FOE 13 (P.1)

Fic de blame_my_dirty_mind. Traducido por MizukyChan

FOE: Capítulo 13

Al menos los ladridos del perro habían cesado. Billeam suspiró cuando llegó el silencio. Ahora de verdad podría descansar. De hecho debería estar haciendo lo mejor de su parte por alejarse, especialmente ahora que estaba libre de sus ataduras, excepto que estaba jodidamente cansado como para que le importara la presencia del perro.

El suave silencio se rompió con el sonido de ramas quebrándose, golpes de madera, ramas agitándose y cuerdas tirando, entre otros sonidos molestos. Billeam bufó, furioso. La siesta de un gato era sagrada, pero por supuesto, el perro haría lo que hiciera falta para arruinarla. Se quedó quieto, suprimiendo su curiosidad y no volteó. No podía dejar que el perro pensara que estaba ganando al enojarlo. Así que sin importar los ruidos que el perro estuviera haciendo, fingió que no lo escuchaba en absoluto.

Pero cuando oyó el inconfundible sonido de líquido cayendo al suelo, inmediatamente seguido del característico olor familiar, finalmente fue suficiente para hacerle mirar. Hizo una mueca y apretó los dientes, al ver que el perro orinaba por todas partes. El perro se acercó a cada tronco de árbol y orinó en él, marcando su territorio, como un vulgar y primitivo animal cuyas capacidades mentales todavía no habían evolucionado. Billeam gruñó.

El canino alzó la vista y lo miró—. ¿Qué? —Le dio una sonrisa maligna y continuó orinando—. Mantendrá alejada a la vida salvaje. No hagas dramas, te acostumbrarás dentro de poco.

Billeam le dio la espalda con desdén y vio el origen de todos los ruidos. El perro había hecho un campamento justo debajo de su árbol. Usando el paracaídas de su nave como tienda, junto a una gran pila de madera y una cerca de arbustos espinosos que había arrastrado y que rodeaban todo el lugar. Notó que el arma del perro había quedado abajo, en la tienda y achinó los ojos.

El canino subió el cierre de sus pantalones y caminó hacia la tienda. Recogió su arma.

No, no tendrás oportunidad, gato. —La hizo girar en su dedo y la metió en su funda

Billeam bufó y regresó a su siesta.

Sí, mejor vuelve a dormir.

El felino abrió los ojos, experimentando la vaga sensación de no saber cuánto tiempo ha pasado. No podía recordar exactamente cuando se quedó dormido, pero fue tan profundo que el tiempo que pasó entre cerrar y abrir los ojos, se sintió instantáneo. Quizás habían pasado años, desde que durmió tan profundamente como una roca, pero a decir verdad, nunca había estado tan agotado como en esta, su última vida. Parecía que ahora, necesitaba de todo el descanso que pudiera obtener para poder recuperarse.

El cielo había oscurecido, pero no podía decir si era por la caída de la noche o si estaba despuntando un nuevo día. Se estiró y se enderezó. El bosque estaba extrañamente silencioso, como si toda la vida salvaje, incluso las alimañas hubieran desaparecido. Y luego se acordó del perro y las marcas de orina que dejó alrededor. Supuso que eso había alejado a las criaturas. No pudo evitar que se reavivara su envidia. El dominio de la especie Canina era notorio en muchas galaxias, tanto que hasta su orina era intimidante. «Bueno, dejemos que lo disfruten tanto como puedan» Pensó Billeam con malicia, porque no pasaría mucho tiempo hasta que su especie finalmente se extinguiera. Ahora, si solo se pudiera librar de la interferencia de este perro.

Miró hacia abajo y vio al perro, tenía apoyada la espalda contra el tronco del árbol y las rodillas en el pecho. El arma en la mano derecha, sobre la rodilla y el dedo índice fijo en el gatillo. Sin embargo, tenía los ojos cerrados, la mandíbula ligeramente abierta y una gota de saliva brillaba en la esquina de su boca. Si Billeam no lo conociera, diría que el perro se quedó dormido ahí, esperando a que bajara del árbol.

Si hubiese querido, podría haberlo obligado a bajar a punta de disparos, pero el perro ni siquiera lo había despertado. «¿Qué pasa contigo, perro?» Se preguntó Billeam. Comenzó a pensar en todos los perros en el universo y él vino a parar con el menos convencional. No quería perder más tiempo tratando de entender al perro, ya que podría despertar en cualquier momento, así que empezó a descender del árbol, lo más rápido y silenciosamente que pudo.

