Escort. FIN

Escort. FIN

“Escort” Fic de Gaja. Traducido por Elle-R

Epílogo

—Y eso es todo —dijo Bill, metiendo la última caja en la bolsa de la compra y se la entregó a la mujer al otro lado del mostrador. —Si tiene cualquier problema, por favor, no dude en llamar.

Asintiendo hacia Bill, la mujer le dio lo que Bill supuso que era una sonrisa antes de girar e irse, las pequeñas campanillas sobre la puerta sonaron cuando ella salió.

—Gracias por encargarte de la señora Benson —dijo Angela, saliendo a hurtadillas de atrás y apoyándose en el mostrador que estaba al lado de Bill. —Juro que esa horrible vieja bruja me odia y sólo viene para intentar hacer mi vida miserable.

—No es tan mala —dijo Bill, frotando la espalda de Angela para consolarla. —Además voy a recibir una comisión bastante dulce de la venta de hoy, así que me inclino a pensar que ella es genial.

Angela le dio un codazo a Bill en el costado, quejándose de cómo todas las mujeres que iban parecían inclinadas a comprarle más a él que a ella y todo lo que Bill pudo hacer fue sonreír a cambio. Había estado trabajando con Angela los últimos cinco meses, ayudando a la gente con más dinero que sentido comprar ropa y zapatos, y pequeños accesorios para igualar cualquier estilo que iban a conjuntar. Resultó que Bill tenía un excelente ojo para las curvas y la moda, y después de los primeros provisionales pares de meses tratando de convencer a la gente de que lo dejaran intentarlo, había ganado un grupo bastante decente de clientes habituales que entraban y preguntaban por él por su nombre. Lo mejor de todo, por más que Angela siempre se había quejado, a Bill realmente le gustaba este trabajo y la oportunidad de ayudar a las personas para que se vean bien, por no mencionar el hecho de que tiene que pasar la mayor parte de sus horas de trabajo comprando, algo que le iba a la perfección.

En resumen todas las cosas iban bien con el trabajo, y era agradable llegar a pasar tanto tiempo con Angela entre esperar que las personas llegasen. Ella se había pasado los primeros meses interrogándolo exhaustivamente sobre historias acerca de su antiguo trabajo, escuchando con gran asombro en los ojos las cosas que su mojigato Bill había hecho.

Bill había tenido el cuidado de dejar de lado los nombres y descripciones de las otras personas involucradas, fiel a los propios actos que había aceptado mantener en el anonimato. Por supuesto que el anonimato era difícil de mantener cuando los antiguos clientes deciden ir a donde trabajas.

Inicialmente Bill había entrado en pánico cuando Cassidy entró por la puerta, haciendo una excusa vaga a Angela sobre necesitar algo de la parte de atrás, y Bill se había marchado lo más rápido que pudo, algo que no había sido lo bastante rápido. Cassidy llegó a tener que decirle a Angela que lo haga regresar para que le eche una mano, y había pasado todo el tiempo hablando sobre lo agradable que era volver a verlo y cómo ella esperaba que estuviera disfrutando el trabajo, y que tendría que volver tan a menudo como le fuese posible, porque era un excelente ayudante. Bill había acabado asombrado más allá de las palabras ante cuán agradable había sido el encuentro, teniendo en cuenta lo horrible que habían terminado sus anteriores encuentros con clientes. Cassidy ni una sola vez le hizo proposiciones o comentarios lascivos, y por último consiguió que la mujer se llevara un par decente de zapatos. Al final, él la había despachado con dos grandes bolsas, una comisión masiva para él, y una promesa de otro gran viaje de compras la próxima vez que ella estuviese cerca.

También había terminado diciéndole a Angela todo sobre ella y su pequeño consolador con arnés del molde de Bill, lo que hizo que Angela le mirara fijamente boquiabierta, y ella declaró que también quería uno, aunque no lo utilizaría, por supuesto. Sin embargo, eso no había detenido a Bill de burlarse de ella al respecto para el resto del día.

Las cosas con Kat habían tomado más tiempo que con cualquiera de los otros amigos de Bill, sobre todo después de que ella había aparecido en su siguiente salida en grupo con una férula en la mano. Resultó que Bill tenía razón sobre la reacción de Kat al sumar dos más dos con Richard y cómo él conocía a Bill, y aunque ella no había terminado por romper la nariz de Richard, lo había dejado con una contusión bastante decente y se ganó un dedo torcido por sus esfuerzos. Le tomó más de una noche de arrumacos, bebidas, y darle esos pequeños trozos de fondue de chocolate bañados en bizcocho para que Kat finalmente suspire y abrace a Bill, diciéndole que ella todavía lo quería muchísimo sin importar lo que era o no sería nunca más. Unas semanas más tarde, y las cosas volviendo a la normalidad con Kat invadiendo el espacio personal de Bill en cada oportunidad como siempre había hecho, esta vez metieron a Tom en la mezcla junto con ellos.

