Fic de blame_my_dirty_mind. Traducido por MizukyChan
FOE: Capítulo 24
Tomek miraba todo desde atrás de la plataforma de observación mientras las puertas del hangar Dogo se abrían y su nave flotaba lentamente dentro, hasta posarse en un puente. Corrió hasta las puertas del hangar, esperando impacientemente a que se abrieran, pero las sirenas todavía sonaban y las luces rojas brillaban. Tomó un par de segundo para que el aire del área volviera a presurizarse, pero él lo sentía como si se tardara toda la vida.
Las puertas de la entrada finalmente se abrieron y Tomek corrió hacia su nave. Subió por la escalera de acceso, que automáticamente se acercó a ella. Presionó los botones externos para abrir la cabina del piloto y se dio cuenta que de verdad, el sistema de piloto automático había sido activado, sin embargo, la cabina estaba vacía. La desilusión lo atravesó, pese a que ya esperaba algo así.
Escuchó pasos que venían desde atrás y de inmediato se volteó.
—¿Y bien? ¿Qué es lo que ves? —Preguntó Gustaf.
—Nada —respondió el otro con amargura, su rostro mostraba una mueca de enojo—. En realidad era solo mi nave —agregó, pero la verdad es que no estaba conforme con esa conclusión.
—No tiene sentido. ¿Por qué ellos se tomarían la molestia de devolverla? —Preguntó Gustaf.
—No lo sé —dijo Tomek como un quejido—. Quizás pensaron que la amaba demasiado y que no querría morir sin ella. —Bufó cínicamente—. Idiota —murmuró entre dientes.
Gustaf arrugó el ceño—. ¿Y yo qué hice?
—Tú no —respondió el otro—. Olvídalo. —Dio una mirada a su nave—. Más bien, debería prepararme para mi último viaje en mi nave. De regreso a Hunde…
—Entonces, ¿estás seguro de querer quedarte? —Preguntó Gustaf—. Andraz tiene razón, ¿sabes? Todos deberíamos irnos, por el bien de nuestra raza. El capitán ya dijo que no se consideraría como una ofensa si algún guerrero u oficial decide dejar su puesto. Y los Lords Caninos han hecho arreglos para que nosotros encontremos un curso hacia un nuevo hogar. Nadie te condenará, ni a ningún otro, por cambiar de parecer, Tomek. Además, sobrevivir es un instinto.
—No puedo simplemente abandonar a los que se van a quedar —dijo Tomek con firmeza—. No creo que podría perdonarme a mí mismo. Además, probablemente le haré mejor a mi raza con mi muerte.
—¿Qué? ¿Y por qué dices eso?
—Como dije, olvídalo —contestó el rastudo. Ni siquiera él mismo podía atreverse a admitir sus pensamientos traidores. Entró a la cabina—. Haré una revisión rápida de todos los sistemas, antes de mi partida. ¿Serías tan amable de guiarme a casa, Gustaf? —Pidió con una sonrisa suplicante.
—Por supuesto —respondió Gustaf, correspondiendo su sonrisa—. Es lo menos que puedo hacer por nuestro mejor guerrero. —Gustaf saludó a Tomek respetuosamente, antes de abandonar la estación para ir a su puesto.
Rápidamente, Tomek comenzó a revisar los controles de su nave guerrera, pero su mente perdió concentración, tratando de entender por qué había recibido de vuelta su nave.
—¿Por qué demonios me la enviaste de vuelta, Billeam? —Gruñó. Dejó de moverse cuando sintió el frío del acero sobre su sien. Su estómago se tensó.
—¿Acabas de maldecirme?
El escuchar el lenguaje felino inmediatamente calmó sus sentidos. Giró ágilmente. Siguió el brazo de la figura que sostenía el arma y sus ojos se maravillaron al ver la completa negrura del uniforme del piloto guerrero felino, que estaba de pie, al lado de la escalera.
—¡Billeam! —Tomek se quedó sin aliento. Lo miró sorprendido a través del visor polarizado de su casco.
Billeam apuntó hacia la frente del canino y Tomek parpadeó.
—Te mataré por lo que me has hecho, perro.
