Incondicional 24

A este fic le tomé mucho cariño, pues fue de lo primero que empecé a traducir, además que es una historia donde Tom es UKE (y yo soy PRO TOM U) y Bill y Tom son unos amores.

Agradezco a todos los que leyeron y comentaron, la verdad no esperaba tuviera fans. Gracias….

Ahora, a leer el Happy Ending, porque soy así de cursi como estos protagonistas.

Incondicional”

Capítulo 24

Había pasado un año y Bill y Tom estaban mirándose a los ojos, con una sonrisa en sus rostros, que nunca serían reemplazadas. Bill tomó la mano de Tom entre la suya. El año había pasado muy rápido pero fue grandioso ser capaz de decir “Acepto”. Ambos estaban frente del cura sonriendo, hoy no sólo era el día más feliz y mejor de sus vidas, sino que sería el día en que se comprometían el uno al otro, el día de su boda.

Tom trató de lucir calmado, pero por dentro era un manojo de nervios. ¿Y sí lo arruinaba? ¿Y sí Bill decía “No Acepto” o algo así? Sintió como Bill sostenía su mano y le apretó todo lo que valía la pena.

Ellos habían preparado sus propios votos y Bill decidió ir primero.

— Tom, te amo con todo mi corazón, No hubiera pedido un hombre más perfecto. Te conozco desde hace muchos años y pasamos por buenos y malos momentos, y sé que eres mi alma gemela. Eres el hombre más maravilloso y grandioso que jamás he conocido. Eres mi corazón… Eres la razón por la que tomo aire y me levanto en las mañanas. Sin ti, no podría seguir, Tomi. Te amo.

Tom sonrió y respiró profundo para calmar sus nervios.

— Bill, eres todo mi mundo. Te he conocido por siempre, aunque no recuerdo mucho de ello y siempre estuviste ahí, incluso durante los momentos que podría lastimarte. Nunca me dejaste caer y por eso confío en ti completamente. Eres la mejor persona que he conocido y siento que hemos sido destinados a estar juntos, ya que el destino nos unió a través del tiempo y del espacio. No veo la hora de despertar cada mañana a tu lado y decirte que Te amo.

El cura sonrió.

— Repite después de mí: Yo, Bill Kaulitz, te tomo a ti, Tom Trümper.

— Yo, Bill Kaulitz, te tomo a ti, Tom Trümper — Bill sonrió suavemente.

— Para ser mi legítimo esposo.

Bill tomó otro respiro y repitió — Para ser mi legítimo esposo.

— Para tenerte y mantenerte, desde este día en adelante.

Bill miró a Tom un par de veces antes de recitar las líneas

— Para tenerte y mantenerte, desde este día en adelante.

— Para bien o para mal, en la riqueza y en la pobreza, en la enfermedad o en la salud.

— Para bien o para mal, en la riqueza y en la pobreza, en la enfermedad o en la salud — Estaba completamente seguro que esto era lo que él quería.

— Para amarte y cuidarte, hasta que la muerte nos separe. Y he aquí que yo te prometo mi fidelidad — Bill repitió esta línea inmediatamente después, no tenía ni un momento que perder, éste era su deseo.

Luego el cura miró a Tom.

— Repite después de mí: Yo, Tom Trümper, te tomo a ti, Bill Kaulitz.

— Yo… Yo, Tom Trümper, te tomo a ti, Bill Kaulitz — Tom estaba a punto de desmayarse, pero esto es lo que realmente quería.

— Para ser mi legítimo esposo.

Tom respiro profundamente y repitió — Para ser mi legítimo esposo.

— Para tenerte y mantenerte, desde este día en adelante.

— Para tenerte y mantenerte, desde este día en adelante — Aquí, él miró a su casi-a-ser marido y sintió como lo golpeaba una oleada de emoción. Esto era el amor, no había duda.

— Para bien o para mal, en la riqueza y en la pobreza, en la enfermedad o en la salud.

— Para bien o para mal, en la riqueza y en la pobreza, en la enfermedad o en la salud – Le sonrió a Bill.

— Para amarte y cuidarte, hasta que la muerte nos separe. Y he aquí que yo te prometo mi fidelidad

— Para amarte y cuidarte, hasta que la muerte nos separe. Y he aquí que yo te prometo mi fidelidad — Tom dijo esta línea, y una solitaria lágrima salió de su ojo, pura felicidad se apoderó de él.

— Con Dios como nuestro testigo, sellan su vida en común, como el intercambio de anillos… yo los declaro… marido y marido… pueden besarse — Concluyó el cura.

Bill se inclinó, besando a Tom suavemente en los labios, dejando su mano en su pequeño rostro.

Tom le devolvió el beso, suspirando de alegría, levantando la mano para unirla a la de Bill.

Todos empezaron a aplaudir y esperaron a que Bill y Tom firmaran los documentos que los unían para siempre. Realmente fue como un cuento de hadas, que los dos chicos nunca olvidarían.

— ¿Estás feliz Bill? — Le preguntó Tom en voz baja mientras firmaban.

