
Fic original de elvisfan. Traducido por Devi
Capítulo 15
Aceptando la mano de Tom, Bill salió de la tina gimiendo de placer mientras era envuelto en una suave y acolchada toalla que el hotel preveía.
—Definitivamente me voy a robar esto. —Decidió.
Los brazos de Tom lo abrazaron y él inclinó su cabeza para un largo beso, recibiendo contento la calidez de la boca de Tom sobre la suya. Sus dedos jugaron con el cinto de la bata de Tom hasta que fueron detenidas y alejadas. Le miró esperanzado con ojos totalmente inocentes.
—La comida va a estar aquí pronto. —Tom le recordó.
—Pero probablemente tengamos… —Entrecerró los ojos fastidiado cuando se escuchó un suave golpeteo en la puerta—. …nada de tiempo, aparentemente.
—Comida ahora. —Tom sostuvo su mano mientras salían del baño de mármol—. Más sexo después.
—¿Promesa?
Tom le miró de reojo divertido mientras abría la puerta.
—¡Tom, nunca nos vamos a comer todo esto! —Bill comenzó a levantar las diferentes tapas plateadas mientras Tom firmaba la cuenta—. Oh, Rollos Primavera, pasteles de cangrejo… demonios, esas hamburguesas lucen deliciosas.
—Y no puedes estar en New York y no probar el pay de queso.
Bill tomó el plato con los pasteles de cangrejo y se postro, como era usual, en el regazo de Tom.
—¿Eras así de afectivo en la secundaria? —Tom le preguntó aceptando un pedazo de carne de cangrejo del dedo de Bill.
—Creo que me volví peor. ¿Eso es un problema?
—No, sólo checaba.
Rápidamente terminaron con ambas hamburguesas, la mayoría de las papas, ambos pasteles de cangrejo y la mitad del rollo, y para cuando Bill dijo estar exhausto cerca de la media noche, ambas rebanas de pay también habían desaparecido.
—Nunca creí decir esto, Tomi. —Bill bostezó mientras se hundía debajo de las lujosas sabanas—. Creo que estoy realmente muy cansado para el sexo.
—Finalmente te agote, ¿uhu?
Tom se fue apagando todas las luces y checando doble vez las cerraduras de toda la suite antes de reunirse con Bill en la cama King Size, inmediatamente notando que Bill estaba recostado sobre su espalda y no parecía estar en el humor de hacerse bolita y dormir juntos como había sido la tarde previa.
—Estoy bastante seguro de que también te cansaste, —Bill replicó.
—La última vez fue particularmente… enérgica.
—Al menos la silla no se rompió.
—¿Vas a dormirte? —Tom preguntó, girándose sobre su costado y acomodando su almohada.
—Honestamente, no sé si pueda. —Bill suspiró, estudiando las sombras en el techo—. He podido bloquearlo todo estos últimos días, pero… todo regresa a la normalidad mañana. La banda y la locura y David volviéndose loco por una cosa u otra, y oh si, hay un psicópata ahí afuera que se divierte aventándome a armarios. —Rodó alejándose de Tom y golpeó su almohada frustrado, y podía prácticamente sentir a Tom abriendo la boca para hablar—. Y no me digas que no preocupe. Es todo lo que puedo hacer.
&
El reloj en la mesita de noche marcaba las 7:22 cuando Tom se despertó con el sonido de su celular. Liberándose de la mejor manera que pudo del enredo de brazos y piernas que era Bill, rodo y contestó el teléfono. Ni siquiera tuvo oportunidad de decir algo.
—Tom, soy David.
—Hey, hombre, ¿Qué pasa?
—Supongo que no has visto mucho la televisión en las últimas 24 horas.
Una enorme sonrisa se posó en el rostro de Tom cuando pensó en lo que él y Bill habían estado haciendo en esas pasadas veinticuatro horas—. No, ¿qué me perdí?
—Los chismes están volando, mi estimado. Dependiendo de a quien le creas, Bill o esta mortalmente enfermo o fue secuestrado en Philadelphia, y cualquiera de los dos escenarios es la razón por la que el concierto fue cancelado y el por qué nadie ha escuchado de él en los últimos días.
