Lo que el corazón quiere 7

Fic de sheerac50. Traducido por MizukyChan

Lo que el corazón quiere 7

Bill estaba sentado en su cama, arreglándose las uñas. Estaba solo y pensando en el hecho de que él y Tom lo estaban haciendo como conejos. Tenían sexo cada vez que podían, a menudo más de una vez al día. A veces tomaban riesgos innecesarios y fue de pura suerte que no los hubieran pillado. Bill amaba la intimidad. Le encantaba el placer físico que le proporcionaba, pero tenía la sospecha de que Tom no compartía sus sentimientos, de que su hermano sólo lo hacía por sexo, no por amor. Si esa era la verdad, Bill probablemente, al final, terminaría con el corazón roto. Si tan sólo se atreviera a preguntarle a Tom, pero tenía miedo de cuál podría ser la respuesta.

Revisó para ver si el esmalte de uñas se había secado antes de comenzar a desvestirse. Caminó hacia la ducha, dejando un rastro de ropa detrás de él, encendió el agua y se estremeció. Estaba un poco de fría al principio, pero pronto se calentó. Cuando se miró a sí mismo, pudo recordar dónde Tom lo había tocado. Apenas quedaba una pulgada que explorar, ya que su hermano había prodigado besos y toques en casi todo su cuerpo.

Una vista agradable lo encontró después de que terminó su ducha y fue a la habitación.

Tom estaba desnudo sentado en la cama, apoyando su espalda contra la cabecera con las rastas colgando libremente sobre sus hombros, acariciándose perezosamente. Bill miró a su hermano con una ceja arqueada—. Lo estás pasando bien, ¿verdad?

Tom miró a Bill de arriba abajo, sonriendo coqueto.

Ven y siéntate sobre mi —le ordenó y Bill desechó voluntariamente la toalla y se sentó a horcajadas sobre el regazo de Tom. Miró a su hermano a los ojos, mientras buscaba el tubo en la mesita de noche. Con caricias tiernas cubrió la polla de Tom antes de entregarle el tubo.

Tu turno.

Tom exprimió una generosa cantidad en sus dedos y extendió la mano detrás de la espalda de Bill hacia su entrada, untándola con lubricante. Presionó su dedo medio dentro y besó a Bill en los labios al mismo tiempo. Bill gimió suavemente y Tom echó la cabeza hacia atrás—. ¿Buen beso? —Sonrió.

El mejor. —Bill se humedeció los labios lentamente—. Uno más, por favor.

Tom metió dos dedos dentro y lo besó de nuevo. Bill giró sus caderas correspondiendo los movimientos de Tom, deseando que los dedos se hundieran más profundo y gimiendo con suavidad. Tom sacó los dedos y sujetó su pene con firmeza. Bill se levantó y esperó hasta que Tom encontró su entrada con la cabeza, antes de sentarse lentamente, haciéndolos gemir mientras la polla de Tom se deslizaba dentro de él. Bill mantuvo los ojos cerrados mientras montaba a su hermano, concentrándose en lo que estaba haciendo y Tom miró su rostro porque el placer lo hacía ver cautivador.

Los movimientos de Bill eran lentos y sensuales y Tom no podía apartar los ojos de su hermano. Observó la hermosa cara, el largo cuello arqueado y el esbelto torso. Las caderas de Bill rodaban con la suya en perfecto ritmo y se inclinó para besar el pezón frente a él. Bill gimió y se arqueó aún más. Tom respondió juntando sus cuerpos y Bill automáticamente comenzó a moverse más rápido, jadeando contra su sien.

Oh, Tom… voy… voy a… —nunca terminó su charla errática mientras eyaculaba entre ellos. Tom le dio una última embestida y lo imitó, ambos se aferraron el uno al otro.

Tan pronto como su respiración volvió a la normalidad, Bill se sentó y suspiró con fingida exasperación.

Ahora tendré que hacerlo todo de nuevo —dijo y caminó hacia el baño, recogiendo la toalla mojada en el camino.

Iré contigo —dijo Tom con una sonrisa y se levantó de la cama.

&

La soledad puede ser una bendición cuando siempre estás rodeado de gente. Bill había encontrado el autobús vacío y se había acurrucado en su litera para estar a solas con su cerebro inquieto. Parecía que siempre procesaba ideas y pensamientos, y quería resolver algunas cosas con serenidad.

