FOE 22 (P.1)

Notas de la autora:

Lo supremo en el arte de la guerra consiste en someter al enemigo sin darle batalla”

Tsun Tzu’s en “El arte de la guerra”

Fic de blame_my_dirty_mind. Traducido por MizukyChan

FOE: Capítulo 22

Las habitaciones de la nave nodriza estaban ocupadas por varios miembros de la tropa felina, además de la familia Real. El Rey Felino los reunía constantemente para entregarles anuncios importantes. En cada ocasión, Billeam asumía que reevaluaría su plan, porque siempre dudaba en usar el arma mortal, pero para su sorpresa, el Rey se mantuvo firme en su postura y solo requirió su presencia para finalizar los acuerdos y exaltarse en su triunfo y reírse ante la actual desgracia y aflicción de los caninos. Había una línea eterna de festines de celebración y suntuosas reuniones en honor de presenciar los últimos días de los caninos. Los perros se someterán, asumió el Rey, incluso aunque estuvieran a segundos de lanzar el arma contra su estrella.

Cansino, Billeam se volteó hacia una de las ventanas panorámicas y achinó los ojos ante la radiante estrella primaria de la especie canina. No se percató de la presencia del Príncipe felino cuando se puso de pie justo junto a él. El Príncipe le ofreció una copa con un brebaje oscuro. Billeam no la aceptó.

¿Por qué no estás bebiendo? Para estas alturas, ya esperaba verte completamente borracho.

Deseo mantenerme en alerta —respondió Billeam.

¿Alerta, por qué? Ellos no atacarán —dijo el Príncipe—. Y si quisieran, ya lo habrían hecho, pero serían demasiado estúpidos para atreverse.

Los perros hacen cosas estúpidas —contestó el pelinegro solemnemente. El Príncipe lo miró con curiosidad.

¿Sabes? Estás bastante diferente desde que regresaste.

¿Diferente? —Repitió Billeam, como si nada.

Bueno, para empezar, ya no te ves tan emocionado porque finalmente vamos a acabar con los caninos. ¿No era esto lo que siempre habías querido?

Sí —dijo el pelinegro—. Siempre quise ver que llegara este momento.

¿Y ahora que está aquí…?

Supongo que estoy satisfecho.

Y por como te ves, también estás aburrido. Es tan difícil complacerte. —El comentario del Príncipe, hizo que Billeam sonriera contento. Se volvió hacia el Príncipe y captó la mirada del Rey, mirándolos seriamente. La sonrisa del pelinegro desapareció. El Príncipe felino siguió la mirada de Billeam.

Parece que no quiere que esté cerca de ti —murmuró.

Él no quiere que yo esté cerca de ti —corrigió Billeam—. Él cree que me distraes de mis obligaciones.

¿Te distraigo? —El Príncipe sonrió. Billeam sonrió de lado—. De todas formas, no creo que tenga nada que ver con eso, solo está adoptando su papel sobreprotector.

Lo sé. Es muy controlador con todo lo que hace. Pero solo muestra cuanto quiere preservar el linaje real.

Tal vez debería aprender a meterse en su propia vida y dejar que los demás hagan lo mismo.

¿Ves lo que quiero decir? Siempre te has esforzado por hacer que él se sienta orgulloso de ti, siempre querías probarle lo bueno que eras ¿y ahora lo juzgas?

No sabía lo que se sentía estar a cargo de mi propia vida hasta que tuve que sobrevivir en ese planeta. Ahora no quiero revertir las cosas a como eran.

Él es tu Rey, no tienes alternativa.

Billeam giró y volvió a mirar a la ventana.

El Príncipe suspiró—. Estoy seguro que ya sabes que él se enfermó de gravedad durante tu ausencia. Fue muy desconcertante, ver como se movía por los corredores con ese humor triste y oscuro. Es bueno ver que se ha recuperado y que ahora está contento. Creo que ese es el verdadero motivo de esta celebración interminable.

Billeam continuó mirando hacia afuera, sin ser afectado por el comentario del Príncipe.

Él está orgulloso de ti, ¿sabes? —agregó el Príncipe—, incluso si no lo demuestra. Usó tu táctica y, como puedes ver, funcionó.

Por supuesto que funcionó —contestó Billeam resoplando con seriedad.

Fueron interrumpidos por un gruñido del Rey. El Príncipe felino rodó los ojos.

Bueno, supongo que ahora debo dejarte.

No, yo me iré —dijo Billeam—. Estoy harto de estas reuniones sin sentido.

