Fic de blame_my_dirty_mind. Traducido por MizukyChan
FOE: Capítulo 4
—Los días pasaron, pero las emociones caninas cambiaron dramáticamente. La anticipación, se volvió desesperanza. Los caninos más sabios se reunieron rápidamente para discutir y tratar de concebir algún método de defensa, aunque tenían muy pocas esperanzas. Porque mientras los felinos habían tardado años en construir su arma, los caninos casi no tenían tiempo para construir algo que les pudiera ayudar contra esa fuerza devastadora. Por primera vez, sus miradas estaban bajas y ya no mostraban orgullo en su superioridad.
—Todos los guerreros caninos fueron obligados a abandonar sus misiones de exploración y debían volver a su galaxia para centrar sus fuerzas en detener la nave Felina y evitar que se acercara a su estrella madre. Si el arma felina funcionaba, harían cualquier cosa para evitar que la usaran.
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Había un mapa de estrellas en el cielo, en el gran Atrio de la estación espacial. Cada objeto celestial tenía un color y brillo distintivo, dependiendo de la piedra preciosa usada para representarlo. Estrellas, lunas y planetas estaban conectados en una red de piedras y polvo brillante, creando una representación en miniatura de la galaxia que orbitaba el planeta nativo de la especie Canina. Tenía cientos de años y era una hermosa pieza de arte. Que mal que nadie le pusiera atención. Estaba allí para que todos la vieran, como las pinturas raras de un palacio, siempre estaba allí, única y sorprendente, pero de hecho, nunca llamaba la atención.
Tomek la miraba, por primera vez realmente se quedó viéndola. Le puso atención a una piedra blanca en particular, más arriba de la piedra amarilla y brillante que era su sol… Procyon Alpha. La estrella que su raza adoraba más que a cualquier otra, una estrella a la constantemente le pedían deseos.
Era una estrella gigantesca, tan grande que incluso a la gran distancia de 560 años luz de latitud, se podía apreciar a simple vista. Era una estrella hermosa, pero también mortífera. Procyon Alpha es conocida como la estrella fulgurante, una estrella que se somete a algunos dramáticos incrementos de brillo, por su actividad magnética. Los aparentes fulgores de la estrella, son producto de constantes explosiones termonucleares, que provocan llamas gigantescas, que lanzan energía alta en rayos-x y rayos gama, ambos capaces de freír cualquier forma de vida.
Y aun así, era una estrella muy estimada por los caninos, porque se cree que fue por Procyon Alpha que su sol nació, el sol que ahora les daba vida. Su sol, llamado Procyon Beta, es parte de un sistema de estrellas binario, un sistema en el cual dos estrellas orbitan un centro en común. Se cree que fue creado billones de años atrás con la primera generación de estrellas que nacieron con el desarrollo del Universo. Y como pasa con las millones de estrellas de cada galaxia, no es una estrella solitaria, sino que tiene una compañía. En un sistema de estrellas binario, la estrella más brillante es llamada “primera” y la otra es la compañera. Los grandes astrónomos caninos, creen que Procyon Alpha es un poderoso campo magnético que influenció a las nebulosas y grupos de astros que lo rodeaban y eventualmente formó a su compañera más pequeña, Procyon Beta, su sol.
Es bien sabido que ambas estrellas comparten los mismos elementos, elementos que también forman los planetas, pero mientras Procyon Beta sí desarrolló un sistema planetario, con planetas en su zona habitable, no podía haber una biósfera que sustentara la vida orbitando a Procyon Alpha. Sus constantes llamaradas, enviarían materiales a la atmósfera de los planetas, dejándolos inhabitables. Pero, a pesar de sus peligrosas características, Procyon Alpha no constituía un riesgo para su planeta, sin importar lo cerca que estuvieran de su sistema de estrellas durante tantos miles de años orbitándolo. Eso fue… hasta ahora.
Todavía con una actitud incrédula y solo por simple curiosidad, Tomek le pidió a Andraz que le describiera el arma. Andraz le contó que no estaba autorizado para decir nada a nadie aparte de los Lords Caninos, así que obligó a Tomek a prometer que no le contaría a ningún alma.
