Demon 12 (P.2)

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Fic de blame_my_dirty_mind. Traducido por MizukyChan

«Demon» 12

Tom no tuvo que preparar ningún reporte. No hubo necesidad. Rumores sobre la batalla llegaron rápidamente a oídos de los Maestros, porque su equipo se dio la tarea de contarle todo a todos. Sin olvidar, por supuesto, ningún detalle, detalles que Tom hubiera querido ignorar. Ahora, cada vez que el capitán del equipo Legion caminaba por los pasillos de la Orden, los miembros se volvían a chismear sobre él, peor que cuando las chicas lo hacían en una pijamada.

Lo odio —dijo Tom a sus amigos, irritado, mientras caminaban hacia la escuela—. Nadie habla del hecho de que el demonio destruyó a todas las malditas sanguijuelas de una sola vez, solo hablan de…

De que te volviste pasivo… o algo así —comentó Georg. La cara de Tom se deformó.

De eso hablas tú, Listing —se burló Gustav, achinando los ojos—. Es el hecho de que te salvó la vida, lo que los tiene a todos animados. —El rubio trató de confortar a Tom—. Lo noté porque en el momento en que cambió de personalidad, fue justamente cuando tu vida se vio amenazada.

Oh, sí —dijo Georg—. Sí lo hizo. Y luego nos ayudó a todos, matando a los demonios.

Bueno, no sé si hizo eso para ayudarnos a todos —respondió Gustav—. En realidad, no sé por qué decidió matar a todos los otros, pero si me preguntas, creo que las sanguijuelas, molestan a la personalidad maligna del demonio, tanto como nos molestan a nosotros.

Tal vez sí, pero tengo la sensación de que le importan una mierda los demonios inferiores —murmuró Tom sarcásticamente—. Él solo se estaba divirtiendo.

Bueno, tú lo conoces más que nosotros —respondió Gustav.

Y parece que te las has arreglado para tenerlo de tu lado también —agregó Georg—. Me preguntó cómo hiciste eso. Solía golpearte cada vez que te veía y ahora, él salva tu vida y… lame tu espalda en una forma completamente indecente, tengo que agregar. ¿Pasó algo en el intermedio?

Tom hizo una mueca. Claro que pasó algo, pero ellos no necesitaban saberlo nunca.

Mira, el demonio tiene una personalidad dividida. Esas son cosas psicológicas, ¿verdad? Él simplemente está loco. ¿Qué más quieres que diga?

Hmm —murmuró Gustav—. Eso sí lo vuelve un poco impredecible, de hecho. Supongo, entonces, que no se pueden explicar todas sus acciones.

Cierto —dijo Tom.

A propósito, ¿qué te dijo? —Preguntó Georg. Gustav cambió la mirada del camino hacia Tom, también curioso por saber. Tom volvió a hacer una mueca. Él rogaba que se hubieran olvidado de eso.

Dijo que era un capitán debilucho —mintió. Georg soltó una carcajada y Gustav una risita. Tom bufó, pero en serio no le importó que se rieran nuevamente a costa de él y no con él, mientras eso les hiciera olvidar el tema.

&

Tom regresó a la escuela, no esperando que Bill también lo hiciera. Mutuamente se evitaron, durante todo el día. Tom se sentó lo más lejos que pudo de Bill, pero continuaba mirándolo cada vez que el pelinegro estaba ocupado tomando notas y participando activamente en las clases. Bill ni siquiera cruzó una mirada con Tom, mientras que Tom notó que sus ojos no podían evitar mirarlo. Deseaba que Bill pudiera perdonarlo. Anhelaba poder hablar con él y verlo sonreír. Gruñó ante sus propios pensamientos. Por el amor de Dios, ¡Bill ni siquiera era real! Suspiró, cubriéndose la cara con las manos. Realmente se había convertido en el tonto del que William se reía tanto.

Solo el corto partido de fútbol de la clase en el gimnasio, que convenientemente Bill decidió saltarse, ayudó a aliviar su aflicción, mientras pudiera olvidarse de Bill lo que durara. El ejercicio siempre lo ayudaba a aclarar sus pensamientos. Pero luego el juego se acabó y su mente volvió a verse torturada.

Después de una ducha fría, permaneció a propósito en los vestidores. Todos estaban casi listos, poniéndose la ropa, mientras Tom estaba sentado en una banca. Tenía los ojos cerrados y solo una toalla atada a la cintura.

Apúrate, te vas a perder la siguiente clase —le dijo uno de sus compañeros.

Uh, sí —respondió Tom. Se levantó y fue a su casillero. Pronto, sus compañeros lo dejaron atrás. Tom empezó a sacar su ropa a una velocidad extremadamente lenta. Se estaba tomando todo el tiempo que podía, para evitar encontrarse con Bill otra vez. Suspiró y se rascó el trasero. Escuchó una risita y se sobresaltó. Movió la puerta del casillero y vio la imagen en el reflejo del espejo. William estaba apoyado en los casilleros detrás de él, con los brazos cruzados y portando su sonrisita inquietante. Tom se enojó y cerró la puerta, para no ver la imagen.

Creo que todavía estás enojado —dijo el pelinegro.

¿Qué quieres? —Preguntó Tom.

Quiero saber por qué estás enojado —respondió William—. No puedes estar enojado conmigo por lo que sucedió. Tú viniste a mí, ¿te acuerdas? Tú lo deseabas. ¿Pero sabes por qué te dejé hacerlo?

¿Porque estabas aburrido? —respondió con cinismo.

Pero no lo hice por eso —contestó William—, aunque tengo que decir que al final, resultó divertido. Sin embargo, soy honesto al decir que no estaba planeado.

¡Basura! —Espetó Tom—. Lo tuviste planeado todo el tiempo. Juro que no sabía que era virgen —soltó las palabras burlescas de vuelta a William—. Solo estabas jugando conmigo.

Tal vez me gusta jugar contigo —dijo William. Su voz ahora estaba más cerca, una pulgada detrás de Tom. El cazador se tensó de inmediato. William tiró de la toalla de Tom y este peleó por reflejo. William se rió y rodeó la cintura de Tom—. Tal vez me gustas —dijo y su aliento acarició la parte de atrás del cuello de Tom.

Tom lo alejó y se volteó—. Pues a mí no me gustas. Para nada.

¿Ah, si? —Preguntó el pelinegro. Su mano rozó la entrepierna del otro. Tom jadeó y alejó la mano—. Tu polla no está de acuerdo. —Tom apretó los dientes y le dio una mirada mortalmente seria. William sonrió—. Veo que no harás más comentarios. Bueno, supongo que volveré a dormir, pero no te preocupes, no lo haré aquí. No nos gustaría dejar pasmado al quejica, ¿verdad? Te verá de vuelta en clases.

Tom observó como William abandonaba los vestidores. Sus nudillos blancos de sostener tan fuerte la toalla.

Continúa…

Me encantó la escena de acción, donde William salvó a los cazadores y lamió la espalda herida de Tom. Pero sin duda lo mejor fue que Georg lo molestó diciendo que se había convertido en pasivo XDDD

2 comentarios en “Demon 12 (P.2)”

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