Niñas. Aquí ya hay confesiones…. Por fin!
El capi esta corto aunque sustancioso, lo siento, así está en su original, no puedo alargarlo ni lo he acortado… veré que puedo hacer cuando haya capis cortos….
Enjoy!
Mi beta, mi linda MELODY FLIEGEN
“Incondicional”
Capítulo 6
Habían pasado dos semanas desde el incidente con Bill y Tom. Gustav estaba sentado en el sofá de su amigo, quien lloraba desesperadamente.
—Sé que no es porque sea feo, eso es lo que me hiere — sollozaba — ¿Por qué? No es justo — Tom estaba herido. Por supuesto que él entendía a Bill. Era su trabajo, e incluso su libertad si alguien convencía a las autoridades que había forzado a Tom, pero eso no significaba que no estaba herido por la crueldad del destino.
Gus abrazó fuerte al chico —Tom, la vida no es justa, pero él demostró quererte… él debe quererte realmente, él probablemente esté asustado, eso es todo — le dijo volviéndolo a abrazar.
Tom devolvió el abrazo.
—Lo sé… pero no puedo pedirle que esté conmigo. Imagina, estando con un chico feo, quien además de ser insultado, es su alumno. No, no le puedo preguntar eso a él. — Se paró, alcanzando su nueva Gibson, acariciándola amorosamente.
— ¿Él te dio eso? — Gus pregunto confundido — Tom, ¡él obviamente no te ve feo!
—Sí, lo hizo — casi susurró, sonriendo tontamente ante ese recuerdo — Espero que aún quiera ser mi amigo — De repente, el timbre lo hizo saltar, casi dejando caer la guitarra.
Gus lo miró y esperó que Tom fuera a atender la puerta
—Uhm… Gus, ¿puedes atender? — dijo. Nadie sabía que ellos estarían en casa ahora, y el estaba asustado por si alguien quería herirlo. Estaba paranoico hasta ese punto.
Gus asintió caminando hacia la puerta, abriéndola —Tom, creo que es… para ti — dijo reteniendo una sonrisa.
En la puerta estaba su maestro de música; su cabello liso en su cara, completamente empapado, su camisa blanca ahora transparente, y sus jeans mostraban cada curva que tenia.
Tom se paró del sofá, suspirando. ¿Quién podría venir a verlo?
—Gus, no creo que nadie esté aquí por…. — Se detuvo cuando vio a Bill ahí, mojado en toda su gloria
—Uh… uhm…— balbuceaba, finalmente conformándose con un “WOW”
Bill movió su cabello detrás de su cara
— Am, ¿puedo entrar? — Estornudó.
Tom solo miró. No podía quitar los ojos del cuerpo de Bill. Gustav le dio un codazo en sus costillas, haciendo que quitara su vista de él.
—Oh, uhm… ¿sí? — dijo, inseguro de lo que Bill le preguntó, esperando que su respuesta fuera Buena.
Bill entró y suspiró, entonces estornudó de nuevo
—Gracias, quizá no fue buena idea caminar hasta acá en la lluvia… estoy un poco mojado— dijo ruborizándose.
—Está bien, te ves bien mojado— Tom respondió sin pensar.
Bill se ruborizó; sus ropas colgaban de su cuerpo, mostrando sus 2 tatuajes en sus lados
—Am… Gracias
—Uhm, Bill, ¿por qué estás aquí? Y lo siento sobre eso, no estaba pensando — dijo Tom sonrojándose un poco, mientras se dejaba caer en el sofá junto a la Gibson. Gustav hizo lo mismo, y los dos amigos miraron a su profesor.
—Tenía miedo de que me odiaras, aún quiero ayudarte Tomi y he hablado con mi padre… él puede hacerte un implante…. — Bill los miró a los dos, estaba parado nervioso en la puerta.
—¿De veras? — Saltó del sofá y abrazó a Bill, agradecido del cambio que el profesor estaba haciendo en su vida
—Y sólo para que sepas, no te odio, no podría
Los labios de Bill se separaron ligeramente y los cerró de nuevo, abrazó al chico y sonrió. Dejó un pequeño beso en su cuello y un ligero gemido audible salió de su garganta donde Tom le tenía presionado.
