Notas: Sua Cuique Voluptas
Esta historia está basada en el mito de Apolo y Dafne, aunque es un poquito diferente. En el mito Apolo ve a Dafne bañándose y se enamora de ella. Dafne huye de él por un castigo que Eros impuso a Apolo, y cuando Apolo consigue acercarse a ella, ella se convierte en un árbol para que pueda permanecer pura para siempre, Apolo le promete amarla eternamente y emplea sus poderes de eterna juventud e inmortalidad para que el árbol esté siempre verde. En este fic el dios obtiene su premio al final.

(Traducción de Elle R)
«Cada uno tiene sus propios placeres»
Unos pies descalzos dispersaban las hojas caídas mientras dioses y mortales bailaban.
—Voy a atraparte mi dulce —Tom gritó a su amor terrenal, sonriendo al ver una flecha negra centellar entre dos árboles florecientes.
Mientras que otros dioses podían llegar a estar cansados de este tipo de juegos, toda la persecución hizo que la excitación de Tom aumentara.
Tom había llegado a la orilla del río para conseguir un trago, sediento después de su caza mañanera con Artemis. Estaba vestido con una túnica de oro, del mismo tono que las rastas en su espalda, las cuales resplandecían en el día. Sólo quería detenerse un momento antes de continuar su camino, hasta que algo magnífico llamó su atención. Qué agradable sorpresa fue escuchar el jugueteo de la risa proveniente de un hermoso chico desnudo que estaba retozando en el arroyo iluminado por el sol. Bill, hijo de alfarero, se estaba bañando en las placenteras burbujas producidas por el majestuoso río Peneus. Tom bebió hasta saciarse mientras observaba al chico, de repente sediento de algo mucho más bueno que el agua.
Bill no se dio cuenta al principio de que el dios le había visto y gustaba de él. Se metió en el agua, disfrutando de la corriente del río, que acariciaba su cuerpo con sus frías y refrescantes olas. Fue sólo cuando Bill casi había terminado que Tom se presentó.
—¿Cuál es tu nombre, mi dulce virgen? —Tom preguntó mientras entraba en el agua.
—Mi madre me dijo que nunca hable con extraños —Bill dijo sabiamente, a pesar de que el recién llegado parecía estar cerca de tener su edad.
Tom se rio entre dientes, su risa con un tono inhumanamente armónico. —Tu madre es una mujer sabia —dijo él en respuesta. —Me llamo Tom, y ahora ya no soy ningún extraño.
Bill se rio ante el ingenio de Tom, y dijo: —Supongo que sí. En ese caso, mi nombre es Bill.
—Eres un chico muy hermoso, Bill —dijo Tom—, demasiado hermoso para cualquier, pero no para un dios.
—Oh —Bill susurró en voz baja, y de repente se dio cuenta de que Tom no estaba muy mojado del río a pesar de que se encontraba a unos escasos metros de Bill.
Ahora, Bill no era tonto; sabía muy bien que a los dioses les encantaba vagar por la tierra y encontrar vírgenes para desflorar, y allí estaba él, un blanco fácil, en un arroyo con una flecha apuntando hacia él. Sabía que sus posibilidades de ser más inteligente que el dios y regresar a casa puro eran casi nulas, pero lo mínimo que podía hacer era dar pelea.
—¿Te importa si me uno a ti por un rato?
—Desde luego —dijo Bill—, pero espera, siento que debería rendirte algún tipo de homenaje en primer lugar.
Tom sonrió cordialmente, pero alzó la mano eximiéndolo. —No es necesario. Tú belleza es homenaje suficiente.
—Oh, por favor, no quería ofender —dijo Bill dulcemente.
—De acuerdo entonces. ¿Qué tienes?
—Tengo un poco de vino en mi alforja —Bill ofreció con una tímida sonrisa en su rosto—, podríamos beber juntos. ¿Voy a buscarlo?
Tom asintió y Bill se dirigió a la orilla, saltando a la hierba antes de darse la vuelta hacia el dios, diciendo: —Está un poco más allá. —mientras señalaba un lugar lejano. Cuanto Tom se giró para mirar, Bill tuvo su oportunidad, corriendo en la dirección opuesta, adentrándose en el bosque.
En lugar de estar molesto, Tom estaba divertido. No había ninguna duda al respecto, Tom quería violar a Bill. Tom podía perseguir a Bill hasta los confines de la tierra, sin empezar a sudar, pero Bill, mortal como era, no tardaría en cansarse. Era muy lindo en realidad, un juego de amantes. Y una vez que Bill estuviera cansado, Tom saldría corriendo tras el mortal, somnoliento de la fatiga y la agitación, dócil a todos sus avances.
