Incondicional 18

De nuevo Capi. Gracias por leer y por comentar, créanme que me dan ánimos para seguir posteando.

Y he aquí el Capi, ya saben… hay una propuesta…..!!!!!

Incondicional”

Capítulo 18

Los últimos 3 meses han sido un infierno para Tom.  Bill y él pasaron la noche juntos, luego se fue no diciéndole a donde, solo que regresaría por él algún día. Él había llorado, pero no podía cambiar el hecho que Bill aún no regresaría.  En la escuela, Andreas había sido expulsado y Gustav aún seguía siendo su amigo.  La gente trataba de salirse con la suya ahora que él lucía bien, pero no podía sacarse a Bill de su cabeza.

Ahora, estaba sentado en su habitación mirando una foto de ambos, la última que le tomó antes que se marchara con un mensaje escrito al reverso “Solo sigue resistiendo. Ich Liebe Dich”.  Con un último sorbo de su nariz, se limpió las lágrimas que salían de sus ojos que no pudo evitar y salió a caminar.  Realmente lo necesitaba.

Parado afuera, estaba una figura tan alta como larga, con cabello negro y trenzado con sus ojos rojos en el borde y sonrisa perfecta en su cara.  La figura tomó su celular y marcó un número familiar.

Tom sintió su teléfono vibrar en su bolsillo y lo tomó — ¿Si? — contestó un poco malhumorado, probablemente fuera su madre o Gustav para saber cómo estaba

—Ven afuera — Habló la figura en la calle

— ¿Quién ere….? — Dijo pero su voz se apago al reconocer la voz — ¡Oh Dios! — cerró su teléfono y corrió a la puerta abriéndola a toda prisa. 

El hombre parado ahí, le sonreía suavemente con sus labios un poco entreabiertos.

La boca de Tom se abrió. Esto no podía ser…. Pero le recordaba a… — ¿Bill? — preguntó con lágrimas en sus ojos

—Ven aquí bebé — le dijo extendiéndole los brazos

Tom saltó a los brazos, abrazando al chico y llorando de alivio — Te he extrañado mucho — le dijo entre sollozos.

—Te dije que no sería por mucho tiempo… ¿Cómo me veo? — le preguntó dando unas vueltas.

—No tan mal… ¿Qué te hiciste? — le preguntó Tom abrazando una vez más al hombre que había extrañado tanto.

—Cambié mi cabello, mi estilo… e incluso, tengo lentes de contacto  — le respondió mostrándole sus ojos azules — Mis dientes están derechos… Lo hice por ti… por nosotros.

—Ven y cuéntamelo todo — le dijo Tom seguro de cómo actuar.  Él quería besar a Bill, pero habían pasado 3 meses  y no estaba seguro de cómo se encontraban.

Bill entró con su sonrisa en la cara —Realmente no hay mucho que contar; cuando me fui, lo hice con el corazón roto, quería llamarte pero estaba preocupado que pudieras estar enojado, Lo siento por abandonarte Tom, ¿Puedes perdonarme… otra vez?

—Yo no estaba enojado contigo, Bill y no hay nada que perdonar, si te hubieras quedado te hubiesen llevado lejos, muy lejos, prefiero tenerte ahora, mejor tarde que nunca — Tom sonrió, Oh, cuanto deseaba besar esos labios y probar si habían cambiando también

Bill envolvió sus brazos alrededor de los hombros del chico —Yo…— empezó pero nunca terminó, en su lugar, apretó sus labios a los de Tom.

Tom suspiró dentro del beso.  Si, Bill aún sabía a Bill.

—Así que ¿te vas a quedar para siempre? Y ¿Por qué todos estos cambios?

—Tenía que estar alejado hasta que tuvieras 18 pero no pude así que decidí cambiar y regresar, así nadie podría reconocerme — le respondió frotando sus manos en los brazos de Tom

Tom se inclinó hacia el cuerpo de Bill envolviéndose en la calidez que sentía ahora que estaba de vuelta, donde debía estar

—Y cuando tenga 18, ¿estaremos juntos?

