Aquí el Capi…
“Incondicional”
Capítulo 14
Bill despertó la siguiente mañana con sus brazos fuertemente abrazado a la cintura de otro hombre. Recorrió suavemente sus dedos sobre su cara, mostrando una suave sonrisa en sus labios, sus ojos revolotearon unas cuantas veces ajustándose a la luz del nuevo día.
Tom se removió al contacto de los dedos revolotear sobre su piel, lentamente abrió los ojos —Buenos días — se volteo hacia Bill y una mueca de dolor apareció en su cara al sentir el dolor en su trasero
—Buenos días, ¿te duele el trasero? — le sonrió ligeramente besando el pecho del chico
—Un poco…. Pero valió la pena — Tom sonrió mirando a Bill. Se veía tan bien, como le gustaba, desnudo, cabello revuelto sobresaliendo por todas partes y su cara libre de maquillaje. Tom suspiró alegremente.
—¡Bah! No quiero ir al colegio — Se quejó al recordar que ambos tenían que empezar a arreglarse
Bill suspiró también
—Ni yo tampoco, pero tristemente tenemos que hacerlo, yo solo tengo tu clase hoy — le dijo besando la cabeza y suspirando.
Tom se levantó, haciendo muecas de dolor en cada movimiento y tomando sus ropas.
—Estee…. Bill ¿puedo usar el baño? — le preguntó. Así quisiera a oler a Bill todo el día, le daba asco la sensación de tener en su trasero la mezcla de sangre y semen, además, sus compañeros se podían empezar a preguntar el por qué olía a Bill.
—Sí, seguro ¿puedes venir conmigo? ¿Para ahorrar tiempo? — se sonrojó
—Si… y agua… ¿verdad? — Le respondió Tom sarcásticamente, pero asintiendo de todas maneras, con una sonrisa en su cara.
Bill salió de su cama completamente desnudo y siguió al chico hasta el baño
—Tu trasero esta rojo — le habló, él nunca antes había estado con alguien virgen. La verdad, nunca fue el activo.
—Probablemente por la sangre — murmuró Tom mientras probaba el agua, cuando comprobó que estaba bien, se metió.
—Lo siento Tomi — le dijo besando el hombro del chico — Tú lo eres todo para mí, lo sabes, ¿verdad? Por siempre, desde… — dejo de hablar
—Bill, está bien, ya te lo dije, valió la pena. Y ¿desde cuándo? — Le preguntó Tom mirando a Bill a través de la cortina del baño.
—Tú no me recuerdas, ¿verdad? — Le preguntó Bill, dirigiendo su mirada al techo.
Tom frunció el ceño, ¿había perdido completamente a Bill?
— ¿De qué hablas? Claro que te recuerdo, estaba con Gustav y llegaste preguntando donde quedaba el salón de música y nunca me hiciste un feo comentario sobre mi apariencia… y… — suspiró contento, con una sonrisa tonta en su cara.
—No creo que me recuerdes, desde hace tiempo…..—murmuró mientras se metía en la ducha mojando su cabello
Tom frunció el ceño de nuevo, salió de la ducha alcanzando una toalla
— ¿Recordarte? ¿Por qué debería de hacerlo? — le preguntó
Bill enjuagó su cabello y salió de la ducha
—Bien, no sé, quizás por qué te salve la primera vez que fuiste golpeado
— ¿Hiciste qué? No Bill, eso fue en Inglaterra cuando yo vivía ahí y tú estabas en Alemania — El rubio estaba empezando a pensar que Bill no estaba bien esa mañana
—Quizás deberías regresar a la cama, tal vez te quiera dar fiebre o algo
—No Tom, No soy Alemán, soy Británico, ¿Cómo podría saberlo?—miró alrededor —Te mostraré una foto.
Tom levantó una ceja, pero aun así, siguió Bill a la habitación esperando ver qué era lo que le quería mostrar. Se empezaba a sentir confundido y… mareado
Bill saco una foto pequeña, donde aparecía él con sus pelos de punta y un chico con unas rastas cortas
— ¿Lo reconoces…?
Tom frunció el ceño, era él no había duda y el chico se veía como un Bill más joven. Pero él no podía recordar a Bill más joven
—Bueno, ese eres tú y… Yo…. Pero no recuerdo cuando fue tomada o por qué estaba contigo.
