Un capi mas….
El comienzo de otro cambio para Tom… y… su HOT exploración.
Gracias a mi Beta Melody Fliegen
“Incondicional”
Capítulo 9
Los chicos habían terminado su cena y Bill se paró tristemente.
—Am… Gracias por acogerme, pero no me gustaría alargar mi estancia — Él realmente no quería dejar a Tom ahí, quería estar con él todo el tiempo.
—No quiero que te vayas — dijo Tom, ganándose una mirada de su madre. —Ok, pero no creas que estoy feliz por eso – dijo frunciendo el ceño.
—Esto… ¿Bill? — Simone se levantó mostrándole el camino, y también para preguntarle algo en privado. — Realmente no quiero presionarte, sé que no has pedido nada de nosotros, pero, ¿Tom cuando tiene la cita con tu padre? Ahora lo veo muy feliz, y no puedo esperar volver a verle sonreír sin vacilar — le dijo sonriendo tristemente.
—En el momento que él quiera, mi padre está en casa la mayoría de las noches, y a él no le importa cuando — Sonrió tiernamente, luego se le ocurrió una idea.—Él puede, usted sabe… venir ahora… si quiere…. Mi padre puede tomar algunas mediciones y trabajar en el molde esta noche, entonces… la ajustaría en la mañana — Bill esperaba no estar presionando su suerte con la familia.
—Eso… ¡eso sería grandioso! — dijo Simone con lágrimas en sus ojos. No importaba que este chico fuera el profesor de su hijo, hizo que su bebé sonriera sinceramente por primera vez en muchos años
Tom los escuchaba cerca, escondiéndose de ellos. Puso su mano en su boca, tocando la encía donde su diente había estado antes, y no estaba seguro si llorar o reír.
Bill sonrió suavemente
—Mi padre tendrá que llevarlo a una clínica mañana en la mañana, aunque sería más fácil si se queda con nosotros, de esa manera, papá y yo lo llevaríamos, eso si usted lo deja — preguntó educadamente, él sólo quería lo mejor para Tom.
Tom de repente salió de su escondite, mirando a su madre con ojos de cachorrito mientras rogaba —Por favor, ¿puedo? ¿Puedo? ¿Puedo?
Simone rió — Bien, no tengo mucha opción, mira esos ojos, ¿quién les puede decir que no? —Bill sonrió suavemente.
—¿Listo para venir conmigo entonces, Tom? — Sacó su bandana de su largo cabello y lo dejo caer directamente por su espalda. No quitó su sonrisa, ahora estaba muy feliz.
—Síp, solo déjame tomar mi cepillo de dientes y alguna ropa — Subió las escaleras y comenzó a atacar su habitación, buscando su pantalón de pijama, pero no lo encontraba. Suspirando, solo tomó ropa para el siguiente día y su cepillo de dientes. Corrió escaleras abajo, casi cayendo en su prisa de irse con Bill.
Bill sonrió y puso un brazo alrededor del chico — Podrías ser más cuidadoso… ¿o tus lentes de contacto no están funcionando? — Le dijo mostrando su lengua — ¿listo?
Ambos chicos tomaron camino a la casa de Bill, y una vez que llegaron, Bill abrió la puerta y entraron — Bienvenido nuevamente — Rió — ¡Padre! — gritó y esperó que apareciera su padre
—Kaulitz, ¡aquí estas! Te he estado llamando durante dos horas, ¿dónde estabas? — el padre de Bill se dejó ver, una mirada de enojo se veía en su cara, que se suavizó cuando vio a Tom.
—Bien… Bill… ¿Quién es este lindo chico? —él sabía que su hijo era gay, por lo que asumió instantáneamente que el chico sería el novio de Bill.
—Oh papá, éste es Tom, éste es mi padre… Papá, ¿crees que puedes revisar el diente de Tom esta noche, o quieres esperar hasta mañana y hacerlo todo en la clínica? — preguntó amablemente, con su brazo aún alrededor de la espalda de Tom.
—Oh, entonces éste es el famoso Tom. Un gusto finalmente conocerte, Tom — le dijo, tendiéndole la mano a Tom. El chico saludó y le dijo
—Mucho gusto en conocerlo también, señor.
—Ahora, Tom, llámame Jörg. Bien, puedo empezar tomándote todas las radiografías ahora, pero mañana tendremos una conversación jovencito — dijo con severidad mirando a Bill.
Los ojos de Bill se abrieron y empezó a mirar alrededor de la sala. — ¿Qué hice? — preguntó, bastante rápido y poco convincente, para que en realidad hubiese hecho nada.
