Y otro Capi…Y de verdad, me halaga y me alegra ver los comentarios.
“Incondicional”
Capítulo 19
El castaño ató su cabello en una cola de caballo y salió de su casa. Sacó el teléfono de sus pantalones y verificó la hora. Era muy temprano aún y tenía dos horas antes que fuera a recoger a su cita, así que decidió ir a visitar a su mejor amigo. Después de todo, hacía ya un buen tiempo que no lo veía.
Le marcó a Bill y esperó.
Después que el timbre sonó unas cuantas veces, Bill contestó — ¿Hola?
—Hey Bill, tanto tiempo sin verte, ¿Dónde diablos te escondes, hombre?
—Entre el pene de Tom — Contestó riendo.
— ¡¿Qué?! — Contestó abriendo sus ojos — ¿aún estas con ese chico?
—Bien, ¡Claro que lo estoy Georg! ¡Lo amo! — Bill respondió enfadado y a nadie le gustaba un Bill enfadado.
—Hey gatito, esconde tus garras. Solo llamaba para saber dónde podía encontrarte; tengo como dos horas libres — rió Geo; Sip, su amigo estaba definitivamente muy enamorado — necesitamos vernos y que me cuentes que tal es tu Tomi-boy en la cama — agregó, apenas conteniendo la risa.
—Jaja, veámonos en cualquier parte Geo, necesito verte también… Y no te sorprendas
—Ok, en el parque, ¿Ahora? — le preguntó ya que estaba ahí, temió en el momento que Bill le dijo “No te sorprendas”, eso significaba cambio de look radical.
—Mmm… Ok, voy en camino — Bill movió su trasero y salió en dirección al parque.
—Hey Bill, ¿a dónde vas? — le preguntó Tom desde el sofá donde habían estado durmiendo las pasadas horas. Se frotó los ojos con pereza, con una sonrisa en su rostro y soñoliento.
Bill había escuchado la llamada cuando se dirigía afuera, se acercó de nuevo y beso al chico en la mejilla — Salgo para verme con Geo, ¿Quieres venir?
—¡Nah!, diviértete con tu amigo, ¿vamos esta noche a tu casa? Yo quiero… tu sabes… quizá… realmente te extraño… Tom Jr. Te extraña también — le dijo sonrojándose.
—Claro bebe, Billa Jr. También te extraña — le dijo sonriendo y besando ligeramente la mejilla — regresaré en 2 horas o menos y vendré por ti.
&
Georg esperó y esperó y estaba por llamar a Bill — ¿Dónde estará este pequeño punk…? — se interrumpió al ver una figura en la distancia que lucía ligeramente como Bill. Parpadeó varias veces, no estando seguro si era su amigo
Bill caminó hacia él y lo abrazó — ¡Te extrañé cara fea!
—Uhmm… Bill… ¿Eres tú, Bill? — le preguntó completamente asombrado. Grandioso, ahora su amigo tiene ¡rastas! Y ¿Esos son lentes de contacto Azul?
Bill sonrió —Sí, soy yo, y sí, son azules
Georg solo quedó asombrado con su amigo, con sus ojos abiertos — ¿Qué?…esto… ¿Por qué?, pensé que te encantaba tu look
—Y me encanta y aún luzco sexy… o era cambiar mi aspecto, o era Tom… y amo a Tom demasiado para dejarlo ir — Bill le dijo sonriendo.
—Explícame eso — le dijo Georg, mientras guiaba a Bill hacia una cafetería cercana
—En la escuela se dieron cuenta que Tom y yo sosteníamos una relación, así que me tuve que ir o enfrentaría cargos por violación…
— ¿Cargos por violación? ¿Ese chico te cobra? Y tú ¿todavía estás con él? — Georg miró listo para matar al chico y reírse en sus recuerdos
—No, la escuela lo haría y ya te dije que Tom y yo estamos ¡jodidamente enamorados!
El castaño se alejó un poco de Bill, asustado, eso era lo que el de rastas hacía sentir cuando estaba realmente enojado — Ok, ok te creo. Entonces, ¿Cuándo es la boda? — le preguntó bromeando.
