7: Sábado 6:00 PM

Fanfic de Froggy. Traducido por MizukyChan

Capítulo 7

Sábado

6:00 PM

Han pasado 54 horas desde la última vez que vi su sonrisa.

.

Georg y Gustav pasaron el día junto a Tom, dejándolo solamente cuando eran llamados para ser interrogados por la policía. Mientras estaban con la policía, Georg y Gustav hacían sus propias preguntas y regresaban con Tom para contarle todo lo que habían descubierto.

Ellos creen que el video no fue posteado de ningún lugar público. Hay una gran probabilidad de que nadie lo vea nunca, pero no saben a quién más se lo ha enviado por email —dijo Gustav, mientras se sentaba junto a Tom.

Georg se hundió en el sofá al otro costado y suspiró. Ninguna era en realidad buenas noticias, pero intentaban verle el lado positivo—. Así que no tendremos que preocuparnos porque las fans lo vean y ya no tendremos que volver a tratar con los reporteros.

Tom asintió levemente. Las reacciones de las fans era lo último que estaba en su cabeza, pero era un alivio saber que los reporteros no tendrían la oportunidad de tergiversar lo que había visto en la cinta. Tom no estaba realmente seguro de cómo podrían echarle la culpa a Bill después de verlo, pero probablemente encontrarían una forma. Tom no había descubierto, hasta mucho más tarde, lo que la periodista rubia había dicho en la conferencia de prensa, y sólo se enteró después de escuchar una llamada telefónica entre David y un abogado. Aparentemente la revista en la que ella trabajaba había reportado que Bill se había ido voluntariamente y que había huido con un amante. La periodista había sido acusada de interferir con una investigación y por retener cámaras de vigilancia, pero las otras revistas amarillistas, continuaron haciendo descaradas acusaciones sobre amantes secretos y acrobacias publicitarias. Al menos los noticieros reales basaban sus reportajes en los hechos.

Realmente sólo había una cosa en la mente de Tom—. ¿Lo rastrearon? —Preguntó. Era una de las pocas frases que había oído desde que vio el video. Era su esperanza. Si podían rastrearlo, entonces podrían encontrar a Bill.

Georg puso una mano en el hombro de Tom y le dio un apretón gentil, respondiendo la pregunta sin palabras. El pequeño acto de confort tenía como intención tranquilizarlo, lo que significaba que la respuesta era no.

Todavía lo están intentando —ofreció Gustav—. Dijeron que el tipo lo había posteado detrás de los proxies… uh, eso significa que está escondiendo su ubicación real. Ellos creen que es muy bueno con computadores. Probablemente un hacker promedio. Pero hay algunas pistas en el video. No me dijeron qué cosas, pero dijeron que ayudaría.

Tom le dio otro pequeño asentimiento y alzó la vista al reloj de la pared. Pasaban de las seis. 54 horas desde que hablaron por última vez. 53 horas desde que lo habían tomado. Hora de las noticias de la tarde. Hora de torturarse a sí mismo.

Noticias —murmuró el rastudo, haciendo un gesto a la televisión.

Tom… no creo que sea una buena idea —la mirada de hielo que Gustav estaba recibiendo de Tom lo detuvo de golpe. No se podía discutir con Tom sobre estas cosas. Era inútil—. Está bien —accedió. Gustav se estiró para tomar el control remoto y encendió la tele en el canal de noticias que había estado reportando los hechos más cercanos a la realidad.

Tom, de verdad no deberíamos ver esto. La policía ya nos está diciendo todo. No hay razón —dijo Georg con tono suplicante. Las noticias siempre parecían empeorar todo, incluso si Tom no podía entender todo lo que se dijera. Tenía un don para recordar las palabras y buscarlas más tarde, lo que provocaba que estuviera molesto una vez más.

Vamos, Tom. No te hagas esto a ti mismo —le suplicó Gustav.

Sshh —Tom los miró feo, quitando la mirada del televisor un momento.

Noticias de última hora en el caso del secuestro de Bill Kaulitz.

Georg y Gustav se prepararon. Por lo que sabían, la única noticia reciente era el video, y les aseguraron que no se había hecho público.