—Por siempre Tom, por siempre — Bill envolvió sus brazos alrededor del cuerpo del chico

Tom suspiró.  Era eso lo que quería escuchar

—La gente de la escuela dijo que estabas en prisión y luego las chicas empezaron a acosarme sin ninguna razón — Tom hizo una cara de disgusto, ¡él era Gay por dios!, las chicas no le iban.

—No bebe, no estaba en prisión, mi amor por ti no puede ser limitado por unas barras — le dijo mientras le abrazaba por la cintura — creciste rápido Tom y todas esas chicas deberán apartarse de lo que es mío.

—Y ahora ¿Puedo presumirte? Si ellos no te reconocen —le preguntó un Tom esperanzado — y sé que no estuviste en prisión, solo quiero abofetearlos por ser tan estúpidos con esos rumores — agregó

— ¿Estás seguro que a todas esas chicas les gustará? — le dijo Bill sacándole la lengua.  Estaba feliz de tener a Tom otra vez y le dio un pellizco en el trasero — Te traje algo —

Los ojos de Tom se le iluminaron

— ¡Yeah! ¡Muéstrame! Y no me importa lo que las chicas piensen, se pueden morir todas que no me importa

Bill sacó una cajita y dentro había un pequeño anillo de plata, nada lujoso pero tenía inscrito en su interior ICH LIEBE DICH —Es un anillo de compromiso  — esperaba que Tom no fuera a matarlo

Tom parpadeó completamente helado. ¿Había Bill dicho lo que creía haber escuchado?

—Yo… uhm… ¿Qué? — preguntó un poco inseguro

Bill bajó su mirada mordiendo su labio, por dentro, pensaba que Tom lo estaba rechazando —Ol…olvídalo — tartamudeó

—Pero sí me importa Bill… solo… ¿Tu me estas pidiendo que me case contigo? — Tom no podría descubrir la expresión de su rostro, pero su mente no quería creer, quería escucharlo de nuevo

—Sí, Tom…— se rió un poco y se hinco de rodillas — ¿Te casarías conmigo?

— ¡Definitivamente! —Contestó Tom abrazando a Bill; la sonrisa no abandonaba su rostro, así como dos lágrimas caían de sus ojos.

Bill lo abrazó y le dio un pequeño beso en la cara — No necesito pedírselo a tu padre, ¿cierto?

Tom sonrió.  Él sabía que sería divertido ver a Bill hablar con su padre, acerca de querer casarse con su hijo

—Creo que sería lo mejor — le dijo guiñándole un ojo

— ¡Haha!, Ok, entonces, dime donde está tu padre, tengo que hablar con él — le dijo besando la nariz del chico.

—Bueno, debe estar haciendo unas compras con mamá, ellos deben llegar a casa en cualquier momento

Y como si fuera, Simone y Gordon abrieron la puerta y entraron cargados de bolsas — ¡Tom! ¡Ven y ayúdanos! —

Bill sonrió — Quizás deba ayudar — le dijo acariciando al chico, se levantó y caminó hacia la puerta.

—Tom si no vienes en este momen…— Simone calló cuando vio a un hombre de rastas con cabello negro y ojos azules yendo donde ellos — ¿Quién diablos es usted y por qué está en mi casa? — le preguntó enojada

—Hola Simone — le habló con la misma voz que siempre lo hacía — Soy yo… Bill

Simone dejó caer sus bolsas —Bill, ¿eres tú? — se acercó al joven y lo abrazó; ella sabía que Bill era la razón por la que Tom no sonreía o más bien por la falta de Bill.

— ¿Te… te ha visto Tom?

—Am… Sí… ya lo vi, solo que ahora está llorando… ¿Puedo hablar un momento con Gordon? — preguntó Bill discretamente.

— ¿Llorando? ¿Qué quieres decir con llorando? — ella le preguntó.  Una mirada dura y falta de risa los miraba, escondido.

—Pero de alegría, te lo juro, ¿puedo hablar? — Preguntó nuevamente

La expresión de Simone se suavizó.

—Sí. Habla—  dijo Gordon.