— ¿Cómo lo supiste? — sus ojos se agrandaron
Georg se paralizó y parpadeó una o dos veces — ¿Cómo supe qué, Bill?
—Tom y yo nos vamos a casar — luego se dio cuenta que Georg estaba bromeando —Ah…jajaja… mejor… me voy
—No, ¡No te vas! ¿Te vas a casar con él? ¿Cuándo me lo ibas a contar? — le preguntó un Georg desconcertado
—Ah… sí… Yo… Yo se lo pedí — Bill estaba sonrojado
—Y ¿estoy invitado? — Georg cambió de humor de un poco enfadado a risitas de colegiala en medio segundo, ahora pareciera que estaba a punto de aplaudir, pero se contuvo
—Por supuesto, serás mi padrino — le respondió Bill golpeando el hombro
—Bien, mejor que lo sea, entonces, ¿Cuándo nos conoceremos? Quiero decir realmente, la última vez estaba un poco… ¿raro?, además, quiero ver su nueva cara y… ¿Es bueno en la cama? Porque debe serlo, para que te enamores tan rápidamente
—Pronto, y él era…. Es tan sexy y… bien… No me ha follado… pero tiene un lindo hoyito — Bill le respondió guiñando un ojo
—Ew Bill… eso es más de lo que quería saber. Y entonces ¿se lo hiciste? Ya sé por qué te enamoraste tan rápido, sucio —Georg sonrió
—oh, ¡Cállate!, te conozco de toda la vida, tu maricón en el cuerpo de un hetero…— rió
— ¡Tu cállate!, ahora cuéntame ¿Lo conoces de toda la vida? ¿Qué se supone que significa? Es a mí a quien conoces desde siempre no a él — le dijo con un evidente indicio de celos en su voz
—Georg, conocí a Tom cuando vivía en Inglaterra… lo he conocido toda mi vida — suspiró sentándose
—Y ¿te acabas de enterar…?
Bill asintió — Como tú solo me llamas hoy, he estado desaparecido por 3 meses
—Yo…er… me conseguí una novia y yo — le echó un vistazo al teléfono — ¡Oh mierda!, estoy retrasado. Ves… bien, tengo una cita con ella hoy, quería hablar sobre algo, así que te llamaré más tarde o mañana y lleva a Tom y me cuentas todo — le dijo recogiendo sus cosas, apurado
Bill asintió y se despidió. Luego regresó a la casa de Tom, esperando silenciosamente a que le abriera
Tom abrió la puerta con una sonrisa mirando a su prometido, mirando de manera más amplia el anillo — Hey Bill, ¿Quieres ver una película?
—Pensé que querías tener sexo — guiñó un ojo en broma — Demonios y yo que tenía una erección
—Bien, sí, yo quiero, pero mamá dijo que debería quedarme en casa esta noche, la gente empezaría hablar si de repente me ven que duermo en una casa de alguien que se parece a ti — dijo Tom sonrojándose — así que pensé que podríamos ver una película y — bajo el tono de su voz y se inclinó como si fuera a contar un secreto — quizá cuando mamá y papá se duerman, tú puedes subir
Bill sonrió — ¡Me gusta mucho esa idea!
—Entonces pasa… tú escoges. Las películas están en el estante — le dijo señalando directamente un armario junto al televisor
Bill escogió una vieja película y se la lanzó a Tom. Se estiró en la silla queriendo a Tom en sus brazos
Tom sonrió ante la posibilidad de elegir la película — ¿Campanita? ¿De verdad? — Rió — si ni siquiera miraste, ¿cierto? — le dijo sentándose al lado de Bill
Bill se encogió los hombros y rió— De todas maneras solo la vamos a ver, te he extrañado mucho… quizá le podemos preguntar a tu mamá si lo podemos hacer — le bromeó
Tom abrió sus ojos y apuntó hacia un lugar detrás de Bill. Bill se volteó y sus ojos se abrieron
En ese momento, Tom empezó a reír — ¡Cielos! No puedo creer que hayas caído
—Idiota — le dijo mientras se abalanzaba al chico haciéndole cosquillas
— ¡Arg! ¡No! Detente, detente, ¡detente!, vamos Bill, Campanita ya empezó y no te la quieres perder… ¡ah!… ¡para! — Tom reía mientras que Bill le hacía cosquillas sin piedad sin importar lo mucho que le peleara o le rogara.