—Oh, muéstrate, pequeño pícaro —Tom llamó a su paso a través de los árboles.
—Vas a tener que atraparme primero —respondió Bill de vuelta, y Tom corrió como un rayo hacia el sonido.
—Los dos sabemos cómo va a terminar esto, ¿por qué no te entregas ahora? —Tom expresó provocativamente.
—¿Por qué, no eres bueno para la caza? —El chico se rio a una corta distancia.
Tom escuchó atentamente, y oyó el débil sonido de la respiración de Bill, sonrió. —Vamos Bill, sé mi amante. Voy a cuidar muy bien de ti.
—¡Vosotros los dioses, atrayendo a los mortales a vuestras camas! —Dijo la voz de Bill cuando se asomó por detrás de un arbusto, estaba jadeando pesadamente. —¿Cómo sé que no me vas a echar a un lado una vez que hayas terminado?
—Dulce virgen, nunca desecharía a un amante tan hermoso como tú —aseguró Tom, deteniéndose justo en frente donde Bill se deslizaba entre las plantas.
Bill se mordió los labios y le dio al dios una mirada escéptica. —¿Qué tan hermoso?
—Helena en toda su ruborizada gloria —Tom respondió—, y Afrodita deslumbrando el lugar.
El casto joven sonrojado se entregó al dios.
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Tom atrajo a Bill bajo un grande árbol de sauce, allí en la suave hierba verde y las enredaderas dando sombra, estaban bien escondidos de cualquier ninfa del bosque y de los duendes espiando.
Sin embargo, parecía que un sátiro o dos estaban en algún lugar fuera de la vista, cuando la melodía de la flauta llenó el aire con música.
Bill yacía tumbado en su espalda, completamente contento mientras Tom admiraba su cuerpo. El dios se arrodilló entre las piernas del chico, acariciando los costados de Bill y sintiendo la calidez de su pálida piel, el latido rápido de su corazón y su constante respiración.
—No tienes que jugar a ser tímido —Tom murmuró mientras se inclinaba hacia adelante, besando suavemente la piel alrededor del ombligo de Bill—, sé que debes estar muy emocionado por perder la virginidad con un dios. No muchos tienen el privilegio.
Bill sonrió levemente antes de preguntar: —¿Y a cuántos le ha dado el privilegio, mi señor?
Tom chasqueó la lengua, mordisqueando el ombligo de Bill con una rápida mordida amonestadora. —¿Estamos a punto de hacer el amor y eso es lo único en lo que puedes pensar?
—Bueno, un dios tan guapo como tú debes haber reclamado a muchos vírgenes, es todo —dijo Bill cariñosamente, sus suaves manos descendiendo hasta hacer girar una de las rastas de Tom. —Estoy seguro de que eres bastante experimentado.
—De hecho, puedo asegurarte que estás en buenas manos —Tom sonrió, y besó el hueso de la cadera de Bill. A continuación el virgen dejó escapar un pequeño suspiro apreciativo cuando el rubio envolvió una firme mano alrededor de su endurecida longitud.
—Mmm… muy buenas manos —masculló Bill, cerrando sus ojos y frunciendo el ceño mientras Tom lo acariciaba. Inconscientemente, Bill abrió más las piernas y Tom gimió ante la disposición del chico.
—Aquí, toma esto —Tom presionó dos dedos en los labios de Bill, y Bill permitió a los dígitos deslizarse dentro. Los chupó levemente, mojándolos mientras la otra mano de Tom continuaba lentamente estrujando su pene.
—Qué piel tan suave, debes estar bien atendido.
Todo lo Bill pudo hacer en respuesta fue tararear alrededor de los dedos de Tom.
Cuando los dedos de Tom estuvieron bien resbaladizo, los sacó de la boca de Bill. El virgen se quedó quieto, soltando un gemido cuando Tom rozó su agujero de color rosa.
—Te ves muy bien —Tom elogió al chico, y aunque deseaba desesperadamente probar la virgen entrada, se contuvo, simplemente acariciando la piel arrugada y recubriéndola con la propia saliva del muchacho. —Dime qué es lo que deseas.
—Por favor —Bill gimió, su pene increíblemente duro ahora que Tom estaba estimulando su zona más sensible—, en mí.