—Jesucristo. —Escuchando el murmullo de un semi-consiente Bill, miró por sobre su hombro a la figura durmiente de su novio—. David, dame un segundo.
Tom salió de la cama y se puso unos bóxers. Fue al área de la salita y encendió un cigarro, abrió parcialmente la ventana antes de ponerse cómodo en la silla extra-confortable.
—Listo, ya estoy. —Le dijo a su jefe.
—Muy bien, he estado hablando con gente de MTV y de TMZ. Esperamos que cuando escuchen algo de Bill los rumores desaparezcan. Conseguí un vuelo temprano, así que debería de estar ahí en tres horas. ¿Qué tan pronto pueden Billy y tú llegar a New York?
—Um, ya estamos aquí en realidad.
—¿Oh en serio?
—Sí, pensé que podríamos pasar una noche en una lujosa suite antes de volver al mundo real.
—Oh. Está bien. —Los engranes de la cabeza de David podían escuchar a toda marcha mientras procesaba la nueva información—. ¿Cuál es el número de su habitación?
—Siete cuarenta y dos.
—Muy bien, te haré saber cuando ya esté ahí. Iré a su suite dado que probablemente nuestros cuartos no estés listos tan temprano. Luego podré poner a Billy al teléfono con estos tipos para tratar de controlar los daños. ¿Lo puedes tener listo? Ojala podamos tener esto listo antes de que los demás lleguen.
—Sí, va a estar listo.
—Gracias, Tom. Perdón por acortar tus vacaciones así, pero…
—Hey, suele pasar.
—Entonces te veo en unas horas.
Tom dejó el teléfono en la mesita y pasó su mano ansiosamente por su cabello, el cigarro en su otra mano. Le dio una última calada y lo aventó por la ventana cuando escuchó que Bill le buscaba. Regresando a la habitación, sonrió y trató de sonar más alegre de lo usual.
—Buenos día, baby.
—¿A dónde fuiste? —Bill preguntó mientras se estiraba en la suave cama.
—Me desperté muriendo por un cigarro en realidad.
—Mentiroso.
—Está bien, me atrapaste. —Tom se sentó en el filo de la cama y puso una mano en el lado opuesto al estómago de Bill.
—Estás barbón, —Bill observó, distraído momentáneamente por la sensación en su dedo mientras acariciaba la barbilla de Tom—. Muy bien, ¿Qué pasa?
—David me llamó.
Bill cerró los ojos y soltó un quejido agudo—. Las vacaciones se acabaron, ¿verdad?
—Así es.
—¿Cuánto tenemos?
—Como tres horas.
—Regresa a la cama, —Bill le dijo, ya aventando las sábanas con los pies y jalando el brazo de Tom.
—Bill, tengo la sensación de que no vas a poder caminar más tarde, —Tom dijo riéndose, casi ni quejándose mientras Bill le jalaba para ponerlo encima de él.
—Y tengo la sensación de que no vamos a querer tener sexo por un rato mientras David esté aquí y la realidad vuelva, mucho menos tendremos tiempo. ¡Así que apresúrate y quítate los estúpidos bóxers!
&
Casi cinco horas después, Tom estaba terminando de empacar mientras Bill terminaba su segunda llamada del día, esta vez a TMZ. Las cosas iban bien, Bill les aseguro a todos que estaba bien, saludable y que el incidente en Philadelphia estaba fuera de proporción, que sólo habían sido sus compañeros de la banda jugándole una broma. Y luego lo inevitable había pasado.
—Billy, ¿Qué hay de los reportes de que tu autobús había sido pintarrajeado? —Señorita reportera aleatoria preguntó.
Tom se congeló, girándose y viendo a Bill mirarle a él y a David de manera asesina.
—Yo, um, no había odio esa. —Bill logró reírse de manera convincente—. Mi manager me asegura que mi autobús llegó aquí a New York, y está listo para llevarme a Boston en la mañana.
Después de una par preguntas más la llamada terminó y todos en el cuarto se quedaron callados. Tom se sentó junto a Bill, bien consciente del hecho de que estaba a punto de explotar.
