarse por Bill—. Podría hacerlo. Haría cualquier cosa por ti.
—Oh, Dios, no. No hablas en serio, William. —Tom gruñó.
—Lo haré —afirmó William—. Y no tendrás que preocuparte por el sexo. Mira, déjame mostrarte.
Tom jadeó, sentándose—. ¡No! No cambies. Eso no es lo que quiero.
William lo empujó hacia abajo, pegando sus muñecas a la cama—. ¿Te acuerdas cuando dije que él experimenta las sensaciones profundamente? —Tom arrugó el ceño. William sonrió con malicia. Comenzó a mecer sus caderas nuevamente—. Créeme. Si lo dejo en el momento justo, no será capaz de parar. Como aquella primera vez.
—No, William, por favor. —Trató de liberarse al verse agitado por ese pensamiento—. No quiero hacerle esto a él.
—Oh, pero estoy seguro de que quieres. —William sostuvo a Tom por la fuerza y se embistió más fuerte. Tom se arqueó, gruñendo. Vio que, de hecho, William haría cualquier cosa por él, quisiera o no. Jadeó, incapaz de moverse siquiera un poquito mientras William lo montaba. Arqueó la espalda una vez más, tomando una respiración profunda.
—Aahh, creo que ahora es un buen momento —anunció el pelinegro.
Tom maldijo con los dientes apretados. Volteó la cara y cerró fuertemente los ojos, no queriendo ver la expresión shockeada de Bill. Los movimientos murieron al mismo tiempo que los jadeos sonoros.
—Lo siento —murmuró Tom, en un quejido notoriamente avergonzado.
Sintió que Bill soltaba sus muñecas y se separaba de él. No habría mirado, pero escuchó una caída. Se sentó y notó a Bill hecho bolita junto a la pared, respirando agitadamente.
—¿Bill, estás bien? —Quiso levantarse, pero se detuvo cuando Bill levantó una mano, haciendo una seña para que se quedara ahí. Bill jadeaba, con los ojos muy apretados. Tom vio sus mejillas completamente sonrojadas. Y luego, para su más grande sorpresa, Bill comenzó a masturbarse.
El pelinegro gruñó, frustrado, como si no supiera lo que estaba haciendo, pero siguió tirando de su propio órgano erecto, como si le urgiera obtener la liberación. Se detuvo un momento, soltando el aire de sus pulmones, y luego inhaló, empezando de nuevo. Los ruiditos que estaba haciendo, sonaban más a que estuviera sufriendo que dándose placer. Y luego Tom vio una lágrima deslizándose por su mejilla. Rápidamente se levantó de la cama y fue junto a él. Bill se sorprendió, doblándose más, mortificado, tratando de cubrirse.
—Déjame ayudarte, Bill —dijo Tom con un tono de voz muy gentil—. Por favor, te estás lastimando. —El pelinegro se tensó por menos de un minuto después de escuchar a Tom. Se relajó y accedió. Se sonrojó cuando Tom sostuvo su miembro. Tom lo rodeó cuidadosamente. Bill gimió, relajándose cuando la satisfacción viajó por todo su cuerpo.
Tom se atrevió a recoger a Bill del piso y lo dejó de vuelta en la cama. Bill no dijo nada, no ofreció resistencia, más bien permaneció pasivo, mientras Tom continuó con sus ministraciones en un intento por liberarlo. Su rostro se mezclaba en un ceño apretado y angustioso, como si supiera que estaba cometiendo un pecado y sin embargo, seguía. Finalmente extendió sus extremidades y cedió su cuerpo a Tom.
No era correcto aprovecharse del estado de Bill, pensó Tom, pero no pudo detenerse. Y era claro que Bill tampoco quería que parara. Tom extendió las piernas de Bill y, sin advertencia, lo penetró lentamente. El pelinegro cerró los ojos apretadamente y arqueó la espalda.
Tom entró en él suavemente con cada nueva embestida, deseando que Bill solo experimentara la parte buena de las sensaciones. Juzgando por las expresiones y sonidos de Bill, podría jurar que estaba funcionando.
