Letters From Home 8

Notas: Un capítulo que muchas esperaban por una escena en especial entre Michael y Bill, espero lo disfruten y comenten mucho al final.

Letters from Home (By Elvisfan)

Capítulo 8

De pie en el cuarto de su novio, Bill a medio vestir, decidió que ese momento era tan bueno como cualquier otro.

—¿Michael, qué pasa contigo? —Soltó, antes de tener tiempo de corregir—. ¿Con nosotros?

El aludido lo miró entrecerrando los ojos, mientras encendía un cigarrillo y soplaba una columna de humo grisáceo—.   ¿A qué te refieres?

—Quiero decir que ya casi no te veo. Y cuando estamos juntos, parece que lo único que hacemos es tener sexo —Bill movió su mano para mostrar sus ropas esparcidas en el piso, señalando su punto—. Últimamente has estado muy distante y quiero saber ¿por qué? Y quiero saber… rayos. Quiero saber si aún quieres estar conmigo.

Michael lo quedó mirando, apoyando su cabeza en la pared y luego volteó su vista a la ventana. Y Bill supo exactamente qué pasaría.

—No quieres, ¿cierto?    —preguntó.

—Creo que deberíamos ver a otras personas cuando me vaya a Brown —dijo Michael, viendo a la ventana.

—¿Podrías por lo menos, mirarme a mí, mientras terminas conmigo?

—Bebé, no estoy… —Michael finalmente se volvió a verle y suspiró. Dejando su cigarrillo en el cenicero, junto a la cama—. Voy a estar al otro lado del país, Bill. No puedo suponer que simplemente te sentarás y me esperarás por cuatro años.

—Podría haber estado dispuesto a hacerlo, Michael —El pelinegro se puso la playera y se sentó al pie de la cama—. Pero tú ni siquiera lo quieres intentar, ¿verdad? Tú simplemente quieres que termine —Su novio no respondió. Ni siquiera lo miró, sencillamente se quedó ahí, al otro lado de la cama, contemplando el piso—. ¿Cuánto tiempo llevas sintiéndote así?

—Un poco.

—¿Antes de año nuevo?

—Sí.

—¡Fueron dos meses, Michael!  —Gritó el menor—. ¡¿Por dos meses, no tuviste las pelotas de decirme que ya no querías seguir viéndome?! ¡Y en cambio actuaste como un pendejo, hasta que ya no pude soportarlo!

—Bebé, sabía que tú…

—¡Por un demonio, deja de llamarme bebé!

Furiosamente, Bill se limpió los rastros de lágrimas de los ojos, mientras se levantaba y comenzaba a recoger sus cosas. Las siguientes palabras de Michael, lo dejaron congelado.

—Simplemente no tuve el valor de decirte, Bill. Sabía lo mucho que te lastimaría.

La mochila de Bill quedó colgando en sus manos, mientras él, lentamente, giró hacia a la cama. Las palabras del otro chico sonaron extrañamente familiar.

—¿No pudiste reunir el valor, porque me lastimarías? —cuestionó, con la voz insólitamente tranquila.

—No. No pude —respondió Michael, finalmente levantándose y vistiéndose—. Llámame cobarde todo lo que quieras…

—No. Simplemente eres un idiota.

—Bill, mira. Aún podemos seguir saliendo antes de que me vaya. Incluso podemos juntarnos cada vez que regrese a casa, si quieres.

—Oh, ya veo —Bill se rió tristemente, enviando dagas con los ojos a su novio—. Entonces no soy suficiente para que me seas fiel mientras estás lejos, pero si puedo ser bueno para follar cuando regreses a tu pueblo natal, ¿es eso?

—Bill…

—Olvídalo Michel. ¿Quieres ver a otras personas? Empieza a verlas. Nosotros terminamos.

Bill no esperó ninguna respuesta. Salió disparado por las escaleras, fuera de la casa, hasta su auto.

&

—¡Qué imbécil!

—¿Quieres que le patee el trasero?

Bill no pudo evitar sonreír a las reacciones completamente opuestas de sus amigos, pero verdaderamente predecibles.

—Gracias Geo, pero no —Le dijo al chico sentado a su izquierda—. Aprecio la oferta, pero tendrás que buscar alguna otra excusa para exhibir tus músculos.