Después que Tomek estuviera de acuerdo, le contó que vio una esfera que lucía majestuosa, casi tan grande como la bóveda que la contenía. Estaba sobre una especie de transporte. También notó que el transporte estaba ubicado justo arriba de una cámara de descompresión. No sabía exactamente cómo la habían creado los Felinos, pero tenía una idea de cómo funcionaba gracias a las lecturas de los elementos que obtuvo de la habitación donde estaba la esfera. Por dentro, la esfera era pura y estaba completamente ionizada de plasma, cosa que solo se hallaba en el espacio o en los rayos cósmicos No es posible de capturar, lo que significaba que había sido creada. Y luego dijo que los gatos planeaban usarla para perturbar la fuerza del equilibrio de la estrella y así causar que su centro colapsara, creando un corte en la rotación magnética que inestabilizaría a la estrella.
—¿Podrías se un poco más específico? —Pidió Tomek, confundiéndose como siempre por la charla de cerebrito de su amigo—. No me hables con todos tus términos científicos como si los entendiera.
Andraz gruñó—. Van a apagar el dínamo de la estrella —dijo para terminar.
Ahora Tomek tenía una mejor idea de cómo funcionaba la súper-arma. El dínamo era el elemento que formaba el campo magnético. Tiene que ver con la rotación de la estrella y los movimientos que se conectan entre el corazón interno y el externo. Es un mecanismo que convierte la energía quinésica de las turbulencias en energía magnética. Pero a menos que se cause por fuerzas naturales, la idea de que alguien fuera capaz de apagar el dínamo de una estrella era, hasta ahora, una ilusión.
—Eso es simplemente ridículo. —Protestó Tomek—. No hay forma en que puedan hacerlo.
—Bueno, no me gustaría esperar y descubrir que sí pueden —dijo el otro—. Una supernova magnética es rara. Además, esa clase de explosión dependería del campo magnético y el tamaño de la estrella. Procyon Alpha es perfecta para eso, no puedo creer que solo ahora me doy cuenta de ello —dijo y se pasó la mano por la frente.
—¿Darte cuenta de qué? —Preguntó Tomek, incluso en contra de su voluntad.
—Si el campo magnético y la esfera de plasma que está generando es suficientemente fuerte, de hecho podría ser capaz de colapsar todo su sistema dinámico. —Aclaró Andraz.
—No es posible —dijo Tomek, todavía sin ganas de creerlo, pero sonando frustrado—. Un campo magnético tan poderoso, como tú dices, estando tan cerca ¡sería letal! Destruiría todo, hasta mil kilómetros de distancia.
—Cierto, excepto si creas un aparato con una configuración magnética lo suficientemente fuerte como para restringirlo. Esa cosa como esfera es una especie estabilizador de hadrones, hecho de unas exóticas partículas de materia oscura.
—Es solo que… suena como una locura. ¿Cómo demonios construyeron una cosa así?
—Creo que nos engañaron, para que creyéramos que íbamos ganando y nos dejaron conquistar varios mundos y así no sospecháramos nada. Mientras tanto ellos estaban cavando en los planetas, buscando los recursos, han buscado hasta en los remanentes de las estrellas. No tengo idea de cómo hicieron esa cosa, les pudo haber tomado cientos o miles de años, pero ahora… tienen esa cosa.
En esos momentos, el rostro de Tomek lucía el ceño apretado por la preocupación. Sabía que el centro de hierro de Procyon Alpha era lo suficientemente grande y que si el dínamo de su estrella se detenía un momento, la gravedad sobrepasaría a la estrella, causando que su centro colapsara y se desatara una supernova. Era como adelantar el ciclo de vida de la estrella en billones de años. Supernovas ocurren en forma natural en todas partes del universo, por supuesto, pero solo son peligrosas a la vida de los planetas cuando están a una distancia menor a los 50 años luz, cosa que pasa en ocasiones excepcionales. Y mientras el punto más alejado del sol de Procyon Alpha estaba a 560 años luz, el más cercano era de 150 billones de kilómetros, lo cual era una fracción de año luz.
Si la estrella se convertía en supernova a esa distancia, la explosión de rayos gama sería catastrófica. No había tiempo para prepararse. El colapso del centro solo toma una fracción de segundo en ocurrir y, una vez detonado, tomaría menos de una semana para que los rayos gama alcanzaran el planeta.
Gruñó de rabia. Los felinos usarían la estrella en la que se basaba toda su creación para destruirlos. Si habían trabajado en ella por cientos o miles de años, significaba que habían planeado por cientos o miles de años para esperar a que Procyon Alpha estuviera así de cerca. Era un plan siniestro, súper ingenioso, claramente una burla contra los caninos, como solo los perversos felinos, con almas podridas, podían concebir. Por primera vez, Tomek habría esperado más de los felinos.
Tomek miró hacia el mapa de estrellas, sus manos hechas puños. Era solo una sórdida mentira de los gatos, se dijo a sí mismo, y nada más.
