FOE 10 (P.2)

Fic de blame_my_dirty_mind. Traducido por MizukyChan

FOE: Capítulo 10

El perro estaba sobre él, obligándole a juntar sus muñecas.

¡No! ¡Déjame ir! —Luchó con todas sus fuerzas. Nunca había experimentado el ataque físico de un canino, pero ahora entendía por qué era inútil luchar con ellos uno a uno. La fuerza de los perros era brutal, podría ser muy similar a tratar de luchar con uno de esos robots. Nunca antes había sido sometido por un perro. Era completamente humillante y no podía soportarlo.

Gruñó cuando el perro ató firmemente los cordones en sus muñecas y luego continuó atando sus tobillos. Al terminar, el perro lo miró con una sonrisa burlesca.

Ahora veamos si tratas de rasguñar mi cara otra vez.

¡Jódete, perro! ¿Crees que ganaste? ¡Todos ustedes están muertos! Nuestra arma te destruirá a ti y a toda tu inútil especie y luego, cuando menos te lo esperes, ¡yo te destruiré!

De verdad eres muy hermoso, ¿lo sabías?

Y no hay forma en que lo puedas evitar. Si crees que me harás hablar, ¡estás perdiendo el tiempo!

¿Entonces, no puedes entender la lengua común? No importa, yo, de verdad quería ver tu cara una vez más.

El perro se quedó de pie y suspiró. Hizo una mueca, tocando su estómago—. Dios, me muero de hambre. Iré a buscar algo de comer. Algo para llenar nuestros estómagos para variar. —El perro se frotó el vientre en movimientos circulares—. Comida —dijo e hizo sonidos con la boca, como si masticara.

Fácilmente comprendió que el perro quería alimentarse y luego lo vio con intensiones de marchar.

Sabes que sabré si te mueves un centímetro, ¿verdad?

El perro lo apuntó amenazantemente con el dedo antes de girar y marcharse.

Una vez que el perro estuvo fuera de su vista, luchó contra sus ataduras. Trató de morderlas, pero fue inútil. La fibra era resistente y dura como el plástico. Después de esforzarse y llenarse de sudor, finalmente el dolor alrededor de sus muñecas lo obligó a desistir. Todo era en vano, no pudo moverse ni una pulgada. Se quedó quieto, cansado y enojado. Y aunque fuera capaz de escapar y corriera lo más rápido posible, seguramente el perro lo cazaría. Sabía que no había donde esconderse cuando el sentido del olfato de un perro estaba tras su pista. Suspiró, todavía preguntándose cómo había llegado hasta ahí, para terminar a merced de un perro.

¿Giorgi, dónde estás cuando te necesito? —murmuró—. No creerías si te digo dónde estoy —dijo riéndose de sí mismo. Dio una mirada alrededor, al bosque—. De todas formas, ni siquiera sé dónde demonios estoy. —Luego miró al suelo, desalentado—. Desearía poder decirte que no estoy muerto.

El sonido de un bufido lo alteró. No había nada a la vista, pero podía oír la respiración de lo que fuera que estaba rondando ahí—. Por lo menos aún no —dijo, asumiendo que estaba a punto de ser atacado por la vida salvaje del bosque. La criatura se acercó, era pequeña, robusta y gorda, como un pequeño hipopótamo, pero tenía varias corridas de dientes puntiagudos como agujas. La criatura gruñó, mostrando su mandíbula y corrió en su dirección.

¡Mierda! —Bajó la cabeza y dobló las piernas bajo su pecho. Se enderezó hasta erguirse y comenzó a dar saltitos lo más rápido que pudo, lejos de la criatura. Prontamente se tropezó con algo suave en el suelo y cayó. Vio a la criatura acercarse cada vez más y casi se vio a sí mismo siendo devorado.

De pronto la criatura gimió y cayó muerta a sus pies. Notó el agujero carbonizado en su piel y volteó en busca del perro. El perro reapareció por entre los troncos de los árboles, todavía apuntándole con el arma a la criatura.

Esa cosa parece que tiene mucha carne, pero huele horrible.

El perro pateó a la criatura muerta para quitarla del camino, y luego, arrojó al piso, un par de animales pequeños, gorditos y llenos de plumas

¿Buena caza, eh? —dijo mirándolo. El perro tenía una expresión arrogante y habría podido jurar que estaba presumiendo sus habilidades de caza. Desvió la mirada, fastidiado. El canino soltó una risita.

El perro comenzó a reunir rocas, rompió unas ramas y trozó unas cortezas, apilándolas todas juntas. Todo el tiempo que el perro se movía alrededor, deseó saber qué estaba planeando, ¿por qué lo estaba manteniendo vivo?

Ahora algo de fuego. —El perro usó su arma contra la madera y el fuego inició. Arrancó las plumas y luego clavó los animales a un palo y los puso sobre las llamas. El simple aroma de la carne asándose era gratificante, pero deseó que no los volviera a atacar la vida salvaje.

Una vez más, se puso a observar al perro, desconcertado. Puede que el perro no supiera nada. Ser atrapados fue un asunto de mala suerte, así que no podía encontrar una razón lo suficientemente buena como para que el perro lo quisiera mantener con vida.

El canino le devolvió la mirada y nuevamente empezó a hablar en lengua común, mientras se volvía a los animales en el palo. No entendía ni una palabra del idioma canino y su conocimiento de la lengua común era muy pobre, pero el tono gentil del perro, no era para nada amenazante y eso lo intrigaba.

¿Y ahora me vas a decir tu nombre? Yo soy Tomek —dijo y tocó su pecho y luego lo señaló a él.