—Bien, no llegaste a cenar y… ¿me tenías demasiado preocupado? Sí, eso es — dijo Jörg mirándolo. Él no estaba de hecho molesto, más como recuperándose de su preocupación. Su hijo había sido intimidado no hace poco y el aún sentía como si lo hirieran tan pronto lo dejaran solo
—Papá, estoy bien, tengo 21 ahora, no soy… como cuando tenía 14 — rió — Hey, ¿puedes hacer las radiografías?, quiero llevar a Tom a mi habitación.
—¡¡Bill!!— Jörg y Tom exclamaron. Uno porque no quería saber qué iban a hacer en esa habitación, y el otro por que ya había tenido suficiente con su propia madre.
—¡¡¡Qué!!! ¡¡¡¡No quise decir ESO!!!! — Bill saltó mirando a los dos hombres.
—Bien, seguro… Tom, sígueme, tú puedes seguirme también, Bill — atravesó la casa hasta el patio donde había otro pequeño edificio, ahí tenía su segunda clínica, sólo para emergencias. —Dime Tom, ¿cómo se conocieron tú y mi hijo? — le preguntó abriendo la puerta.
—Uhmm… la verdad, pues… — miró a Bill desesperado. No estaba seguro si el papá de Bill lo soportaría o si intentaría separarlos.
Bill asintió suavemente — No te preocupes Tomi, él entenderá…. Tom es mi alumno papá.
— ¿Él es tu QUÉ? — Jörg se lo tomó peor de lo que Bill había pensado — Bill… ¿te das cuenta de lo que haces, cierto? El chico es un menor, y es tu alumno… ese podría ser tu mayor problema.
Bill miró hacia otro lado, realmente esperaba que fuera de su familia disfuncional, su padre pudiera entenderlo.
—Lo sé… ¡lo siento, soy como un maldito jodido para ti, papá! — se volteó y corrió hacia su habitación. No sólo fue herido por el único miembro de la familia que no lo había abandonado, pero su padre se lo había demostrado frente al chico que le gustaba.
—Uhm… Señor… No le voy a decir cómo ser con su hijo, pero si fuera usted estaría corriendo tras él ahora mismo. Y por el regaño, sabemos hasta donde llegamos nosotros. Y no seré menor por mucho tiempo.
Jörg lo miro, abrió la puerta y fue tras Bill.
—Bill, hijo… Yo… espera por favor, no puedo hablar y correr al mismo tiempo, estoy viejo, lo sabes.
Bill estaba en el sofá familiar, el rimel corría por su cara. Se hizo un ovillo y suspiró.
—Bill, hijo — le llamó Jörg cuando finalmente lo alcanzó — Mira, fui un poco duro de lo que pensé, pero entiéndeme, estaba preocupado por ti.
—Bien. No deberías, puedo valerme por mí mismo ahora, papá — Bill gritó, tenía que hacer frente, él sólo quería ser feliz
—Lo sé— El hombre se sentó al lado de su hijo, suspirando — Pero tú sabes, ser padre es una tarea para toda la vida, y nunca dejaré de preocuparme por ti, pero si ese chico te hace feliz, eso es todo lo que necesito saber, solo… sé cuidadoso.
Bill asintió — Él me hace feliz papá… estoy realmente cansado ahora… cuando termines de examinarlo, ¿puedes enviarlo a mi habitación? — Le preguntó bostezando falsamente; siempre fue bueno engañando a su padre. Él solo quería salir de ahí.
—Ok, — palmeó el hombro de su hijo — Oh… y no hagas mucho ruido cuando lo envíe allá… tú me entiendes — le guiñó un ojo.
Tom estaba sentado en la habitación, inseguro de qué hacer. Estaba por ir a buscar a Bill cuando vio a Jörg entrando a la habitación.
—¿Dónde está Bill?
—Estaba cansado y se fue a la cama. Ahora, gracias por todo, algunas veces me preocupo mucho por él. Bueno Tom, abre tu boca.
Tom hizo lo que le dijo, aunque sonrojado. Él siempre se sintió avergonzado cuando alguien lo miraba o se abstenía de hacerlo directamente. Vio al hombre tomar algunas notas, luego puso algo entre sus dientes — Muerde esto, voy a tomarte la radiografía y es suficiente por esta noche.
Después que terminaron, Tom subió a la habitación de Bill. Él aun recordaba vívidamente cuando estuvo ahí, por lo que no tuvo problema en encontrarla. Tocó suavemente la puerta y esperó la respuesta de Bill.
