Demon 14 (P.2)

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Fic de blame_my_dirty_mind. Traducido por MizukyChan

«Demon» 14

Con la ayuda de los visores de las armas y los radares, el equipo Legión avanzó directamente hacia el objetivo. Utilizando códigos secretos por los comunicadores, y atentos a cada señal de mano, hecha por su capitán, el equipo rodeó a la masa de sanguijuelas, sorprendiéndolas en una emboscada.

La batalla continuó, volviéndose sangrienta y violenta. Tom miró en todas direcciones, pero no vio señal ni de Bill, ni de William, aunque estaba seguro de que estaba merodeando por ahí. El demonio inmortal era la única razón por la que las sanguijuelas se reunían en grupos. Pero ahora vio que había acertado, William no había hecho acto de presencia para ayudarlos a derrotar a las sanguijuelas. No tenía intención de ayudarlos esta vez y, probablemente, se estaba divirtiendo viéndolos luchar.

Tom se dio cuenta que su equipo se estaba separando sin notarlo, al seguir atacando a los muchos demonios.

¡Estén atentos! —Advirtió Tom—. Manténganse juntos. —Los cazadores notaron la posición del uno al otro e intentaron seguir con la batalla contra los demonios, mientras a la vez se mantenían en el campo visual de sus compañeros de equipo.

Tom recurrió a su Rajadora, solo en el último minuto y así fue más fácil eliminar a los demonios, uno detrás de otro. Podía ver que el número de sanguijuelas estaba disminuyendo y ahora, pilas de cuerpos cubrían el suelo. Enterró su Rajadora profundamente en una sanguijuela que lo atacó. La espada salió cubierta de sangre negra cuando la sacó. Vio a sus compañeros derrotando a los demonios restantes. La batalla había concluido.

Estuvo a punto de llamarlos y proclamar su triunfo, cuando una mano se posó firmemente sobre su boca. Dejó caer su espada—. ¡Mmmpphh! —El grito se quedó atascado en su garganta. Sintió como le arrancaban el comunicador del cinturón y luego, uñas arañando el cuello de su ropa. Su uniforme se desgarró y vio el sensor de rastreo caer junto a sus pies. Sus ojos se abrieron grandemente. Trató de luchar para liberarse, pero se quedó pasmado cuando sus alrededores comenzaron a volverse una macha borrosa y sus pies perdieron contacto con el piso. ¿Estaba volando? Bajó la mirada y vio el suelo zumbando bajo sus pies. La velocidad a la que viajaba, hacía que el viento se sintiera como un pinchazo frío contra su piel. Se retorció, pero se encontró a sí mismo siendo pegado contra un cuerpo duro.

Finalmente, su visión dejó de girar cuando sus pies tocaron el suelo. La mano dejó su boca y él jadeó. Vio que estaba dentro de un edificio grande e inhóspito, con unas pocas cajas de madera y unos andamios. Tal vez era una vieja fábrica o un almacén. Se giró alrededor. No había nadie a la vista. Miró a todas partes, pero no había señales de vida. ¿Lo había venido a tirar a ese lugar?

¡Maldito seas, William! —Tom estaba furioso. Escuchó una risita y giró sobre sus talones hacia el sonido. El pelinegro estaba recostado sobre una de las cajas grandes—. ¿Por qué me trajiste aquí? —Preguntó molesto.

Es silencioso y reservado aquí —respondió William. Se puso de lado y miró a Tom, quien tenía el ceño apretado—. Tienes tantas caras divertidas —sonrió—, me gusta la de celos y shock, pero mi favorita es, por mucho, la de… rechazo. —Tom hizo una mueca—. Debiste verte a ti mismo. Estabas tan feliz, te habías reconciliado, una vez más eran amigos, y luego… ¡wham! Lo inesperado. —William rió—. No puedo olvidar esa cara. Me encantó.

¡Cállate! —Gritó Tom—. ¡Cállate, por la mierda! —Bajó la mirada cuando sus ojos comenzaron a arder. Se sobresaltó cuando sintió a William manifestarse junto a él. El pelinegro levantó su barbilla.

¿Y de qué es esta cara? —Miró en los ojos brillantes de Tom—. ¿De un corazón roto?

¡Ya Basta! —Pidió Tom, alejándose. William lo rodeó. Tom trató de moverse, pero estaba luchando contra un agarre de hierro.

No lo necesitas. —William respiró contra su oído—. Me tienes a mí. Sabes que puedo darte lo que él no.

¡Aléjate! —Mandó Tom.

