Incondicional 3

Incondicional”

Capítulo 3

Bill guío a Tom en su habitación, diciéndole que lo primero que iba a ser era eliminarle el acné.  —Tom, si te sigues retorciendo, ¡me tendré que sentar sobre ti! —aunque no sirvió de nada; Tom se retorcía cada vez que Bill le quitaba una espinilla. —Tom, quédate quieto de una maldita vez.

El menor estaba sentado en la cama de Bill, mientras que este se encontraba frente a él.  Tom se retorció de nuevo, haciendo que Bill suspirara.

¡No más! — Bill empujó a Tom en la cama y se sentó en su pecho —. ¡Ahora no puedes moverte! —se acercó a apretar otro grano  —. Tom, deja de ser bebe, ¡no duele tanto!

Pero va a dejar una marca Bill —Tom se retorció. De hecho,  lo había hecho para tener a Bill sobre él.  Le encantaba sentir la sensación del peso del mayor sobre él. Nadie había estado tan cerca de él a excepción de Gustav cuando luchaban.

No, no dejará, cállate —Bill inmovilizó a Tom, se acomodó y estalló otro —. Vamos Tom, solo un poco más y estarás listo, luego te aplicare una crema que cubrirá las marcas —apretó otro más.

Tom gimió, pero dejo de moverse.  Se había sonrojado, y esperaba que Bill no lo hubiese notado.  Además, si seguía retorciéndose, podría había otra cosa que Bill pronto notaría.

Bill estaba feliz de haber aprendido a controlarse. De otra manera, podría estar embarrándola de lo lindo. —Deja de quejarte —rió Bill, estallando el ultimo —. ¿Ves?, ¡listo!

Tom se levantó y fue a mirarse al espejo, solo para darse cuenta de que no sabía donde estaba el baño.  —Ehmm… ¿Bill?, ¿dónde puedo verme?

Eh… por esa puerta —señaló la segunda puerta de su dormitorio, sin embargo lo acompañó porque quería ver la expresión de la cara de Tom.

El chico se miró en el espejo.  Se llevó una mano a su cara, incapaz de creer que fuera él realmente.  ¡No tenia granos!. Parpadeó unas cuantas veces para asegurarse que no fuera una ilusión, y luego se volteó, abrazando con fuerza a Bill . — Gracias —susurró.

Bill envolvió con sus brazos al menor.  —Bien, no voy a darte más dolor por ahora, podemos hacer salir por un rato, para que tu cara deje de arder —él sonrió dulcemente, estaba feliz de poder ayudar, finalmente, a alguien una vez.

No, quiero deshacerme de mis… — se sonrojó— uhm… cejas —dijo rápidamente

¿Estás seguro? Digo, podría ser doloroso para ti, y tu cara ha pasado por mucho hoy. ¿Estás seguro de que puedes quedarte quieto para que lo haga? — rió ligeramente.  Bill quería estar encima de Tom otra vez, pero él no podría forzar a nada al chico. Después de todo, el menor aun estaba en la escuela y Bill era su profesor.

Tom, sin embargo, lo tomó equivocadamente, pero ¿Quién no lo haría en su lugar?  —¿Qué? ¿no puedes soportar tocarme más? —preguntó, mitad enojado mitad bromeando.

Bill pasó una mano por la cara de Tom.  —Tom, te dije, en mis ojos tú ya eres hermoso —se detuvo  «Espera, no quise decirle eso, pensé que… mierda». Comenzó a maldecir en su cabeza .  —L-lo que quise decir es… Ah…

Tom se acercó más al toque del otro y apenas murmuró —. Está bien, me alegra que no te asuste mi apariencia —no podía sacar la voz más fuerte, por temor a que se quebrara. Nunca había sido llamado “hermoso”.  Por supuesto que sus padres y Gustav no lo molestaban, pero tampoco mentían sobre la opinión que tenían de él.

Bill se sonrojó. —Claro que no, tu no me has llamado chica nunca —sobó suaves círculos en la mejilla de Tom, tenía que alejarse o podría terminar besando al joven.  —Ven, vamos a resolver eso de esas cejas tuyas —tocó la nariz de Tom ligeramente y lo empujó de nuevo a la habitación —. Voy a usar la cera, ¿no te quieres sentar?

Me dijiste que eras experto —Tom esperó pacientemente.

 —Podría ser más fácil si te acostaras —habló Bill, se sentó en la silla junto a la cama —. Aquí, acuéstate y pon tu cabeza en mi regazo —tuvo que luchar por no sonrojarse, el pensarlo era lo suficientemente difícil.