Bill se sentó en la cama —Pasa — le dijo, vestía una pijama sin camisa. –Oh, hola Tom, no tienes que tocar, sólo entra — le sonrió.
Tom entró en la habitación, viendo el cuerpo de Bill ansiosamente. De repente, lo que hacían antes de la cena vino a su mente fuertemente, haciéndole ponerse duro al instante.
—Bueno Bill, no puedes abrir las puertas vistiendo así…— Murmuró, antes de sentarse al lado de Bill en la cama y llevando su mano al torso de Bill.
—Pero yo duermo así normalmente, Tomi— Sonrió haciendo sonrojar al chico. — ¿por qué? ¿No te gusta mi pecho? — se sonrojó.
Tom tragó cuando miro el pecho de Bill, lamiendo sus labios. Era después de todo, un adolescente lleno de hormonas —me gusta — dijo, en su voz denotaba lujuria.
Bill se recostó boca arriba y jaló a Tom dándole un beso fuerte y apasionado.
Sin embargo, Tom tenía algo más en mente. Lo alejó y empezó a lamer el cuello de Bill, lentamente fue bajando. Se encontró un pezón en su camino mordisqueándolo suavemente, luego lo chupó mientras su mano acariciaba el torso de Bill, quedando peligrosamente cerca de la erección de su profesor.
Bill soltó un pequeño quejido, le encantaba la manera que Tom le tocaba, podía sentir como se ponía duro dentro de su bóxer.
Tom sonrió, sabía que Bill estaba duro sin ni siquiera tocarlo, pero sentía el deseo de hacerlo, y pronto, tenía su mano dentro de los pantalones y bóxers de Bill, envolviendo sus dedos alrededor de la dura carne.
Bill se arqueó, por los movimientos de las manos de Tom, los ruidos de parte de Bill se hacían más sonoros — Oh, Tom…
Tom besó a Bill para silenciarlo, mientras seguía moviendo su mano en un lento pero constante ritmo. Él también estaba duro, e inconscientemente sacudía sus caderas frotándolas contra el cuerpo de Bill. Gimió suavemente en la boca de Bill.
Bill también gimió y volteó al chico —Tom… ¿has tenido alguna mamada?
—¿Qué? — dijo Tom confuso, ¿Cómo pudo haber tenido una mamada, si Bill fue su primer beso?
—Podría hacértela — Bill sonrió, ya bajando por el cuerpo de Tom.
—Pero… Yo. .. Uh… Nunca lo he hecho. No quiero decepcionarte — le dijo, avergonzado que él quizás se viniera muy rápido.
Bill puso un dedo en los labios de Tom y luego, uso la otra mano para liberar la erección de Tom
—No lo harás — le besó en la base ligeramente, y luego puso su boca con firmeza alrededor del pene de Tom
Tom soltó un grito mientras se arqueaba por la sensación. La boca de Bill era húmeda y tibia, y lo estaba haciendo perderse rápidamente.
Bill sostuvo la cintura de Tom, chupaba más rápido clavando su lengua en la entrada de Tom y presionando suavemente dentro de esta.
— ¡Mierda! — Murmuró — Bill… si tú… ah… mantienes ese ritmo… Yo no… ¡Dios!… durar más tiempo — dijo sin sentir vergüenza.
—Entonces, llega —Bill murmuró y siguió chupando el pene de Tom.
—Pero quiero que dure más— decía entre gemidos, apenas siendo capaz de contenerse.
Bill se encogió de hombros, usó su otra mano para masajear las bolas de Tom y lamió la larga y dura erección de Tom.
—Ah… Bill —gemía mientras sus manos volaban a la cabeza de Bill enredando sus dedos entre sus sedosos cabellos negros. No pudiendo aguantar más, murmuró una advertencia antes que sintiera un líquido caliente extendiéndose por su cuerpo, cuando se vino fuertemente.
—Delicioso—Bill sonrió, se deslizó de nuevo por el cuerpo de Tom y lo besó fuerte en la boca.
Tom lo besó perezosamente y abrazó a Bill sólo para sentir la erección de su amante empujándolo.
Bill abrazó fuertemente al chico, con una sonrisa en su cara. Estaba feliz de conocer a Tom, su vida antes era un desastre.
—Bill… tú… uhm… pene esta pinchándome— dijo tranquilamente.
Bill se sonrojó —Lo… lo siento — se movió, no lo quería asustar.