El Príncipe arrugó el ceño—. ¿A dónde vas? —Preguntó.

Fuera.

Espero que no quieras decir con fuera… afuera. Sabes que estás suspendido, indefinidamente —le recordó el Príncipe.

Déjalos intentar detenerme —murmuró Billeam, caminando para salir de la habitación.

&

La nave nodriza felina apreció en el radar de Tomek poco después de haber dejado la ruta del hiperespacio. Inmediatamente puso su nave en modo furtivo.

Ahora veremos si la tecnología espía Asterion es tan buena como dicen. —Dejó que su nave se deslizara lentamente, usando propulsión mínima. Contaba los minutos para entrar en el rango de los radares felinos. El conteo llegó a cero y nada sucedió. No había alarma de naves guerreras felinas emergiendo de la nave nodriza. Aun así, Tomek no bajó la guardia.

Miró la gran nave felina que se acercaba a cada minuto e instantáneamente pensó en Billeam. Su deseo de verlo nuevamente era tan profundo que dolía. Su corazón comenzó a latir más fuerte y todo su cuerpo se tensó de nervios mientras su nave se acercaba a la nave nodriza, como si por su ansiedad pudiera verlo a través de esas gigantescas ventanas.

¿Estás dentro de esa nave, Billeam?

La nave nodriza felina era majestuosamente grande, costosamente adornada con una armadura de titanio y acero, que probablemente pesaba unos cientos de toneladas más que la nave principal del comandante canino. Tenía un diseño predominantemente felino y un esfuerzo por obviamente, hacerla lucir intimidante. Larga y elegante como una espada, con varias crestas sólidas unidas a ella, que la hacían lucir como un exoesqueleto, con por lo menos trescientos puertos de armas y torres, y lo que parecían ser los generadores de campos de fuerza más avanzados que hubiera visto.

Era la primera vez que Tomek se había acercado tanto a esta nave felina, como para apreciarla. Justo ahora, flotaba tranquilamente como una estación espacial, pero se preguntó, incluso visualizó como sería en batalla.

Se tensó al ver un par de naves guerreras felinas emerger de una plataforma de vuelo, esperó oír sonar las alarmas, pero las naves siguieron su camino, sin reaccionar.

Aún no podía creer que hubiera llegado tan lejos y se dio cuenta que ni siquiera Gustaf pensó que se las arreglaría para llegar tan cerca de la nave felina, antes de ser asesinado. Lleno de una renovada confianza, activó el sensor para captar la señal de comunicación en un intento de interceptar las comunicaciones entre las naves guerreras felinas y la nave nodriza. Con su conocimiento del lenguaje felino, podría saber exactamente qué estaban diciendo.

Su computador inmediatamente tuvo un desperfecto por la sobrecarga en la señal. Arrugó el ceño. La pantalla mostró estática, pero captó una advertencia por la alta interferencia magnética. Recordó a Andraz diciendo que la nave nodriza estaba ubicada cerca de un punto-X y supuso que la influencia del fuerte campo magnético interrumpía las conexiones de sus instrumentos de intercepción. Su pantalla permaneció muerta. Maldijo y esperó que al reiniciarla, pudiera componerse.

Afortunadamente funcionó, el monitor volvió a la vida, pero se dio cuenta con sorpresa y casi con miedo, que su modo de espía, se había desactivado al reiniciar. Su intento de volver a instalarlo, falló, como si al reiniciar, todo el modo espía se hubiera descompuesto.

Oh, oh…

Su alarma de ataqué se activó y casi de inmediato un despliegue de naves enemigas lo rodeó en su radar.

Puf, demasiado bueno para ser real, de todas formas —murmuró desilusionado, al acelerar para evitar los rayos láser.

Aunque sentía la necesidad de contra-atacar, se refrenó a sí mismo y solo se dedicó a hacer maniobras evasivas. No quería provocar más a los felinos de lo que ya estaban, porque sin duda los había sorprendido mucho al ver lo cerca que había llegado de su nave principal sin que ellos lo notaran. Pero pensó que no sería buena idea atacarlos, en caso de que cumplieran su amenaza de soltar el arma letal. Obviamente no quería ser recordado como el causante de la supernova.

Hizo lo mejor posible, pero fue solo cosa de tiempo para que su nave estuviera rodeada. La alarma de que estaba siendo apuntado, sonaba como si fuera a explotar. Tomek deseó poder apagar la cosa, para poder morir en paz. El sonido se detuvo, sorprendiéndolo al sentir la abrupta paz. Miró las naves guerreras felinas, todavía en posición, perfectamente alineadas alrededor de él, pero todas habían dejado de apuntarle. Un movimiento captó su atención y vio una nave felina descendiendo y alineándose frente a él.

