Demon 18 (P.1)

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Fic de blame_my_dirty_mind. Traducido por MizukyChan

«Demon» 18

El repentino estallido rugidor del viento, mandó al grupo de cazadores que estaba más cerca de William a volar cual hojas. La tierra tembló una vez más, haciéndolos caer a todos.

¡Retirada! —Gritó el capitán del equipo Amon. Los soldados no necesitaron escucharlo dos veces para ponerse de pie y empezar a correr. Una enorme pared de rayos bombardeó su camino. Los soldados se detuvieron por miedo.

¡Oh, mierda! ¡Mierda! —Gritó uno de ellos. Los soldados miraron hacia atrás, al demonio pelinegro y se dieron cuenta que no tenía intenciones de dejarlos escapar.

¡Estamos muertos! —Gimoteó otro.

Otra barrera de viento y truenos los llevó a murmurar oraciones. Tom miró con horror a los cazadores y luego a William. En verdad estaba muy asustado, pensando que en realidad William intentaba matarlos.

¡Detente! —Gritó. Los soldados miraron sorprendidos a Tom, probablemente pensando que había perdido la razón. Tom hizo una mueca mientas miraba a William—. ¡Dije que te detengas! —Exclamó con severidad. William se volvió hacia Tom con la mirada achinada y los ojos rojos. Tom tragó pesado. Y luego, así de la nada, el viento cesó y las nubes oscuras se evaporaron. La paz regresó instantáneamente al parque. Los cazadores ahora estaban mucho más que sorprendidos y hasta Tom parpadeó en shock, ante lo fácil que había sido.

¿Cómo rayos hiciste eso? —Inquirió el capitán del equipo Dagon.

Um… no lo sé —respondió Tom, con una sonrisa un poco ansiosa.

¡Tom! —Tom contuvo el aliento y volteó. Los cazadores observaron completamente atónitos como el demonio pelinegro corría hacia Tom. Por un momento, retrocedieron un paso con cautela cuando lo vieron aproximarse, pero se quedaron congelados en su sitio cuando vieron que el demonio pelinegro abrazó a Tom y comenzó a sollozar en su hombro.

Tom miró a los cazadores, alzándose de hombros y haciendo una mueca, como si ni siquiera supiera por qué el demonio pelinegro lo estaba abrazando tan fieramente. Bill se aferró a Tom como si de eso dependiera su vida.

Sshh, está bien —susurró Tom—. Sshh. —Bill continuó sollozando incontrolablemente. Tom suspiró. Ahora ya no había caso en tratar de engañar a los cazadores. Correspondió el abrazo a Bill, acunando su cabeza—. Estoy aquí —lo calmó.

&

Decididamente, Tom dejó a los aturdidos cazadores y caminó con Bill de vuelta a su casa, aunque sabía que tendría un severo interrogatorio más tarde. Bill se volteó justo cuando llegaron al porche.

No te vayas, tengo miedo —sorbió la nariz.

No lo tengas. —Tom secó las lágrimas con sus dedos—. Lamento que ellos te hayan atacado, pero créeme, no lo volverán a hacer.

Bill comenzó a quitarse la chaqueta de Tom. Su ropa prácticamente se había desintegrado después del ataque, dejándolo casi desnudo.

Está bien, quédatela —dijo Tom, volviendo a ponerla sobre sus hombros.

¿Vas a venir mañana? —Preguntó el pelinegro.

Vendré —respondió—, vendré todos los días. —Bill sonrió. Tom se inclinó y le dio un beso casto. Bill se sonrojó y retrocedió. Tom suspiró, realmente deseaba besar a Bill, realmente besarlo, pero el pelinegro todavía no presentaba señales de un afecto más profundo por él. Y entonces, antes de comprenderlo, sus labios fueron asaltados. Su boca se abrió por la sorpresa y una lengua lo invadió. Tom se sintió débil, apunto de rendirse ante ese beso sensual, pero se obligó a volver a sus sentidos y detuvo el beso.

¡¿Qué rayos fue eso?! —Soltó.

Oh, era obvio que querías un beso de verdad. —William sonrió de lado.

¡No! ¿Qué rayos pasó en el parque? ¿Qué clase de poder desplegaste?

William alzó los hombros—. No conozco mis poderes. Eso también fue nuevo para mí. Supongo que perdí el control por un momento, pero no debieron haber destruido mi colgante.

¡¿No crees que fue demasiado dramático por con colgante?! —Bufó Tom, con los dientes apretados—. ¿Y qué ibas a hacer? ¿Matarlos a todos? —William rodó los ojos y se cruzó de brazos.

Solo quería asustarlos, ¿está bien?

¡A mí también me asustaste más que la mierda! —Espetó el cazador—. Estoy empezando a pensar que el General tiene razón con respecto a ti. Eres peor que las sanguijuelas.

Seguramente quieres decir que soy mejor —respondió William con suficiencia. Tom achinó los ojos.

¿Por qué dejaste que torturaran a Bill? —Lo regañó.

William volteó, como si se sintiera ofendido—. Él se ha vuelto una molestia —murmuró.

¡Tú no puedes vivir sin él! —Soltó—. ¿Cómo va a ser una molestia?

¡Él tiene lo que yo no tengo! —William miró a Tom—. ¿Cómo puedes ser tan tonto? Estás perdiendo tu amor con él. Él nunca te corresponderá.

No lo sabes —respondió.

¡Lo sé! —Dijo William furioso—. Sé que es incapaz de amar, porque ¡yo estoy lleno de amor! —Tom se tambaleó, arrugando el ceño—. Él es todo lo que yo no soy y yo soy todo lo que él no es. ¿No ves cómo funciona? Él siente físicamente y yo no puedo sentir nada. Pero aquí en lo profundo —William tocó su pecho—, ¡es donde yo puedo sentir! Por eso sé que él te será por siempre indiferente. Estamos divididos en circunstancias definitivas e injustas en las que compartir estas virtudes es imposible.

Tom negó con la cabeza, no quería creerlo—. Pero según los doctores de psiquiatría así no es como funciona.

¡Soy un demonio! —Espetó William—. ¿Crees que las normas de los humanos se aplican a mí?

Tom se quedó sin palabras. Entonces, ¿Bill nunca lo amaría?

Es frustrante, ¿verdad? —Afirmó William con amargura—.Tendrás que lidiar con los dos tal cual somos, pero te haré las cosas más fáciles, pudiste ver que puedo mantenerlo inconsciente de nuestras actividades sexuales, si así lo quiero. ¿Quieres mantener el sexo, no es así?

Pero eso sería como mentirle a Bill, pensó Tom. Se sentiría raro mentirle todo el tiempo. William pegó sus labios con los de Tom. El cazador abrió grandemente los ojos. William lo besó suave y lentamente. Los párpados de Tom comenzaron a cerrarse y gimió al profundizar el beso, involucrando la lengua.

William retrocedió, succionando el labio inferior del cazador antes de separarse. Tom parpadeó con ensoñación.

Tomaré eso como un sí. —William sonrió. Giró sobre sus talones y entró a su casa. Tom cubrió su cara de vergüenza.

Continúa…

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