Safe from harm 20

Safe from harm 20

Fic original de elvisfan. Traducido por Devi

Capítulo 20

Bill estaba sentado en el filo del colchón, sintiendo como si Tom se hubiera ido hace una hora cuando en realidad eran unos pocos segundos.
No podía soportarlo más.
Abotonando sus pantalones, se levantó, puso su celular en su bolsillo antes de acercarse a la puerta. Girando el picaporte, la abrió lentamente, apenas respirando mientras asomaba su cabeza en el pasillo. Vio a Tom, parado con su espalda hacia el cuarto y la cabeza mirando a la vuelta de la esquina. Tenía la pistola sujetada firmemente contra su muslo. Se escuchó el sonido de vidrio rompiéndose y entonces Tom terminó de dar la vuelta. Escuchó el sonido de sorpresa de una mujer, la puerta trasera abriéndose y varias pisadas corriendo por el patio..
Bill corrió a la cocina, alcanzando la puerta justo para ver a Tom desaparecer en el bosque. Se recargó contra el pasamanos del pórtico apunto de gritarle a Tom que regresara cuando se dio cuenta que estaba completamente solo. Mirando a su alrededor y no viendo a alguien más, se apresuró a meterse y cerrar la puerta, recargándose en ella tratando de calmar su respiración.
Que esté bien. Por favor Dios, que esté bien. No puedes habérmelo regresado para quitármelo de nuevo.
Una eternidad pasó mientras Bill se asomaba por entre las cortinas cada unos cuantos segundos.
Va a estar bien. Ha lidiado conmigo los últimos meses, puede manejar todo. Va a estar bien.
El primer disparo hizo que saltara alejándose de la puerta como si le hubiera quemado.
El segundo lo tenía apresurándose a salir al pórtico.
El minuto más largo de su vida pasó antes de ver a Tom regresar corriendo de entre los árboles.
—Oh gracias Dios, —Bill respiró aliviado.
Alcanzando los escalones, Tom se tropezó un poco mientras los subía.
—Tomi, estás…
—¡Con un carajo, Bill, metete!
Prácticamente aventó a Bill hacia la cocina y se agarró de una silla para sostenerse, Bill cerró la puerta y se giró.
—Tomi, oh mi Dios, pensé…
Dejó de hablar y se quedó paralizado mientras veía a Tom caer al suelo, la sangre cubriendo su costado izquierdo y manchando su pantalón. Se apresuró y se dejo caer junto a él.
—La puta… me disparó. —Tom apretó los ojos y gruñó con dolor—. La perseguí… trate de… joder ¡esto duele!
—Está bien, sólo… la policía ya viene. Dios… ¡no sé que hacer! —Tomó una toalla de la barra y la presionó demasiado fuerte contra Tom. El pelilargo gritó de dolor, tratando de alejarse de él—. ¡Mierda! ¡Lo siento! —Puso la toalla un poco más gentil esa vez.
—‘Sta bien, es… duele. Mucho dolor. —Tom hizo un gesto y parpadeó, tratando de enfocar el rostro de Bill y no el lacerante y horrible dolor en su costado. Encontró la mano de Bill y la apretó.
Se escucharon pasos en la entrada y la puerta trasera se abrió. El Dr. Warren y su esposa estaban parados en la puerta.
—Llamamos a la policía cuando escuchamos… ¡Oh mi Dios! —El Dr. Warren se apresuró y prácticamente empujó a Bill del camino. Tomó la toalla ensangrentada y la presionó contra la herida de Bill.
—¡No, no lo haga! —Bill le gritó cuando Tom aulló de dolor otra vez—. ¡Lo está lastimando!
—Debemos de intentar detener la hemorragia, Bill —el doctor le explicó pacientemente—. Presionando es la única manera en este momento. ¿Por qué no vas y buscas más toallas por mí?
—Toallas, okey, toallas.
Bill se levantó y fue a los cajones, abriéndolos y sacando cada toalla que encontró. Se regresó hacia donde Tom y las dejó caer todas en su regazo. Viendo como ahora Tom lucía más pálido y sudoroso, tomó su mano y la apretó de nuevo.
—¿Tomi? —Susurró, las lágrimas comenzando a caer.
Sin mover su cabeza, Tom posó sus ojos en Bill. Parpadeó un par de veces, tratando de que Bill apareciera menos borroso. Su pecho se elevaba y caía rápidamente y su respiración se volvió superficial. —Te… amo.
—Su pulso es débil, —El Dr. Warren dijo a nadie en particular, dos de sus dedos presionado en la muñeca de Tom—. Está entrando en shock. —Miró a Bill y giró su cabeza hacia su esposa—. Amor ¿Por qué no tú y Bill van al frente a esperar a…
—¡No! —Bill agarró firmemente la mano de Tom y le miró a los ojos—. No me voy a ir.
Sintió una mano en su hombro y levantó la mirada hacia los ojos compasivos de Julia Warren.
—Dulzura, Charlie esta ayudando a Tom en lo mejor que puede. Los paramédicos llegaran pronto, así que tenemos que recibirlo para que puedan saber a donde ir.
—Bill, ve —Tom le dijo, sus parpados sintiéndose pesados mientras el Dr. Warren cambiaba las toallas.
Bill asintió y lentamente se levantó, sus ojos jamás dejando a Tom mientras se retiraba de la cocina. Se recargó contra la respaldo del sillón, sollozando en el hombro de Julia.
—Él tiene que estar bien, Sra. Warren.
—Va a estar bien, Bill. Una vez que lo lleven al hospital…
—¿Puedo ir con él?
—Probablemente no te van a dejar, corazón. Pero yo te llevo. Iremos justo detrás de ellos ¿de acuerdo?
Bill asintió, levantando su cabeza ante el sonido de las sirenas acercándose a la casa.
—¿Ves? Ahora vienen. —Ella observó a Bill y su estado de a medio vestir—. ¿Quieres irte a vestir? ¿Para que estés listo para irte?
Bill se miró a si mismo, recordando que sólo se había puesto un par de pantalones que ahora tenían la sangre de Tom encima. Asintió y se movió rápidamente por el pasillo hacia su cuarto, tomando la primera playera en la que puso sus manos y metiendo sus pies en un par de ya muy gastados tennis.
Regresó a la cocina que ahora estaba llena con personal de emergencia, y logró captar palabras como “inconsciente” y “está perdiendo demasiada sangre”. Los vio levantar a Tom en una camilla y se dio cuanta que sus ojos estaban cerrados y que no se movía.
—¡Tomi! —Sollozó, dando un paso adelante. El Dr. Warren lo detuvo con un brazo en su cintura—. ¡Déjeme ir!
—Esta vivo, Bill. Esta vivo, pero inconsciente. Yo voy a ir con él al hospital.
—Asegúrese de que lo cuiden bien —Bill ordenó.
—Lo haré. Tengo de conocer a Tom la mayoría de su vida. Me aseguraré de que hagan todo lo que sea posible por él.

Continúa…

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