De pronto una sirena sonó y las paredes se tiñeron de rojo. Se escuchó una voz desde los parlantes, alertando sobre la presencia de guerreros felinos cerca de la estrella canina. Se ordenó que todos los guerreros caninos se prepararan para la batalla.
Tomek sintió un nudo en el estómago. ¿Acaso los felinos ya habían decidido usar el arma? Achinó los ojos, con el semblante serio. Se preparó para unirse a su flota con una resolución firme. No importaba a qué venían, había una oportunidad para enfrentarlos y él lucharía contra ellos sin temor y con sincera lealtad hacia todo lo que atesoraba.
Todos los guerreros caninos se reunieron en los hangares de la estación espacial, listos para abordar sus naves de guerra. Tomek se dirigió hacia el escuadrón “Dogo”, donde su nave estaba estacionada.
—¿Qué demonios hacen los gatos viniendo tan cerca? —Tomek escuchó la pregunta de su amigo Gustaf, el primer oficial de operaciones, desde el puente de la nave de comando. Tomek no necesitó ver la expresión en el rostro de su amigo, para saber que no tenía idea de cómo funcionaba el arma de los felinos. Y él no tenía intensiones de decirle. Pensó que en realidad era mejor que nadie supiera. Tomek no estaba exactamente asustado por esa información, pero sí lo había dejado terriblemente estresado y nadie necesita estrés extra durante una batalla. Ya podía sentir que estaba interfiriendo con su concentración.
—¿A quién le importa? Solo vamos a evitar que se acerquen más —respondió.
Los guerreros caninos despegaron y tomaron formaciones cerradas, mientras se dirigían hacia el límite de su sistema de estrellas para enfrentar a los guerreros felinos.
—Todo el mundo cálmese, no habrá mucha pelea. —Anunció la voz del capitán de la nave.
—¿De cuántos estamos hablando? —Peguntó Tomek.
—Diez guerreros —respondió Gustaf—. Tienen que estar bromeando.
—¿Solo guerreros, no hay transportes grandes? —Insistió Tomek, arrugó más el ceño. Como el resto de su escuadrón, no entendía por qué tan pocos guerreros felinos se aventuraban solos en su territorio. Pero también se preguntó por qué se dirigieron directamente hacia su flota, en lugar de ir a Procyon Alpha. ¿Acaso Andraz había asumido todo equivocadamente y los felinos planeaban algo más?
—Afirmativo.
—Una piedra en el zapato. Vamos a encargarnos de ellos —dijo uno de los guerreros.
—Confirmado estatus de la flota —dijo el líder del escuadrón.
—Todos los sistemas operando. —Anunció la voz del segundo oficial al mando.
Tomek y el resto de los guerreros rápidamente se internaron en la batalla. No era el tipo de enfrentamiento uno a uno al que estaban acostumbrados, sino más bien tres a uno. Pero resultó que el comentario de “no habrá mucha pelea” no fue tan acertado. No era que los guerreros fueran tan hábiles que podían con todo, sino que eran muy buenos con las maniobras evasivas.
—¡Demonios! —Maldijo un guerrero canino, al fallar nuevamente en atinar a uno de los felinos—. Es como tratar de agarrar una mosca con palitos chinos.
Tomek se sentía de la misma forma—. Algo anda mal —dijo.
—¿A qué te refieres? —contestó otro de los caninos.
—No lo sé —murmuró. Se detuvo y maniobró, mirando la escena llena de luces, con disparos de láser y pilotos esquivando. Parecía tiempo perdido. Era como si los felinos ni siquiera estuvieran tratando. Y Tomek se dio cuenta de lo que estaba pasando—. ¡Esto no es un ataque, es una distracción!
—¿Una distracción para qué?
—No lo…
—¡Hay un guerrero felino aproximándose a la nave del comandante! —Gustaf alertó a todos los guerreros. La tripulación del puente comenzó a levantar los escudos.
—¡Mierda! ¡Lo sabía! —Gruñó Tomek y de inmediato fue en busca del guerrero felino.
El piloto felino estaba disparando sus cañones de láser, pero todos fueron desviados exitosamente por los poderosos escudos del puente.
—¡Disparen el cañón principal de hierro! —Bramó Gustaf. Los cañones principales de la nave dispararon sus rayos contra la amenazante nave felina. Pero el guerrero felino hizo piruetas, evadiendo fácilmente los tiros.
