Fic de blame_my_dirty_mind. Traducido por MizukyChan
FOE: Capítulo 4
Como si hubiese oído a Tomek, el piloto felino lo apuntó. Tomek de inmediato se alejó del tiro, girando su nave y disparando de vuelta repetidamente. Aun sin tener un tiro limpio, los muchos rayos de su láser formaban una inevitable trampa para la nave felina que iba en medio de todos ellos. Una de sus alas estaba dañada y su velocidad, fuera de control, fue menos de un segundo, pero pareció que el felino usó el empujón para que su nave enfrentara a la de Tomek una vez más. Tomek alzó una ceja sorprendido, ante la sorprendente recuperación del otro. El felino no perdió tiempo en disparar nuevamente sus cañones de láser. Tomek descendió y el felino comenzó a perseguirlo. El canino sonrió. Cuando se trataba de persecuciones, su nave siempre los hacía morder el polvo.
—Te cansarás antes de que puedas alcanzarme —dijo. Hizo que el felino lo siguiera alrededor de la nave principal. Siempre engañaba a sus perseguidores de esa forma, en objetos redondos, hasta que se invertían los papeles y ganaba más velocidad para alcanzar al enemigo por detrás. El guerrero felino nunca lo vería venir. Pero justo cuando pensó ver la parte trasera de la nave enemiga, sus ojos se abrieron de puro shock.
—¡Oh, mierda! —Se quedó sin aire. Fue él quien nunca vio venir esto. Una mina de iones estaba flotando justo en su camino. Tomek no tuvo tiempo ni siquiera de pensar cómo demonios había llegado ahí, antes de frenar a toda prisa su nave. La mina detonó y la onda de choque arrastró su nave en espirales. Volvió a pisar el acelerador para retomar el control. Unos cuantos circuitos estaban con malfuncionamiento, pero aparentemente el daño era mínimo.
—¿Estás bien? —Preguntó de inmediato Gustaf.
—Sí —contestó Tomek, aunque su cabeza todavía daba vueltas.
—La explosión de la bomba no fue un golpe directo, pero de todas formas el puente tembló.
—Eso estuvo cerca, Tomek —dijo Gustaf—. El capitán anunció que no nos quedaremos aquí, mientras los escudos estén caídos. Nos preparamos para saltar.
—¿Qué? —Preguntó Tomek—. No, espera, lo atraparé.
—No podemos esperar tanto —respondió Gustaf y fue como ser golpeado por una roca de humildad. ¿De verdad Gustaf estaba dudando que podría derribar la nave enemiga? Pero era cierto, había tomado demasiado tiempo para derribar a un solo enemigo. A uno que parecía ser más inteligente que él en cada vuelta. Ahora sabía que la mina había sido puesta en su camino, porque el felino había usado su táctica en su contra.
—Este es el capitán. Nos preparamos para saltar en diez segundos. Destino Asterión.
—¡Jodido gato! —Maldijo Tomek. No podía creer que un solo gato estaba obligando a su nave principal a huir.
—10… 9… 8… 7…
—Encárgate de esa nave, genio —dijo Gustaf a Tomek.
—Por todos los demonios, lo haré —respondió el otro con solemnidad.
—5… 4… 3… 2…
—Suerte —dijo Gustaf.
Tomek hizo una mueca. La nave principal pareció desaparecer en un parpadeo.
—¡Estos malditos bastardos! —Bramó uno de los pilotos caninos.
—¿Hey, qué está pasando? —Preguntó otro. Tomek y los otros se habían dado cuenta del extraño comportamiento de los felinos. Todas sus naves se alejaron de los caninos, casi como si se estuvieran rindiendo.
—¿Qué? ¿Ahora se están retirando? —dijo un piloto canino, sorprendido.
Los ojos de Tomek se pegaron en el guerrero felino que había dejado una herida en su ego de piloto, quien también parecía estar retrocediendo.
—Oh, no lo harás —dijo Tomek.
—Um, no creo que deberías seguirlo, Tomek.
—No voy a dejarlo escapar. —Anunció.
—Pero no estamos autorizados a dejar este sistema de estrellas.
Tomek fingió que no escuchaba a sus compañeros de escuadrón. Los felinos saltaron tan pronto llegaron a su portal de hiperespacio. Tomek los siguió y sonrió orgullosamente para sí mismo, cuando se topó con ellos al final de la línea. Detuvo su nave de inmediato cuando vio la nave principal felina. Por el momento se quedó quieto, dudando, preguntándose si esa era la nave que transportaba el artefacto mortal. Los guerreros felinos entraron a ella.
El sistema principal de propulsión de la nave se encendió, junto con los motores de híper-velocidad. Tomek revisó la condición de su propia nave. No tenía suficiente potencia para saltar él solo y apenas tenía suficiente combustible para regresar al portal. Odiaba perder a los felinos, pero entonces se dio cuenta que la nave estaba flotando cerca de una estación hiperespacial comunitaria. ¿Tal vez estaba estacionada allí a propósito?
—Bueno, quizás no todo está perdido —dijo con esperanza. De inmediato activó sus antenas. La nave principal felina estaba usando la estación hiperespacial comunitaria para reforzar una señal de comunicación y luego se largaría. Este era el momento perfecto para probar el prototipo que tenía su nave para interceptar transmisiones. Su analizador de espectro, buscó en todas las frecuencias de la estación comunitaria, hasta que finalmente una señal apareció.
—¡Sí! —Tomek sonrió. La información en su pantalla se veía borrosa, así que usó el decodificador para descifrarla. Una imagen apareció, era un rosto felino que lucía furioso, quien no estaba para nada contento mientras hablaba. Tomek leyó los subtítulos que traducían las palabras felinas.
—Vas a regresar en este instante a la nave nodriza y no vas a volver a intentar iniciar una batalla contra los caninos. Es una orden.
Tomek arrugó el ceño. Se fijó en el macho felino que hablaba y luego, en la hembra junto a él y luego, en el joven macho junto a la mujer. Así que esos eran la Realeza Felina, o eso creía, como si las bandas que portaban no fueran prueba suficiente. La madre y el hijo se mantuvieron en silencio e impasibles, mientras el Rey continuaba con sus reproches. Tomek no recordaba que alguna vez los Lords Caninos hubieran sonado tan rotundos cuando uno de sus escuadrones hubiera cometido algún error en una misión. Y si lo pensaba bien, ¿por qué los estaban reprochando?
La nave de Tomek vibró cuando la nave felina entró al hiperespacio.
—¡Mierda! —Exclamó tomado con la guardia baja y, tan sorprendido, que olvidó grabar el mensaje. Pero no le importaba el mensaje, de hecho, resultó que no servía de nada, excepto hacerle temer no volver a tener la oportunidad de enfrentar al jodido guerrero felino.
& Continuará &
Se viene lo bueno. Están invitados a continuar con la lectura de esta traducción. Besos.