Él bufó y desvió la mirada. Que insolente de su parte, creer que simplemente puede hablarle y preguntarle el nombre, como si fueran amigos.

Está bien, ya que no me dices tu nombre, tendré que usar otra cosa. Te diré “gata”

Volteó la cara al gato, quien tenía una mueca por la ofensa.

Oh, así que sí conoces esa palabra. —El perro soltó una risita—. Supongo que la habrás escuchado en alguna ocasión, ¿eh? Aunque yo no estoy diciendo que seas una, solo digo que te pareces a una. Entonces… Tomek-Gata. —El perro volvió a señalarlo a él, llamándolo como un gato hembra. Le respondería solo para hacerlo callar.

Billeam —murmuró de mala gana.

El perro sonrió, contento—. Billeam. Nunca había conocido un felino como tú, Billeam. Ni siquiera me había importado hablarle a uno. Para ser honesto, creí que salvarte a ti era una locura de mi parte. Rayos, todo esto está mal y no tengo idea qué estoy haciendo y… bueno, aquí estoy, hablándote. Es una locura. Apuesto a que crees que estoy loco, Billeam.

El perro hablaba y hablaba y utilizaba su nombre sin importancia. Billeam rechinó los dientes, deseando poder quitarle el arma. Si tuviera ese poder entonces los roles se invertirían, con la excepción de que él no lo tendría como prisionero, él lo mataría a la primera oportunidad. Achinó los ojos, meditando la idea.

Creo que está listo. —El perro sacó del palo, a los animales ahora asados. Le sacó una pata y arrancó la carne con sus incisivos—. Hmhm, está bueno, aunque creo que todo sabe bien cuando te mueres de hambre.

Billeam observó comer al perro y pudo sentir su vientre moverse, rogando por comida.

El perro sacó otra de las patas y luego se acercó a él. Se puso en cuclillas—. Toma. —Le ofreció el tuto. Billeam no supo de dónde sacó la fuerza para resistir su instinto de supervivencia, pero se las arregló para voltear la cara, negándose a comer. No permitiría que el perro lo mantuviera con vida y siguiera con su plan, prefería morir de hambre que ser su prisionero.

¿Qué? ¿Demasiado orgulloso para dejar que un perro te alimente? —El perro frotó la carne contra su boca. Billeam se alejó—. Vamos, dale una mordida. Sé que tienes hambre. —El perro insistió, poniendo el tuto contra su boca. Billeam lo miró con ira en los ojos. Abrió la boca y le dio una gran mordida a la carne, luego miró de frente al perro y le escupió en la cara.

El perro limpió su cara manchada. En un brusco movimiento tomó a Billeam por el cuello y embistió su cuerpo contra el tronco de un árbol—. Ahora escúchame, Billeam. Vas a comerte esto, ¿entiendes? Porque no usé mi última vida en ti, solo para que la vayas a perder muriendo de hambre.

El perro estaba tan cerca que el corazón de Billeam se aceleró. Nunca había estado tan cerca de un perro, tan cerca que su cuerpo lo sobrecogía con toda clase de alertas de peligro. Miró al perro directo a los ojos y pudo ver que no había peligro en absoluto, lo cual era extraño. Aunque sí podía percibir el enojo, así como sin duda, el perro podía oler su miedo.

Meditó la situación, pensando que si el perro veía que era un buen prisionero, hablando figurativamente, tal vez podría soltar sus ataduras. Dejaría que el perro creyera que se estaba saliendo con la suya y luego esperaría una oportunidad, porque encontraría una oportunidad cuando se distrajera y finalmente se las arreglaría para mejorar su situación después de matarlo.

Billeam se relajó sumisamente y cuando el perro llevó la carne a su boca una vez más, la mordió y masticó. El perro lo observó sospechosamente, achinando los ojos. Billeam tragó y el perro sonrió cuando vio la comida descendiendo por su garganta.

El perro lo dejó terminar ese trozo de carne y luego le llevó otro trozo del animal y otro más, hasta que estuvo más que satisfecho. Eventualmente tuvo que alejar la cabeza, porque un mordisco más lo haría vomitar. El perro siguió forzando la comida en su boca, así que gruñó.

¡Para ya, perro! ¡Es suficiente, estoy satisfecho!

Bien, parece que eso significa que nada más. —El perro finalmente alejó la comida y se quedó mirándolo en silencio.

Billeam achinó los ojos, simplemente porque sabía que el perro estaba planeando algo malo. Desvió el rostro y alzó los hombros, enojado por verse tan vulnerable. Merecía perecer por desgraciar a su especie. Solo ahora comenzaba a desear haber obedecido las órdenes del Rey. Otra vez giró el rostro, encarando al perro con total desprecio.

El perro se sorprendió y desvió la mirada. Billeam vio como se levantó con rapidez y se dirigió a su nave, con movimientos nerviosos. Parpadeó, extrañado por su reacción, como si su sola mirada lo hubiera aguijoneado como el veneno de una serpiente. Pero por lo menos había entendido el mensaje.

Sí, estás cometiendo un enorme error al mantenerme con vida, perro. Haré de tus días, un infierno.

& Continuará &

Billeam es un gato orgulloso. Mientras que Tomek salió casi corriendo por su mirada enojada. ¿Recuerdan ahora el dicho “como el perro y el gato”? ¿Qué harán ahora que Tomek sanó a Billeam? ¿Se irán del planeta enano? ¿Se harán amigos? Bueno, para saberlo, los invito a continuar con la lectura de este extraordinario fic de Blame_my_dirty_mind.

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