El silencio no duró mucho, como siempre.

Dejó su revista cuando escuchó voces que se oyeron en el autobús.

No me importa lo que dices. De verdad me gustaría tener una novia que me ame por lo que soy —escuchó decir a Georg. Luego escuchó el bufido condescendiente de su hermano.

El amor es para chicas, yo sólo quiero echar un polvo.

Vamos, Tom. No me gusta esa actitud machista —dijo Georg al chico de rastas—. ¿No quieres conocer a alguien especial?

No, estoy bien —respondió Tom a su amigo con una sonrisa—. Siempre que tenga sexo regularmente.

Bill cerró los ojos e intentó que su corazón dejara de latir tan fuerte. Lo había sospechado todo el tiempo, pero las palabras de Tom aún lograron romper su corazón en dos. Se sentía usado, aunque sabía que nunca había sido intención de Tom. Su hermano probablemente pensó que estaban en la misma página; una oportunidad de tener buen sexo cada vez que lo desearan. Creer que su gemelo podría amarlo así, era un poco narcisista. Aún así, para Bill, él y Tom eran totalmente diferentes y sin su hermano, se sentía vacío. Tom lo completaba como ningún otro.

Se mantuvo en silencio y no se movió, no quería hacerles saber que estaba allí. Sus ojos ardían por contener las lágrimas que querían correr. Parpadeando furiosamente, no las dejó caer.

En su camino de regreso al hotel, Bill se sentía entumecido. No estaba triste ni enojado; simplemente no sentía nada. Por supuesto, sabía que no duraría. Tarde o temprano, el dolor lo alcanzaría y cuando eso sucediera, quería estar solo, preferiblemente a una distancia prudente de su hermano.

Horas más tarde, de regreso en la habitación del hotel, miraba por la ventana la lluvia que caía afuera cuando escuchó la puerta abrirse detrás de él. No se dio vuelta; no era necesario, porque sabía a quién pertenecían esos pasos suaves detrás de él. Un brazo serpenteó alrededor de su cintura y Bill se estremeció cuando sintió los labios de Tom contra su cuello, besándolo suavemente. Cerró los ojos y respiró profundamente. ¡Lo amaba tanto! Le encantaba sentir el calor del cuerpo de Tom y el tacto suave de sus dedos, ahora moviéndose hacia abajo hasta su cinturón. Tom nunca tardaba en desnudar a su gemelo.

El corazón y la mente de Bill lo empujaban en dos direcciones diferentes. Su corazón quería dejar que Tom continuara con las maravillosas caricias en su cuerpo, pero su mente le decía que era una muy mala idea y deseó ser lo suficientemente fuerte como para resistir.

Giró y agarró las manos de Tom para evitar que siguieran adelante—. No.

Tom lo miró sorprendido. Bill nunca antes lo había rechazado.

¿Por qué? ¿Pasa algo? —Las manos de Tom se movieron hacia arriba para sujetar levemente los hombros de Bill.

Bill no podía mirarlo a los ojos. Si lo hacía, esos hermosos ojos color avellana le harían perder el poco control que tenía sobre sí mismo.

Ya no puedo hacer esto —dijo Bill y se quitó a Tom de los hombros.

Tom pareció sorprendido, pero dejó caer las manos a los costados—. ¿Esto?

Tú y yo. No está bien —dijo, aunque su corazón latía con pánico por lo que estaba haciendo. Estaba terminando con Tom y eso significaba aplastar su propio corazón, dejando un desastre sangriento en el proceso.

Realmente no tenía elección. Tenía demasiado respeto por sí mismo como para ser usado así, especialmente por su hermano.

Esperaba que Tom protestara salvajemente, que mostrara alguna señal de que realmente le importaba, a pesar de lo que Bill pensara, pero su gemelo simplemente asintió.

De acuerdo, si así es como te sientes —respondió Tom y se alejó ligeramente de él, de repente se sintió interesado en un bloc que yacía sin usar sobre la mesa junto a ellos.

Bill quería golpear a su hermano en el estómago por actuar tan indiferente a algo que era tan importante para Bill.

¿No hay nada que quieras decir al respecto? —Preguntó Bill y sintió temblar sus manos.