Eres tan obstinado —dijo el demonio. Tomó la mandíbula de Tom y lo besó en la boca. Tom gruñó y se movió. William profundizó el beso, forzando su lengua en la boca del otro. El cazador sintió que su voluntad decaía y comenzó a corresponder el beso de William. El demonio soltó su agarre y los brazos de Tom rápidamente rodearon su cuerpo y cabeza, presionando más sus labios.

Bill —jadeó Tom. William retrocedió y miró a Tom.

Ah, que retorcido triángulo amoroso formamos —sonrió. Tom achinó los ojos—. Pero deberías saber que estás aspirando a nada.

Él es real —resopló el cazador.

¿Qué? —William se burló—. Honestamente no puedes ser tan tonto. ¿Y cómo es real?

Sé cómo puede volverse real y tú… ¡te volverás nada! —Tom soltó con ira, sin pensar.

William miró a Tom por un momento—. Sé lo que estás diciendo —dijo y Tom comenzó a lamentar haber abierto la boca—. ¿No crees que he intentado eso también? —El cazador arrugó el ceño—. Sucede que él no puede existir sin mí y yo no puedo vivir en este mundo sin él —explicó el demonio—. Cuando me di cuenta de eso, pensé que había comprendido cómo morir, pero no sé cómo deshacerme de él. No puedo deshacerlo. Intenté estar despierto tanto como pude, hasta que sentí mi carne y mi cuerpo apretarse alrededor mío, aplastándome. Me puse tan débil que creí que moriría, pero entonces sentí que él me tiró de vuelta hacia atrás y tomó el control; no me dejó morir. No pude detener el cambio. Él despertó como de una pesadilla, otra vez, sin tener idea sobre mí, muriéndose de ganas de comer azúcar. No sé cómo es, pero esa substancia de la tierra le da la sensación de separarse de mí. Es como si inconscientemente tratara de empujarme y dejarme atrás. No que me importe. También me gusta cuando come dulces, creo que es la única cosa que tenemos en común. Creo que él experimenta algo parecido a una felicidad independiente, mientras yo experimento algo de solaz: como si yo no estuviera físicamente presente en el mundo, sino como si fuera una especie de fantasma. Verás, cuando él es feliz, es más fuerte.

Tom parpadeó, procesando lentamente cada palabra. No podía creerlo. ¿Esa era la respuesta? ¿Acaso William había confesado sin querer, la forma de hacer a Bill la personalidad dominante?

¿Pero sabes algo? —Dijo William—. Creo que ya no me importa estar atrapado en el mundo humano. —Cogió la muñeca de Tom y tiró de ella. El cazador chocó contra él—. Creo que ahora tengo una razón para continuar. —William solo estaba bromeando, asumió Tom, que solo jugaba con él, pero aun así sintió que sus planes para Bill se estaban derrumbando—. Él puede ser tu amigo y yo puedo ser tu amante. —Sonrió de lado—. Puedes dejar que yo me encargue de satisfacer tus deseos sexuales. —Se acercó para besarlo.

No —respondió Tom, girando para no recibir el beso—. No volveré a dejar que me engañes.

William soltó una risita—. Yo simplemente quiero darte algo a cambio, no me culpes. ¿Pero qué te hace creer que tienes opción?

Las entrañas de Tom se apretaron de nervios—. ¿Qué quieres decir? —Se atrevió a preguntar. William sacó algo de su bolsillo trasero y comenzó a hacerlo girar en su dedo índice. Tom contuvo el aliento cuando vio el color rosado.

¿Le damos a esto un uso más apropiado? —Preguntó William. De inmediato, Tom trató de escapar, pero fue inútil. Más rápido que un rayo, el demonio lo arrojó contra un andamio y lo esposó a una viga de acero, con las muñecas por arriba de su cabeza.

William —tartamudeó Tom, tragando con aprensión, temiendo lo que el demonio haría— Por favor, no.

William ignoró su súplica y sonrió al ver la tienda sobre la entrepierna del cazador—. Estás duro y todavía no te he hecho nada. —Soltó una risita. Miró a los ojos de Tom y comenzó a desabotonar sus pantalones. Tom tiró de las esposas, su respiración se aceleró. Sintió como el deseo lo invadía velozmente, su miembro palpitaba de anticipación—. ¿Crees que él todavía querrá ser tu amigo después de esto?

Oh, Dios —gruñó Tom—. No lo hagas. Por favor… por favor, no te cambies de nuevo a Bill.

Será la última prueba —mencionó el pelinegro, dejando que los pantalones de Tom cayeran al suelo—. Si pasas esto, serán amigos por siempre.

Continúa…

¡OMG, William lo volverá a hacer! ¿Qué hará Tom? Bueno, no es que pueda hacer mucho estando esposado. Pero los invito a leer lo que viene >///< y deben tener agua fría.

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