—No me molestes… o no tendrás sexo… nunca — se echó a reír, haciéndole más cosquillas.
—ok ok, no te tomaré el pelo de nuevo, pero quizá deberíamos parar esto antes que mamá llegue y nos encuentre en estas; ¡Oh! Hola Mamá.
—No voy a caer en esa broma de nuevo — Le hizo más cosquillas a Tom — Es en serio… no tendrás sexo — le dijo en un susurro seductor en la oreja de Tom.
— ¡Ahem!… Bill, Tom — Simone les llamó la atención, en su mano sostenía un vaso de leche.
Bill saltó — Oh… Hola…
—Chicos, ¿Pueden por favor bajarle el volumen a sus voces? ¿Y están viendo Campanita? — agregó arqueando una ceja.
— ¿Qué? No hay nada de malo en esa película — refutó Bill cruzando los brazos refunfuñando
—Bien, no lo hay, pero ¿Qué edad piensan que tienen de nuevo? — les preguntó riendo
—Bien… Tengo 21… 22 pronto… — Bill rió — sin embargo, yo era un adolescente privado, ¡ok!
Simone y Tom rieron — Esta bien, es una de mis favoritas, en fin. Uhm… ¿Puedo verla con ustedes? Puedo hacer crispetas(***)
— Y ¿Me llamas niño? — Bill rió mostrándole la lengua — seguro — sonrió mirando a Tom
—Oh… No, no, no, mamá, tú necesitas estar con papá ahora porque… este… ¿Te extraña? — Dijo Tom torpemente. Pareciera como si se pudiera comer las entrañas de su madre si se quedaba un segundo más.
—Aww Tom, no seas malo, ¿por qué no la quieres aquí? Eres afortunado de tener una mamá — le dijo empujándole la nariz ligeramente.
Tom le envió una mirada que claramente decía “Bien, no hay sexo para ti esta noche” — Ok mamá, quédate — dijo ente dientes.
Simone pegó un pequeño chillido y se sentó en medio de Bill y Tom, luego se paró — Bien, las crispetas, ya regreso — y fue hacia la cocina inconsciente de la mirada que Tom le daba
Bill suspiró levemente — Lo siento… es solo que… uno de mis sueños es tener una figura materna… y nunca la tendré con mi madre… ella podría lanzarme algún vidrio o algo así
Tom bajó la vista tristemente — Cielos Bill, tú puedes tener a mi mamá, ella será tu suegra, tú alguna vez me lo dijiste, pero… — bajó su voz en un susurro — ¡Estoy caliente!
Bill entreabrió los labios — Bien, entonces vamos a asustarla para que no vuelva — le dijo subiéndose sobre el chico.
Tom no tuvo oportunidad de responder, ya que de pronto se vio clavado en el sofá y una lengua se empujaba hasta su garganta. Gimió en el beso, llevó una mano a las rastas de Bill y la otra a su cadera, apretándola cada vez que el pelinegro exhalaba un gemido.
Simone regresó de la cocina con un tazón de crispetas — Oh, bien — suspiró y silenciosamente saco el DVD del reproductor y salió en puntas de pies hacia su habitación completamente decidida a forzar a su marido a que la viera con ella.
Bill pasó sus manos por el pecho de Tom — He… (beso profundo) extrañado ….jodidamente (lo beso de nuevo) tu cuerpo — gimió
De repente, el teléfono de Bill empezó a sonar en sus pantalones — ¡mierda! No dejes de tocarme, voy a contestar — Tom contestó la llamada —Ho…Hola — Contestó casi gimiendo.
— ¡Bill! — Sonó un desgarrador sollozo — ella… ¡Oh dios! … Yo solo… ¿Por qué? — y luego la persona al otro lado de la línea empezó a murmurar algo que Tom no pudo entender entre sollozos y llantos.