—Aahh… ah… mmm. —Bill cubrió su boca con ambas manos. Abrió los ojos, solo para encontrar a Tom mirándolo intensamente. Tom estaba completamente fascinado mientras observaba cada reacción del pelinegro.
Bill se cubrió la cara de vergüenza. Tom se retiró. El movimiento repentino, hizo que Bill se asomara por entre sus dedos. Jadeó cuando Tom lo tomó por la cintura y lo volteó. Un sonoro gemido se le escapó cuando Tom volvió a poner su polla en su interior.
Tom no podía parar, pero sabía que tomar a Bill por atrás, podría aliviar la vergüenza de mirarlo de frente. Supo que había hecho lo correcto cuando Bill se relajó un poco más, rindiéndose a las sensaciones.
Los jadeos de Bill se intensificaron y sus músculos internos estaban apretando irregularmente a Tom. Mientras más cerca estaba del clímax, más soltaba sus resistencias. Sus gemidos ahora eran la fuerte evidencia de su placer.
La mandíbula de Tom cayó cuando notó que Bill estaba correspondiendo sus embestidas. Inmediatamente se detuvo para percatarse de que no estaba viendo cosas. Bill estaba recibiendo la polla de Tom en su cuerpo por su propia cuenta. Tom llevó una mano a su boca por la impresión. Esto era más de lo que hubiera pedido. Pensó que nadie podría superar eso, hasta que Bill se forzó a sí mismo sobre Tom y, prácticamente, comenzó a montarlo.
—Oh, Dios. —Tom exhaló. Bill se había perdido, ahora estaba completamente dominado por el placer y presionaba mucho más su espalda contra el pecho de Tom, tomando a Tom profundamente dentro de él, abriendo los labios para soltar los hermosos y frenéticos sonidos de su respiración. Tom acarició el endurecido miembro de Bill y lo envolvió por el pecho, besando su cuello con mucho amor—. Bill —gimió—. Oh, Bill.
Bill gimió y sujetó el brazo de Tom. Lo apretó y enterró sus uñas en él. Tom se tensó. Sintió los músculos del vientre de Bill tensándose, igual que las paredes de su canal, rodeándolo. Y luego, todo el cuerpo de Bill se relajó y soltó el aliento. Tom lo sostuvo un momento, hasta que sus propios músculos se relajaron y dejó salir hasta la última gota.
Bill cayó a la cama, exhausto. Tom se recostó junto a él y lo miró, sin atreverse a perderse ni un minuto de este momento. Había sido el momento más sorprendente con Bill y no tenía idea si alguna vez se volvería a repetir.
&
Tom observó a Bill mientras iban de regreso a su casa. Cualquier rastro de la felicidad de hace unos instantes, se había ido por completo. El efecto del descontrol también había desaparecido. Bill había vuelto a su tímida personalidad de antes, callado todo el tiempo, no queriendo mirar a Tom. Tom odiaba pensar que ahora se estuviera lamentando.
—Sé que no significa nada, pero… lo siento —dijo. Bill no respondió. Mantuvo las manos en sus bolsillos y la cabeza gacha mientras caminaban. Tom no pudo soportar el silencio— Por favor, Bill, di algo.
—Está tan mal —murmuró el pelinegro. Tom suspiró. Tal vez sí prefería el silencio. Sonaba muy cerrado por parte de Bill, pero de verdad no podía juzgarlo. Tal vez difería con su idea de ser un humano ideal, recto en todos sus modales y conductas. Tener sexo probablemente no estaba anotada en su prudente agenda, mucho menos con alguien del mismo del sexo—. No debería haberlo disfrutado —agregó Bill.
Tom parpadeó por la sorpresa, nunca había esperado que lo admitiera. Era completamente engreído de su parte preguntar algo que ya sabía, pero quería escucharlo otra vez—. ¿Lo disfrutaste, Bill? —El pelinegro se sonrojó y comenzó a caminar más rápido. Tom incrementó su velocidad para ponerse a su nivel—. No hay nada malo con ello.
—Para mí sí lo hay —respondió Bill—. Pensar en ti como si fueras mi… y aun así disfrutarlo. —Se detuvo y miró a Tom—. ¿Qué te dice eso acerca de mí? —Tom sabía lo que Bill quería decir, pero no podía encontrar una respuesta para eso. Bill sacudió la cabeza—. Esto está mal —dijo—. No puedo… —empezó a correr.
