Incondicional 12

Bueno, otro capi.

Una visita desagradable, una petición y……

Gracias a mi beta Melody Fliegen…

Incondicional”

Capítulo 12

Bill fue a casa con Tom, se las había arreglado para convencer a los padres del chico de dejarlo quedar a dormir en su casa — Estoy tan contento de conocerte — le dijo Bill sonriéndole tiernamente, él finalmente era capaz de tener una buena vida.

Llegaron a casa y Bill abrió la puerta

—Bill, ve a tu habitación, ella está en casa —le gritó su padre.

—Ah, ok, vamos Tomi —dijo tomando la mano de Tom y subiendo las escaleras.

—¿Quién es ella? —Preguntó Tom mientras subía con Bill.

—Ella debería ser mi madre, es mejor que no la conozcas, por ahora —su suspiro chocó contra la pared, no podía creer que ella había regresado después de todo este tiempo. Le escuchó gritar, probablemente exigiendo más dinero.

Tom abrazó a Bill sin comprender completamente lo que estaba sucediendo, pero sabía que Bill estaba herido.

—¿Por qué no quieres verla?

—Ella sólo viene por el dinero de papá, a ella no le importo yo… —le respondió agachando la mirada, recuerdos de su pasado vinieron a su mente.

<<—Tú, inútil marica —le gritaba su madre empujándole y haciéndole golpear fuerte en la espalda sobre el gabinete de cristal, rompiéndolo y dejando a Bill inconsciente>>

Una lágrima salió por los ojos del maestro, no podía soportarlo más, él solo quería que su madre se fuera para siempre, él creía que su madre se había ido, pero no fue así.

—Bill, Bill, no llores, ¿recuerdas? —Tom entró en pánico al ver que su amado estaba llorando, lo besó, pero más lágrimas seguían cayendo de sus ojos— ¿Qué te hizo ella? —le preguntó, estaba completamente seguro que le había hecho algún daño antes. El joven siempre estaba muy feliz… debió haber sido algo demasiado malo para que lo hiciera llorar.

—Bien, déjame decirte… ella quiere un… nieto… ella es una alcohólica.

—¡¡¿Que soy qué?!!— la puerta de la habitación de Bill se abrió de golpe, haciéndole sobresaltar

—Ma… má… Que gusto verte nuevamente —le dijo, tragando audiblemente.

—Y quién es este Bill, ¿tu nuevo juguete sexual? —le gritó, apuntando a Tom.

—Mamá, por favor, vete.

—Nunca me vuelvas a hablar de esa manera, ¡¿ME ENTIENDES?! No olvides que naciste, que te di la vida —le dijo golpeándole fuerte.

Bill retrocedió —¡Y te dolió cada momento! —le gritó.

Tom también se levantó, mirando a la mujer, anonadado, sintió rabia hacia ella, que había golpeado a su amor.

—¡¿Perdón?! —Estalló— No soy ningún Juguete sexual, y por favor muestre más respeto hacia Bill. Usted está en su casa, en su habitación, y él ya no es ningún niño — le dijo hablándole con enojo a la mujer, controlándose de no golpearla.

Ella se paró frente a él.

—A quién mierdas piensas que le estás hablando, ¡tú, feo enano!, Bill realmente sabe como escogerlos, ¿cierto?

Bill se levantó del suelo cogiendo a su madre.

—Ese chico es el más hermoso chico que he conocido. Y tú, madre… tú eres una mierda de enana y ¡fea! —le dijo empujándola con rabia hacia las escaleras, desafortunadamente ella sobrevivió sin ningún daño— Perra gorda, sólo rebota

Tom sólo estaba parado, con sus ojos abiertos, inseguro de cómo reaccionar. La mujer les gritaba, pero él se sentía aturdido. Le habían llamado de nuevo feo… y no había un hueco, unas gafas, unos granos que culpar.

Su padre llegó justo para llevarse a la mujer con él, no sin antes lanzarle una fría mirada a Bill, él no podía estar ahí, aún no encontraba las fuerzas para consolar a Bill.

—Baby, no la escuches, ella es una alcohólica delirante, no está cuerda… ella… lo siento —le dijo Bill, abrazando fuertemente a Tom— Tú no eres feo y no dejes que eso que dijo te afecte… por favor —abrazó a Tom aún más fuerte, atrayéndolo a su cuerpo— Y tampoco miento Tom, tú eres hermoso

Tom escuchó a Bill, pero no podía entender lo que Bill le estaba diciendo, él solo sentía que lo abrazaba y se dejo ir en los brazos de Bill, con sus rodillas débiles y un sollozo rompiendo por su garganta.

Bill lo sostuvo, secándose sus inagotables lágrimas.

–Tom por favor, escúchame — tenía que sacar a Tom de esa idea, tenía que hacer comprender a Tom que lo que le decía era verdad.

Pero Tom estaba muy hundido en sus pensamientos. Lloraba y recordaba aquella mañana cuando todas las chicas del colegio le llamaban Sexy; tenía claro ahora que para ellos sólo era una burla más, de algún modo, aunque se esforzara, nunca sería lo suficientemente bueno.

Bill se abalanzó hacia Tom tirándolo al suelo

—Carajo Tom, eres jodidamente sexy —le grito apoderándose de los labios de Tom y haciéndole sentir su duro pene en el pecho.

Tom sintió el cambio de posición y abrió sus hinchados ojos al ver a Bill cernirse sobre él, gritándole algo sobre lo sexy que era para él.

—Bill, soy… ¿Tan feo? — le preguntó, inseguro de sí mismo, después de todos los cambios que se había hecho, la gente aún lo llamaba feo.