El corazón de Tomek se saltó un latido.

Billeam —jadeó.

La nave felina retrocedió y se puso en marcha, desapareciendo de su vista. Tomek tragó pesado, una vez más quedó solo en medio del círculo de guerreros felinos. Y luego, los pilotos frente a él cambiaron sus posiciones, rompiendo el círculo y abriendo una abertura, mientras los que estaban detrás de él, lo cercaron. Tomek fue obligado a encender su nave. Su corazón latía rápido mientras las naves guerreras lo guiaban hacia el puente principal de la nave nodriza.

&

¡Mierda! Solo matemos al perro.

No hasta que entregue el mensaje. El Rey ya lo está esperando.

Tomek recibió un puñetazo en el estómago de uno de los guardias felinos.

Lo bueno es que no nos ordenaron ser corteses con él. —Los guardias felinos rieron.

¡Muévete, perro! —Lo empujaron hacia adelante, golpeándolo con las armas.

Estaba siendo escoltado por cuatro guardias felinos hacia las habitaciones del Rey, aparentemente. Los felinos lo encadenaron en el momento en que detuvo su nave. Tomek pensó que lo trataron como todo un prisionero, pero no tenía idea de qué mensaje hablaban.

Un rayo láser sonó de pronto y un guardia cayó al suelo. Los otros guardias rápidamente se voltearon y apuntaron sus rayos a Tomek. El canino levantó las manos, rindiéndose. Uno a uno, vio caer a los guardias, desmayados justo en frente de él.

El corazón de Tomek latía como queriendo salir de su pecho cuando vio a Billeam aproximarse a él. Su estómago se agitó de felicidad y se encontró a sí mismo, encantado una vez más por su sobrecogedora belleza. No pudo evitar sonreír, aun cuando el pelinegro lo miraba fieramente.

Billeam —dijo, exhalando de gusto.

¡Cállate! —Lo regañó el otro—. Tú, perro estúpido. ¿Qué demonios crees que estás haciendo?

Fui enviado en una misión para evitar que ustedes nos destruyan —respondió Tomek con simpleza.

¡Hah! ¿De verdad creías que podrías cumplir eso tú solo?

No, sabía que lo más seguro era que muriera, pero quería venir aquí. De verdad esperaba poder volver a verte —contestó el canino. Billeam hizo una mueca—. Tú mentiste sobre el mensaje para salvarme, ¿no es así?

Billeam achinó los ojos de furia. Agarró a Tomek por el brazo y lo arrastró por el corredor.

Perro estúpido —dijo enojado—. Aun si te dejaran subir a esta nave, deberías saber que no tomamos prisioneros.

Se detuvo justo frente a una puerta ovalada y presionó algunos botones. Cuando la puerta se deslizó para abrirse, Tomek vio que era un dispositivo de escape. El pelinegro empujó a Tomek hacia el interior.

¡No! —La mano del canino se aferró al borde de la puerta—. No me envíes de regreso. No me importa si muero, yo solo quiero estar cerca de ti.

Ugh. —Billeam hizo una mueca, otra vez, como si estuviera sufriendo. Miró a Tomek y se lanzó a él, cogiéndolo por el cuello de su ropa, estampando sus labios sobre los contrarios y dejando en ellos, el beso más apasionado que Tomek hubiera recibido. Tomek gimió soñadoramente, prácticamente extasiado cuando Billeam separó sus labios perfectos y la lengua entró en su boca, desplegándose y acariciando la suya con un movimiento celestial.

Sus bocas se separaron cuando Billeam retrocedió. De un empujón volvió a meter a Tomek dentro del dispositivo. La puerta se cerró y se aseguró antes de que pudiera hacer nada. El dispositivo de escape se puso en movimiento y fue eyectada de la nave.

& Continuará &

Tomek lo consiguió, vio a Billeam y además, fue besado aaawww. ¿Pero, será este el fin? Los felinos están decididos a destruir a los perros. ¿Terminará el fic en tragedia? Están invitados a averiguarlo. Besos y gracias por leer esta traducción.

4 comentarios en “FOE 22 (P.1)”

  1. Siiiiii! Por fin el anhelado beso! ♥ jejeje lo sabía, Billeam también se quedó con las ganas de besarlo ! Ese par se ama! El gato lo salvó hoy dos veces aún siendo peligroso, aun yendo contra sus principios y su origen (tal como Tomek) .

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