—¡Pero en realidad no somos hermanos, Bill! —Le recordó Tom—. ¡Espera!
—Por favor no me sigas. —Gritó Bill. Tom se detuvo y observó como el pelinegro corría hasta alejarse.
Achinó los ojos, preguntándose nuevamente si William lo había planeado todo, sabiendo qué podría pasar y que ahora estaría divertido viendo que había conseguido que Bill se sintiera como un pervertido. Tom suspiró. Pese a todo el amor que William le profesaba, no dejaba de ser un demonio.
&
Tom salió de la oficina del director.
—¿Y… todavía eres alumno de aquí? —Preguntó Georg. Siempre era la misma broma cuando Tom salía de la oficina del General o de la oficina del director cuando lo citaban bruscamente a su presencia.
Sin embargo, Tom no estaba de humor para bromas—. Sí. Ahora cállate. —Avanzó hacia la sala de clases. Sus amigos, rápidamente, caminaron a su lado.
—Estás de mal humor, ¿hm? —Adivinó Georg—. Quién sabe qué increíble mentira le contaste al director, pero a nosotros debes decirnos la verdadera razón de tu desaparición.
—Sí. ¿Dónde rayos has estado? —Preguntó Gustav.
—En ninguna parte. Como no puedo llevar al demonio, no puedo regresar a la Orden, así que pensé que lo mejor era perderme.
—¿Pero qué hay de perder días de escuela? —Preguntó Gustav—. Ya no puedes retrasar más tus tareas.
—Sí, pero no es que eso importe —agregó Georg—, él ya está en camino a reprobar como todo un idiota.
—Tengo problemas mucho más terribles que reprobar en la escuela, créeme —murmuró Tom con amargura—. En realidad no sé por qué regresé a la escuela.
—¿Tal vez, porque querías encontrarte con Bill? —Dijo Gustav. Tom suspiró, bajando la cabeza. Esa era exactamente la razón, aunque pensara que era muy improbable que sucediera.
—No creo que él venga a la escuela hoy… ni nunca.
—¿Y ahora qué hiciste? —Preguntó Georg. Las cejas de Tom se movieron al pensar en una respuesta que no dio—. Oh, ¿le contaste sobre la trampa con el sello? —Asumió Georg.
—No hay caso en contarle a Bill sobre eso —respondió Tom.
—Oh, cierto —dijo el castaño.
—¿Bill todavía no sospecha nada? —Preguntó Gustav con curiosidad—. Quiero decir, ¿cómo es que todavía no sabe nada de lo que está pasando?
Después de todo, Tom ahora había aprendido, que no sabía exactamente cómo funcionaba el caso de Bill—. Como personalidad alterna, está ciego para algunas cosas —señaló vagamente.
—Quieres decir, ¿como parte de su función como mecanismo de defensa? —Preguntó Gustav.
—Sí. Mira, ya no estoy seguro de cómo funciona eso —respondió Tom con cansancio. Realmente no quería profundizar sobre ese tema.
—¿No estás seguro? —Presionó Georg.
—Todo lo que sé es que Bill no puede ver la realidad, porque no es real —exclamó con amargura. Se sorprendió cuando casi choca con alguien—. Discu… —Se congelo—. ¡Oh, Dios mío!
Una aguda punzada se instaló en las entrañas de Tom mientras presenciaba la expresión llena de dolor que vio en el rostro de Bill, que solo podía significar que lo había escuchado todo.
Continúa…
OMG, por causa de un descuido, Bill se enteró de su realidad, de que él no existe. ¿Qué rayos va a pasar ahora? ¿Será esta la causa del fin del mundo? OMG, tienen que seguir leyendo. Y no olviden dejar sus comentarios. Besos.

Me dio tristeza este capítulo. William amándolo, cediendo a dejárselo a Bill y que él sea quien lo sienta y disfrute. (Btw jodidos lemons con los «dos»^//^).
Si Bill fuese consiente de ello..
Bueno, la verdad se reveló y ahora a esperar que es lo que hace Bill.
#teamWilliam