Fanfic de Froggy. Traducido por MizukyChan
Capítulo 8
Domingo
4:00 AM
Han pasado 64 horas desde que él me dejó sin aliento.
.
—Tomi, Tomi, Tomi.
Era un hermoso mantra que hacía que la sangre en las venas de Tom ardiera. Bill se arqueó debajo de él, sus largas piernas extendiéndose a través de las sábanas blancas y crujientes del hotel y luego volviéndose hacia él para aferrarse a su cuerpo una vez más. Bill echó la cabeza hacia atrás, exponiendo la curva de su delicada garganta y la pequeña marca morada que Tom había dejado ahí con sus labios. Por la mañana, Bill se quejaría al tratar de cubrir la marca con su pesado maquillaje, pero por el momento, no se preocuparía.
—¡Tomi, por favor!
Las súplicas de Bill se habían vuelto más frenéticas y Tom sujetó con firmeza sus caderas, embistiéndolo con todo lo que tenía, en un esfuerzo por satisfacer las demandas lujuriosas de su hermano. Tom tenía los ojos puestos en su gemelo, disfrutando de la belleza de la melena de león desplegada contra las sábanas blancas bajo su cuerpo. Bill tenía los ojos cerrados, sus párpados oscurecidos aletearon hasta abrirse ocasionalmente, para encontrar los ojos de Tom; y cada vez que lo hacía, una pequeña sonrisa aparecía en las curvas de sus labios.
Un ronco gemido gutural pasó por los labios de Tom, mientras sentía a su hermano apretarse contra él. Sus propios ojos se cerraron cuando se perdió en el placer. Sus dedos se enterraron en la suave piel de las caderas de Bill, mientras el embestía en ese apretado calor. El mantra de Bill se había vuelto una serie de súplicas inteligibles por placer. Las manos de Tom dejaron las caderas de su hermano, moviéndose a los costados de la cabeza de Bill, para sujetarse mientras se inclinaba para dejar otra pequeña marca en su garganta.
Las piernas de Bill estaban firmemente aferradas a la cintura de Tom, mientras se balanceaban uno contra el otro, frotándose desesperadamente al buscar su liberación. Un grito de dolor rompió el hechizo de su éxtasis y los ojos de Tom se abrieron. Miró hacia abajo, a su hermano, encontrando que la expresión de placer había sido reemplazada por una de agonía. Los ojos de Bill estaban cerrados, sus mejillas manchadas de máscara. Un momento atrás las manos de Bill habían estado apoyadas en sus hombros, pero ahora estaban atadas a la cama, luchando contra él, en lugar de disfrutar de su toque.
Tom retrocedió, alejándose frenéticamente de su hermano. Moretones y tinta roja comenzaron a aparecer en la piel de Bill, que se filtraba desde debajo de su carne hasta que todo su cuerpo estuvo cubierto de marcas. La pequeña marca que Tom había dejado, había crecido y se expandía, formando el patrón de manos alrededor de la garganta de Bill. El menor estaba mortalmente quieto y Tom estaba seguro que su propio corazón se había detenido. Más tinta roja comenzó a expandirse, esta vez de las sábanas desde abajo de Bill. Un charco de rojo profundo se formó debajo de él, extendiéndose y consumiendo lentamente las sábanas blancas y limpias hasta que la sangre goteaba por los bordes. Tom trastabilló hacia atrás y abrió la boca para gritar, pero no salió ningún sonido.
—Tom… Tom, ¡Tom!
Tom casi cayó del sillón donde se había vuelto a quedar dormido. Le costó respirar y miró frenéticamente alrededor, intentando orientarse y sacudirse los recuerdos de esa pesadilla. La culpa envenenaba su mente, retorciendo el recuerdo de su última noche juntos en una horrible pesadilla en la que Tom era culpable del ataque contra su hermano. Parte de su mente sentía que si pudo haber sido por no ir tras Bill, o directamente por Saki cuando se fue.
—¿Tom? —Dijo la voz, un poco más suave. Los ojos del rastudo finalmente cayeron en el dueño de la voz. Georg estaba de pie junto a él, con el ceño apretado por la preocupación. Gustav estaba parado a su lado, con las manos en los bolsillos—. ¿Estás bien? —preguntó el preocupado bajista. Tom le dio un leve asentimiento. Todavía tenía el corazón acelerado y su piel estaba cubierta de sudor frío, pero él estaba “bien”, igual como había estado los últimos días.
.
Domingo
4:00 AM
Han pasado 64 horas desde que lo dejé sin aliento.
Han pasado una hora desde que ÉL me dejó sin aliento.

Que ocurrio….
no nos dejes con la duda…. esto duele :»(
gracias, por cierto