—¡No lo eres!, ella está totalmente ebria, ¿Viste a todas esas chicas? Querían follarte… Maldita sea… Te necesito… ¡Tú no eres FEO TOM! —le dijo empujando sus caderas hacia Tom.

Tom no pudo evitar gemir al sentir la dura erección de Bill en su estómago

—¿De veras? —Le preguntó con un poco más de confianza.

—Sí, maldita sea, eres un bobo… ahora, bésame —le ordenó.

Pero al momento que el rubio volvió a sus sentidos, no pudo evitar sentirse avergonzado. Bill ahí estaba sufriendo, y le estaba dando consuelo. Le dio un beso suave a Bill— ¿Estás bien? —le preguntó.

Bill le sonrió suavemente.

—Claro que estoy bien… mucho mejor ahora… han pasado muchos años desde que dejé que esa perra me molestara — le dijo, inclinándose para otro beso.

Le besó de nuevo y lo empujó.

—El piso no es el lugar más cómodo en el mundo —le dijo parándose y acostándose en la cama de Bill.

—¿Me vas a decir qué fue lo que pasó? —le preguntó.

Bill se recostó a su lado.

—Ella cayó en depresión, los doctores dijeron que no pudo ni conmigo ni con mi padre… No sé por qué… estalló después que le dije que era gay… me aventó contra el gabinete de cristal; me dieron 18 puntos en mi cabeza. Papá ganaba muy poco cuando empezó como dentista y ella gastaba todo en alcohol —miró a Tom— tiene un tornillo flojo.

Tom miró a su amante tiernamente.

—¿Estás seguro que lo superaste?

Ella le había hecho llorar después de todo…

—Sí, Supongo que duele cada vez que alguien se burla de alguien por ser «gay»… lamentablemente no murió hace años —Bill se acostó sobre su espalda mirando el techo.

Tom no sabía qué hacer para consolar al joven, pero se conformó abrazándolo fuertemente, quería decirle que estaba seguro que su madre lo quería, pero no sabía si fuera verdad.

—Puedes tener a mi mamá —le susurró.

Bill sonrió suavemente.

—Tom, si tu mamá fuera mi mamá, seríamos hermanos y podría ser ilegal para mí quererte —le dijo besando su nariz tiernamente— Ella puede ser mi suegra un día —rió, sin darse cuenta de lo que estaba diciendo.

Tom jadeó suavemente a las palabras de Bill, pero se las arregló para mantenerse en calma, o eso creía.

—Bueno, tú sabes lo que quiero decir, vas a estar conmigo bastante tiempo por mi parte, porque creo que estoy enamorado de ti, y creo que ella ya te ama también, entonces… —De repente, se llevó su la mano a la boca, dándose cuenta de lo que había dicho.

Bill se sonrojó.

—Creo… que yo también te amo —la voz de Bill era suave, tan frágil como un cristal.

Tom sonrió tímidamente bajando la mirada.

—¿Quieres decir que tú también? —le preguntó en voz alta.

—Nunca te mentiría… nunca —Bill sonrió, sus ojos aún miraban al techo, Tom no sabía qué le veía de fascinante ahí arriba, pero estaba sonriendo.

De repente, Tom se posesionó sobre Bill, colocándose el mismo entre Bill y lo que estaba viendo.

Bill sonrió dulcemente.

—Hola extraño, que casualidad verte arriba —besó al chico ligeramente, envolviendo sus brazos alrededor del trasero del chico.

Tom le besó de vuelta por un momento, antes que lo empujara.

—De hecho… —Beso— Quería… — Gemido— …Bill, déjame hablar —Se quejó

Bill lo besó nuevamente.

—Lo siento amor, ¿Qué?

—Bien… Quería preguntarte… Desde que hacemos estas cosas, y tú dices que me amas… y yo sé que te amo… bien… ¿Nosotros… qué es lo que somos exactamente? — le preguntó ruborizándose.

Bill le sonrió amorosamente.

—Tom, ¿quieres ser mi novio?

Los ojos de Tom se iluminaron.

—¡Sí! —dijo tosiendo— Bien, quiero decir si realmente quieres esto —miró suplicante a Bill, con esos ojos de cordero que su madre dijo que no podía rechazar.

—Si no quisiera, nunca te lo hubiese preguntado —le dijo besando al chico.

Tom lo besó también, oprimiéndose en Bill, ahora todo el drama había acabado, y las cosas estaban bien con Bill. Sintió como su pene cobraba vida.

—¡Oh Tommmm! — Gimió Bill. Movió al chico un poco más abajo, así chocaba en la dureza de Bill— Justo ahí —corrió sus manos arriba de la polera de Tom.

Tom se quitó su camisa, maravillado de como la temperatura en la habitación parecía haber subido. Gimió al momento que las manos de Bill le tocaron, así como la fricción deliciosa que estaban creando entre ellos. Bajó lamiendo el cuello de Bill, susurrando cerca de su oído.

—Yo quiero… contigo… ¡ahora!— su suave aliento hizo temblar a Bill.

—Desnúdate — le dijo Bill arqueando su espalda.

Tom se levantó, buscando a tientas su cinturón. Una vez que se lo desabrochó, sus pantalones cayeron al suelo juntándose alrededor de sus pies. Se quitó los zapatos y calcetines. y se sentó en la cama de su novio

—Tu turno —le dijo roncamente.

Bill se levanto quitándose sus jeans y los bóxers, luego deslizó su camisa por la cabeza.

—¿Me quieres follar? —le preguntó pícaramente.

& Continuará &

Jeje… Quieren mas???

Hasta el Próximo capítulo…

Besitos. gracias por leer…

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