Se aproximó al perro dormido, intentando quitarle el arma, cuando sintió una firme superficie bajo sus pies. Lo miró maliciosamente. Sintiéndose con suerte, se arrodilló y comenzó a desenterrar la dura masa del suelo. Le dio una mirada al perro, quien permanecía en blanco, perdido en el mundo de los sueños. Billeam sacó la gran roca del suelo y fue hasta el perro. Levantó la roca sobre su cabeza y la lanzó con un gruñido.

Los ojos del perro se abrieron rápidamente. Apretó el gatillo y la roca explotó en pequeños peñascos y polvo, que cayeron inofensivos sobre él.

Billeam maldijo. Le lanzó una gran patada al brazo del perro y logró que el arma volara por el aire.

¡Ahh! ¡Maldición! —Gruñó el canino.

Billeam agarró el láser. Apuntó, listo para disparar, pero el perro se lanzó sobre él.

¡Ooomph!

El perro le quitó el arma de la mano y lo obligó a permanecer abajo, inmovilizándolo y apretando sus manos contra el suelo. Billeam siseó.

¡Quítate de encima!

¡Deja de tratar de matarme! —Gritó el perro. Esta vez sus ojos estaban ardiendo en sintonía con su tono de voz. El corazón de Billeam se disparó. Luchó, pero el perro intensificó el agarre en sus muñecas—. ¡Nunca ganarás! ¡No puedes ganar!

El dolor estaba aumentando y el perro lo apretaba más fuerte. Billeam soltó un quejido y el canino soltó un poco. Billeam reaccionó y zafó una de sus manos del agarre y dio un arañazo a la cara del perro.

El perro gruñó. Los ojos del canino se oscurecieron y mostró sus dientes—. ¡Maldito gato, te mataré! —Billeam tragó pesado, de puro miedo. Su sangre se congeló al ver que el perro se volvía loco—. ¡Debería matarte! ¡Mereces morir!

El canino tomó el arma y la apoyó en la frente de Billeam, quien se congeló y aguantó la respiración.

¿Ya sabes por qué, eh? ¿Sabes por qué deberías morir? Tú… ¡TÚ MATASTE A MI MEJOR AMIGO!

Billeam cerró los ojos, cuando el grito enfurecido del canino perforó sus oídos. Su última vida terminaría rápido, al menos era lo que esperaba.

El cañón del arma dejó de presionarse contra su cabeza. Abrió los ojos y vio los ojos del perro, todavía enfurecidos, pero llenos de lágrimas. El perro lo soltó y retrocedió, alejándose de él, como si estuviera asustado. Billeam arrugó el ceño, confundido, aumentando más su creencia de que el perro estaba loco. Una vez más, el canino lo dejaba vivir. Al haber estado a un paso de probar la muerte, se sintió aliviado de que el perro lo necesitara para cumplir sus planes.

El perro continuó mirándolo, con ojos furiosos y con lágrimas bajando por sus mejillas. Se limpió las lágrimas y rió, pero Billeam no estaba seguro si se reía de él.

¿Crees que no sé lo que me está pasando? —murmuró el perro, su voz teñida de ironía—. Sé lo que es… lo sé tan bien, que ni siquiera me puedo hacer el tonto. Lo sé… y te odio por hacerme esto.

El perro caminó más lejos, la expresión furiosa de su rostro cambió a una de angustia.

No puedo… dejar que esto me pase a mí… no puedo hacerle esto a mi amigo… a mi raza.

Las cejas de Billeam se alzaron en total sorpresa cuando vio que el perro se ponía el cañón del arma en su propia cabeza. El perro inhaló y su cara se tornó seria. Se quedó en esa pose suicida por varios minutos, sus ojos nunca dejaron de ver a Billeam. Luego suspiró y bajó el arma.

¡Mierda! —Gruñó el canino. Comenzó a patear la tierra y a golpear los árboles, gritándoles amarga y fuertemente.

Billeam se quedó mirándolo, ahora completamente confundido. Todo lo que podía pensar era que había supuesto todo mal y que el motivo del perro para no matarlo estaba más allá de su comprensión.

& Continuará &

Wow, Tomek está coladito por Billeam, al grado de no poder matarlo, ni matarse él mismo por quedarse allí y cuidarlo y ver sus ojitos de color chocolate. Pero, ¿por qué dice la tía que sobrevivir será el menor de sus problemas? Pues están invitados a seguir con la lectura, para averiguarlo.

2 comentarios en “FOE 13 (P.1)”

    1. Eso de «los opuestos se atraen» en este fic se ve reflejado desde que cayeron juntos en este planeta y se multiplica al 1000% porque se aman con todo 😉

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