—No… solo quiero… que hagas algo al respecto— dijo Tom sorprendiéndose a sí mismo. No sabía de dónde venía toda esa confianza, pero no se estaba quejando. Había sido un corto tiempo, pero sentía que estaban destinados a hacerlo.
—Tom, no te voy a forzar a que me toques — le dijo besando al chico ligeramente y luego lo movió hacia su cuello —Márcame — le susurró contra la piel debajo de sus labios. Su propio cabello cayó hacia un lado revelando el morado que Tom le había dejado antes de la cena.
—Tú no me estas forzando, deja de pensar eso, puedo tomar mis propias decisiones —dijo Tom mirando la marca roja que le había dejado.
—Entonces has conmigo lo que sientes natural—Bill sonrió sobre la piel, su lengua se deslizo a través de sus labios y lamió el delicioso cuello de Tom.
Tom gimió y entonces se puso sobre el mayor.
—Quiero hacerte lo que me hiciste…. Si no tienes problema con eso — le dijo con voz ronca, mientas le acariciaba el torso a Bill y tiraba de sus pantalones.
Bill se sonrojó. —No, no tengo problema con eso — algo dentro de él le dijo que estaba mal en dejar que el chico le mamara, pero su corazón y su mente le estaba diciendo que estaba enamorado. Bill levantó sus caderas de modo que Tom pudo sacar sus bóxers. Aún cuando el chico ya le había tocado, estaba asustado en realidad de verlo
Tom sacó los bóxers de Bill mientras le dejaba suaves besos en su estómago. Jadeó un poco cuando vio la erección; él no estaba seguro de cómo iba a encajar en su boca, pero definitivamente iba a intentarlo.
Sacó su lengua, dándole una lamida a la cabeza, mientras envolvía su mano alrededor de la base, como Bill le había hecho.
La erección de Bill vibró en la pequeña boca del chico, tenía que controlarse, quería correrse en la boca del chico. Envolvió sus dedos alrededor de las sábanas de su cama, agarrándose fuertemente.
Tom abrió su boca y tomó a Bill envolviendo la punta. Succionó la dura polla tanto como su reflejo nauseabundo se lo permitió, ahuecando las mejillas para hacerlo más apretado, luego comenzó a mover la cabeza de arriba a abajo, disfrutando del sabor y los sonidos que Bill hacía tanto como los de él mismo.
Bill enredó sus dedos en el cabello de Tom, gemía y gemía, había pasado mucho tiempo desde que alguien le tocara su pene y estaba agradecido que esta vez fuera alguien que le importara.
—Oh Tomi… — gimió llevando su cabeza hacia atrás.
Tom chupó duro y rápido, quería que Bill se viniera en él. Al tomar su ritmo, empezó a masajearle las bolas a Bill, y entonces le surgió una idea. Cuidadosamente, movió su dedo hacia la entrada de Profesor y la frotó suavemente, mientras le daba una poderosa chupada.
Bill se arqueó — ¡Oh Dios mío!— Quería aguantar, pero no podía, y se vino en la boca de Tom.
Tom tragó todo lo que pudo — ¿Te gustó?— preguntó, parándose para descansar con Bill.
—¡Mierda! ¡SÍ! ¿De dónde vino eso? — su respiración era entrecortada.
Tom rió
—¿De dónde vino eso? — preguntó a Bill, aunque ya sabía la respuesta, no estaba seguro si lo había dejado a su suerte, pero él quería creer que había estado bien.
—Tu dedo en mi entrada, ¡fue muyyyyy bueeenoooo!— gimió, recordándolo.
—Ni siquiera te lo metí — dijo Tom, riendo de las elecciones de las palabras de Bill. Lo miró a través de ojos medio entornados, hipnotizado. Bill era hermoso, pero sus caras cuando él le estaba dando placer eran de otro mundo. Aún era pronto para hablar de amor, pero su corazón latía cada vez que pensaba en su maestro pelinegro.
—Estabas en mi entrada, no pensé que harías eso— ronroneó y besó la mejilla de Tom. Tomó la manta de seda fina y la tiró sobre los dos — Eres tan lindo.
—¿Eso fue mucho? —Preguntó Tom, tomando mal las palabras de Bill, pero sonriendo sin embargo cuando le llamo lindo. Se acurrucó al lado de Bill bajo la manta, sintiéndose realmente adormilado.
—No, me encantó — Bill lo besó suavemente, antes de abrazarlo.
—Buenas noches mi ángel.
& Continuará &