—¿Estás seguro?  —cuestionó el castaño con esperanza—. Porque tengo casi la certeza de que puedo meterlo en un locker.

—¡Mide más de un metro ochenta de alto, Geo!

—Se puede doblar.

—Para, Geo  —Lo regañó Natalie—. Lo único que quieres es lucirte delante de las niñitas de primer año.

—Para lucirme, tendría que decirte que tuve una chica de “segundo año” en mi asiento trasero anoche   —alardeó Georg.

Completamente sorprendidos, pero sin saber exactamente el por qué lo estaban, Bill y Natalie lo quedaron mirando.

—¡Mentira!   —Gritó Bill con los ojos muy grandes.

—Lo hice.

—Profanador de cunas   —murmuró Natalie.

—Geo, te amo, pero tu trasero volará a prisión uno de estos días, cuando el padre de unos de tus juguetitos se entere de tu existencia   —agregó el pelinegro.

—¡Ella prácticamente me rogó! —contestó el castaño en defensa propia—. Y en serio tenía un gran par de…

—¡Detente!  —Bill se cubrió los oídos y arrugó la nariz—. ¡No quiero escuchar nada de ti y las tetas de alguna pobre chiquilla!

—Bill, de verdad te digo, esas cosas te habrían hecho reconsiderar tu sexualidad.

El aludido abrió la boca para responder, dibujando una sonrisa y luego soltando una escandalosa risotada. Se inclinó sobre el chico a su lado, mientras se apretaba el estómago por las carcajadas.

—¡Y tenemos risas!  —Gritó Georg, alzando los brazos en señal de triunfo—. ¿Sé cómo animar a alguien o qué?

—Sí, Georg —Natalie se alarmó ligeramente cuando los sonidos de Bill se volvieron gruñidos—.   Eres muy útil.

—Gracias, Geo   —Bill se sentó y se limpió los ojos—.   Necesitaba eso.

—Cuando quieras, hombre. Pero hazme saber si cambias de opinión sobre que le patee el trasero.

&

3 de marzo, 2011

Tom,

¡Por supuesto que no te he olvidado! No es que tengas un horario normal de trabajo de 9 a 5, así que estamos totalmente bien.

¡Si estuviera allí, te daría un abrazo! ¡Siento mucho lo de Gustav! Solamente por tus cartas, pude darme cuenta que ustedes eran muy unidos. Sé que no quieres hablar sobre lo que pasó, así que no preguntaré. Estoy seguro de que mi imaginación es lo suficientemente mala para ello. Simplemente espero que ahora, estés un poquito mejor que aquella vez en la que hablamos.

Hice caso a tu consejo, Tom. Le pregunté a Michael qué estaba ocurriendo, por qué estaba actuando tan raro últimamente y por qué apenas nos veíamos. Dijo que quería ver a otras personas cuando se fuera a la universidad y que no me podía pedir que lo esperara por cuatro años. Personalmente, creo que soy yo quien tenía que decidir si quería esperar o no, pero se adelantó y fue él quien escogió por mí. ¡Y me dijo casi lo mismo que tu ex, te dijo a ti, Tom! Que no tenía el valor de terminar las cosas antes (¡Había estado esperando dos MESES!), porque sabía que eso me lastimaría. Así que le dije que podía seguir adelante y empezar a ver a otras personas ahora mismo. En otras palabras, terminamos. Después de un año, todo terminó en una conversación de cinco minutos. Lloré, grité, y realmente quise abofetearlo. Pero luego fui donde Georg,  él y Natalie me hicieron reír hasta las lágrimas.

Supongo que para eso están los amigos.

Creo que ya estoy bien. Comimos pizza con un montón de basura encima y Georg nos contó que durmió con una chica de segundo año, que aparentemente tenía las tetas tan grandiosas, que me haría cambiar de equipo. ¡De segundo año, Tom! Lo juro, voy a visitar a Georg en la cárcel, antes de que tengamos la edad legal para beber.

Gracias por confiarme lo de tu papá. Tienes razón, habría sido cien veces peor si hubiese sido pequeño cuando mi padre se fue. Ahora sé que no debo culparme para nada, porque él es un bastardo egoísta. He sabido de él, sólo una vez desde que se mudó, y fue como un minuto. Nunca se tomó el tiempo de preguntar cómo estaba cuando todavía vivía con nosotros, así que por qué está preguntando ahora, no tengo idea.

