
Fic de blame_my_dirty_mind. Traducido por MizukyChan
FOE: Capítulo 7
Tomek permaneció oculto tras las sombras de los árboles y entre los arbustos, sintiendo una punzada de amargura en la boca del estómago mientras veía como el Robot Mecha alejaba al gato. No tuvo que pensar dos veces antes de darse cuenta que sería inútil tratar de luchar contra el robot gigante. Y nuevamente, su oportunidad de matar al felino se veía frustrada. Su conmoción y disgusto estaban alcanzando niveles profundos.
Sabía que el Robot Mecha era demasiado rápido como para seguirlo, pero el rastro de árboles destrozados detrás de su camino lo guiaría a dondequiera que fuera. Y solo para asegurarse de no perder rastro del felino, fue en busca de su casco, lo recogió y lo olió profundamente. La esencia del felino quedó grabada en su cerebro. Ahora no importaba si se llevaban al gato a millas de distancia, lo encontraría sin importar dónde estuviera.
Siguió el rastro del felino por casi una hora, hasta que encontró las primeras señales de civilización en el planeta. Los bosques terminaron abruptamente y un terreno vasto y plano comenzó, fácilmente reconoció los efectos de la devastación humanoide en la tierra, para acomodar y construir sus propias viviendas. El asentamiento más lejano era una mezcla pequeña, chocante y poco atractiva entre urbana y rural. Tres estructuras sobresalían del resto de los edificios, una era una plataforma de aterrizaje para las naves, otra era una estructura como una torre, tenía dos cañones en ella y una antena en el techo. Tomek adivinó que esa era la responsable de producir el rayo de atracción y la señal de interferencia electromagnética. Y la tercera construcción, que era mucho más grande que las otras dos, era una estructura amplia y redonda, que parecía hueca en el centro. A simple vista para Tomek lucía como un estadio.
Entró en el territorio inhabitado con mucho cuidado, tratando de esconder su presencia lo más posible. Tenía la sensación de que no sería para nada bienvenido en este planeta. Los Caninos, al ser la especie superior y dominante, tenían la reputación de causar problemas entre varias razas, justo como las que llenaban este planeta. A cada lugar que miraba, encontraba gánsters y asesinos, compuestos por Saurianos, Roedores y Ursidianos, tres de las especies más nauseabundas que conocía. Se preguntó cuánto tiempo habían vivido en este planeta escondido de los mapas y si alguien más, aparte de él, sabía de su existencia.
El Robot Mecha no estaba en ningún lugar a la vista y la esencia del gato se había debilitado. Tomek escaneó el área, confiando en sus sentidos. Había una presencia abrumadora de olores que lo distraían, por tanto se hacía difícil discriminar el aroma del felino.
De pronto, un tumulto llamó su atención. Tomek reconoció a un Lepórido, una de las especies humanoides de liebres, estaba esposado y se resistía a ser arrastrado por dos saurianos. Supuso que el lepórido también era sujeto de una obligada y no planeada visita a este planeta. En otras circunstancias, habría intentado rescatarlo, pero justo ahora, él era la mejor pista que tenía sobre dónde habían llevado al felino, así que con decisión, los siguió.
Lo estaban llevando hacia la estructura parecida a un estadio y vio que los lugares para esconderse se volvían escasos, apenas había edificios cercanos al estadio. Su nariz captó un olor realmente asqueroso, como a carne podrida y a medida que se intensificaba, supo de qué se trataba. Un gran carro de madera transportaba toda clase de carne descompuesta y lo estaban tirando hacia el estadio. El olor era tan desagradable que nadie se atrevía a caminar cerca, incluso retrocedían si se acercaban, excepto Tomek. Se deslizó debajo del carro cuando pasó junto a él y se mantuvo debajo, todo el camino hasta el estadio. Para cuando llegaron, tenía el rostro verde por las náuseas.
El carro se detuvo justo en la entrada. Dos guardias, quienes parecía que no sentían para nada el hedor, inspeccionaron la carne podrida. Tomek se estaba desesperando, necesitaba que el carro continuara moviéndose, porque su estómago se sentía pesado y temía no ser capaz de aguantar.
Finalmente, el carro volvió a ponerse en marcha y Tomek respiró aliviado casi involuntariamente. El ruido de la arcada que se le escapó después, fue verdaderamente involuntario. El carro se detuvo abruptamente. Tomek maldijo internamente. Uno de los guardias dio una mirada bajo el carro. Era un sauriano robusto.