— Estoy feliz, siempre y cuando tú lo seas… Pero en este momento, ningún hombre podría ser tan feliz como yo — Se inclinó y besó la mejilla de su nuevo marido — ¿Tú lo estás?

— ¡Sí!… aunque pensé que me iba a desmayar. Estaba tan nervioso — Él se rió y besó a Bill de nuevo.

La ceremonia después fue muy buena. Los dos bailaban juntos y no se separaron del lado del otro. Las fotos fueron interminables y la sonrisa nunca abandonó sus rostros.

— No puedo esperar a esta noche — Sonrió Bill besando la oreja de Tom — Ha pasado tanto tiempo de no estar en tu pequeño hoyito.

Tom se sonrojó — Tal vez deberíamos tomar turnos esta noche, porque no pienso, y eso significa que por lo menos 4 veces — Le respondió lamiendo el cuello de Bill.

Bill gimió, tirando su cabeza hacia atrás — Me gusta esa idea, me gusta mucho…

De repente, alguien entró en el lugar, seguido de cerca por un asustado Georg.

— Georg, de verdad, déjame, tengo que hablar con mi hijo. Bill, ¡Bill, por favor!

— Pero usted no debería estar aquí, no lo va a herir más — Le dijo sosteniéndola pero ella se retorcía para liberarse.

— ¡Bill! — Ella le llamó nuevamente.

Bill se separó de Tom, y se acercó a la mujer — ¿Qué es esto? — Le preguntó, casi como un niño frágil.

— Bill, gracias a dios… Georg de verdad, ¡ya basta! Estoy lo suficientemente estable en este momento — Georg se alejó de la mujer, aunque no quitó el ojo de ella.

— Bien, por favor, no pongas nada de alcohol cerca de mí, ya que podría resultar muy mal.

Bill asintió a Georg.

— ¿Qué es lo que quieres? ¿Estás aquí para arruinar mi boda? Bien, sí es así, vete. Asegúrense que esta mujer no esté cerca del alcohol — Bill habló más alto.

— ¡No Bill…! Déjame explicarlo. Sé que no merezco esto, déjame, por favor — Rogó la mujer.

— Bien, explica — habló suave, con su mano llamando a Tom a su lado — a los dos.

— Oh por dios, eres hermoso. Lo siento si te dije lo contrario, probablemente estaba bebida — le dijo a Tom cuando llego al lado de Bill

— Bien, vine aquí para pedir si podríamos… umm… intentarlo de nuevo. La última vez, tu padre me habló, estaba lo suficientemente sobria y me contó que te ibas a casar y me di cuenta que me estaba perdiendo la boda de mi propio hijo. Entonces, una cosa llevó a la otra y empecé a pensar en cuánto dolor sentí, así que fui a rehabilitación. Yo sé que no lo merezco, pero estaría muy agradecida si me dieras una segunda oportunidad. Bill, Te quiero, con todo mi corazón.

— Mamá, realmente te extrañé — avanzó hacia la mujer envolviéndola en sus brazos — Lo siento también, fui muy detestable contigo… y también fue mi culpa… oh mami.

La mujer miró desconcertada. Le dio unas palmaditas en la espalda a Bill.

— No Bill, no te culpes, fue mi culpa, lo siento mucho — le dijo abrazándolo con fuerza, para luego apartarse y miró a Tom.

— ¿Puedo? — Preguntó antes de ser abrazada por Tom.

Desde su lugar, Georg se limpió una lágrima, sin darse cuenta que Gustav estaba a su lado.

— Incluso los rudos también lloran, ¿no? — Reflexionó Gustav.

Bill sonrió — Mamá, este, este es Tom, en caso que lo hayas olvidado…

— No, me acuerdo de él. Y también… pero no puede ser… ¿De casualidad no eres de Inglaterra? — le preguntó.

— Bien, sí. ¿Por qué?

— Oh Bill, ¿De modo que te casaste con el hombre de tus sueños, el qué tanto pensaba? Y no me mires con esa cara Bill, no estaba ebria todo el tiempo.

Georg miró a Gustav y lo besó sin previo aviso.

Bill sólo abrió y cerró su boca como un pez

Gustav besó apasionadamente a Georg.

— ¿Ella qué quiere decir, Bill? — Tom preguntó, divertido.

Georg se apartó y dijo algo que hizo que todos los que estaban cerca de ellos se callarán — Gus… ¿cuándo nos vamos a casar?

— Bueno, Yo… no sabía que querías casarte conmigo — Le respondió un Gus muy sonrojado.

Georg también se sonrojo fuertemente — Olvídalo. Yo… sólo pensé que ahí es a dónde íbamos… pero si no quieres, está bien… creo.

Gus se sonrojó y miró a su novio — Georg… quiero casarme contigo.

& FIN &

Y bien… todos felices comiendo perdices y con una propuesta para el próximo Matrimonio,el GxG…

Gracias por leer…

Nos vemos en la otra historia, la segunda temporada se llama «Two Conditions» o «Dos Condiciones» No se la pierdan. 

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