—Fue tomada hace tiempo, cuando regresabas del hospital… tu diente no dejaba de sangrar. Te dije que nunca te dejaría… y lo hice… Lo siento – le dijo Bill mirando al chico
—Bill, ¿de qué es lo que hablas? ¿Por qué no puedo recordar eso? ¡Explícamelo! – Tom lo miró confuso con lágrimas en sus ojos.
—No lo sé Tomi, no sé por qué me olvidaste…. Lo siento, te falle — Le dijo atrayendo al chico en sus brazos
—Bill… explícalo, ahora— le dijo calmadamente pensando que estaba empezando a perder el control. Tomó la barbilla de Bill e hizo que le mirara
Bill lo miró forzosamente
—No lo sé Tom, realmente no lo sé, la única explicación que tengo es que quizás… ¿la intimidación te haya causado un gran trauma?
—Eso no es de lo que te estoy preguntando… ¿Me conociste antes del colegio? — le preguntó, estaba empezando a ponerse un poco molesto con Bill y no estaba seguro por qué. Quizás porque empezaban una relación basada en mentiras
—Te conocía, pero no sabía de dónde… no lo supe hasta que encontré ese estúpido diario —le dijo tratando de quitar la mano de Tom de su cara, pues le estaba lastimando
—Entonces ¿ese es el por qué me hablaste? ¿Sentiste lástima por mi porque ya sabias como era mi vida? — Tom bajó la mano rudamente y empezó a vestirse furiosamente terminando de ajustaste y salir de esa casa y nunca más volver.
¿Pudo haber sido tan estúpido al pensar que Bill podría amarlo?
Bill le agarró el brazo
—No Tom, ¡te amo desde antes también! Por favor recuerda, ¡por favor! — Estaba llorando
—¿Cómo pudiste Bill? ¿Por qué no me dijiste? — Tom se rindió y se sentó en el piso llorando. Así no debieron ser las cosas un día después de haber perdido su virginidad.
—Solo lo descubrí el otro día Tom, había olvidado que eras tú… tu cambiaste… Tu cabello es mucho más largo… y… tú cambiaste y me enamore de ti desde la primera vez que pasé esa maldita puerta — envolvió sus brazos por los hombros de Tom — ¿Por qué no puedes recordarme? Me has dado todo lo que he querido y me ayudaste con mi madre
—No lo sé Bill, no lo sé — le respondió tomando aire — Quizás debería irme. Creo que necesito tiempo para pensar las cosas y tú debes ir al colegio — Se levantó y empezó a recoger sus cosas
—Lo siento — le dijo suspirando, viendo como Tom se iba
Cuando Tom llegó a su casa, tenía un terrible dolor de cabeza. Las cosas que creía seguras, ya no le parecían y empezaba a sentirse mareado por los destellos de recuerdos que tenia reprimidos y que empezaban a jugar con su cabeza. No eran buenos recuerdos, pero si del tipo que te hacen adormecer ante el mundo y llorar sin cesar a medida que sigues atrapado en ellos, sin poder evitar revivirlos una y otra vez
En ese estado Gordon encontró a Tom, sentado en el piso junto a la puerta, meciéndose y con los ojos vidriosos y llorosos
Caminó hacia su hijo. Se inclinó y posó una mano en el hombro de Tom
— ¿Qué pasa hijo? — estaba preocupado, le asustaba que le hubiese pasado algo a Tom en su propia casa. Él solo quería que su hijo se abriera a él como lo solía hacer.
Pero Tom no respondía. Se seguía meciendo y acurrucado ante los recuerdos que jugaban en su mente haciéndolos más reales.
Gordon empezó a temer lo peor una vez que vio temblar al pobre chico
—Tom, Tomas, Tomi, por favor, ¡reacciona! —Tom — le dijo llevando a su hijo hacia el pecho
Tom presionó inconscientemente el cálido cuerpo, cerrando y abriendo las manos con movimientos bruscos mientras se iba relajando poco a poco. El cansancio se empezó a apoderar de su cuerpo así como los recuerdos le dejaban, y empezó a sentirse adormilado.
Gordon lo levantó y lo llevó a su habitación.
—Tomi, ¿por qué no me dejas entrar? — le besó la frente al chico antes de salir de la habitación. Estaba seguro que estaría pendiente de Tom de ahora en adelante.