Entonces… ningún novio… en cuatro años, ¿eh? Pobrecito Tom. Pobre y solitario Tom.

¡No me estoy riendo! ¡Puedes tener todo el helado de menta con chispas de chocolate que quieras!

Okey, ya he retrasado suficiente mi tarea de Química. Y en serio ¡No puedo esperar hasta mi graduación! Un poquito más de tres meses y seré libre. Aunque sea por dos meses. Y luego, supongo que tendré que empezar todo de nuevo, ¿eh? Genial, ahora estoy deprimido. ¡Jajaja!

¡Cuídate, Tom!

B

&

15 de marzo, 2011

Bill,

Si estuviera allí, también te abrazaría. O tal vez, sólo te sacaría y te emborracharía. Suena como si tú estuvieras pasando por un período personal de mierda. Lamento oír sobre tú y Michael. Sin embargo, si no te importa que lo diga, parece que fue para mejor. Es preferible saber lo que está pensando ahora, a que luego lo encuentres viendo a otra persona a tus espaldas. Pero, dale tiempo. Será malo ahora, luego te sentirás mejor, hasta que él sólo será parte de tu pasado.

Y si lo pensamos un poco, creo que no puedo simplemente sacarte y emborracharte. Eso sería ilegal. Pero creo que por lo menos, te podría comprar una botella en algún lugar.

La pizza con un montón de basura, puede ser muy terapéutica. Es bueno que tus amigos estén ahí para ti. Sin embargo, recuérdame nunca presentarle mi hermana a Georg. No terminaría bien, para Georg, que quede claro.

Pobre y solitario Tom ¡Y una mierda! Es un poco difícil tener citas, cuando estás a kilómetros de tu casa y cada chico con el que tienes contacto, es hetero y va fuertemente armado. Muchas gracias.

¿Eso sonó muy duro? Sabes que estoy molestándote, ¿verdad?

Ayer, me sentí orgulloso de mí, Bill. Uno de los camiones estaba amenazando con descomponerse mientras lo utilizábamos, y lo reparé. Yo solito. ¿Estás impresionado? No estoy seguro, exactamente de lo que hice. Lo que sí sé, es que golpeé el motor averiado con un lado del martillo, en un arranque de frustración. Pero supongo que una pieza de artillería militar, ridículamente costosa es mucho más compleja que eso. Probablemente y sin darme cuenta, aflojé algo que estaba demasiado tirante. En otras palabras ¡lo reparé!

¿Cuál es tu estación favorita del año? Lo pregunto, porque el otro día, unos cuantos de nosotros estábamos hablando de eso y decidimos que estamos cansados del calor excesivo. Estoy listo para la nieve, para mi chaleco favorito y para el estofado de carne de mi mamá. De hecho, podría comer el estofado de carne en cualquier época del año, pero creo que es el tipo de plato que va principalmente con el clima frío.

Y junto a él va, el ají de mi papá, el que en serio te hace lagrimear los ojos.

Me dejaron lleno de serpentina en mi cumpleaños, Bill. Cuando estaba durmiendo. Creo que la revancha es una maldición.

Okey, tengo que hacer muchas cosas masculinas de los Marines, así que te diré adiós por ahora. Disculpa que esta sea tan corta. Cuídate.

T

&   Continuará   &

Notas finales de la autora: Los comentarios son como un montón de ropa interior recién lavada.

Notas finales:  Hola fieles lectores. Primero quiero darles las gracias por el enorme apoyo a esta traducción. Aunque el mérito es más bien de la escritora original (elvisfan), porque el fic es bellísimo ¿verdad? Pero de todos modos, sé que esta no es una página que recibe miles de visitas como slasheaven o amor yaoi o wattpad, así que cientos de beshoshs para ustedes que se pasan aquí a leer.

3 comentarios en “Letters From Home 8”

    1. Lo sé, linda, yo pensé que era poca gente, pero son varias personitas maravillosas que siempre están aquí, no sólo leyendo, sino también comentando. Gracias MUAK

  1. Está historia es hermosa, es grato volver a leerla. La mente es frágil, vuelvo a leerla para saber como termina 😃👏👏👏

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