—¡Nueva regla!. —Bill repentinamente exclamó—. Si me concierne en cualquier forma, quiero saberlo. Quizás me enfade, me asuste. Puede que me preocupe innecesariamente. Pero ustedes dos… —Pausó y les señaló — … me va a decir de eso.
—Billy, no sentimos…
—David, no me importa como te sentiste. ¿Qué le pasó a mi autobús?
—Sólo algo de grafitti. Alguien se le fue la mano con la pintura en aerosol.
—Mm-hm. —Bill asintió—. Segunda nueva regla. Nada de ponerlo bonito. Dime que…
—Decía, aún no estás asustado, —Tom le cortó, mirando como los ojos de Bill se abrían enormemente en shock—. Con pintura roja, por todo un lado del autobús. Fue a la mañana siguiente después de que alguien te tomará y te pusiera en un clóset, por eso nuestra decisión de no decirte en ese momento.
Bill saltó y fue hacia la ventana, abriéndola y encendiendo un cigarro. Poniéndose en modo novio, Tom se paró detrás de él y puso sus brazos a su alrededor, besándole la frente cuando su cabeza calló en su hombro. Bill llevó el cigarro a su boca sólo para que se lo robaran.
—Empiezas a fumar sin control ahora y no vas a poder cantar una sola nota al rato. —Tom le recordó.
—Tomi, no puedes simplemente ocultarme cosas, —Bill replicó callado, girando su cabeza para enterrar su nariz en el cuello de Tom.
—No lo haré, ya no.
—¡Entonces! —Aplaudiendo con sus manos, les recordó a los otros dos de su presencia. David se levantó y se movió junto a ellos en la ventana—. ¿Qué exactamente esta pasando aquí?
—¡Oh, por Dios, David! —Bill tomó su cigarro de nuevo—. ¿Cada aspecto de mi vida tiene que ser acompañado por una declaración oficial?
—¿Hay una declaración que hacer?
—No declaración. Pero sí, Tomi y yo estamos juntos de nuevo. Y mientras tú y el resto de la banda lo sepa, está bien. Pero en cuanto al resto del mundo, estoy completamente soltero. —Se giró en los brazos de Tom y le miro con los ojos llenos de disculpas—. Tomi, lo siento. Esto no significa…
—Lo entiendo. —Tom le tranquilizó—. Lo hago.
—Es sólo…. Si alguien quiere lastimarme, no quiero que vayan tras de ti para hacerlo.
—Bill, está bien.
—Tom aún está a aquí para hacer su trabajo, —David les recordó—. ¿Esto va a afectar…?
—No del todo, —Tom dijo un poco brusco ante la acusación de su jefe—. Nadie se preocupa más por mantener a Bill a salvo que yo. Nuestra relación no afectará el que yo haga mi trabajo en lo más mínimo.
—Pero aún así entiendes mi preocupación, ¿verdad, Tom? Se supone que debiste de haber estado haciendo tu trabajo en Philly cuando fue…
—¡Whoa! —Tom soltó a Bill y se acercó un paso a David—. Estaba justo detrás de Bill, si hubiera estado más cerca tendría que haberme cargado en la espalda. Las luces se apagaron y nos tomó a todos por sorpresa. Y parece que se te olvida que Steve y los otros también estaba ahí esa noche, pero no sabían que había pasado en alguna manera más que yo.
—Está bien, está bien, —Las manos de David se levantaron y realmente dio un paso hacia atrás—. Ya entendí, Tom. Me disculpo. Pero tienes que entender, que mi principal preocupación es Billy Future y su banda, no La relación de Bill y Tom.
—Si, lo entiendo, —Tom escupió las palabras, no realmente feliz con lo que David acaba de insinuar.
—Esta bien, muchachos, vamos a jugar limpio. —Bill tomó la mano de Tom y la apretó ligeramente—. Me gustaría ver mi autobús ahora.
—El autobús está bien, Billy. La puerta estaba cerrada con seguro y ninguna ventana fue…
—David. —Bill sonrió y su manager temió por su vida—. Me gustaría ver mi autobús.
Continúa…
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