Tom asintió y dejó su cabeza en el regazo de Bill, incapaz de retener su sonrojo.  Podía sentir el calor del cuerpo de Bill y lo que pensaba, era su hombría, suave pero todavía ahí —Y para que conste —empezó Tom, tratando de lucir más seguro de lo que sintió —  tu no luces como una chica —«Y  me alegro que no sea así»

Bill se tragó un gemido, la cabeza de Tom estaba cerca de su pene y le tomó todo en su mente el no pensar cosas pervertidas.  —Gracias —sonrió colocando sus manos sobre la cara de Tom —. Esto quizá duela —colocó la cera caliente en el centro de las cejas de Tom, y puso la tela en el medio  —. Tom, si tienes que pegarme o morderme, lo puedes hacer —le advirtió antes de halar duro, sacando el vello facial.

Tom chilló con lágrimas en sus ojos. —¡Puta madre que te parió! —gritó bastante expresivo, aunque riendo — ¿Ya terminó?

Ahm… aun no, dos veces más. Quizá —le aplicó un poco más en el lado derecho para darle un poco de forma.  Estiró su mano para que Tom lo cogiera y luego haló nuevamente.

Tom apretó la mano de Bill, ganándose un gemido del mayor; en verdad era doloroso.  Esperaba que el resto de su cambio no fuese tan doloroso.  Tom estaba pensando eso cuando su teléfono empezó a vibrar.

Lo contestó, —¿Hola?

Tom, ¿dónde estás? Gustav llamó y me dijo que no estabas cuando él salió de clases.

  —¡Mierda!

 Lenguaje, Tom.

 —Estoy en la casa de mi profesor, me está ayudando con… algo.

 Ok, no tardes.  Y  la próxima vez llama, estaba muy preocupada Tom.

 —Ok mamá, adiós —dijo terminando la llamada.

Bill sonrió y después haló a sus, ahora, cejas —¡mwahaha! —exclamó y sonrió —. Todo está listo.

Tom sonrió, pero pronto su sonrisa cayó cuando pensó en su diente.  No era fácil o barato para repararlo.  Se levantó del regazo de Bill malhumorado.  

Hey, hey, whoa. Sin llorar, ¿Qué pasa? —Bill empujó de nuevo a Tom hacia su regazo

Tom hizo una mueca, no quería señalar su problema a Bill. No tenía otra opción por lo que le mostró sus dientes y señaló la encía vacía —. Un matón me golpeó muy duro… —dijo completamente mortificado.

Mi padre es dentista, estoy seguro que puede hacer algo por ti —Bill sonrió y se aferró al chico —. ¿Cuando tienes que estar en casa? —no quería que el chico se fuera, esta casa lo asustaba; y odiaba estar tan solo.  Sabía que no podía mantener al chicho ahí, debido a toda la ley profesor-alumno.

El rubio no prestó atención a la última frase que dijo Bill, pero solo repitió en su cabeza lo primero que dijo: quizá tendría su diente de vuelta.  Tom abrazó a Bill fuertemente, susurrando algo sobre como todo lo que estaba haciendo por él y como le iba a pagar. —Eres la mejor persona que he conocido.

Bill sonrió, le encantaba ayudar a la gente. —Con gusto Tom y realmente no hay necesidad de pagar, no necesito ningún tipo de pago —su teléfono sonó y Bill suspiró.

Hey Georg, No, no lo he olvidado, estaré en el bar en la noche, lo prometo.

Colgó y rió.  —Georg es mi amigo, quiere emborracharme —rió abrazando a Tom fuerte  —. Si quieres, puedes ayudarme a escoger la ropa.

Tom parpadeó mientras sentía el cuerpo de Bill contra él, de nuevo.  No, no podía excitarse por la oferta… no, no, no, no, mierda.  Se separó rápidamente de Bill y dijo: —Vale, uhm… ¿Q-qué quieres usar? —  tartamudeó enfrente de Bill.

Bill se paró y caminó hacia el closet, sacando un par de jeans azul ajustados y una camiseta negra con un corazón sangrando en ella. —¿Sí o no? —rió.  Obviamente el mayor estaba mostrando una erección en esos pantalones tan ajustados. 

Sí, se verá bien en ti —trató de no mirar el pequeño bulto en los pantalones de Bill «No es por ti, no puede ser. Mírate, incluso sin más granos o sin tener una sola ceja… aun no eres suficiente para él. Dios, es tan lindo.

Bill sonrió y sacó la camiseta que ya estaba usando; esperaba que a Tom no le importara.  Se podían ver los bosquejos de todos sus tatuajes. Arriba se puso otra camiseta sobre la que ya tenía por debajo.  —¿Luce bien? —se volteó mirando  a Tom.

La mandíbula de Tom cayó al piso cuando vio a Bill cambiarse de ropa, y simplemente no volvía a su posición normal. No importa cuántos golpes mentales se diera.

Creo que te gusta —Bill sonrió  —. Bien, es mejor que nos vayamos, ¿Quieres venir con nosotros? —le preguntó Bill cariñosamente. Una parte de él quería ver lo que pensaban los padres de Tom del cambio.

Uhmm… debería ir a casa primero y preguntarle a mamá. Pero sí, me encantaría —Tom sonrió, se sentía muy seguro cuando Bill estaba a su lado.

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