—¿Has venido todo este camino solo para matarme? ¿Por qué no simplemente esperaste a que la supernova lo hiciera? —respondió Tomek en idioma felino, sin sentirse para nada intimidado. En lugar de eso, su corazón latía fuerte de felicidad. Solo había una razón lo suficientemente poderosa para que Billeam hubiera venido hasta allí. El pelinegro bajó el arma, para poder quitarse el casco, pero Tomek lo detuvo. Sabía que de inmediato, los otros sentirían el aroma de Billeam y enviarían la alerta. El felino estaría a salvo, mientras tuviera puesto su uniforme.
—No. Tengo que sacarte de aquí —dijo Tomek, dando miradas hacia los costados del puente y las plataformas. El hangar estaba descuidado en esos momentos y sin guardias, sin duda, porque ya la mayoría se había ido y los que quedaban, se congregaban en otra parte del puente—. Ven, vamos.
Tomek rápidamente los sacó del hangar. Se ocultaban detrás de los objetos, corrieron velozmente hasta el umbral y caminaron con las espaldas pegadas a las paredes, haciendo lo mejor posible para no ser descubiertos.
De pronto, Billeam tiró del brazo de Tomek. El canino se detuvo y lo miró. Billeam señaló una puerta, sin decir una palabra, pero sugiriendo que entraran allí.
—No. Vamos, debemos seguir moviéndonos —respondió Tomek.
Billeam volvió a detenerse, señalando otra puerta. Tomek negó con la cabeza.
—No. No es seguro.
En su camino y en cada puerta, Billeam se detuvo e inquirió lo mismo.
—No, aquí no —dijo Tomek. Y en la puerta siguiente—. No… espera, no.
Billeam gruñó—. ¡Por el amor de Dios, solo encuéntranos una habitación!
Tomek lo silenció—. Okey, okey. —Pensó por un momento y luego sus ojos se iluminaron—. ¡Ya sé! —Tomó el brazo del felino y tiró de él, de regreso a su cela de confinamiento. Cerró las puertas con seguro, una vez que estuvieron dentro—. Okey, creo que aquí estaremos bien.
—Bien —dijo Billeam. Levantó su caso y lo arrojó hacia un lado y luego, bruscamente, presionó su boca contra la de Tomek. El rastudo estaba tan sorprendido, que le tomó un segundo comenzar a corresponder el beso. Sus brazos rápidamente fueron a rodear la esbelta figura del pelinegro, presionándolo más contra su deseoso cuerpo y fusionando sus labios con los de Billeam, incluso más profundamente. Su primer beso, no era más que una sombra comparado con este, excepto que este también estaba matizado con urgencia y necesidad, como si fuera a ser el último. Estaba completamente cegado por el beso, dándose cuenta lo muy satisfechos que estaban sus sentidos por él y como su cuerpo lo recordaba, rindiéndose fácilmente ante Billeam y a la forma en que sus cuerpos se amoldaban. El pelinegro soltó gemidos de deseo y desesperación en medio del beso. Comenzó a pelear con los pantalones de Tomek y una vez que se deshizo de ellos, ansiosamente cogió en su mano, el miembro del otro.
Tomek soltó una risita—. ¿Me extrañaste, no es así? —Lo molestó.
—Extrañaba esto, sí —respondió Billeam, para herirlo, masajeando la carne del canino.
—Oh, ¿solo esto? —Tomek le dio a Billeam un leve empujón, creando un pequeño espacio entre ellos. Sonrió ante la cara de fastidio del pelinegro. Billeam dio un paso para acercarse y Tomek lo retrocedió. El felino achinó los ojos—. ¿Por qué viniste hasta acá? —Preguntó de pronto—. ¿Por qué arriesgarías tu vida, viniendo hasta acá?
El pelinegro bufó, volteando, porque sus mejillas inevitablemente se tiñeron de rojo.
—Está bien, puedes decirme —agregó el canino, con la voz tranquila, sin tener para nada un tono burlón.
—¿Por qué quieres que lo diga? —Preguntó Billeam, volviendo a mirarlo—. ¿Qué, quieres volver a tener tu superioridad?
—No, sabes que no es sobre eso, es lo que menos me importa ahora. Solo quiero saberlo. Yo ya te lo he dicho incontables veces en caso de que tú no lo sepas.