Nuevas fotos mostrando al famoso joven herido y atado fueron descubiertas en un popular sitio de internet temprano, esta mañana. De acuerdo a una fuente anónima que usa ese sitio, apareció una entrada, temprano en la mañana, escrita por alguien que aclamaba tener cautivo a Bill Kaulitz en su sótano. El usuario solicitó consejo de otros usuarios, usando la siguiente pregunta, cito: “¿Qué debería hacer con esta deliciosa presa?”, Que aparentemente es una jerga en Internet para hombres con apariencia femenina. Después que otros usuarios demandaron pruebas fotográficas, fueron subidas fotos de Bill Kaulitz al sitio. Las fotografías han sido removidas y el dueño del sitio web dice que está cooperando con la investigación. Los investigadores se negaron a hacer comentarios.

Tom no había dicho nada, no se había movido durante todo el pequeño reporte. Estaba congelado en su lugar, pegado al asiento, mientras intentaba procesar lo que acaba de escuchar. Muy poco tenía sentido, pero el nombre de su hermano y las familiares palabras como “fotos” e “internet” sobresalieron del resto.

Tom giró hacia Gustav y ni siquiera tuvo que decir una palabra antes que el baterista sacudiera la cabeza con firmeza—. Tom, no. No esta vez. No necesitas ver —insistió el rubio—. Yo… probablemente ni siquiera pueda encontrarlas. Dijeron que las habían quitado —agregó Gustav, aunque todos sabían que eso no era cierto. Una vez que algo estaba online, en realidad nunca se iba. De todos modos, no completamente. Todos habían aprendido la lección a la mala.

Gustav, por favor. Necesito verlo —dijo Tom con una calma que daba miedo. Nadie debería estar tan calmado en una situación tan horrible.

Tal vez deberíamos… No puede ser peor que el video, ¿verdad? —agregó Georg. Discutir hacía que Tom se sintiera más exhausto y el castaño sabía que al final, él siempre ganaba.

A Gustav le tomó media hora encontrar las fotos. Y le tomó sólo un click saber que Georg había estado muy, muy equivocado. Esta vez, ni siquiera Gustav pudo evitar las lágrimas.

Oh, Dios, Bill —murmuró el rubio, su voz salió ahogada con el sollozo que estaba tratando de suprimir. Desvió la mirada y alejó el laptop.

Tom se levantó y, a gatas, buscó el ordenador antes de que Georg pudiera detenerlo y Gustav estaba demasiado aturdido para reaccionar. Pudo ver la pantalla incluso antes de alcanzar el laptop y lo que vio fue suficiente para hacer que sus piernas cedieran bajo su peso. Tom colapsó sobre sus rodillas, llevando una mano a su boca y temblando violentamente.

En la pantalla había una imagen de Bill, atado a la misma cama que habían visto en el video. Sus ojos estaban cerrados, con una expresión de dolor en la cara. Su cuerpo estaba desnudo, igual que como habían visto en el video, sólo que esta vez la toma se extendía de pies a cabeza. Un mensaje con la fecha estaba incluido, no en un pedazo de papel, sino directamente en la piel, en tinta brillantemente roja. Tinta roja, igual a la sangre de las sábanas sucias que estaban bajo su cuerpo, la sangre que manchada su pálida piel de porcelana.

Muy dentro de él, Tom sabía por qué ese monstruo había tomado a su hermano. Lo sospechó desde un principio y el video había sido suficiente evidencia para confirmar sus sospechas, pero verlo justo delante de él había sido mucho más devastador que simplemente saberlo. Lo que pasó después de la violación de su hermano estaba justo delante de sus ojos. Ahora Tom tenía una segunda preocupación. No sólo temía que su hermano no pudiera regresar con vida, sino que regresaría emocionalmente destrozado, incapaz de recuperarse. Por egoísta que fuera, por un momento Tom se preguntó si su hermano pequeño le permitiría volver a tocarlo después de semejante violación.

¡Tom! ¡Respira! —Gritó Georg. El latop fue cerrado de golpe y el bajista estaba de rodillas frente a él, sujetándolo por los hombros, sacudiéndolo levemente. Tom respiró temblorosamente, sólo para dejarlo salir en un sollozo angustiado.

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Sábado

6:00 PM

Han pasado 54 horas desde la última vez que sonreí para él.

Han pasado 11 horas desde que ÉL me dijo que sonriera para la cámara.

2 comentarios en “7: Sábado 6:00 PM”

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