¿Cómo qué? —Preguntó Tom sin levantar la vista.

Bill rodó los ojos y suspiró pesadamente—. Olvídalo.

Salió de la habitación antes de que Tom pudiera ver las lágrimas que ya no podía contener. Estaba enojado con Tom, pero aún más enfadado consigo mismo por ser tan estúpido como para creer que esto podría ser; que él y Tom podrían estar involucrados en una relación romántica. Ya era bastante malo que hubieran dormido juntos, no había necesidad de caer más hondo y, sobre todo, de incluir sentimientos prohibidos en este lío. ¡Pero él amaba a Tom! Más que nada y no era probable que desapareciera. Sombrío, se preguntó si iba a llegar a viejo antes de que estos sentimientos se extinguieran.

&

Un par de días más tarde, la gira terminó y los gemelos volvieron a quedarse en casa de su madre por un tiempo. Durmieron todo el primer día, agotados, después de poder relajarse por fin, sin que la gente los empujara en todas direcciones todo el tiempo. Bill decidió centrar su tiempo en su madre y Andreas, que llegó poco después de su llegada. Era casi ridículo cómo Tom y Bill luchaban para obtener la mayor atención de su amigo. Como siempre había sido. Sin embargo, Andreas notó que los gemelos no se estaban prestando la atención que normalmente se ponían entre ellos, pero pensó que habían estado peleando y no dijo nada al respecto.

En su última noche en casa, Tom entró en la habitación de Bill. Bill ya estaba en su cama y giró de costado, apoyándose en un codo.

Tom lo miró por un rato antes de hablar.

Nos extraño a nosotros —dijo, quedándose dentro de la puerta—. Extraño a mi hermano.

Estoy aquí mismo —respondió Bill con un repentino nudo en el pecho. También echaba de menos a Tom. No habían sido exactamente muy cercanos desde que detuvieron sus encuentros sexuales.

Lamento haber cruzado esa línea. Nunca debimos haber hecho lo que hicimos —Tom bajó la vista al piso donde su pie dibujaba patrones en la alfombra.

No es tu culpa —dijo Bill. Él había estado más que dispuesto a jugar ese juego. Y él no lo lamentaba—. Los dos estábamos en eso.

Sí, pero aun así… —Tom levantó la vista y miró a Bill directamente a los ojos. El hormigueo dentro de Bill llegó hasta los dedos de sus pies.

Vamos a estar bien —aseguró el pelinegro, decidiendo dar lo mejor de sí para superar a Tom de una vez por todas, para poder recuperar a su hermano sin la incomodidad que los separaba.

& Continuará &

Oooohhh, ¿creen ustedes que esto termine con ellos siendo sólo buenos hermanos? OMG, nos queda sólo un capítulo para saberlo. Están todos invitados a leer y a dejar su amor a sheerac50 en los comentarios.

6 comentarios en “Lo que el corazón quiere 7”

  1. No, no, no ya con In Die Nacht tuve suficiente, necesito que se amen con todo el corazón, acaso para Tom fue todo un juego?

  2. Sabia que las cosas entre ellos tendria un final ya que no estaban en la misna pagina, pero al menos tenia la esperanza de que Tom lucharia o diria algo mas pero simplemente lo dejo y eso fue triste saber que no siente lo mismo que Bill. No creo que funcione eso de volver hacer hermanos.
    Nos leemos en el proximo, saludos y bonito finde 😊

  3. Vaya, no pensé que este fic fuera a terminar mal como En la noche. De verdad creí que Tom haría algo, que diría que si ama a Bill. Pero todavía queda un capítulo. No voy a perder la esperanza todavia.

  4. Las cosas no siempre pueden terminar bien pero es una pena que su relación de hermanos se vaya al carajo, tanto que prefieran no cruzar la línea.

  5. Mmmm y si Tom le dijo a geo que no necesitaba una pareja porque él sabía que tenía a Bill? Quizá Tom seguía en su papel de player frente a sus amigos. .no?
    Mantengo mis últimas esperanzas ..

  6. Ay in solo capitulo falta,no,me encanta cómo está escrito y narrado,bueno vamos a ver cómo termina aunque si Tom no replicó nada en contra de la decisión de Bill quiere decir que le importa más allá de un simple polvo

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