Tom tragó cuando escuchó gemir a Bill. —Por favor no hagas esto difícil — le susurró en su oído. Ya era bastante malo de lo que ya era, sin embargo, él no podía evitar abrazar a Bill fuerte.
Bill tragó. Tom le estaba presionado hacia él y no podía evitarlo. Bill necesitaba hablar con él, pero no podía. Tom era tan perfecto para él.
Tom finalmente se dio cuenta que estaba empujándolo cuando Gustav aclaró su garganta ruidosamente. Se apartó diciendo — Bien, uhm… gracias Bill. ¿Cuando se supone que iré? Y, ¿cómo voy a pagarte?
—Tú no me vas a pagar, yo lo voy a hacer— Bill sonrió ligeramente tratando de esconder su dureza de Tom
—Bien, uhm, creo que es tiempo que me vaya — Gustav murmuró, mirando la entrepierna de Bill. Tom miró a su amigo y a lo que él estaba viendo. Sus mejillas se ruborizaron
— Ok, Gus… am… ¿nos vemos mañana para esa película?
Gus asintió — Si, quizá te vea mañana.
—Siento si interrumpí algo… me voy — Bill habló volteándose.
—No Bill, estábamos haciendo nada, tu quédate — Tom sonrió — Si quieres, eso sí. De todos modos, no puedes regresar lloviendo.
Bill asintió y se quedó feliz. Gustav ya se había ido, dejándolos solos.
Bill miró a Tom, sus ojos brillaban.
—Entonces, ¿sólo viniste hasta acá con la lluvia para decirme que podría tener mi diente de vuelta? — Tom preguntó, inseguro de qué decir o de qué forma de actuar.
—Quería verte otra vez — Bill admitió; él sabía que todo lo que había dicho en la escuela había herido al chico y quería disculparse con él.
Tom suspiró, veía que se estaba haciendo muy tarde. Se sentó en el sofá nuevamente palmeando el lugar a su lado — ¿sabes?, aún encuentro difícil de creer que realmente te guste, pero respeto tu decisión, sin embargo, me lo haces difícil.
Bill suspiró — Lo siento, soy muy egoísta, ¿qué quieres? — Él podría cumplirle a Tom su deseo, realmente no podría soportar herirlo.
—¿Podemos al menos ser amigos? No creo que pueda pensar en verte sólo como mi profesor, tú nunca me trataste como el resto de los profesores lo hace, incluso desde la primera vez — Sonrió con ilusión — y quiero una nueva gorra — agregó.
—Por supuesto que podemos, no puedo pensar en ti como algo menos… tú quizá seas mi alumno, pero… realmente me gustas Tom— puso su mano en la cara de Tom, sus ropas revelaban todo y él no lo había notado hasta que sus pantalones empezaron a apretar.
—Uhm… Bill… por favor… yo… — bajo su mirada; solo veía que el bulto que él y Gustav habían visto aún estaba ahí. Sus ojos se abrieron un poco, se volteó sonrojado hasta las orejas nuevamente.
Bill recorrió la cara de Tom con su mano, y lo acercó para un abrazo. Recostó su cabeza en el hombro del chico — Lo siento, no puedo, no me puedo contener.
—¿De qué Bill? ¿De qué no puedes contenerte? — preguntó, ya temiendo la respuesta.
Él no quería admitir que estaba disfrutando mucho la cercanía.
—Todo lo que siento por ti — pasó su mano a través de las rastas de Tom.
Tom sintió un temblor a través de su espina. —pero no puedes sentir nada por mí, ¿recuerdas? — dijo, casi ahogado.
—No puedo evitarlo Tom, tú me atraes cada vez más — cada vez que hablaba, trataba de acercarse al chico. Sus labios fueron directamente a la oreja de Tom.
& Continuará &
Prox. Capi… Más confesiones y alguien los descubre… ¿Quién será?