Bill le quitó el teléfono — ¿Georg? Georg… dime ¿Qué paso…? ¿Quieres que vaya y te recoja?
—Bill, Yo… ella me dejó. No sé que hice — Georg lloraba miserablemente. Pensé que ella estaba enamorada — Tom miró a Bill y le dijo — Tráelo — con una seña de su boca.
— ¿Dónde estás Georg? ¡Voy por ti! — se puso sus zapatos y suspiró, quería tener sexo con Tom, pero sabía que Georg lo necesitaba más que él tener sexo.
—Yo… en el restaurante que es tan elegante cerca al teatro — Georg suspiró. Tom miro a Bill sintiendo su frustración sexual — Te lo haré después, ahora, ve y tráelo.
Bill asintió y salió de casa y llevándose el carro de Georg.
Georg estaba esperando su carro, empapado hasta los huesos y sin importarle nada, todo lo que podía hacer era esperar a Bill y esperar que su corazón no estuviera roto para siempre.
Bill se detuvo rápidamente — Sube — y apagó el coche.
Georg fue hasta el carro y entró — siento si dejo todo mojado — le dijo sin ninguna chispa en su voz
—Está bien — se estiro y le dio un abrazo a su amigo — ella no te merece bebe
—Pero ¡era ella! ¡Era perfecta! — Se quejaba, casi haciendo pucheros — llévame a cualquier lado, necesito salir de aquí… solo… ¡solo no puedo creer que armara una romántica cena solo para romper conmigo!
Bill asintió — Lo siento, ¿quieres que le rompa su horrible cara?
—Ella es tan linda… no puedes romperle su linda cara, sería un crimen contra el arte — Georg sollozó, ahora si haciendo pucheros.
—De ninguna manera, ella no es linda para mí — hizo un mohín y llego a la casa de Tom — vamos, sal — rodeo el carro para ayudar a Georg a salir de este
—Está bien Bill, puedo caminar — le dijo no queriendo abochornarse más frente a Tom, quien los esperaba en la puerta, sonriendo tímidamente mientras envolvía sus brazos alrededor de sí mismo en un vano intento de protegerse de las inclemencias del mal clima.
Bill lo atrajo hacia él — No, ahora vienes conmigo, tú estás herido Georg, y sabes que no me gusta que estés herido.
—Bill, déjalo caminar, necesitará su orgullo intacto, tanto como sea posible — Tom comentó, debatiéndose si en ir a ayudarlos o desaparecer.
Bill dejó caer sus brazos, permitiendo a Georg hacer lo que quisiera— Estaré aquí para ti cuando estés listo
Tom decidió al fin que lo mejor era dejarlos solos — Iré a buscar algo de helado, Bill, siéntalo en el sofá y haz lo que tengas que hacer
Bill asintió agarrando el brazo de Georg — Vamos, puedes estar aquí con nosotros — empujó al chico hacia dentro dejándolo en el sofá
Tom regresó con un litro de helado y unas grandes cucharas — Ahm… Bill, ¿Puedo decirte algo? — le preguntó. Bill asintió y fue donde Tom
—Uhmm… no quiero ser curioso, pero ¿Qué pasó? — le preguntó, no estaba seguro de lo que había sucedido y se sentía un completo inútil, además, no quería empeorar las cosas diciendo algo que le recordara a Georg lo mal que lo había pasado.
—Oh… su perfecta novia lo engañó… esto pasa mucho, me siento realmente triste por él — le dijo suspirando.
— ¿Qué tan a menudo sucede? — Tom estaba ya poniendo su cerebro en movimiento y sabía de alguien que también tenía mala suerte con sus citas
—Desde que el tenía… Oh no se… 10 quizá, ¡pasa mucho que la gente lo use! — Bill estaba enfadado, Georg era hermoso, pero era demasiado confiado, él podía decirle a la gente las cosas incluso las que no debía.
& Continuará &
Próximo capi: Los G´s finalmente se conocen