—¡Es un canino! —Rugió el guardia. En un instante el carro fue rodeado. Tomek se soltó y cayó flácido al suelo. El carro se movió sobre él y todos los saurianos apuntaron sus puntiagudas armas a él. Tomek levantó las manos, rindiéndose. Uno de los guardias lo levantó rápidamente. Era el mismo soldado que operaba el Robot Mecha. Cogió a Tomek por el cuello de su ropa.
—Entonces, ¿quieres estar en el juego, perro? ¿Es eso, ah? ¿Y qué te hace pensar que eres digno de nuestra atención?
Tomek abrió la boca y una gran cantidad de vómito salió como proyectil.
El reptil lo soltó y se limpió la cara, indignado. Todos los otros saurianos se rieron. El guardia insultado quiso matar a Tomek, pero el sauriano más grande, el robusto, lo detuvo.
—Estás en el juego, perro —le dijo a Tomek—. Y tienes mi atención, ja, ja, ja. Llévenlo a la celda.
No era exactamente como Tomek planeaba llegar al estadio, pero por lo menos ya estaba dentro. Ahora todo lo que tenía que hacer era encontrar al felino y matarlo. Y luego planear una forma de escapar. Rogaba que hacerlo fuera tan fácil como decirlo.
Los guardianes saurianos lo arrastraron hasta el corredor que estaba más próximo a la arena. Todo lo que había a nivel de suelo eran celdas y dentro de ellas, toda clase de especies humanoides. Algunos de ellos se veían solo medio-vivos, maltratados y demacrados. A medida que avanzaban podía escuchar gruñidos y gemidos desde abajo, como si debajo de la arena, algo más también estuviera cautivo. Ahora que estaba dentro del estadio, pensó que tal vez no fue una buena idea haber venido, y peor, haber sido atrapado, porque estaba teniendo una terrible corazonada de lo que ellos llamaban el “juego”.
Los guardias saurianos lo arrojaron en una celda vacía. Amplia, con sólidas barras de metal que caían desde el umbral, creando un chirriante sonido cuando conectaron con los agujeros del suelo. Los reptiles comenzaron a hablar en lengua sauriana el uno con el otro mientras miraban a Tomek y luego rieron al alejarse. Todo lo que Tomek pudo adivinar del grotesco sonido de su charla, fue que él era el tema central de la broma. Si Andraz hubiera estado con él ahora, ya lo habría regañado por actuar sin pensar antes las cosas. Suspiró, su corazón dolía de tristeza, como si recién estuviera cayendo en cuenta que su amigo se había ido. En verdad extrañaría los regaños de Andraz, porque de verdad le ayudaban a mantener los pies en la tierra. Por lo menos algunas veces.
Se acercó a las barras y espió las otras celdas, sus ojos se achinaron cuando se enfocó en una que no estaba demasiado lejos. Sus labios se curvaron de rabia cuando vio al felino.
También atrapado en una celda, el gato lucía decaído. Estaba sentado en uno de los rincones, su mirada vacía, sus brazos abrazando sus rodillas. También lucía fuera de lugar en esa celda, casi indefenso. Era difícil de creer que fuera el mismo magnífico piloto que Tomek había enfrentado. Sí, era magnífico, el canino podría admitir eso, pero lo que no podía admitir, era que… era lindo. Incluso demasiado lindo. Para ser un gato… para ser un macho. Tanto que Andraz prefirió morir que erradicar tal hermosura, porque si lo hubiera hecho, era como cometer un crimen.
Tomek gruñó, apretando los dientes y empuñando las barras de metal, los músculos de sus brazos se tensaron. Podía sentir el fervor de la venganza cobrando fuerzas. Todo lo que deseaba era tener la oportunidad de volver a pelear con el gato. Y si esa arena era una arena de lucha, como presumía, entonces sus deseos estaban garantizados.
& Continuará &
Bueno, Tomek ya encontró al felino hermoso, pero están los dos atrapados. ¿Será cierto que esa arena o juego, es para luchar? Lo veremos muy pronto. Pero antes, algunas aclaraciones, aunque creo que todo se dice dentro de la misma historia.
Los Saurianos, vienen de los reptiles. Los Roedores, de las ratas
Los Ursidianos, de los osos. Los Lepórido, de las liebres.

Ya se enamoro del gato 🥰