El suave chico suplicó, convirtiéndose rápidamente en un suspiro cuando el dios lo atravesó con su dedo medio. —¿Duele? —preguntó Tom.
—Nngh, no, pero no se parece en nada a cualquier cosa que haya sentido antes —. Bill exhaló, su cabeza cayó hacia atrás cuando Tom continuó trabajando con su dedo más profundo dentro de él.
Una vez que Tom supo que Bill podía tomar otro, añadió un segundo dedo. Bill comenzó a retorcerse y moverse contra los dígitos. Se mordió los labios, disfrutando de la sensación de los largos dedos de Tom estirándolo, tocándolo allí. Bill jadeó cuando un tercer dedo de Tom se unió a los dos primeros, y en el momento en que el meñique de Tom se había unido a la mezcla, Bill quería algo más grande.
Demasiado pronto, Tom retiró sus dedos, y Bill se contrajo, repentinamente quedándose vacío. Miró suplicante al dios, mientras Tom se sentó sobre sus rodillas y se quitó su túnica.
El pene de Tom estaba rojo y grueso de la excitación, y Bill lo miró con anhelo, sabiendo que sería mucho más que llenar el espacio vacío en su interior. Bill jaló su propio pene mientras Tom dejaba a un lado su vestimenta, y curioso, él manoseó la cabeza, tocando la humedad allí.
—Adelante, puedes probarlo, te lo aseguro —dijo Tom, mirando como Bill vacilante levantó su mano hacia su boca. El virgen sonrió tímidamente, y sacó su lengua, probándose a sí mismo por primera vez. Tom se estremeció, acariciando su pene ante la exquisita vista.
—Mmm… —Bill gimió, tumbándose en la hierba fresca. Levantó sus caderas un poco, esperando que estuviera dando a entender su propósito al dios. Tom pareció saber lo que Bill quería, el chico estaba de hecho mirando su pene, por lo que Tom se movió hacia adelante, colocándose amablemente entre las extremidades extendidas de Bill.
Con un fuerte agarre en su pene, Tom rozó el exterior del agujero de Bill, deslizando su hombría de arriba abajo por la hendidura del chico, y haciéndole sentir la humedad que significaba que Tom estaba tan excitado como él. Tom usó su mano libre para agarrar fuertemente la cadera de Bill, y luego se empujó lentamente. Bill dejó escapar un bajo gemido de dolor mientras Tom le permitía adaptarse a él, avanzando a un ritmo constante hasta que llegó a la empuñadura, y su escroto se apoyó en el trasero del chico.
La boca de Bill formó una pequeña “o”, y sus cejas se elevaron ligeramente, disfrutando de la sensación del miembro de Tom. Tom se inclinó hacia abajo, cara a cara con el hermoso virgen, y lo besó en los labios, saboreando la dulzura.
—Tus labios saben a néctar —susurró Tom mientras agarraba el labio inferior de Bill. Bill jadeó, abriendo su boca lo suficiente para que la lengua de Tom pueda entrar. Complacido por el goce de su amante, Tom empujó sus caderas al calor del chico.
Cada avance del pene de Tom llevó a Bill a un nuevo nivel de placer; arañó la musculosa espalda del dios mientras Tom arremetía repetidamente en su próstata. Bill se arqueó en la tierra, aferrándose a Tom tan fuerte como pudo, atrapado en el éxtasis del momento para hacer poco más que gemir y morder los labios de Tom. Cuando Tom aceleró el ritmo, su saco rítmicamente chocaba contra el trasero de Bill con cada embestida. Bill besó el cuello del dios, gimiendo febrilmente; ambos resbaladizos por el sudor.
Tom gruñó, el calor de Bill en torno a su longitud era increíble. Se enterró profundamente en el chico, la cabeza de su pene rozando suavemente el punto de Bill.
— ¡Oh… oh! —Bill se sentía como si una llamarada estuviera estallando dentro de él, propagándose desde sus extremidades hasta su pene, y arqueándose, se vino con fuerza contra el estómago de Tom. Bill se estremeció en una réplica de su orgasmo, y encima de él, Tom redujo la velocidad, empujado una última vez antes de alcanzar su propio orgasmo.
&
Tom se recostó contra el árbol de sauce, sosteniendo a un dormido Bill en sus brazos. Acarició el cabello del chico, que aún estaba húmedo por el calor del acto sexual, disfrutando de la idea de pasar la eternidad con un joven tan espléndido.
F I N
Fin 🙂

que lindoo
¡Ame! Todo hermoso e increíble para ser un One Shot. 😔💔