—Bien… si… bien… Yo…— se rascó tras su nuca — ¿Puedo… casarme con su hijo?

Simone había empezado a meter las compras en la nevera cuando Bill dijo eso, se pudo escuchar los huevos caer al piso quebrándose así como Gordon ahogándose en su propia saliva.  La risa de Tom se escuchó un poco más alta.

—Qu… ¿Qué? — Finalmente Gordon preguntó mientras Simone murmuraba maldiciones

—Bien, he amado a su hijo desde hace ya un tiempo y creo que solamente a él he amado… Entonces bien… Yo solo quería su bendición… — dijo mirando a sus pies.

— ¿Ya le has preguntado primero a Tom? — le cuestionó Simone mirándole mientras se secaba las manos en sus pantalones.

— ¿Sería loco si dijera que si?

—Bueno… obviamente es él quién tiene que dar la respuesta… espera… ¿tú le preguntaste y ahora estás pidiendo nuestra aprobación?… Así que lo tomo, como que dijo que Sí — le dijo Simone mirando a Bill, luego llamo a Tom — ¡Tom! Ven un momento.

La cara de Tom salió de un golpe de su escondite — Sí, mamá

— ¿Has estado aquí todo este tiempo? ¡Espera!… ¡olvídalo!… no respondas eso… ¿Cuándo planearon decirnos esto?

—Yo solo… se lo propuse… — Bill habló

—Pero espera… Tom, tú aún no tienes 18 años.  ¿Cuándo planeaste esto? Y ¿estás seguro de todo? — preguntó Gordon

—Yo solo me casaré con él cuando esté listo, no se preocupen, no le quitaré su libertad

—Bill, ¡calla! ¡Quiero que responda y verlo tartamudear! — dijo Gordon bromeando.  Estaba disfrutando todo esto, no por decir que estaba feliz de su hijo, quien había estado reprimido últimamente.

Bill se rió levemente y esperó la respuesta de Tom, poniendo su brazo alrededor del hombro del chico.

—Bien… uhm… yo lo amo y él me ama, y estamos juntos, y lo ha estado la mayor parte de mi vida…Sí… yo quiero — respondió Tom esperando no haber sonado muy débil o demasiado cursi.

Bill sonrió y le dejó un beso en su mejilla.

—Bueno suficiente aclaración, Tom ayúdame y tú, Bill… ¿te quedarás para cenar? — le preguntó Simone.

—Sí seguro, no he tenido una comida decente durante 3 meses — su estomago ya retumbaba.

—Bien, vamos a alimentarte entonces.  ¿Puedes ir a comprar huevos a la tienda cercana? Ya que fue tu culpa que se quebraran — le solicitó a su futuro yerno mientras le tendía dinero

Bill empujó su mano lejos— Tienes razón, fue mi culpa — le sacó la lengua y salió a la tienda.

Simone se quedó parada con el dinero en su  mano — ¿Rechazaste mi dinero? — frunció el ceño, hasta donde sabía, Bill estaba sin trabajo.  Le dio el dinero a Tom y le dijo —Ponlo en sus pantalones cuando no se de cuenta.

Bill no demoró, estuvo de vuelta muy rápido — Uff… Hombres Hormonales al acecho ­— Dijo apoyándose en la puerta.

La cabeza de Tom saltó de donde estaba cortando un poco de cebolla cuando escuchó  eso — ¿Qué coño quieres decir? — dejando conocer sus celos.

—Solo me han perseguido — dijo Bill jadeando

— ¿Quién? ¡Te juro que mato a ese hijo de puta! —gritó, blandiendo el cuchillo el cual estaba cortando las cebollas. Simone miró casi asustada como Gordon se echó a reír desde su lugar junto a la estufa.

Bill se paró —Esta bien bebé, yo solo tengo ojos para ti — le dijo caminando hacia el chico.

Tom dejó el cuchillo —Sí, pero otros hombres no están de acuerdo en ese punto— murmuró con enojo.  Gordon se echó a reír en voz alta.

& Continuará &

Próx. Capi, aparece Geo y Simone y él (Geo) les dañan una «noche romántica»…

Besitos!

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