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Bill bajó las escaleras, sus ojos estaban rojos e hinchados. Caminó a la cocina y tomó una botella de agua y una barra de chocolate. Pequeños gemidos seguían saliendo de sus labios, no podía creer que la única persona que de verdad le había importado ahora le odiaba. Incluso, Tom no dijo que “odiaba a Bill”, Bill aun creía que él lo había dicho. Se sentó en la mesa de la cocina y dejó caer su cabeza en la fría madera.
—Bill, ¿qué pasa? — le preguntó Jörg, bajando su periódico. Había visto a Tom salir corriendo y estaba seguro que algo había hecho con el humor de su hijo.
—Él me olvidó, papá, le dije quien era y se puso como loco, acusándome de no amarlo – lagrimas empezaron a caer de sus ojos de nuevo – Papá, no es justo… ¿por qué me pasa esto siempre? , ¿Por qué mierdas es un problema ser feliz? – dijo pasando sus largos y manicurados dedos por su cabello suspirando.
Jörg suspiró
—Eso es normal, ponte en sus zapatos, ¿Cómo hubieses reaccionado? — le dijo reprimiendo una sonrisa. Bill podría tomarlo peor siendo la diva que era
Bill gruñó
— ¿Qué quieres decir? Debería estar jodidamente feliz de haber encontrado a mi mejor amigo nuevamente —dando un fuerte golpe con su pie en el piso y se levantó — Solo ¿por qué? Porque cree que es feo, ¿cuándo realmente es la estrella de mi vida? — dijo golpeando la puerta y salió, pero se devolvió.
—Lo siento papá — un pequeño suspiro salió de su boca, realmente odiaba pelear con alguien y sabía que pelear con su padre y azotar puertas solo le traería más problemas.
—Gracias a Dios, la diva de mi hijo está creciendo. Tu sabes, él no sabe de las dos relaciones que has tenido antes. También, eres 4 años mayor para él, eso te da un punto de vista más maduro e incluso, tú reaccionas mal a las cosas cuando la gente no está tratando de herirte. Solo prueba mi punto — le sonrió con suficiencia. Él sabía que Tom regresaría, solo que necesitaba tiempo.
— ¿Por qué estas en mi contra? El chico que amo mucho, solo tiró me el amor en la cara y aquí estás tú burlándote de mí — Bill puso sus manos sobre la mesa y suspiró — ¡Oh Dios! Mi esmalte se está cayendo — dijo entrando en pánico.
Jörg rodó sus ojos suspirando
—Bill… ¿Por qué no te sientas y piensas un momento? — Se paró, fue al baño y regresó con un esmalte — Vamos, cuéntame que pasó y yo te las pinto de nuevo
Bill suspiró
—Yo… él dijo que no lo amaba papá, y yo lo amo. Le mostré la foto de nosotros y dijo que se reconocía pero no tenía idea quien era yo
— ¿Por qué dijo que no te amaba? — le pregunto Jörg mientras aplicaba la primera capa de esmalte
—No lo sé, él piensa que le tengo lástima porque ya sabía de su pasado — respondió con un suspiro y extendiendo su mano hacia fuera
— ¿Irás a la escuela hoy? — le preguntó tratando de cambiar de tema porque no había nada que pudiera hacer al respecto, solo esperar y ver que Tom se decidiera.
–No — Dijo Bill suspirando — creo que solo me sentaré en el tejado — miró hacia sus manos, dejando lágrimas en la mesa.
—Bill…— el mayor se frotó la frente — deberías ir, si tú no vas a la escuela y Tom tampoco, entonces todos empezaran a preguntarse y sabes que hay una gran posibilidad de que Tom no vaya. Él aun es un chico y estará más confundido que tú.
—No quiero hacer frente a la escuela en este momento papá, y nadie sospechará nada — le respondió suspirando.
—No deberías arriesgarte Bill… tú eres adulto ahora, tienes que hacerle frente a las cosas que no deseas, por el bien de otras cosas — No sabía cómo hacerle entender a su hijo eso, pero la vida personal y la vida laboral nunca debían de ser mezcladas porque eso traería problemas.
— ¡No voy a ir y punto! — Le dijo mientras levanta su teléfono — ¿Hola? Señor es Bill, lo siento, no podré ir hoy
—Desearía que te comportaras mas como el adulto que eres — Jörg calló y salió de la habitación
& Continuará &
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