Por su parte Tom y Bill estaban más unidos que nunca después de ochos meses juntos. Bill había acabado mudándose a la casa de Tom después de darse cuenta de que había estado gastando todo su tiempo en busca de una nueva casa mientras que la de Tom no había sido realmente un “hogar” en una semana. Incluso todos sus conjuntos favoritos y la mitad de sus jabones, maquillaje y otros cachivaches ya se habían mudado. Tom había estado más que encantado cuando Bill abordó la idea, ofreciéndose a alquilar un camión ese mismo día para llevar el resto de las cosas de Bill. A finales del mes todas las pertenencias de Bill estaban junto a las de Tom, llenando las habitaciones medio vacías que Tom nunca había tenido tiempo de amueblar adecuadamente, y Bill había decidido que nunca, nunca más se mudaría en febrero porque era horrible y fangoso.

Sin embargo, pasar la noche acurrucado a Tom en la casa de ambos, bebiendo chocolate caliente, había hecho que todo parezca considerablemente mejor.

Al día de hoy, a Bill le costaba creer lo afortunado que había terminado siendo. Había peleado y luchado en contra de enamorarse de Tom, haciendo todo lo posible para alejarlo o convencer a Tom de que no lo quisiera, y todo fue en vano. Sin importar lo que hacía, Tom siempre parecía volver y terminar siendo más atrayente que la vez anterior, debilitando la determinación de Bill con un beso tierno a la vez. Tom había estado apoyando a Bill durante los últimos meses en su trabajo, aceptando que Bill hacía lo que tenía que hacer sin juzgarlo o presionarlo demasiado para que lo deje, y Bill lo amaba por eso.

Asimismo, Bill apenas podía imaginar su vida sin tener a Tom en ella, algo que le aterrorizaba y causaba una calidez en su vientre al mismo tiempo. Había tantas cosas de Tom en su vida ahora que él no quería estar sin ellas, desde las grandes cosas como sólo tener a Tom allí cuando lo necesitaba, a las pequeñas y extrañas cosas como la pequeña telaraña de baba que atrapaba en el pirsin de Tom mientras dormía y lo curiosamente adorable que Bill lo encontraba. Había pasado mucho tiempo desde que Bill había permitido que alguien se acerque tanto a él, y todavía sufría la ocasional reacción instintiva de querer apartar a Tom, pero Tom mantuvo siempre su palabra y no dejó que Bill dude por algo trivial, y Bill siempre se alegraba por ello al final.

Bill miró hacia el sonido de las campanillas de la puerta sonando de nuevo, y le dio una sonrisa feliz y radiante al recién llegado. —Hola, preciosa. —Tom saludó mientras cruzaba la sala con una sonrisa de las suyas.

—Hola —contestó Angela con un guiño, consiguiendo un pequeño codazo de parte de Bill. —Oh, está bien. Voy a por algunos tacones más de la parte de atrás. Ustedes dos compórtense aquí, este es un establecimiento respetable.

Bill le indicó a Angela con un gesto de la mano que se fuera, esperando hasta que ella desapareció en el almacén para inclinarse y reclamar un beso rápido de Tom. —¿Qué estás haciendo aquí?

—Bueno, vaya saludo —dijo Tom con una carcajada, apoyándose en el mostrador. —Quería pasar por aquí y ver si querías ir a cenar después del trabajo.

—Siempre vamos a cenar después del trabajo —dijo Bill, acariciando suavemente la parte posterior de los dedos de Tom en el mostrador.

—Lo sé —dijo Tom, rascándose la mejilla de esa manera algo nerviosa que hizo que Bill piense que algo estaba pasando. —Estaba pensando en que podríamos hacer algo especial esta noche.

—¿Por qué? —preguntó Bill, alzando una ceja.

—Porque hoy es algo así como un aniversario para nosotros. Nos conocimos hoy hace un año —dijo Tom.

—¿Nos conocimos? —preguntó él, lamiéndose los labios e inquietando a Tom.

—Sólo porque no es el tipo más común de presentación no significa que no quiera celebrarlo —dijo Tom, tomando las manos de Bill entre las suyas. —Eso me llevó a ti. Creo que es algo que definitivamente vale la pena celebrar.

Sonriendo alegre, Bill robó otro beso de Tom. —Eres la cosa más adorable de todas. —Bill susurró, rozando su nariz contra la de Tom. —Me encantaría ir a cenar contigo esta noche.

—Tenía la esperanza de que estarías de acuerdo —dijo Tom, aliviado. —Te veré de nuevo tras el cierre, entonces. —Inclinándose de nuevo, Tom besó a Bill en la mejilla.

—Te amo —susurró al oído de Bill, acariciando su mejilla con ternura antes de alejarse.

—También te amo. —Bill respondió con una sonrisa de adoración que persistió hasta que Tom estuvo fuera de la puerta. Bill nunca había pensado que ésta sería la forma en que su vida iba a terminar, pero estaba excepcionalmente contento de que fuera así.

F I N

4 comentarios en “Escort. FIN”

  1. 💞💞💞💞 una historia hot pero sobre todo hermosa, ton es un amor y Billy quedó atrapado por ello.
    Gracias por subirla 😀💐💐💐💐💐

  2. Cada historia aqui me da felicidad gracias a la escritora a Mizu por publicarlas sin duda esta me engancho de prinsipio a fin la ame 💋🥰💋🥰🥰🥰

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

error: Contenido protegido
Scroll al inicio