La siguiente vez que el piloto felino apuntó contra la nave, disparó un torpedo de protones. El torpedo explotó contra un punto de defensa de las torres turbo-láser. Una vez que estuvieron inoperables, el felino tuvo una mejor oportunidad para precisar el disparo. El piloto felino se aproximó una vez más, lanzando el segundo torpedo contra los generadores del escudo. Y los escudos que protegían el área del puente quedaron debilitados.
—¡Los escudos de estribor cayeron! —Alertó el segundo oficial.
—¡Increíble! —dijo Gustaf sorprendido—. Este sí sabe lo que hace.
Tomek achinó los ojos. ¿Acaso era este guerrero felino el mismo que se las arregló para matar a Andraz?
—Todos los pilotos, aléjense de la batalla y protejan la nave principal. —Ordenó el capitán.
—Oh, vamos. ¿Cree un simple guerrero que puede ir contra toda una escuadra? —Uno de los pilotos caninos bufó.
De pronto el puente de la nave comenzó a sonar, con la marca que indica que lo están apuntando—. Oh, Dios, va a atacar el puente.
—¡¿Qué?! —Casi se ahogó el mismo piloto que había denigrado a la solitaria nave felina.
Tomek gruñó cuando vio al guerrero felino. Rápidamente fue tras él. El atrevido piloto felino estaba evitando habilidosamente los cañones de laser de la nave. Tomek esperó hasta estar a un rango cercano de distancia para poder apuntarlo libremente. Disparó un misil. El piloto felino se separó de la nave principal, para poder escapar de misil. No importaba cuanto zigzagueara o bajara, el misil lo seguía de cerca. Tomek estaba seguro que no podría perderlo. El misil se acercaba más y más, cuando de pronto, el felino hizo un giro abrupto y volvió contra la nave principal, llevando el misil consigo.
—¡Joder! —Exclamó Tomek, comprendiendo el plan del gato. Justo antes que la nave felina se estrellara con la nave principal, se elevó velozmente en una gran empinada y finalmente perdió el misil, porque impactó contra los escudos de la nave principal.
—¡Whoa! Okey, olvida los misiles, Tomek —dijo Gustaf.
—Sí, como si necesitara que me lo dijeras. —Bufó el otro.
—Entonces, apúrate y mátalo.
—Tampoco necesitabas decirme eso. ¡Por el amor de Dios, jodido gato! —Gruñó Tomek. Sabía que solo un guerrero no tenía posibilidad de penetrar los escudos de la nave, mucho menos se las podría arreglar para golpear directamente al puente, la nave central solo tenía un punto vulnerable y ahora esa sección de escudos había caído, Tomek no se podría arriesgar. De todas formas, no con ese piloto felino, cuya habilidad era impresionante, aunque no quisiera admitirlo.
Notó que los intentos del resto del escuadrón por defender la nave principal estaban colapsados, ya que el resto de los guerreros felinos estaba enfocado en detenerlos. Tomek sabía que iban a prestar batalla el minuto en que una nave principal Canina fuera golpeada y destruida. Aun así, los felinos eran superados en número.
Volvió a centrarse en su oponente. Parecía que sería un encuentro uno a uno, lo cual era perfecto para él. Disparó sus cañones de láser con toda la potencia. No pudo darle un golpe directo, pero al menos sí alejó al piloto felino del puente. Se sorprendió cuando de pronto, en su giro evasivo, el piloto felino le disparó en contra. La nave de Tomek recibió unos raspones. Por supuesto que Tomek estaba interfiriendo con las intensiones del felino de darle al puente, así que primero tendría que derribar a Tomek, para lograr su cometido.
—Déjame ver cómo lo intentas —respondió Tomek a sus propios pensamientos. Comenzó a usar sus excepcionales maniobras evasivas, las que sus superiores e incluso Andraz le regañaban por ser increíblemente imprudentes. Ahora Tomek estaba detrás del guerrero felino y fue tomado por sorpresa cuando los láser de Tomek arañaron su ala.
—¡Ah! —El canino rió—. ¿Te gusta ahora?
El piloto felino maniobró su nave apuntando a la de Tomek. Hubo dos explosiones entre los otros combatientes. Los caninos habían derribado a dos de los guerreros felinos. Tomek puso una sonrisa de lado, sabiendo que el piloto felino estaba consciente que su pequeña flota se hacía cada vez más pequeña.
—Sí, ¿no creíste que sería tan fácil, cierto, gato?
Como si hubiese oído a Tomek, el piloto felino lo apuntó…
& Continuará &
OMG, ¿qué pasará?. Están invitados a continuar con la lectura de esta traducción. Besos.

Jajaja pobre tomek
Literal como perros y gatos