—Tú sabes por qué —dijo Billeam—. Lo sabes desde el momento en que dejé que me follaras. Y luego cuando te besé voluntariamente. ¿Acaso no dejas que las acciones hablen por sí mismas?
—Algunas veces es lindo cuando las escuchas —respondió Tomek con simpleza—. Te da un poco de confianza, ¿sabes?
El rostro de Billeam se puso serio—. Es estúpido —dijo.
Tomek se alzó de hombros—. Tal vez, pero también me haría muy feliz.
—Te amo —dijo Billeam rápidamente. Tomek se sorprendió, no esperaba oírlo tan pronto, pensó que le tomaría un poco más de insistencia—. Te has convertido en el centro de cada pensamiento de mi mente. Tú te apoderas de cada impulso de este cuerpo. Ahora no puedo soportar estar lejos de ti. Te amo, Tomek.
—Oh, wow —dijo Tomek, emocionado casi hasta las lágrimas—. Y hasta ahora yo pensaba que era bueno con las palabras. —Volvió a envolver al pelinegro en un abrazo—. Supongo que ahora, tendré que dejar que mis acciones hablen por mí. —Le quitó el uniforme a Billeam y lo arrojó sobre la cama.
—¡Oh, Dios, sí! ¡Por fin! —Exclamó Billeam de gusto al ver la erección de Tomek aproximarse a él. No escondió sus sonidos de satisfacción cuando el rastudo se puso sobre él y comenzó a dejar besos cálidos sobre su pecho.
Tomek no podía pensar en nada más que en Billeam, en sus labios deseables, en lo cálida y suave que se sentía su piel y era como si, otra vez, todo estuviera bien y todo fuera perfecto. Con Billeam se podía olvidar de su enemistad contra los felinos y también del destino de su especie. Nada importaba, solo el hecho de que estaba ahí, con él y que el pelinegro lo amaba y que lo deseaba tanto como él mismo lo deseaba.
Rápidamente empapó dos dedos con el ungüento de sanación que sacó del bolsillo de su uniforme y besó a Billeam fuertemente en los labios en el momento en que los introdujo dentro de su cuerpo. El pelinegro se encogió un poco, pero no rompió el beso. Instantáneamente comenzó a sudar y enterró sus uñas en la espalda del rastudo cuando su cuerpo reaccionó a cada punzada de dolor. Tomek se movió con cuidado, con paciencia, observando cada reacción de Billeam. El cuerpo del felino se relajó, pero apretó el ceño.
—Suficiente —gimió. Jadeaba, mirando a Tomek—. ¡Juro que te mataré si no me follas ahora mismo!
Tomek mostró una sonrisa de lado. Le enloquecía de felicidad ver que el deseo Billeam era casi tan intenso como el suyo, tanto que se volvía pasivo y con deseos de ser conquistado. Excepto, por supuesto, que él lo haría parecer como que el moreno estaba a cargo. Tomek estaba muy feliz de poder complacerlo.
—Disculpa por ser considerado, no sé en qué estaba pensando —dijo y se lanzó a Billeam, quien arqueó la espalda de dolor y gritó de satisfacción.
Sus respiraciones febriles se volvieron más sonoras y rítmicas. Billeam gemía con cada embestida, su cabeza iba hacia atrás y así Tomek podía ver el blanco de sus ojos. El canino amaba verlo de esta forma y recordó que solo en sus últimos encuentros íntimos, y aunque todavía no se habían apareado, Billeam se dejó llevar y Tomek pudo ver en su rostro las expresiones de placer. Eso solo lo había hecho desearlo para tomarlo aquí y ahora, como para marcarlo, para hacerlo suyo, pero el amor siempre lo hacía desistir, más que el miedo de perder la confianza que le había costado tanto ganar.
Ahora se inclinó para besarlo, besar cada pulgada de su cuerpo. Haciéndole saber que esto no era un acto meramente de apareamiento, que no era solo saciar una necesidad física, como Billeam una vez lo consideró. Lo hacía porque estaba enamorado de él.
Besó la suave piel de los lugares que emergían entre su clavícula y el borde de su cuello y sintió como Billeam se estremecía debajo de su cuerpo. Y por primera vez dudó, él no había sido castigado por alguna entidad divina en el momento en que conoció a Billeam.
