10: Domingo 12:00 PM

Fanfic de Froggy. Traducido por MizukyChan

Capítulo 10

Domingo

12:00 PM

Han pasado 72 horas desde que me lo arrebataron.

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¡Tom, espera! Tenemos que…

Era inútil. Tom no escuchaba ni una palabra de lo que decía Georg mientras cruzaba el estéril pabellón blanco, esquivando visitantes y enfermeras. Ni siquiera Saki había podido sujetarlo antes de que saliera corriendo del área de recepción hacia los pasillos. Todo lo que había tomado fue un gesto de la recepcionista en la dirección correcta y Tom ya estaba corriendo. No necesitaba saber el número de la habitación. La encontraría por sí mismo. Los oficiales de policía que estaban fuera de la puerta eran una buena indicación de que había encontrado la correcta, pero Tom no se tomó un minuto para considerar que tal vez tratar de pasar corriendo por los oficiales que estaban de guardia era una mala idea.

Tom estaba de cara al suelo antes de siquiera darse cuenta lo que estaba sucediendo. Uno de los oficiales lo había atrapado antes de poder llegar a la puerta. Sus gritos incoherentes y sus esfuerzos por liberarse no ayudaron nada en esa situación, principalmente porque ninguno de los oficiales hablaba alemán. El grupo de Tom lo encontró justo cuando uno de los oficiales se inclinaba para esposarlo.

Tom finalmente dejó de luchar cuando escuchó la voz de Saki. A Tom no le importaba nada lo que se estaba diciendo. Toda su atención estaba puesta en entrar en esa habitación, pero aparentemente lo que sea que dijo Saki había funcionado. Los oficiales ayudaron a Tom a ponerse de pie, pero le mantuvieron el brazo firmemente sujeto, para evitar que entrara a la fuerza al cuarto.

¿Qué está pasando afuera? Oh. —La morena de mediana edad, que llevaba una bata blanca, cortó abruptamente su pregunta cuando vio la cara de la persona que está siendo restringida por la policía. Ella salió al pasillo, cerrando la puerta al salir—. ¿Tom? —Preguntó. El rastudo asintió bruscamente y la expresión del rostro de la mujer se suavizó un poco—. Soy la doctora Joslin. Necesito que te calmes, ¿okey? Bill necesita que estés calmado. ¿Entiendes?

Estaré calmado —respondió Tom, con un acento inglés duro y forzado. Él no sabía si podría mantener la promesa una vez que entrara, pero no le importaba mentir para poder entrar allí.

Te dejaré entrar solo, si crees que puedes manejarlo. Él parece estar mejor cuando sólo hay un par de personas en la habitación —explicó la doctora, mientras abría la puerta del pequeño cuarto. Ella dudó un momento, agregando una última cosa, antes de dar paso al joven—. Tom, tomará un poco de tiempo. Él está muy desorientado por el trauma y la medicación. Espero que alguien familiar le ayude a sentirse más cómodo. Si sólo te quedas con él, creo que ayudará.

Tom le dio otro asentimiento brusco, estaba demasiado aturdido como para decir algo. Ya sabía que Bill no regresaría a él estando ileso. Había sabido, desde que vio el video, que Bill necesitaría tiempo para recuperarse, si es que lograba hacerlo. Tom estaba preparado para eso. Pero no estaba preparado para la posibilidad de que Bill no lo reconociera en absoluto. ¿Podían tres días dañar así a una persona?

Los oficiales de guardia en la puerta finalmente soltaron el agarre en los brazos del rastudo y las piernas de Tom casi desaparecieron debajo de él cuando ya no tuvo su apoyo para sostenerse en pie. Media docena de manos lo ayudaron, pero Tom las sacudió y, con cuidado, entró en la habitación. No estaba seguro de poder mantener la promesa de mantenerse calmado. No sabía en lo que se estaba metiendo. Le habían dicho que estuviera preparado para lo peor, pero él ya sabía que lo peor no había sucedido. El corazón de Bill todavía latía. El leve zumbido de la máquina junto a él se lo decía.

Una pequeña figura estaba hecha un ovillo en la cama, escondida bajo las sábanas blancas. Ver las sábanas hizo que Tom se quedara con el aliento en la garganta, pero un pequeño movimiento bajo ella, le hizo acercarse más. Tom llegó a dudar que su hermano estuviera escondido ahí. Parecía tan pequeño, mucho más pequeño de lo que Tom recordaba. Bill hecho un ovillo, con las rodillas en el pecho, aferrándolas con fuerza.

¿Bill? —Susurró Tom, como si hablar muy fuerte pudiera quebrar a la figura oculta allí.

No hubo respuesta. Sólo un gemido asustado y un pequeño movimiento cuando la figura se acurrucó más y empezó a temblar.

Los ojos de Tom quemaron y su pecho dolió por el llanto que estaba conteniendo. Tom pensó que no podría hacer esto. No podría estar calmado. Sabía que no sería capaz de sobrevivir si Bill estaba tan dañado como dijeron que estaría.

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Domingo

12:00 PM

Han pasado 72 horas desde que fue raptado.

Han pasado 72 horas y todavía no puedo regresar.

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