—Fui bendecido —susurró más para sí mismo. Los ojos del pelinegro parpadearon hasta abrirse.
—Aah… aahh… ¿qué?
—Solo ahora me he dado cuenta —dijo Tomek sonriendo. Bendecido por esta belleza mística y su por su amor, aunque no estaba seguro qué había hecho para merecerlo. El pelinegro lo miraba con una expresión adorable de perplejidad.
—¿De… aahh… qué estás… hablando? —Las palabras entrecortadas, salieron después de cada nueva embestida.
—Tú —respondió Tomek—. Tú me haces sentir bendecido. —Billeam hizo una mueca, de aquellas que hacía cada vez que no podía evitar sentirse abochornado, pero aun así, notoriamente emocionado por la adulación de Tomek. El canino achinó los ojos, sintiéndose tentado—. Eres tan hermoso, imperdonablemente seductor, sin siquiera intentar serlo. Lo sabes, ¿cierto? Apuesto a que no soy el único que ha deseado follarte solo con verte. —Billeam estaba gruñendo, sus ojos se cerraron apretados porque el placer crecía exponencialmente—. Pero deberías saber, que soy implacable contra mis enemigos, Billeam. Y tú no eres la excepción. —Tomek embistió más fuerte para hacer valer su punto. El pelinegro se arqueó, jadeando por el shock y el placer.
Sus gemidos comenzaron a mezclarse con maldiciones y Tomek supo que ya estaba cerca. Se quería forzar a sí mismo a ir más lento, a no dejar que terminara aún, pero se encontró embistiendo más rápido, incontrolable, atado al deseo de su propio cuerpo por buscar la liberación de su propio clímax. Billeam abrió más sus extremidades, dándole mejor acceso. Tomek empujaba de adentro hacia afuera, su frente transpiraba, sus ojos estaban profundamente conectados con los del pelinegro, al dedicarse únicamente a buscar su orgasmo.
—Aahh… aahh… ¡mierda! —Gimoteó Billeam.
Tomek dejó escapar un gran gruñido antes de exhalar un suspiro de satisfacción. La prolongada tensión en sus músculos disminuyó, mientras se retraía del cuerpo del felino. Se quedaron recostados uno junto al otro, sus respiración continuaban siendo laboriosas. Un largo momento de silencio siguió a su gratificante reunión, antes de que pudieran recuperar el aliento para formular palabras.
Tomek se volteó para mirar a Billeam—. No debiste haber venido, Billeam. Lo siento yo… —Quiso seguir, pero suspiró—. No planeo dejar a mi raza… Quiero decir que me voy a quedar hasta el fin y si te quedas aquí, morirás —le informó con sinceridad. El pelinegro también giró para verlo directo a los ojos, su expresión era tranquila y comprensiva, entendiendo los sentimientos de Tomek.
—Entonces moriré contigo —respondió calmadamente.
& Continuará &
OMG ¿Qué creen que pase ahora? ¡Morirán como Romeo y Julieta, por el odio entre sus razas? Están invitados a leerlo en el siguiente capítulo. Besos y gracias por venir.

Qué cosa más bella! ! Billeam mostrándose ansioso y mandon (amo eso en él♥) por querer hacer el amor con Tomek y le dijo que lo amaba! ! Qué bonito y luego Tomek haciendo una reflexión sobre que fue bendecido por la llegada del gato a su vida. .ainsss
E hicieron el amor y quieren morir juntos. Es bello, bello♥
NOOOO ME LA CREO QUE HERMOSO EL FINAL LLORO, noooo me encanta esto es amoooor gente amooor, me encanta no se cuantas veces lo he dicho
Esto es una verdadera belleza 🥰amo las traducciones son mi vida 🥰🥰🥰🥰🥰🥰🥰🥰🥰🥰🥰🥰🥰🥰🥰🥰🥰🥰🥰🥰🥰🥰🥰🥰🥰que no mueran porfa
No queremos que mueran, es la forma de que tenemos de disfrutar buenas historias de varios idiomas.
Si aquí lo que mata todo es el PLAGIO descarado en WATTPAD
No habia leído cosas más hermosa me he quedado sin palabras que describan lo que me ha hecho sentir está historia que no mueran ellos se aman